La filosofía de The Clash en cinco canciones

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Héctor Sánchez repasa la discografía de The Clash y escoge cinco temas clave para conocer sus ideales.

 

Selección y texto: Héctor Sánchez.

 

Pocos grupos han tenido unos ideales tan férreos como The Clash. Esta es una pequeña selección de himnos del grupo liderado por Joe Strummer que reflejan el carácter de la banda. Una selección musical para complementar la lectura del número 19 de Cuadernos Efe Eme.

  

1977” (White riot, single, CBS, 1977).

El año 1977 fue clave para el movimiento punk y su ruptura con la música anterior. En ese mismo año, grupos como The Dammed, The Clash y The Sex Pistols publicaron su primer álbum. Frente al «No future» de Johnny Rotten, Joe Strummer y los suyos optaron por «No Elvis, Beatles or The Rolling Stones» en esta canción dedicada a tan prolífico año.

 

 

“Complete control” (The Clash, CBS, 1977).

La banda firmó un contrato con el gigante discográfico CBS. ¿Esto quería decir que traicionaban su filosofía? Con esta canción, los músicos criticaron la manipulación de la industria discográfica. Al fin y al cabo, aunque tuvieran el respaldo de una multinacional, ellos seguían siendo punks.

 

 

“The guns of Brixton” (London calling, CBS Records/Epic Records, 1979).

Los disturbios callejeros y el choque contra la policía son temas recurrentes en la imaginería de la banda. Paul Simonon, criado en Brixton, compuso esta canción con ritmo de su género musical preferido: el reggae. Los ecos de la música jamaicana también son habituales en la discografía de The Clash.

 

 

“Washington bullets” (Sandinista, CBS Records/Epic Records, 1980).

Aunque Joe Strummer podía haber elegido una vida cómoda como hijo de diplomático, el cantante prefirió buscar su propio camino. La ideología izquierdista de Strummer convirtió a The Clash en el grupo más militante del punk. Con esta canción, la banda repasa algunos de los conflictos mundiales más destacados.

 

 

“Should I stay or should I go” (Combat rock, CBS Records / Epic Records, 1982).

Esta canción resulta profética. Mick Jones dudaba entre quedase o marcharse y su expulsión le dio la respuesta. Joe Strummer y Paul Simonon intentaron mantener The Clash con una nueva formación pero aquello no cuajó. Ser fiel a uno mismo no era una tarea sencilla y Strummer se arrepentiría haber tomado esta decisión.

 

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