El Club de las BSO: Cuentos mágicos para niños y adultos

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“Cenicienta” es una de las bandas sonoras destacadas del año. El responsable es Patrick Doyle, amigo personal y compositor habitual del director en prácticamente todos sus proyectos, que vuelve a proporcionar una demostración de clase y buen gusto”

 

Fernando Fernández nos habla esta semana de las bandas sonoras de “El nuevo exótico Hotel Marigold”, obra de Thomas Newman y la versión real de “Cenicienta” de Patrick Doyle, esta última una de las destacadas del año.

 

 

Una sección de FERNANDO FERNÁNDEZ.

 

 

Como comentaba la semana pasada, se nota la cercanía de vacaciones en nuestras salas. Un cine más familiar y más comercial va llegando y adueñándose de ellas. Lo bueno es que suele tratarse de películas de buena factura y una calidad media bastante interesante.
El nuevo exótico Hotel Marigold

Fue una pequeña sorpresa en su momento, a pesar de que contaba con un reparto de auténtico lujo y una historia de esas que nos hacen sentir bien con la humanidad. Lo que aún es más sorprendente es que ahora tengamos una continuación de la misma. “El nuevo exótico Hotel Marigold” (“The second best exotic Marigold Hotel”) vuelve a traernos a sus protagonistas con algún invitado más de interés, pero en el fondo busca desarrollar una trama similar en cuanto a estilo y contenido.

Uno de los puntos más destacados de la primera película fue la deliciosa banda sonora compuesta por Thomas Newman, y afortunadamente es uno de los elementos técnicos que se han mantenido en esta secuela. Curiosamente, Newman nunca había compuesto una banda sonora para ninguna película que hubiese contado con una partitura suya. Sin embargo la vida es así de juguetona, y este año entre sus proyectos se encuentran precisamente dos secuelas además de esta: “Finding Dory”, la secuela de “Buscando a Nemo”, y “Spectre”, la nueva película Bond para la que Newman compuso la nominada al Oscar “Skyfall”. Si a esto le sumamos que ha sido elegido para sustituir a John Williams –tras 19 películas juntos– en la próxima cinta de Steven Spielberg, “Bridge of spies”, parece un año redondo para el compositor.

El Nuevo Exótico Hotel Marigold nos trae un sonido muy similar al de la primera película. Un Newman fresco y divertido, pero también perfectamente reconocible en el que añade el colorido indio a su característico sonido. Simplemente escuchando la música de los créditos iniciales y esa melodía en guitarra acústica es difícil no reconocer su toque, además de lo bien que integra estos exóticos sonidos sin que parezcan un añadido. Son parte integral de la música, sin hacer desaparecer para nada la melodía y el toque más occidental. Un acompañamiento ideal para una historia mágica y de cuento, aunque con caracteres y personajes realistas.

El tono general de la partitura es muy agradable, evidentemente de acuerdo al desarrollo de la historia de la película. Tiene un tono vitalista, jovial y muy vivo, pero en esta ocasión aprovecha para añadir pequeños toques de más acción, probablemente por el cierto tono más aventurero de esta segunda parte. Mientras la base melódica se reparte principalmente entre la guitarra y el piano, el toque exótico de la orquestación con la integración de voces, la percusión (de madera y metálica) y algún que otro instrumento folclórico convierten a la banda sonora en una pequeña delicia, especialmente para los aficionados que les guste ese cierto toque “Bollywood” de la música.

Un aviso: en la banda sonora se incluyen cuatro canciones de artistas indios que sinceramente te hacen desconectar totalmente de la música. Este es uno de esos momentos donde damos gracias por poder programar los CD’s y colocar dichas canciones al final de la reproducción, si no es que las eliminamos completamente.

“Cenicienta”

Probablemente la cinta más atractiva de la semana sea “Cenicienta” (“Cinderella”), la versión Disney en imagen real dirigida por Kenneth Branagh. Disney anunció hace años su proyecto de llevar a imagen real todas sus historias clásicas animadas poniéndolas en muy diversas manos. Hasta ahora hemos tenido a “Blancanieves”, a “La Bella Durmiente” y a “Cenicienta”, y ya han anunciado una continuación de la primera, así como “La Bella y La Bestia”, “El Libro de la Selva” y “Dumbo”. Me queda la duda de si se atreverán con “La Dama y el Vagabundo” o “El Rey León”. El futuro nos dirá.

Yo estoy encantado con todos esos proyectos, porque si algo nos han traído son unas bandas sonoras de gran calidad. La de “Cenicienta” es una de las bandas sonoras destacadas del año. El responsable es Patrick Doyle, amigo personal y compositor habitual del director en prácticamente todos sus proyectos, que vuelve a proporcionar toda una demostración de clase y buen gusto. Muchos aficionados llevaban bastante tiempo clamando por el regreso del “mejor” Patrick Doyle. Personalmente nunca he tenido la sensación de que no estuviera ahí, es más, ojalá algún otro supuesto compositor de moda actual alcanzase la mitad de estilo y calidad en su composición que la que muestra Doyle. Los proyectos eran muy diferentes, incluso con el propio Branagh dirigiendo “Thor” o “Jack Ryan: Shadow Recruit”, pero Doyle se adaptaba maravillosamente a los mismos.

Es cierto que en esta cinta recuperamos al Doyle mágico y fantástico, algo que se echaba de menos en proyectos de un estilo muy alejados. Pero en esta ocasión simplemente escuchando la melodía de inicio es imposible no sentirse transportados a un mundo de cuento de hadas. El compositor le va proporcionando una evolución y variedad a su partitura realmente meritorias, con un inicio cargado de melancolía, emoción y alegría que se va tornando más dramático y oscuro cuando la vida de Cenicienta comienza a verse oscurecida por la influencia de su madrastra y hermanastras. Sin embargo Doyle hace que la música se vea marcada por la personalidad de su personaje protagonista. Cenicienta es una persona de carácter positivo, que siempre intenta ver el lado bueno de todas las personas que le rodean, por ello la música se encuentra contagiada de ese elemento alegre y vital durante toda la partitura. Incluso en sus momentos más dramáticos la música tiene una sensación de ligereza y magia que la hacen tremendamente atractiva.

Otro de sus atractivos es que Doyle compuso, meses antes de empezar el rodaje, hasta seis piezas de baile para uno de los momentos más conocidos de esta historia. Estos tres valses y tres polkas se encuentran incluidos en la banda sonora y son magistrales, perfectamente integrados en la banda sonora, pero a la vez como si fueran piezas originales clásicas de Strauss o Chopin. Auténticamente deliciosos, entre los que va entremezclando diversos temas, especialmente el tema de amor de Cenicienta, para continuar desarrollando su guión musical. Si a esto le añadimos que no deja fuera la aventura, e incluso se permite incluir dos versiones de canciones del clásico animado (que no se encuentran en la película, son un simple homenaje), os podréis imaginar que la banda sonora es más que recomendable y disfrutable tanto en la película como fuera de ella.

Para comenzar la Semana Santa no está nada mal. Cualquiera de las dos proporciona minutos para disfrutar de buena música. Por cierto, si alguien se pregunta qué tal se desarrolló el concierto que os comentaba la semana pasada con el Oratorio de “La Pasión de Cristo” de John Debney en la Catedral de Córdoba, fue de esos grandes momentos que se disfrutan en contadas ocasiones. Ver a más de 3.000 personas dentro de la Catedral, con más de 180 músicos interpretando esa música es todo un recuerdo para guardar en la memoria. El video es sólo una pequeña parte de los 80 minutos de concierto y 15 de aplausos que allí se produjeron.

 

Todo un lujo con el que los responsables de Film Music Festival hicieron disfrutar a la ciudad de Córdoba.

 

Recordad, ¡aquí tenéis vuestro club!

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