Fotopress: Jesús Ordovás

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«Fue un acontecimiento histórico cuando Raimon cantó en el hall de nuestra Facultad, en mayo del 68. Tuvo que escapar por la ventana de un despacho para que no le detuviera la policía… Pero a mí me pillaron y acabé en el sótano de la DGS»

Historia viva del periodismo musical, la evolución del pop español desde los años 80 (fue esencial en la expansión de La Movida, cuyo nombre se le debe a él) no habría sido la misma sin el imprescindible Jesús Ordovás, el hombre que más grupos ha dado a conocer desde su histórico «Diario Pop». Icono de la prensa underground durante los 70 y autor de varios libros imprescindibles, por desgracia, ahora está alejado de las ondas, pero sigue siendo el mismo espíritu inquieto de siempre. En diciembre publicará el libro «Los 100 discos esenciales del pop español». Nadie mejor que este maestro de periodistas para inaugurar nuestro Fotopress.


Fecha y lugar de nacimiento.
Según dice mi DNI, nací en El Ferrol, A Coruña.

¿Qué música sonaba en tu casa cuando eras niño?
Cuando ya vivíamos en Madrid, en los primeros años 60, a mis hermanos mayores les regalaron por Reyes un tocadiscos y unos cuantos EPs de Elvis Presley, Neil Sedaka, Doris Day, Connie Francis, Silvie Vartan… Esos fueron los primeros discos –¡de colores!– que escuchaba una y otra vez en mi casa.

¿Cuál fue el primer disco que compraste?
El primero que compré fue el single de ‘Like a rolling stone’, con ‘Gates of Eden’ en la cara B. Fue en 1966 y ya lo había escuchado en «Vuelo 605″ [el legendario programa del no menos legendario Ángel Álvarez], al igual que ‘Blowin in the wind’, ‘The times they are a changin», ‘Mr. Tambourine man’, etc. Pero tener el single entre mis manos fue lo que me decidió a comprarme una guitarra y una armónica e intentar ser como Dylan.

¿Y el último?
“Tomorrow morning”, de Eels. Me gustó desde aquel ‘Novocaine for the soul’ de los primeros 90.

Selecciona tres discos internacionales esenciales de tu colección.
Entre los discos que siempre me apetece oír en el coche mientras conduzco largas distancias están el “Forever changes” de Love, el “Blonde on blonde” de Dylan y el primero de Velvet Underground con Nico.

Selecciona tres discos nacionales esenciales de esa misma colección.
Siempre llevo en el coche “Échate un cantecito” de Kiko Veneno, «Azul eléctrica emoción» de La Granja y «Unidad de desplazamiento» de Los Planetas, para tener “Un buen día”.

Un disco doble al que no le sobra nada.
Un doble al que no le sobra nada es el «Dioptria», de Pau Riba.

Un grupo o cantante a quien rescatarías del olvido.

Nunca hay que olvidar a Poch. Siempre pienso en él –en lo genial y divertido que era–cuando me lavo los dientes con ‘A fluor’.

¿Cuál fue el primer concierto al que asististe?
Mi primer concierto vino a verme a la Facultad de Ciencias Políticas. Fue un acontecimiento histórico cuando Raimon cantó en el hall de nuestra Facultad, en mayo del 68. Tuvo que escapar por la ventana de un despacho para que no le detuviera la policía… Pero a mí me pillaron y acabé en el sótano de la DGS acusado de formar parte de una concentración ilegal. Me pusieron una multa de 6.000 pesetas, pero merecíó la pena.

¿Y el mejor concierto que has visto?
El mejor concierto de mi vida fue cuando Arthur Lee, con los nuevos Love, tocaron el «Forever changes» en la Heineken de Madrid. En el verano del 74 fui a Los Ángeles para verlo, pero no pude localizarle. Luego estuvo en la cárcel y, por fin, cuando salió, pudimos verlo en Europa. Fue una pena que muriera poco después.

Elige y razona tu elección:

Serrat/Aute.
Me gustan Serrat y Aute, pero con «Mediterráneo» Serrat se salió. Y también me gustó su primera época, cuando cantaba en catalán.

Sabina/Calamaro.
Sabina y Calamaro son dos hijos putativos de Dylan, pero me gusta más Calamaro porque es más rocker y lleva un sombrero más western.

Nacha Pop/Los Planetas.
Nacha Pop fueron de lo mejor que dio el pop de los 80 y Los Planetas siguen siendo la banda más chula desde los 90. Prefiero ‘Un buen día’ a la ‘Chica de Ayer’.

Quique González/Nacho Vegas.
Me gusta Nacho. Y también Quique. Pero soy más fan de Nacho desde los días de Manta Ray. Creo que ha conseguido acercarse al Dylan de la época mercurial («Blonde on blonde») y de «Blood on the tracks» mejor que nadie.

La Mala/La Bien Querida.
Me gusta La Mala, todo un «lujo ibérico». La Bien Querida todavía está buscando su sitio, aunque apunta maneras.

Jacques Brel/Serge Gainsbourg.
‘Ne me quitte pas’ o ‘Amsterdam’ son insuperables, pero Serge Gainsbourg ha tenido una mayor influencia en el pop. Otra cosa es lo que digan los Walker Brothers, David Bowie o Nick Cave.

Frank Sinatra/Elvis Presley.
Elvis Presley hizo que Frank Sinatra pasara a la historia. Así lo vieron los Beatles, Bob Dylan y Poch. Y yo no soy quien para llevarles la contraria.

Marvin Gaye/Bruce Springsteen.
Marvin Gaye fue el Obama del soul. Springsteen todavía sigue la estela de Dylan a pesar de ser más popular y llenar mas estadios. Pero no todo consiste en llenar estadios.

Tom Waits/Lou Reed.
Lou Reed ha hecho muchos más discos y más canciones memorables que nuestro amigo Tom. «You have to Wait Waits. Keep on keepin’ on».

Michael Jackson/Prince.
Michael Jackson fue el Rey del Pop. Sorry, Prince, aunque tú también has hecho buenas cosas.

The Rolling Stones/The Velvet Underground.
Los Rolling Stones siguen siendo la mejor banda de rock de todos los tiempos. Pero una cosa no quita la otra. Velvet Underground hicieron lo que hicieron y estuvo bien mientras duró.

Bob Dylan/John Lennon.
John Lennon era fan de Dylan hasta que hizo aquella canción en la que decía que no creía en nadie excepto en él y en Yoko. Yo también soy fan de Dylan. De hecho, mi primer libro fue un ensayo sobre su obra (Editorial Júcar, 1972).

Neil Young/Elvis Costello.
Lo mismo que se puede decir de Springsteen con respecto a Dylan, podríamos decir de Elvis Costello y Neil Young. ¿Quién fue el primero? Aunque cada cual es cada cual y una cosa no quita la otra. ¿El universo es cóncavo o convexo? ¿Pueden los gallegos a hacer country & western?

Youssou N’Dour/Fela Kuti.
No seré yo quien se atreva a decir que Youssou N’Dour es mejor o peor que Fela Kuti. Para eso hay que ser DJ Floro.


¿Por qué decidiste dedicarte a la crítica musical?

Me dediqué a la crítica musical cuando me di cuenta de que no sabía cantar ni tocar la guitarra ni la armónica. Soy un músico frustrado. Así que me dedico a dar a conocer a la gente que sí sabe cantar o hacer buena música.

¿Quién fue tu maestro periodístico?
Jack Kerouac. Leyendo «On the road» me puse a escribir sobre mis viajes musicales desde Francia, Holanda, Inglaterra, USA, etc.

Un equipo de fútbol.
Hoy por hoy, el equipo que más me gusta es el Barsa.

Un político.
Un político ejemplar podría ser Nelson Mandela.

Una ciudad para vivir.
Después de vivir en París, Róterdam, Londres, San Francisco, Los Ángeles, Nueva York o Valencia, me quedo con Madrid. Aquí me encuentro a gusto. Es una ciudad muy abierta, donde nadie es forastero. Y ahora con el AVE ya tienes varias playas.

El disco que detestas y que despierta alabanzas entre tus compañeros.
Uno de los discos que más detesto por la importancia que se le ha dado es el primer LP de Led Zeppelin. Es la degeneración del blues y del rock and roll.

¿Vinilo, CD o mp3?
Prefiero el vinilo, por su forma, porque hay que cogerlo con cariño con las dos manos y darle la vuelta y poner la aguja en la canción que te gusta, y saborearlo, como algo que te da placer, poco a poco. Y en un buen equipo suena de la hostia, con cuerpo.

La película que nunca te cansas de volver a ver.
Siempre que han repuesto «Easy rider» he ido a verla. Por la música –los Byrds, Steppenwolf/’Born to be wild’– y esas carreteras que recorren Estados Unidos, y esa épica del viaje iniciático.

El libro que nunca te cansas de releer.
Cada vez que reeditan «On the road» en su versión original, o por cualquier otra razón, vuelvo a leer el libro que me hizo ponerme en la carretera camino de la libertad.

Una serie de televisión.
Estoy siguiendo «Mad men». Ahí empezó la Crisis. Para bien y para mal.

Si estuviera en tus manos elegir la música que suena en los supermercados, ¿qué discos seleccionarías?
En los supermercados deberían poner a Los Ramones, el «Metal machine music» de Lou Reed y el «Agila» de Extremoduro. Seguro que iría más gente a comprar.


Desde aquí puedes acceder a la web de Jesús Ordovás.

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