La cara oculta de las canciones: ‘Come on Eileen’ el saqueo de los Dexys Midnight Runners

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“Fue un momento crucial cuando vi de forma evidente lo que había sucedido. Recuerdo el día y el efecto que produjo en el grupo cuando nos dimos cuenta de que todo nuestro sonido y la idea de un sonido folk habían sido saqueados”

 

Para su segundo disco, los Dexys Midnight Runners cambiaron de formación y de imagen y consiguieron que ‘Come on Eileen’ se convirtiera en su canción más exitosa. Un tema inspirado en el amor adolescente de su líder, Kevin Rowland, y un tema con un ritmo peculiar que a Rowland no se le ocurrió así porque sí.

 

Una sección de HÉCTOR SÁNCHEZ.

 

 

Aunque había fundado los Dexys Midnight Runners junto a Kevin Rowland, Kevin Archer ya no aguantaba el carácter déspota de su compañero. Rowland era un tipo duro, frío y mandón. Había sido capaz de secuestrar las cintas originales de su primer disco para negociar el contrato con la discográfica, y con la prensa no se mostraba muy accesible. Con el resto de miembros de la banda tampoco se llevaba mejor, como aseguró Archer: “Kevin gobernó el grupo con puño de hierro. Él no nos hablaba personalmente. Después de los conciertos, nos íbamos a nuestra propia habitación y era “el momento de odiar a Kevin Rowland’”. El nombre de la banda hacía mención al efecto producido por la dextroanfetamina, sin embargo, Rowland llevaba a rajatabla que sus compañeros no consumieran ninguna droga. Era muy estricto con ellos, pero ¿cómo podía saber a qué se dedicaban los demás si viajaban en una caravana mientras él lo hacía en un avión?

Los Dexys Midnight Runners debutaron con su álbum “Searching for the young soul rebels”, un chute de soul publicado en 1980, en plena época de punk y nueva ola. Entre sus canciones, el tema ‘Geno’, dedicado al cantante de soul Geno Washington, llamó la atención y fue su primer número uno en el Reino Unido. Pero todavía estaban buscando esa canción que haría que todo el mundo les conociera. La banda ya estaba preparando su segundo trabajo, pero Kevin Archer ya no aguantó más trabajar bajo el yugo del déspota líder: “Él estaba irritable y trataba a todo el mundo como si no fueran nadie. Grabé la demo de ‘Plan B’ y Kevin no estaba contento con ella. Ya era demasiado. Nos vimos en la pequeña cafetería Nibble en Bearwood y dije que lo dejaba. No demostró ninguna emoción”. Rowland no solo no mostró ninguna emoción, sino que hizo que Archer fuera a la casa del nuevo guitarrista, Billy Adams, para enseñarle los nuevos acordes. Aunque no todo fue tan mal, ya que Rowland ayudó a Archer para que formara un nuevo grupo. Los Blue Ox Babes fue la escisión de Dexys Midnight Runners fundada por Kevin Archer junto a su novia, Yasmin Saleh. El teclista de los Dexys, Andy Leek aprovechó la espantada de Archer y también se unió a su nuevo grupo.

Los Dexys cambiaron de formación y Kevin Rowland incorporó en el grupo a tres violinistas, entre ellos, Helen O’Hara- Estos nuevos Dexys Midnight Runners emplearon instrumentos menos convencionales para conseguir un sonido nuevo. Para el segundo álbum, la banda quería mezclar el soul con el sonido celta. El título con el que abrían el disco y su primer single, ‘The celtic soul brothers’, eran una declaración de intenciones. La influencia de Van Morrison estaba clara en la fusión de soul y música celta, de hecho, la banda grabó una versión de ‘Jackie Wilson said (I’m in heaven when you smile)’. Incluso, una de las canciones en las que el grupo estaba trabajando se titulaba ‘James, Van and me’, como homenaje a las personas que les servían de inspiración como Van Morrison y James Brown. Kevin Rowland tenía sus esperanzas puestas en conseguir esa canción que toda banda necesitaba: “Queríamos algo muy bueno, con ritmo alegre. Nos sentíamos bajo presión. Necesitábamos escribir una canción que hiciera que la compañía discográfica nos tomara en serio, porque el single anterior, que fue ‘The celtic soul brothers’, no funcionó muy bien”. Para esta canción, el líder de los Dexys buscaba algo que la identificara y dio con esta seña de distinción: “Queríamos un ritmo pegadizo y lo encontramos. Muchos de los discos que nos gustaban tenían ese ritmo: ‘Concrete and Clay’, ‘It’s not unusual’ de Tom Jones. Muchos de los discos que nos gustaban tenían ese ‘bomp ba bomp, bomp ba bomp’. Nos parecía un buen ritmo. Se nos ocurrió la secuencia de acordes y empezamos a cantar melodías sobre ellos. Recuerdo que pensé: ‘De aquí va a salir algo’”.

Después de grabar ‘James, Van and me’, Kevin Rowland cambió de opinión y decidió que había que rehacer aquella canción, como recordó el productor Clive Langer: “Un día dijo que quería cambiar la letra completamente porque solo era una letra para trabajar. ¡Y a nosotros nos gustaba como ‘James, Van and Me’! Habíamos estado trabajando con ella y ya nos habíamos acostumbrado”. Así fue cómo ‘James, Van and me’ se convirtió en ‘Come on Eileen’. La mención al cantante de los años cincuenta Johnny Ray ya aparecía en la versión preliminar, pero esta nueva letra se centraba en una chica llamada Eileen. Kevin Rowland creció junto a una niña cuyo nombre era Eileen; a los 13 años, en plena adolescencia, los dos muchachos descubrieron en qué consistía el amor, y unos años después, el sexo. Y de eso trataba ‘Come on Eileen’, de los más puros sentimientos de lujuria adolescente, de los sucios pensamientos que llenaban la cabeza del joven Rowland imaginando lo que escondía su amiga Eileen debajo de su vestido.

El exigente Kevin Rowland quedó muy orgulloso del resultado de la canción, aunque los más cercanos a él se mostraban escépticos con el tema: “Escribir ‘Come on Eileen’ me dio seguridad en mí mismo. Pero ya sabes, cuando escribes algo, te da seguridad por un momento. ¡Clive no creía que fuera a ser un éxito! ¡Me lo dijo! Dijo que no era tan buena como ‘Celtic soul brothers’. Y mi representante no creyó que fuera a ser un éxito. Dijo que pensaba que estaba intentado hacer algo demasiado difícil. La compañía discográfica quería lanzar ‘Jackie Wilson’. Pero en el estudio hicimos algunas cosas bien y quedó bien”.

 

 

‘Come on Eileen’ comenzaba con unas notas de la canción irlandesa ‘Believe me, if all those endearing young charms’ y sorprendió con sus cambios de ritmo. La canción se volvía más lenta, había una parada y, a continuación se aceleraba de forma parecida al tema tradicional judío ‘Hava nagila’. ‘Come on Eileen’ fue la pieza clave del segundo álbum de Dexys Midnight Runners, “Too-Rye-Ay”, publicado en 1982, un disco con el que el grupo estrenaba su nueva imagen, vestidos con petos vaqueros, a caballo entre vagabundos y personajes sacados de “Las uvas de la ira”.

 

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‘Come on Eileen’ pasó a ser el tema más importante de la banda, una canción capaz de sacar de la lista de éxitos a ‘Billie Jean’ de Michael Jackson. Las emisoras no paraban de radiar la canción y cuando Kevin Archer, que estaba reunido con sus Blue Ox Babes, la escuchó por primera vez dio un respingo: “Encendí la radio. Estaba con el grupo. Nos habíamos reunido en mi piso en Old Hill y escuché ‘Come on Eileen’ y dije ‘esa es mi canción’, ya sabes, ese es mi ‘sonido’, o como quieras llamarlo”. ¿Por qué Archer dijo que ‘Come on Eileen’ era “su canción”?

Esto es lo que sucedió entre los dos álbumes de los Dexys Midnight Runners. Kevin Archer y Yasmin Saleh pretendían encontrar un nuevo sonido alejado de convencionalismos para los recién estrenados Blue Ox Babes, como manifestó ella: “Estábamos buscando música nueva, recopilando discos de gitanos romaníes y otros tipos de música diferentes”. Archer tenía claro cómo tenía que sonar su banda: “Quería formar un grupo que no fuera eléctrico del todo, usando instrumentos como el violín y la guitarra acústica”. Yasmin enumeró la variedad instrumental: “Archer empleó instrumentos como el birimbao, la melódica, la armónica y, por supuesto, el violín, y un instrumento cuyo nombre ni siquiera recuerdo”. Kevin Archer reclutó a Helen Bevington para que se encargara del violín. Los Blue Ox Babes grabaron una demo con tres canciones, entre ellas, ‘What does anybody ever thing about’. Aunque ya no formaba parte de los Dexys, Archer se acercó a casa de Rowland, que vivía muy cerca de él y le enseñó lo que estaba preparando con su nuevo grupo. Archer estaba muy contento con lo que había grabado: “Estaba muy orgulloso de la demo que había grabado y se la puse. Tenía un casete y pero busqué por su piso y se la puse en un walkman. Solo tenía un auricular, así que no lo oía bien y me dijo: ‘¿Puedo quedarme la cinta?’. Y yo le dije: ‘Sí, quédate la cinta’”. A Rowland le encantó el sonido del nuevo grupo de su antiguo compañero, algo que enorgulleció a Yasmin Saleh: “Archer dijo que Rowland pensaba que los temas eran muy buenos, lo que me parecía muy prometedor ya que respetaba mucho su opinión”.

Pero a Kevin Rowland le gustó demasiado ese sonido de los Blue Ox Babes. Lo siguiente que hizo Rowland fue contactar con la violinista del grupo de su viejo compañero y hacerle una contraoferta. Helen Bevington entró en las filas de los Dexys Midnight Runners bajo el nombre de Helen O’Hara. Pero el líder de los Dexys no solo se llevó a la violinista de los Blue Ox Babes, también hizo suyo el sonido de estos, incluidos los cambios de ritmo característicos de ‘Come on Eileen’. No obstante, Rowland se defendió: “Mi amigo Kevin Archer había hecho eso en una canción que había escrito y que yo escuché. Era una melodía diferente. Una melodía diferente, un ritmo diferente y una letra diferente”.

Los Blue Ox Babes ya no podían sorprender a nadie con el innovador sonido que pretendían, se les habían adelantado. El teclista Andy Leek quedó muy decepcionado después de escuchar ‘Come on Eileen’ en la radio: “Fue un momento crucial cuando vi de forma evidente lo que había sucedido. Recuerdo el día y el efecto que produjo en el grupo cuando nos dimos cuenta de que todo nuestro sonido y la idea de un sonido folk habían sido saqueados”. Los Blue Ox Babes pasaron sin pena ni gloria. Sin embargo, después de ‘Come on Eileen’, los Dexys Midnight Runners no consiguieron superarse y, a pesar de sus trabajos posteriores, quedaron relegados a la categoría de grupo de un solo éxito. Kevin Rowland se vistió como un mendigo, pero se comportó como un ladrón.

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