Axel, de Luis García-Rey

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LIBROS

«El lector asiste a los volantazos del guion con la boca abierta, sorprendido siempre»

 

Luis García-Rey
Axel
ESPASA, 2023

 

Texto: CÉSAR PRIETO.

 

La novela negra española está de buen año, o de buen lustro. El abono que han dado los certámenes y ferias, que llevan años fertilizando, la calidad de los autores, la presencia de lectores entregados, el asentamiento en traducciones a otras lenguas y los nuevos escritores que se presentan hacen que el testigo del género, que años atrás fue llevado por italianos o suecos, lo tenga ahora nuestro país.

Uno de estos nuevos escritores es Luis García-Rey, gallego y periodista, presentador de Deportes Cuatro y director del máster de periodismo deportivo de la Universidad Villanueva. En esta, pues, su primera novela, se enmarca en los parámetros del género. De primeras, una situación violenta: María, una joven de 17 años, tras un concierto, se va de una reunión de amigos. Uno de ellos se ofrece en llevarla en coche a casa. La secuencia siguiente nos encara a 2019, diez años después. A Axel Nash, un agente de la policía judicial, que ha dejado su Vigo natal para buscar tensión laboral en Madrid, le acaban de asignar una nueva compañera, Loor Galván. Y el azar les asigna un nuevo caso: la muerte de un conocido presentador de un programa radiofónico nocturno de deportes. Su muerte se da en un lugar y unas circunstancias que se avienen poco con el carácter mediático del fallecido.

Por esos días, un par de amigos vigueses que se dedican a trapichear para el narcotráfico meten la pata hasta el fondo: han perdido un cargamento que se les ha confiado. Las mafias que lo controlan no se van a andar con chiquitas. Esta es la apertura, y con estos mimbres han de ir discurriendo las casi seiscientas páginas.

Como marcan los parámetros que antes citamos, la narración explora los recovecos personales de los protagonistas policiales. Depresiones, fracasos amorosos y vicios variados jalonan la vida de los investigadores, aunque en Axel no suponen ningún problema que afecte a la investigación. Lo que sí afecta son los casos personales de los profesionales de la radio, llenos todos de rencillas, envidias y pequeñas y grandes pullas. En Galicia, las cosas no van mucho mejor, cuesta encontrar solución para el caso de la droga perdida. También para sus vidas, tan perdidas como el alijo.

Evidentemente, el asunto de la droga y el de los periodistas se van a unir. En medio hay grupos de rock, hermanas con un pasado que pesa, clases altas, armas de origen filipino, violencia de género, equipos de fútbol manejados por potentados, persecuciones. El lector asiste a los volantazos del guion con la boca abierta, sorprendido siempre. Desde luego no existe trabajo sobre el lenguaje, ni se le espera; lo que se espera es que te atrape la historia y que no te suelte. Y les aseguro a ustedes que no les soltará hasta que lleguen a la última página.

Anterior crítica de libros: Leche condensada, de Aida González Rossi.

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