«Before», de Blonde Redhead

Autor:

EL MIÉRCOLES, CANCIÓN

«Atrapa el juego de atmósferas y voces, esa forma de traducir la melancolía en esperanza, de transformar el vacío en un misterioso horizonte»

El recién lanzado «Before» de los neoyorquinos Blonde Redhead rompe la calma chicha de agosto y se convierte en nuestra canción favorita de la semana. Por Arancha Moreno.

Texto: ARANCHA MORENO.

Volvíamos a la ciudad con las ventanillas abiertas y sonaba esta canción, «Before», lo nuevo de Blonde Redhead. Y no hizo falta decir nada. Ensimismados, sin pronunciar palabra, nos dejábamos atrapar por el juego de atmósferas y voces sugerentes que también nos cautivó, más de veinte años atrás, en la sobrecogedora «For the damaged coda» (Melody of certain damaged lemons, 2000). Por esa forma de traducir la melancolía en esperanza, de transformar la sensación de vacío en un misterioso horizonte. Por cómo se enreda su melodía en nuestras cabezas. Con ella avanzan el que será su próximo disco, Sit down for dinner, previsto para el 29 de septiembre a través de section1. Un álbum que coincide con el trigésimo aniversario de la banda, fundada en 1993 en Nueva York.

Alguien la pinchó de nuevo, quizá buscando el refugio que siempre proporcionan las canciones que saben llegar en el momento anímico adecuado. ¿Qué historia había detrás de esa especie de nostalgia cantada? ¿Qué se esconde detrás de unas sutiles voces infantiles? Según la banda, «Before» se escribió con la noción de la reencarnación en mente, narrada desde la perspectiva de un niño que parece saberlo todo: «I don’t need to see/ I already know/ I can tell you I’ve seen it all before/ Once upon a time/ Was I a silent child seen it all before/ Stop before you run/ Before you make a run/ Turn it upside down». La cantante y multiinstrumentista japonesa Kazu Makino, fundadora del trío junto a los gemelos italianos Simone Pace (batería, teclados) y Amedeo Pace (guitarra principal, bajo, teclado, vocales), lo explica así: «Algunos niños parecen muy sabios, como si recordaran sus vidas pasadas… o al menos esa es la impresión que me da a mí. La canción es una especie de celebración de ese tipo de cualidad en una persona joven».

Tras leer aquello, se hizo de nuevo el silencio. Quizá para pensar en lo que habíamos oído; quizá para borrarlo y volver a otorgarle ese sabor de fin de verano adelantado, de juventud transformada en madurez de golpe, de sensación de vida que se escapa aún más rápido que aquellas semanas en otro paraíso donde el tiempo nos dejaba ser nosotros mismos.

Antes y después de «Before», otras canciones han saltado al mundo en paracaídas estos últimos días. Entre ellas, «Listening to the higsons», de Sparklehorse, o «Traveller», de Gold Lake. Todas ellas forman parte de nuestra playlist de la semana, que puedes escuchar aquí.

Anterior entrega: «Laguna», de Tulsa.

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