Facebook Facebook    Twitter Twitter

Ley Sinde: Todo es más sencillo de lo que parece

Texto de publicado el 11 ene, 2011 en la categoría Opinión, Revista

“Si nos hallamos aquí, varados legalmente tantos años después de que internet se expandiera, es porque nuestra legislación no acota perfectamente qué es y hasta dónde llega la copia privada, permitiendo que un agujero legal absurdo ampare al que sube, descarga y/o comparte archivos protegidos por los derechos de autor”

Esta semana la conocida como Ley Sinde llegará al Senado en la que es su última oportunidad para seguir adelante. Juan Puchades aboga por su aprobación, pero también por la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual.


Texto: JUAN PUCHADES.


Esta semana la ley Sinde recalará en el Senado y su futuro, por el momento, se desconoce. Ojalá se apruebe y se ponga en marcha cuanto antes, porque es obvio que hace falta algún medio legal con el que tratar de frenar la sangría. Porque, como ya hemos explicado con anterioridad, aunque sea una ley parcial y de mínimos, que no enfoca hacia el centro del problema, debería salir adelante. Pero no hay que olvidar que si nuestros gobernantes se animaran a reformar la ley de propiedad intelectual y redefinieran el concepto de copia privada, no estaríamos en las que estamos.

Y es que todo es más sencillo de lo que parece. Si nos hallamos aquí, varados legalmente tantos años después de que internet se expandiera, es porque nuestra legislación no acota perfectamente qué es y hasta dónde llega la copia privada, permitiendo que un agujero legal absurdo ampare al que sube, descarga y/o comparte archivos protegidos por los derechos de autor. Si se modificara dicha ley, dejando claro su espíritu, fijando los límites presentes y futuros de la copia privada, respetando y protegiendo al creador y a su obra, acabaríamos con esta situación, ya no podría haber jueces que consideraran legales las páginas de enlaces, se penaría el subir, descargar y compartir por internet. Se atajaría el problema de raíz y de una vez por todas. La ilegalidad quedaría en evidencia. Luego, lógico, tocaría que cada cual hiciera sus deberes, que se suprimiera el canon, que los sectores afectados estudiaran el precio al que venden las obras (físicas y digitales), los nuevos sistemas de difusión y comercialización. Pero, mientras, cada día que pasa el abismo se hace mayor: La sociedad considera que está en su derecho de defecar sobre los derechos de autor, y para ello la batería de argumentos demagógicos, con los que darle al ratón sin que te remuerda la conciencia por estar haciéndote con algo por lo que no has pagado, es tremenda. Tanto que resulta absurdo y cansino responder a ellos, máxime cuando son muchos los que ya lo han hecho y las posiciones parecen lo suficientemente definidas: En un lado está el raciocinio, en el otro la justificación del latrocinio.

Ahora mismo es imprescindible presionar al gobierno y a la clase política en defensa de aquello que es justo, reunirse con quien haga falta, implicar a esos estamentos que parecen abstenerse del debate como si no fuera con ellos (los sindicatos, pongamos por caso). Personalmente, me agradaría ver a músicos (incluso a periodistas, igual de afectados en el reconocimiento de sus derechos que aquellos; tanto como los cineastas, los escritores, los dibujantes…), más activos, opinando, firmando manifiestos, dando la cara masivamente, apoyando sin dilación a los pocos que se atreven a levantar la voz y que inmediatamente son vilipendiados por los supuestos defensores de la libertad de expresión (hay que joderse con cómo se puede arrastrar por el suelo un concepto como este, tan fundamental). Pero parece que el miedo es mucho, que la mayoría prefiere seguir callada y amagada, esperando que sea otro con más valor el que se desgaste en el intento, y a ver si hay suerte y alguien consigue arreglar el desaguisado. Pero tanto miedo no se entiende. ¿Miedo a qué? ¿Al insulto? ¿A la agresión? Porque, desde luego, miedo a vender menos discos (físicos o digitales, da lo mismo) ya no es posible tenerlo. Están tan ciegos, o asustados, que no se dan cuenta de que mientras ellos guardan silencio, otros, que no callan, pretenden decidir cómo se debe gestionar el fruto de su trabajo (los mismos que se lo apropian sin remordimientos, ¡viva el retruécano y el surrealismo!), gente a la que, incluso, le parece mal que puedan ceder a sus descendientes los derechos de su creatividad (cuando estos ya están marcados con un plazo que de ningún modo se da en la transmisión de la propiedad material. ¡¿Imaginan que 70 años tras la muerte de Emilio Botín el Banco de Santander pasara a titularidad pública?!). De verdad que el espectáculo que están ofreciendo los unos y los otros resulta francamente descorazonador.

De nuevo, ojalá en el Senado se logre recuperar la ley Sinde, porque algo hay que hacer, y cuanto antes. Y ojalá, también, el Gobierno, como dijo la ministra Ángeles González-Sinde en Nochebuena, se ponga manos a la obra y antes de que termine la legislatura modifique la ley de propiedad intelectual. Y de ser así, que lo haga con criterio y sentido común, defendiendo escrupulosamente a los creadores y a sus obras.

OTRAS NOTICIAS

29 respuestas para “Ley Sinde: Todo es más sencillo de lo que parece”

  1. Di dice:

    Absolutamente en desacuerdo con Juan Puchades. Absolutamente de acuerdo con Amador Savater.

    El mundo cambia. A algunos les parecerá que a mejor, a otros que a peor, pero pretender negar el cambio, pretender prohibir el cambio es de torpes.

    Un saludo

  2. Jesualdo dice:

    Sigo teniendo la impresión de que en este país la razón no tiene un hueco. Estoy absolutamente a favor de que los autores cobren por su obra. Estoy en contra del robo absoluto que se está produciendo. Otra cosa es la industria, que desaparecerá tal y como la conocemos. Otra cosa son las grandes operadoras (las grandes beneficiadas de todo esto) que han encontrado un filón en este expolio. Otra cosa es la SGAE que desde luego no tiene entre sus méritos la honradez, sino la opacidad y el vampirismo. Otra cosa es el canon digital algo absolutamente injusto y expropiatorio. Pero si la razón tuviera un hueco, todos llegaríamos a la conclusión de que es justo cobrar por nuestro trabajo.

  3. yqs dice:

    #efe

    Los arquitectos y los músicos tienen modelos de retribución diferente, derivados de la diferente naturaleza de sus trabajos.

    Es importante diferenciar el “uso” a la “copia” en el ACTUAL modelo de cobro.

    No conozco mucho sobre el trabajo de los arquitectos pero creo que si proyectas un puente, cobras al finalizar el proyecto. Una vez realizada la obra los usuarios (que no son clientes) lo usan pero no cobras por ello.
    En cambio, si alguien hace una réplica de tu puente en otro lugar, sin duda cobrarás por ello ya que te tendrán que volver a comprar el proyecto. Si no lo hacen, puedes recurrir al Colegio de Arquitectos que bloqueará la nueva obra.

    Si compras una canción, el cliente TIENE la canción y la puede usar las veces que quiera, por lo que es el mismo caso que si replicaran tu puente.

    Por lo tanto es el proyecto arquitectónico el que es similar a una canción. Supongo que no te gustaría que alguien te pagara por proyectar un edificio y después esta persona se dedicara a vender tu proyecto a otras personas sin que tú vieras un euro.

    Creo que este es el motivo por el que los arquitectos y los músicos no cobran de la misma forma

  4. p. dice:

    Ayer escuché a Álex de la Iglesia decir que sería una buena medida que, de cada entrada pagada por ir a ver una película extranjera, una parte fuese destinada a subvencionar el cine español.
    Y se quedó tan pancho el tío…
    Es como si yo dijera que cada vez que una persona entre en España a un edificio de un arquitecto extranjero (el Guggenheim de Bilbao, por ejemplo), se pague un canon a los arquitectos españoles…
    En fin, yo por si acaso, me seguiré bajando películas que no puedo conseguir por cauces ‘legales’, y seguiré pagando muy a gusto para ir a ver las que realmente me interesan y a las que tengo acceso (como las de Álex de la Iglesia, por ejemplo)

  5. Efe dice:

    Yo quiero hablar de lo mío, de la misma manera que los autores quieren que se resuelva lo suyo de manera exclusiva, con una ley que les permite saltarse los cauces legales por los que tenemos que pasar todos los demás para reclamar algo que nos dejen a deber. Soy arquitecto, por lo tanto también autor, también “artista” -estais pensando todos en la cantidad de arquitectura basura que veis por las calles, no? Yo también pienso en la música basura que escucho en cualquier centro comercial- y quiero preguntar: me tiene que pagar cada uno de los usuarios de los edificios que proyecto, en condiciones de precariedad laboral, expuesto a que no me paguen, sin una sgae que me defienda? Debería cobrar un canon a la sociedad por idear y proyectar técnicamente el telón de fondo de su vida? Ahí dejo esa reflexión.

  6. yqs dice:

    #Ricard

    Es diferente cuestionar como se gestiona la propiedad intelectual en España y en el mundo, y otra cosa es cuestionar la misma propiedad intelectual. En tu argumentación me parece entender que utilizas la nefasta gestión que se hace de ella en España para negarla como derecho de los individuos.

    La propiedad intelectual es anterior al siglo XX aunque es en este siglo donde se desarrolla más.
    Míralo de esta manera. Es muy difícil conseguir bienes materiales sino tienes otros con anterioridad. En cambio, la propiedad intelectual permite conseguir ingresos a personas que solo tienen su talento pero que no tienen necesariamente bienes materiales. De hecho es uno de los motores de la movilidad social.

    Un ejemplo:
    Si escribes una novela en una buhardilla sin ascensor ni calefacción en el peor barrio de Gijón y tiene éxito, tienes derecho a recibir ingresos por todos los ejemplares que se venden y no solo un ingreso fijo (y probablemente muy bajo) de la primera editorial con la que hables.
    Está claro que no sería justo que un librero vendiera miles de ejemplares de tu novela y tu no cobraras nada por ello. Tampoco sería justo que un editor comprara por cuatro duros una novela a un escritor que no supiera nada del negocio y después se enriqueciera vendiendo miles de ejemplares.

    Por desgracia, este derecho que para mi es inalienable e irrenunciable de la persona, se ha degradado y en lugar de enriquecer a los autores está enriqueciendo a miles de intermediarios que no tienen ningún tipo de talento y que viven de pagar poco a los autores y cobrar mucho a los consumidores.

    Por este motivo en mi opinión es necesario reformar el sistema, enviar a casa a todos los intermediarios que gracias a internet ya no son necesarios (más se perdió con la reforma de los astilleros) y equilibrar los derechos de los autores con las necesidades cada mayores de contenidos de los consumidores.

    Por eso vuelvo a repetir que los autores ya están cobrando dinero. En total la SGAE ingresa al año 317 millones de euros declarados. Creo que son los autores los que deberían organizarse y exigir a la SGAE que publique su política de retribución y sus cuentas. A lo mejor resulta que con la situación actual no es que no haya dinero para los autores, sino que otros se están quedando con su trozo de la tarta.

  7. Ricard dice:

    Uno de los problemas principales es que aunque no queramos esos contenidos en nombre de los cuales nos cobran de un millón de maneras, aunque no los queramos ver ni escuchar ni de lejos estamos obligados a pagarlos. Eso resquema, y de qué manera…

    Otra cosa: por favor, dejen de hacer comparaciones absurdas con la propiedad sobre objetos materiales en plan “como el pan es caro, pues hay que cogerlo gratis, y reclamar también que la coca cola sea gratis, y ya puestos, por qué no la vivienda…” etc. Dense ustedes cuenta de que NADIE discute la propiedad material, SOLAMENTE está en cuestión el concepto de “propiedad intelectual”, un invento del siglo pasado muy difícil de tragar.

  8. Ricard dice:

    pdf, es difícil que lleguemos a entendernos, ya que hay un escollo fundamental: tú igualas la propiedad sobre bienes finitos, escasos y tangibles con propiedad sobre ideas, que yo no admito ni admitiré jamás. No admitiré jamás que vengan a mi bar a amenazarme en nombre de los herederos de El Fary, por ejemplo y por decir uno que ha muerto, con llevarme a juicio si no le pago una cantidad mensual a él y a legiones de “autores” e hijos, nietos y bisnietos de “autores” que, francamente, me importan un carajo ellos y su música, porque tengo un televisor para entretenerme más yo que mis parroquianos. Ese es el resultado absurdo de leyes que igualan propiedad física con propiedad intelectual. No se puede basar un negocio ni una profesión en la prohibición de algo tan legítimo y sencillo como es y siempre ha sido copiar. Es absolutamente estúpido. Si son incapaces de vivir en una sociedad así, que se dediquen a otra cosa, como los fabricantes de barras de hielo o de ruecas para hilar. Te apuesto lo que quieras a que no desaparecería ni la música, ni el cine, ni la creatividad. Eso sí, sería menos probable que entre diez artistas reunieran un patrimonio de más de ochenta mil millones de euros como pasa actualmente. Y no me hables de los autores pobres y desconocidos porque esos no ven un duro de cánones ni de ninguna de las maneras, y con razón. La industria del entretenimiento estuvo a punto de conseguir que se prohibiera la comercialización de aparatos de vídeo, trataron privar a la humanidad de esa tecnología sólo para poder seguir forrándose comodamente como hasta entonces cuatro privilegiados. ¿Y qué pasó?… ¿Has reflexionado sobre eso?… ¿sabías que Hollywood nació porque se trasladaron allí desde Nueva York los estudios cinematográficos porque en Nueva York la ley les obligaba a pagar derechos a Edison, inventor del cinematógrafo, por cada película que producían y se negaron en redondo a “mantener a un parásito”?…

  9. yqs dice:

    #pdf

    A parte del tiempo que es una cuestión de opiniones, creo que los derechos de autor no deberían tener el mismo valor para todos los bienes inmateriales, de la misma forma que no todos los bienes materiales valen lo mismo.

    No veo sentido a que tenga que pagar lo mismo por utilizar una canción de los Beatles que por utilizar una de los VillaBotijo surfers. Si el precio se modulara según el mercado y la oferta y la demanda, ni siquiera veo la necesidad de poner límite de tiempo a la propiedad intelectual.

    Lo que quiero decir con esto es que el sistema está mal concebido, reparte mal entre los creadores el dinero que hay, reparte demasiado a los intermediarios y además está fuera de control permitiendo que con este dinero se construyan suntuosos palacios en Boadilla con chalets anexos para los directivos.

    De momento, los autores cobran un mínimo gracias al canon más lo que pagan televisiones, radios, centros comerciales y bares por derechos de autor. Si no es suficiente, analicemos como se reparte, quien se lo reparte y como podemos hacer las cosas bien para que los autores cobren y el sistema no obstaculice la nueva cultura que se está creando gracias a internet.

  10. pdf dice:

    Ricard, los ejemplos del farmacéutico o el médico no valen, porque un título educativo no se puede heredar, pero sí un bien, material o inmaterial. El farmacéutico podrá cederle a sus herederos la farmacia, pero si estos no tienen el título, deberán venderla a quien lo tenga, o explotarla en sociedad con alguien titulado; lo mismo con la consulta de un médico. El propietario de una patente, por ejemplo, sí puede cederla a sus herederos.
    El patrimonio (intelectual e inmaterial) de cualquiera que escribe canciones, son sus canciones, como sus escritos son el patrimonio del escritor. Ese es su negocio, que aunque no sea material, puesto que no se puede tocar, sí que forma parte de sus bienes, como un señor que tiene una relojería le puede dejar el negocio en herencia a sus herederos, sean hijos, nietos o bisnietos. ¿Te suena eso tan habitual en algunas empresas, de todo tipo, de “hijos de ….”? Eso es una herencia. El heredero de un compositor se encargará de cuidar y explotar ese legado, negándose, por ejemplo, y si lo cree conveniente, a que una canción sea empleada para publicidad o para fines para los que no fue concebida (una campaña xenófoba, por ejemplo). De la misma manera, tal y como lo planteas, el bisnieto de un banquero no tiene por qué heredar el negocio que fue de su bisabuelo. Es que es lo mismo, todo gira en respetar bienes tangibles e intangibles, materiales e inmateriales.

    Yqs: en su día se estableció un tope de años para que los derechos de autor relativos a obras artísticas o creaciones culturales, dadas sus peculiares características e interés para la sociedad, pasaran a formar parte del patrimonio común transcurrido dicho periodo. En el caso de la música, creo (que no me dedico a esto), que hay dos conceptos distintos: los derechos sobre la autoría de las canciones, que es de 70 años después de muerto el autor, y el de las grabaciones discográficas, que creo que es de 50 o 60 años desde su edición, esté vivo o muerto el intérprete. Pero no me hagas mucho caso (esto lo he leído en alguna ocasión), habría que contrastar estos datos. Respecto a si me parecen bien estas fórmulas, pues no me parecen mal, pero desde luego no son las mismas que se aplican a cualquier otro bien que pueda ser heredado. Imaginemos que esto mismo, que transcurrido unos plazos fijados por la ley, pasaran a ser bien común las fábricas, pastelerías o talleres mecánicos… o, mejor aún, ¡los bancos y empresas de seguros! Sería la locura.

  11. Danny dice:

    En este enlace, el grandísimo músico Julio de la Rosa, habla desde dentro cuanto gana por cada disco que se vende y por derechos de autor. Coincido con él al 100%. Y es que como dice Bakea, no todo es blanco o negro.

    http://www.clubcultura.com/diario/dentro.php?entrada=2816

  12. yqs dice:

    #pdf,

    Estoy de acuerdo contigo en que la propiedad intelectual es un bien que es susceptible de heredarse.

    De hecho, en mi opinión el que se herede o no se herede no tiene ninguna importancia.
    Lo importante es cuanto duran los derechos de autor. Si durante el periodo en que tienen validez el autor fallece para mi está claro que sus herederos podrán heredarlos y obtener beneficios de ellos.

    Entonces, ¿cuanto deberían durar los derechos de autor?

    Por un lado a la industria le gustaría que duraran para siempre y utiliza subterfugios legales para conseguirlo. Por otro, los defensores de la cultura libre quieren que su duración sea la más corta posible para que otros puedan utilizar el material en sus propias creaciones lo antes posible.

    Con pinturas, los derechos duran, según el país, entre 70 y 100 años desde la muerte del autor.
    En música, creo que son 70 años desde la fecha de publicación del álbum.

    Quizá haya un camino intermedio donde unos derechos de autor duren más que otros según unos criterios que a todos nos parezcan justos.
    Por ejemplo, y lo digo sin pensar demasiado, que los derechos devengados lleven 5 años sin ser reclamados por nadie, o algo así.

    ¿Que opinas tú?

  13. Ricard dice:

    Al contrario, pdf, un autor tiene más privilegios que cualquier otro mortal. Insisto, lo que se deja en herencia son los bienes acumulados a lo largo de la vida. El patrimonio de Alejandro Sanz no son sus letras o sus canciones o actuaciones pasadas, sino sus activos materiales que ha ido acumulando a lo largo de los años. ¿O es que no los tiene?… caray, tal como lo dices parecería que un autor, en vida, duerme en la acera tapado con uno de sus libros y come sólo cd’s de música y no tiene más propiedades ni activos que dejar a sus hijos que derechos sobre el fruto de su ingenio. No es así. Volviendo al ejemplo de antes, ¿no te parecería absurdo que un médico pudiera dejar en herencia su título universitario a un tercero?. La cosa está muy clara. El mismo término lo define: “derechos DE AUTOR”. El bisnieto de un creador no tiene por qué cobrar derechos sobre obras de las que no es autor.

  14. pdf dice:

    Ricard, un autor deja en herencia sus libros, sus discos o sus películas, aquello que haya creado, del mismo modo que un empresario, propietario de una fábrica, pongamos por caso, también le cede esta a sus herederos, no al estado, ni a la sociedad, ni a los empleados de la misma. Aparte, ese señor también le cederá a sus herederos sus “casas, sus coches, acciones, terrenos, dinero, ropa” y demás etc. ¿Por qué un creador con su obra tiene menos derechos que el propietario de una empresa? Espero tu respuesta.

  15. Ricard dice:

    El “autor”, como los demás: que deje a sus descendientes su patrimonio, como todos. ¿O es que un farmacéutico o un médico pueden dejar a sus hijos como herencia su título universitario, fruto de su esfuerzo intelectual, para que éstos puedan, por ejemplo, figurar como titulares de una botica?… Privilegios absurdos NO. El patrimonio es lo que se deja en herencia, amigo, y nadie va a negar al “autor” el derecho a dejar a sus descendientes sus casas, sus coches, acciones, terrenos, dinero, ropa, etc., etc.

  16. bakea dice:

    No estoy nada de acuerdo con que la cultura deba de ser gratis, pero textos tan parciales como este no ayudan mucho a llegar a un acuerdo. No todo es blanco o todo negro.

  17. yqs dice:

    Al menos en el caso de la música, lo que dice el artículo no es cierto, no hay robo en ningún caso.

    Los autores están cobrando dinero por su obra ya que el canon digital es un impuesto que gestiona la SGAE y que reparte a los propietarios de los derechos de autor a partir de criterios que solo ella sabe.

    Entonces, en el peor de los casos los autores están cobrando dinero por sus obras por lo que no podemos hablar de robo, sino de una especie de sistema de “barra libre” de facto en el que a cambio de un impuesto el gobierno, más o menos, permite y no persigue especialmente las descargas.

    La recaudación de este dinero y su posterior reparto a los PROPIETARIOS de los derechos de autor (que no son necesariamente autores) corresponde a las entidades de gestión de derechos de autor.
    En el caso de la música la entidad más representativa es la SGAE.

    Aquí empiezan los problemas y vemos porqué el gobierno español (da igual de derechas o de izquierdas) no está especialmente interesado en perseguir este delito.

    En la SGAE tienen más votos los PROPIETARIOS que más cobran. Por lo tanto la mitad (aprox) de los votos no corresponden a autores sino a editorales de las que básicamente hay 5 o seis en el mundo. La otra mitad de los votos corresponden a autores que trabajan para estas editorales, o sea que básicamente son sus empleados y dependen de ellas.

    Por este motivo la normativa y el reparto de los ingresos de la SGAE beneficia escandalosamente a las grandes empresas.

    Primera en la frente, si un grupo de música no tiene sello discográfico NO COBRA. Y su dinero se lo quedan las grandes. Además la SGAE tiende a no pagar a los pequeños sino reclaman. ¿Eso es robo? ¿Los grandes se están quedando el dinero de los pequeños?

    Segunda en la frente, los grupos cobran cada seis meses. Los intereses del dinero cobrado inmediatamente pero pagado a los seis meses (menos un 15% por gastos de gestión) no se contabilizan como ingresos. En otros campos la legislación española prohíbe pagar a más de 90 días para que las empresas no se conviertan en entidades financieras encubiertas. ¿Se está robando a los grupos?

    Tercera en la frente, los lujosos edificios y los carísimos estudios de sonido que tiene la SGAE se pagan de su recaudación por lo que el 15% de gastos de gestión parece excesivo. ¿Se están quedando con más dinero del que correspondería a una austera entidad sin ánimo de lucro? ¿Porqué no se cambian a unas oficinas normales y reparten ese dinero a sus legítimos propietarios?

    Cuarta en la frente, los propietarios de derechos de autor son en su mayoría multinacionales extranjeras, por lo que el pago que reciben de la SGAE son divisas que se van fuera y que no se invierten en infraestructura ni industria musical en España. Por este motivo el gobierno no está muy interesado en que cobren más.

    Quinta en la frente, nadie sabe de donde toma la SGAE estadísticas pero todo parece indicar que toma estadísticas de las cadenas y emisoras que programan más música de estas multinacionales.

    Sexta en la frente, estas multinacionales no están interesadas en absoluto en promocionar la industria local porque prefieren tratar con artistas con los que tengan contacto directo. Por eso los artistas españoles más mimados por estas multinacionales viven o residen mucho tiempo en Miami y allí es donde se negocian los contratos.

    Por todo esto, no creo que debamos hablar de robo, sino de negociación y tener claro que el modelo antiguo no beneficiaba en absoluto a la industria local.

    Los propietarios de derechos de autor cobran por el canon, otra cosa es que quieran cobrar más.
    Muy bien, ¿cuanto más? ¿bajo que criterios?

    Que negocien y si pueden que cobren más, pero abandonemos palabras como robo que no son ciertas.

  18. ddaa dice:

    “En un lado está el raciocinio, en el otro la justificación del latrocinio.”

    A un lado, el bien, la verdad y la belleza; al otro, los Orcos de Mordor.
    Yo creo que a un lado está un público que ha aprovechado los avances tecnológicos ofrecidos por la confluencia de lo digital e internet y al otro una industria que no ha sabido adaptarse a la nueva situación, que ha acumulado error tras error y que ahora pone a los artistas como pantalla para salvar su culo. Y el asunto de las descargas se está quedando viejo a pasos agigantados. La cuestión ahora es cómo rentabilizar el streaming y cómo repartir los beneficios de acuerdo con una nueva realidad en la que la fabricación y la distribución de soportes van a desaparecer y los márgenes de las tiendas digitales son mucho menores. Algunos músicos ya se están poniendo las pilas

  19. jordi dice:

    Tom, la arquitectura sí está regulada por la ley de propiedad intelectual (que evita que se pueda hacer una copia de una construcción ya existente, por ejemplo), y no sólo eso, sino que también se regula por los derechos de imagen y reproducción: Si alguien quiere fotografiar un edificio (aunque sea público) para usarlo con fines comerciales o simplemente para ser reproducido, debe pagar por ello al arquitecto que lo diseñó y a quienes posean sus derechos de explotación. Por lo demás, estás un poco confundido con respecto a la cultura (tal vez por la falta de ella que demuestras al redactar tan mal): la cultura no lo es por ser gratuita o no. Olvidas que quienes se dedican a eso que conocemos como los entornos culturales, viven de ella, al igual que el camionero o el camarero viven de su trabajo. La cultura, en nuestra sociedad de consumo, está respaldada por los sectores culturales, por las diferentes industrias culturales. Es un hecho, te guste o no. Imagino que eres anarquista, o tal vez un viejo comunista, y por ello también querrás que todos los servicios y productos de primera necesidad sean gratuitos. ¿No es así? En ese caso, lo que propones es algo más amplio, un cambio de modelo social y político.

  20. tom dice:

    No estoy en nada de acuerdo contigo, dejemos claro que la cultura es gratuita en el momento que hay que pagar por ella deja de ser cultura para ser negocio, la ley de propiedad intelectual deberia estar enfocada para que unos autores no se roben a otros, así de sencillo, el resto está de mas,porque yo cuando hago una máquina la empresa que me la compra pùede prestarla incluso venderla y no pasa nada yo tambien voy a reclamar derechos de autor y propongo a todos los arquitectos, ingenieros etc que exijan que sus productos tengan la misma ley que la propiedad intelectual, porque están en su derecho, la arquitectura es mas arte que la que hacen todos los que reclaman la aprovacion de la lay sinde juntos y mas no tiene propiedad intelectual pero claro para vosotros solo haceis cultura vosotros, vergonzoso me dais verguaeza ajena.

  21. Mario dice:

    Pues claro que el sr puchades no es imparcial. Dirige un medio que hasta la fecha solo ha demostrado amor por la música.

    Eso es una premisa que te impide ser imparcial cuando hay algunos que pretenden ningunear a la música y a los que la hacen y reducirla en el mejor de los casos a ser el contenido o la excusa para vender teléfonos o adsl,s.

    No se pude ser imparcial

  22. JM dice:

    Todos las ediciones musicales (CDs incluídos) llevan impresa, en los distintos idiomas, esta frase, considerada necesariamente contractual a la posesión del CD (de la edición musical, vaya): QUEDAN RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS DEL PRODUCTOR FONOGRÁFICO Y DEL PROPIETARIO DE LA OBRA GRABADA. SALVO AUTORIZACIÓN, QUEDAN PROHIBIDOS LA DUPLICACIÓN, ALQUILER Y PRÉSTAMO, ASÍ COMO LA UTILIZACIÓN DE ESTE CD PARA SU EJECUCIÓN PÚBLICA Y RADIODIFUSIÓN.
    Esta es la manera en que se establece la relación comercial necesaria entre ciudadanos libres, responsables y honestos. Y estos ciudadanos respetarán dichas normas, porque tal respeto legitima el ejercicio de su libertad y ampara la consecución de los distintos derechos a los que desea acceder. La libertad es ejercicio de hombres formados y dueños de sí mismos. No para niños, que han de ser constantemente vigilados por sus adultos, léase estado, padres, cura, médico, comité de partido, colega, cantante o lo que sea.
    La copia privada está permitida, al parecer, y es tremendamente útil para preservar el original de desgastes o roturas, muy normales últimamente debido a los formatos de cartón estrecho de algunas fundas. Y es copia “PRIVADA” sobre la que el PROPIETARIO (que no es necesariamente el autor que firma la canción) de la obra grabada no ha cedido derechos de ejecución pública. Los derechos de radiodifusión los cederá el propietario cuando considere oportuno, o no los cederá. En todo caso lo hará a quién él considere oportuno.
    Más claro: agua.
    Llama la atención lo difícil que le es a los cuerpos político y judicial hacer cumplir la ley dándole vueltas a la redacción de no sé qué, mientra por otro lado emiten un decretazo tras otro.
    También llama la atención el no sé si mayor o menor grueso social popular con tanto interés en la negación del derecho de propiedad, que no digo yo que no sea una cuestión debatible, pero eso es otra cosa.

  23. Comboi dice:

    Yo creo que la esencia del artículo, la gratuidad en perjuicio del creador, es un tema que hay que solucionar de una vez por todas, y estoy de acuerdo con Juan y además lo entiende cualquiera en una conversación tranquila. El asunto se complica cuando se cruzan en la conversación temas como la Sgae, el concepto de un internet interactivo, etc. Ahi es donde pienso que hay que actuar. Si una ley protegiera realmente al autor de un modo individual “siempre”, ante cualquier denuncia el infractor tendría que negociar con el que tiene el derecho de su obra y pagar o retirarla. Se evitaría así que tus derechos, por pequeños que fueran, se los llevaran otros en función de un reparto que beneficia a unos pocos. Y por cierto, internet permite saber al detalle toda clase de movimientos, individualizadamente.
    Como siempre en este país dudamos de las instituciones y parece que eso nos da la medida de que todos podemos ser ladrones.

  24. pdf dice:

    Bossano, el que va ha tener concepto de tonto voy a ser yo con usted. Las personas que se dedican a escribir entran dentro del colectivo de creadores. ¿Es tan dificil de entender?

  25. Bossano dice:

    No tengo de usted el concepto de que sea precisamente tonto, sin embargo confunde la churras con las merinas.
    ¿Por qué lo hace así? ¿Dónde está su interés?

  26. Jorge dice:

    Sospecho que el escritor de este “artículo” no es del todo imparcial…..

  27. Mario dice:

    Buena reflexión Sr Puchades.

    Miedo al linchamiento público,
    Miedo a no poder tocar,
    Miedo a los insultos de la asociación-jauría de internautas.
    Miedo a las mentiras repetidas mil veces y convertidas en “verdades” porque nadie quiere conocer la realidad.
    Miedo a las posibles agresiones de esta gente escondida tras nicks.

    ( sugiero a cualquiera que entre en el foro de los internautas, nadie da la cara pero lo que si dan es mucho miedo )

    Una sugerencia: podrías entrevistar al señor de gafas y panza que lidera la asociación de internautas y preguntarle que opina de los insultos a ciertos cantantes de música ligera.

    Miedo a la derecha que viene y que odia las guitarras y a la gente que piensa- luego- opina .

    Miedo a los todopoderosos de telefónica. Todos sabemos que tienen trolls haciendo la guerra sucia en los foros y financiando a ciertas asociaciones.

    Miedo a los modernillos como Escolar que son muy progresistas en todo menos en esto y se han llegado a convencer de su propia mentira ( ” que los músicos vivan del directo “. ¿ Acaso él vivía del directo con su mediocridad de banda ?. Podrías entrevistarlo a él también y preguntarle si vivía del directo )

    Miedo a la casuística farisea de David Bravo y otros “pensadores” que en la base de todo dicen que la propiedad intelectual “es tan solo una convención entre los seres humanos “. Claro, como la declaración de derechos humanos, por ejemplo.

    Miedo a periódicos como el Diario Público ( del mismo grupo editorial que la sexta creo ) que cada día desarrollan un populismo mas salvaje.

    Miedo a la SGAE que tiene una visión de la jugada obsoleta y un departamento de comunicación que mas valiera que estuviera callado.
    Miedo al representante de Promusicae. La asociación que el preside agrupa a las majors.

    Miedo a la mediocridad. Como soy un cantante- escritor- cineasta pésimo y no me hacen caso me quejo de que otros hagan pelis o conciertos.

    Aquí, la música importa a cuatro y uno de ellos debe ser usted . Los demás están en otra. Contra todo esto, ¿ quien puede levantar la voz?.

    El día que todos los artistas, medios como este y sellos pequeños se unan a lo mejor se puede hacer algo pero mientras ese día llega todo se va acabando

  28. panchito dice:

    me reflexión me queda coja sin analizar el papel de las operadoras, las grandes beneficiadas de todo ésto

Los comentarios están cerrados.

Publicidad
Desarrollo web: Filmac Diseño y desarrollo web Filmac