Radiohead: Tres obras clave puestas de largo

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La reedición en formato de lujo de tres trabajos fundamentales del grupo inglés –»Kid A», «Amnesiac» y «Hail to the thief»– nos lleva a sumergirnos en su cancionero aderezado por suculentos extras tan interesantes como los propios discos.


Texto: JUANJO ORDÁS.


Crearon un himno pop como ‘Creep’ para renegar de él, redefinieron el concepto de música alternativa con «Ok computer» y dirigieron el movimiento indie del nuevo siglo. Radiohead no solo expandieron sus propias miras, sino las de las legiones de seguidores que se adhirieron a su visión futurista y abstracta de la música, al margen de etiquetas y estilos. Ahora, la banda inglesa reedita en formato de lujo las tres obras con las que consolidaron su propuesta musical en unas fantásticas ediciones de lujo, en pequeñas cajas que incluyen libreto, un CD adicional con caras B y tomas en vivo y un DVD con pequeñas muestras en directo. Tira tus viejas copias de «Kid A», «Amnesiac» y «Hail to the thief» y hazte con sus nuevas versiones.

Kid-A-16-09-09«KID A»
EMI, 2000

Primer lanzamiento tras el rompedor «Ok computer». Se conservan las atmósferas opresivas pero la electrónica toma el control de un disco difícil aunque rico, de los que ganan en cada escucha y que ayudó a cimentar la política anticomercial del grupo. Al margen de los devaneos vocales de Thom Yorke en las dos primeras canciones, el pulso humano no se hace presente hasta que entra el grueso bajo de ‘The national anthem’, una monumental pieza de espíritu de jam jazzie con vientos incluidos. Cierto, la ambiental ‘Treefingers’ era rizar el rizo, pero es lo que ocurre con los discos experimentales y valientes (la primera canción con estructura de tal era ‘How to dissappear completly’, ¡la cuarta!). Las guitarras se abrían paso en ‘Optimistic’ e ‘In limbo’, recordando levemente épocas pasadas, pero lo que «Kid A» vendía era futuro, de ahí que la mejor canción fuera la electrónica ‘Idioteque’. El mensaje es la propia música.

Los extras son suculentos: Un CD con trece temas en vivo (interesantísimo ver como se adaptan las canciones al directo) y un DVD con tres canciones grabadas en el programa de Jools Holland.

Amnesiac-16-09-09«AMNESIAC»
EMI, 2001

Grabado durante las mismas sesiones que «Kid A», «Amnesiac» es un trabajo más fácilmente digerible que su antecesor aunque no por ello sencillo. Radiohead regresan a las estructuras más o menos convencionales de canción aunque por en medio haya lugar para jugar a la electrónica deconstructiva (‘Pulk/Pull revolving doors’, ‘Like spinning plates’), demostrando que su dominio sobre el terreno maquinal ha aumentado, especialmente en el tratamiento de las texturas. El orgánico piano del single ‘Pyramid song’ deja claro por donde van a ir los tiros en «Amnesiac»: Languidez, depresión y dolor. ‘You and whose army?’ y ‘Knives out’, con su combinación de pop y vanguardia, podrían haber formado parte de «Ok Computer», aunque las atmósferas jazz de ‘Life in a glasshouse’ no habrían desencajado en «Kid A».

¿Extras? Variados y sumamente interesantes, incluyendo las caras B de los singles que editaron (buenísima ‘Trans-Atlantic Drawl’), tomas en directo y el consabido DVD con clips y temas en vivo.

Hail-thief-16-09-09«HAIL TO THE THIEF»
EMI, 2003

Desde el inicio directo y espontáneo con ‘2+2=5’, «Hail to the thief» se presenta como un disco menos experimental que sus hermanos mayores, muy similar a «Ok Computer» en su planteamiento aunque con más carga electrónica, llegando a un equilibrio ya apuntado en «Amnesiac». El grupo se muestra más caliente (‘Go to sleep’ y sus guitarras acústicas) que en anteriores trabajos, tornándose hipnótico por momentos (‘Sit down. Stand up’), más profundo que nunca (‘Sail to the moon’, ‘I will’) y atmosférico (‘The gloaming’, ‘Where I end and You begin’ con sus brillantes arreglos electrónicos). De hecho, por sonar llegan a sonar hasta optimistas en ‘There there’ e incluso con groove en ‘A punchup at a wedding’.
Dueños de su propia producción y dirección, llegados a este punto Radiohead no tiene que demostrar nada a nadie. Quizá de esa seguridad provenga el echar la vista atrás en determinados momentos, aunque siempre de forma relativa, con bagaje pero sin repertirse.

De nuevo, extras deliciosos. Ni más ni menos que diez caras B extraídas de los tres singles que lanzaron y un DVD con los clips promocionales y cinco temas en vivo.

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