«MTV Unplugged» (1995), de Hole

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ACÚSTICOS

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“El intimismo y el drama se respiraron igual de intensos y demoledores a pesar de la ausencia de voltaje eléctrico”

Las recientes muertes de Kurt Cobain y la bajista de Hole alejaron a la banda de los focos una temporada, pero no borraron el drama. Con él aún reciente se subieron al escenario para grabar este «MTV Unplugged» cargado de intensidad emocional. Por Sara Morales.

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Hole
“MTV Unplugged”
RR Live Recordings, 1995

 

Texto: SARA MORALES.

 

No se había cumplido un año de la muerte de Kurt Cobain cuando la viuda rubia, cubierta de rabia, dolor, culpa y sospecha, decidió subirse con su banda a las tablas de la Brooklyn Academy of Music en Nueva York para grabar su particular “MTV Unplugged”.

El año 1994 había sido personalmente nefasto para Hole. A los dos meses del disparo mortal más mítico de la historia del rock, sumaron la muerte por sobredosis de heroína de la bajista Kristen Pfaff. Profesionalmente, sin embargo, se encontraban asistiendo a uno de sus momentos de gloria gracias a que, en abril de aquel año, habían lanzado con éxito de crítica y público su segundo y aplaudido álbum de estudio, «Live through this».

Asediados por la polémica y el sensacionalismo durante aquel verano que presumía prometedor, la banda se alejó de los focos, aparcaron la promoción y la gira de su disco y decidieron volver a verse las caras con su público retomando la agenda ya a finales de este en Toronto. Calmadas aparentemente unas aguas que en realidad nunca lo haría del todo, Courtney Love y los suyos —con Melissa Auf der Maur al bajo sustituyendo a Kristen— se embarcaban en un tour que los llevaría a girar por todo el mundo desde finales de 1994 hasta buena parte de 1995. De aquel periplo brotaron unas cuantas apariciones míticas, como la del programa «Saturday Night Live», los festivales Big Day Out y Reading, el magnánimo Lollapalooza y este acústico para la MTV.

Ver a Love desesperada y caótica sobre el escenario se había convertido en un filón mediático y parte del espectáculo aclamado por la euforia popular tras la muerte del líder de la Generación X: gritos despavoridos, éxtasis dramáticos, lanzamiento de instrumentos, golpes y palabras de recuerdo a Kristen, por supuesto a Cobain y, ya de paso, a River Phoenix, muerto en 1993. Y aunque para este concierto desenchufado los ánimos no se prestaban a la efusividad de la tragedia, el intimismo y el drama se respiraron igual de intensos y demoledores a pesar de la ausencia de voltaje eléctrico.

Los temas protagonistas del paso de Hole por esta actuación fueron los que conforman el repertorio de aquel segundo álbum que se encontraban presentando. Canciones totémicas para la historia de la banda nacidas de este «Live through this» como ‘Doll parts’, interpretada desde su esqueleto y acompañada de unas segundas voces que dulcifican la ira comedida de una Courtney que mira al vacío guitarra acústica en mano. También ‘Miss world’, con la que arrancan este concierto y posiblemente una de las reconversiones más acertada del mismo, o ‘Softer, softest’, esa canción sobre «aquella chica de mi clase que siempre olía a pis» como cuenta autobiográficamente la cantante antes de darle a la púa y que en su versión original se deja oír la voz de Kurt Cobain de fondo. Igual que ‘Asking for it’, también de este disco y también con sinuosas vocales del líder de Nirvana, que Hole modificaron para esta sesión mínimamente y sin demasiada transformación, pues ya fue concebida en su momento como un himno pausado y melódico.

 

Del álbum que el grupo publicaría tres años después —»Celebrity skin» (1998)—, se atrevieron a adelantar canciones como ‘Sugar coma’ —lanzada oficialmente como ‘Boys on the radio’— y ‘Best sunday dress’— un tema que apareció como bonus track del disco en su edición japonesa— y ambos algo más detractores del grunge en pro de la cuerda pop rock. También suenan ‘Drown soda’, y la feminista ‘Season of the witch’ que, aunque no acabarían en tal disco, fueron presentadas ante el público en este acústico con un cálido recibimiento.

Las personalísimas covers del ‘Hungry like the wolf’ de Duran Duran (1982) y ‘He hit me (and it felt like a kiss)’ de The Crystals, la primera tremendamente inquieta y la segunda arrastrada y de exquisita imperfección, fueron todo un plus. Pero, tal y como se esperaba, aunque fuera en tono relajado y sin estridencias, fueron las canciones en honor a Nirvana y, en concreto a Kurt Cobain, las que conmocionaron el ambiente quedando registradas en el álbum del mismo modo. Así, Courtney y sus tres acompañantes desenterraron ‘Old age’ —aquel tema que durante años se consideró propio de Hole pero el tiempo demostró que fue escrito por Kurt en 1990 y una vez terminada se la regaló a ella para su banda— y ‘You know you’re right’, una de las últimas canciones grabadas por Nirvana, devuelta a aquel presente y a este futuro por Love, bajo el nombre de ‘You’ve got no right’ y que se adentra en  la soledad de un desencanto amoroso.

La sombra del unplugged del príncipe del grunge, tan legendario y fundamental en la historia de la música, era demasiado alargada todavía cuando su viuda decidió seguir sus pasos con su propia banda. Y aunque aquellos días un aluvión de críticas cayó sobre las cabezas de los miembros de Hole por hacerlo, lo cierto es que musicalmente hablando supieron brillar con luz propia a pesar de estar teñida de luto.

Anterior entrega de Acústicos: “MTV Unplugged” (1997), de Bryan Adams.

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