Corriente alterna: De Motown, Rihanna y canciones prefabricadas

Autor:

rhianna-27-10-13

«¿No es toda canción un producto preparado?, ¿no se piensa en los mejores arreglos?, ¿no desea su intérprete llegar a las masas? Claro que sí»

 

Juanjo Ordás se ha quedado algo colgado con una canción de Rhianna… y lejos de preocuparse por ello, reflexiona aquí sobre las canciones prefabricadas, la autenticidad y la búsqueda del aplauso.

 

 

Una sección de JUANJO ORDÁS.

 

 

Oye, qué bueno es uno de los últimos singles de Rihanna. Se títula ‘Stay’, es una balada a piano, bastante melancólica. Y sí, es una canción de pop, de pop mainstream concretamente, de ese que os gusta tanto cuando os lo importa la Motown desde la década de los cincuenta pero cuando es contemporáneo solo merece críticas.

Lo de la Motown es un buen ejemplo, una fábrica de hits que operaba de la misma manera que se opera actualmente a la hora de confeccionar un disco de Ricky Martin. Pero, claro, los singles de Motown eran muy buenos aunque fueran prefabricados y el pop actual apesta. ¿En serio? Pues la canción de Rihanna es cojonuda. Es un típico trabajo de equipo de producción que cuenta con Justin Parker, firmante de unas cuantas grandes canciones de Lana del Rey.

La canción es un producto preparado, desde luego, pero emociona y eso es lo que importa. Además, ¿no es toda canción un producto preparado?, ¿no se piensa en los mejores arreglos?, ¿no desea su intérprete llegar a las masas? Claro que sí. Otra cosa es que se deje llevar por la moda y el mercado, pero todos quieren el aplauso, desde Dylan hasta Rihanna. ¿Autenticidad? Cada uno tiene su propia definición. ¿Realmente cree más en su música Bowie que Enrique Iglesias? Al final lo que importa es la música.

Y mira que es bonita ‘Stay’, la pesadilla de un pianista a la hora de ser tocada –la cadencia es la misma, una y otra vez– pero inspirada, su letra es liviana pero el mensaje es claro, la canción vende romanticismo aunque un tanto retorcido.

Anterior entrega de Corriente alterna: Spiderman y la tela de araña que envuelve a U2.

Artículos relacionados