Punto de Partida: Eduardo Izquierdo y Bob Dylan

Autor:

«La de Dylan es una figura que trasciende al músico»

 

El periodista musical Eduardo Izquierdo, compañero en Efe Eme, redactor de Ruta66 y otras publicaciones, es el invitado de esta semana para pasar por nuestra sección «Punto de Partida». Suyos son también, entre otros muchos, los libros Héroes malditos y Johnny Cash, apocalipsis y redención (editados por esta casa), pero hoy viene a hablarnos del disco que le cambió la vida. Considerado uno de los grandes especialistas del país en música norteamericana y en la figura de Bob Dylan, Izquierdo ha tenido clara su elección y, como no podía ser de otra manera, por ahí van los tiros. Lean.

 

Bob Dylan
Highway 61 revisited
COLUMBIA, 1965

 

Texto: EDUARDO IZQUIERDO/ EFE EME.

 

Rockero de pro, especialista en la escena estadounidense, en el folk, el country y la música de raíz. Eduardo Izquierdo apenas ha dudado a la hora de tildar Highway 61 revisited, el sexto álbum de Bob Dylan, como uno de los discos que más le ha marcado en su vida: «Me abrió definitivamente los ojos a uno de mis tres artistas favoritos, junto a Elvis y Johnny Cash. Mi sagrada trilogía de la música norteamericana. Y me hizo entrar en un mundo inabarcable, cosa magnífica para alguien como yo, porque nunca se acaba. La de Dylan es una figura que trasciende al músico. Evidentemente, “Like a Rolling Stone” es la canción. Es indiscutible. Pero ahí también están “Tombstone blues”, “Balladof a thin man”, “Highway 61 revisited”… Tengo mucha debilidad también por “Desolation row”… Me parece la mejor canción larga de la historia, desde lo simple que es y con esa letra maravillosa».

Así recuerda Izquierdo cómo se hizo con el álbum: «Lo compré en Discos Balada, una tienda muy grande que había en la calle Pelai de Barcelona, y que ya no existe. Fue en 1992, y debió costarme unas 1.000 pesetas o por ahí. El formato era cedé, seguro. Eran tiempos de discos compactos y el vinilo prácticamente no existía. En casa de mis padres, donde vivía aún, había un plato de esos insertados en una minicadena, pero solo funcionaba a ratos. Así que escuchaba la música en casete o cedé. El primer reproductor de cedé que tuve me lo regalaron en 1991, así que este también fue de los primeros discos que tuve en ese formato. Luego no tardé en tenerlo en vinilo. De hecho es uno de los pocos discos de mi colección de vinilos que tengo en varias versiones diferentes».

Este no fue, ni mucho menos, el álbum con el inauguró la gran y valiosa colección que posee, pero sí fue, y sigue siendo, muy significativo para él: «No fue el primero. Llevaba muchos, especialmente en formato casete. Ahí triunfaba Elvis. El primero que compré consciente de ello, con mi dinero, fue Money for nothing, el recopilatorio de Dire Straits, en 1988. Tenía 13 años. Yo me metí en Dylan tarde —¿quién lo diría?—, a pesar de que en 1984 me habían llevado a su mítico concierto en el Mini Estadi de Barcelona, junto a Santana. Pero, si te soy sincero, no me enteré de nada. Cuando se acercaba la celebración del treinta aniversario de su carrera, me chupé íntegro un especial de veinticuatro horas de José Ramón Pardo, en M80. Imagina, veinticuatro horas de Dylan. Pues grabé todos los programas, que iban parando cada media hora para cuñas publicitarias, en cintas de casete. Todavía conservo alguna. Pardo repasó toda la carrera de Dylan, a disco cada media hora. Me interesaba porque me había comprado ya, en 1991, las Bootleg series volumen 1. Así que entré en Dylan con esa superboxset. Cuando oí el capítulo dedicado por José Ramón a Highway 61 revisited flipé con todo. Hoy día me sigue estremeciendo la caja de entrada de “Like a Rolling Stone”.

Y ahora llega la pregunta difícil: «¿Crees que es el mejor disco de Dylan?». Pero Eduardo Izquierdo no vacila, lo tiene claro y se muestra rotundo: «Sin duda. Nunca he dudado de ello. Y hablamos de Dylan… Otros citarán Blonde on blonde, Bringing it all back home, Blood on the tracks… Pero a mí me parece que ninguno alcanza esa perfección que tiene Highway. A todos esos soy capaz de ponerles un pero, chiquitito, pero un pero. A Highway, no.

Entonces, tampoco ponemos en duda que sigue sonando en su reproductor como el primer día, e Izquierdo, cómo no, lo confirma así: «Mucho. Mira, antes de Spotify, en tiempo de llevar un reproductor de Mp3 o iPod por la calle, yo siempre guardaba un espacio para discos que siempre quería llevar conmigo, porque recurría a ellos de vez en cuando. Ahí estaban From Elvis in Memphis, de Elvis, un grandes éxitos de Bob Seger, el American recordings, de Johnny Cash, algo de Creedence Clearwater Revival y, claro está, Highway 61 revisited».

 

– Anterior Punto de Partida: SÉS y Joaquín Sabina.

Artículos relacionados