The Jayhawks: Otra vez en la carretera

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«Nuestro caso es como el de The Velvet Underground, Big Star, Gram Parsons y gente así, que quizá nunca vendieron millones de discos, pero han sido de una gran influencia en otros grupos»

Dieciséis años después de “Tomorrow the green grass”, Mark Olson y Gary Louris vuelven a reunirse para grabar un disco de la banda. El resultado es “Mockingbird time”, uno de sus mejores trabajos. Eduardo Guillot entrevista a Louris.


Texto: EDUARDO GUILLOT.


Al otro lado del teléfono, Gary Louris confiesa sentirse bajo los efectos del jet lag. La banda acaba de llegar a España y se dispone a ofrecer una serie de conciertos que servirán para presentar “Mockingbird time”, el primer disco en el que vuelve a coincidir con Mark Olson bajo el nombre de The Jayhawks desde el lejano “Tomorrow the green grass” (1995). El álbum, que saldrá la venta el próximo 6 de septiembre, se sitúa entre lo mejor de su producción, así que Louris no tiene inconveniente en sobreponerse al trastorno horario y hablar de los motivos que han llevado al grupo, uno de los mejores cultivadores del sonido americana, a retomar la actividad.

¿Se puede decir que el origen de “Mockingbird time” es “Ready for the flood”, el disco que grabaste con Mark Olson en 2008?
Podríamos remontarnos incluso más atrás. Todo empezó cuando a Mark y a mí nos llamaron para colaborar en la composición de algunas canciones para una película, en 2001. Eso hizo que nuestra amistad se reactivara. Empezamos a escribir algunas cosas juntos, recuperamos nuestra manera de trabajar, y luego llegó “Ready for the flood”. Después de girar con ese disco, pensamos que podíamos poner en marcha de nuevo la banda, y lo estamos disfrutando mucho.

¿Está relacionado el regreso de The Jayhawks con la aparición del recopilatorio “Music from the north country” (2009) y la reedición de vuestros primeros álbumes?
Creo que también tuvo que ver. Pensamos que, si íbamos a grabar un disco nuevo, era el mejor momento para hacerlo, porque la visibilidad de The Jayhawks había crecido gracias a esas reediciones. Era una buena oportunidad de capitalizar ese interés renovado, aunque nuestro objetivo principal era hacer un gran disco. Después, es un reto tratar de captar nuevos fans, gente más joven que no ha podido vernos en el pasado.

No sé si vais a obtener nuevos seguidores, pero respecto al objetivo principal, creo que se ha conseguido. El disco es fantástico.
Gracias. Hemos intentado que tenga muchas cosas diferentes. Hay canciones pop cortas, partes instrumentales largas y complicadas, rock directo… Muchas cosas distintas, pero todo suena a The Jayhawks.

¿Es cierto que la reunificación se fraguó en España?
Sí, es verdad. Nuestros managers españoles, David Jiménez y Juan Santaner (entonces en la promotora Love To Art), nos insistieron cada dos por tres, durante años, en que teníamos que reunir al grupo de la época de “Tomorrow the green grass”. Nos pasamos mucho tiempo negándonos, hasta que llegó un día en que aceptamos, obviamente porque Mark y yo habíamos retomado nuestra relación. Sentimos que estábamos preparados para volver a salir de gira. Creo que el primer concierto fue en el Azkena Rock Festival. Después hicimos unos cuantos festivales en España antes de viajar a otros países y empezar de nuevo.

Háblame de la grabación. ¿Qué sensaciones ha habido entre vosotros en el estudio?
Fue un trabajo duro. También divertido, pero teníamos ante nosotros varios retos. Queríamos poder girar y ensayar con regularidad, porque partíamos de una situación de ruptura. Mark y yo escribimos las canciones y ensayamos una temporada en mi apartamento, pero realmente usamos el estudio como un local de ensayo, porque fue donde desarrollamos muchas de las canciones. Allí las tocamos por primera vez en formato eléctrico y con acompañamiento de batería. Además, Mark tenía una agenda muy apretada, porque estaba en plena gira de su último trabajo en solitario (se refiere a “Many colored kite”, 2010), así que nos centramos primero en las voces principales, las guitarras acústicas y las baterías básicas. Normalmente, es al revés, las voces se dejan para el final.

¿Cómo surgieron los arreglos? Las cuerdas que abren ‘Hide your colours’, por ejemplo, son realmente brillantes.
Con las cuerdas tuvimos una gran oportunidad. Nuestro segundo batería, Thad Spencer, lleva tiempo dedicándose a la música para publicidad, y tiene un estupendo estudio. Solo teníamos que pagar a los músicos y disponíamos de todo lo demás gratis: estudio, ingeniero… Salía muy barato, y pudimos conseguir un puñado de músicos que tenían su propio arreglista. Le dije lo que quería y, por teléfono, fue capaz de traducirlo en arreglos. Era un trabajo muy ambicioso y lo hizo de manera brillante, aunque resultó extraño trabajar así.

¿Y los pianos? Todo suena muy clásico.
Los arreglos fueron consecuencia de que las canciones, como te comentaba, se fueran construyendo y crecieran en el estudio. Lo usamos como local de ensayo, como hacían The Beatles. Experimentamos para llevar las canciones a buen puerto.

¿Tienes la sensación de que la gente os debe algo? Lo digo porque, actualmente, hay decenas de bandas triunfando con un sonido como el vuestro, pero mucha gente ni siquiera os conoce.
Bueno, siempre hemos dicho que la percepción de The Jayhawks es superior a la realidad. Quiero decir que la gente en el negocio de la música nos conoce, pero hay mucha gente que no ha oído hablar de nosotros y otra que nos es muy fiel. Es como con The Velvet Underground, Big Star, Gram Parsons y gente así, que quizá nunca vendieron millones de discos, pero han sido de una gran influencia en otros grupos. Todo el que ha escuchado un disco de The Velvet Underground ha querido montar un grupo.

Después de trabajar con pesos pesados como Bob Ezrin, George Drakoulias o Rick Rubin, has decidido producir el álbum tú mismo. ¿Por qué?
Hay un par de razones. Por un lado, es algo que llevaba tiempo interesado en hacer. Sentía que había pasado suficiente tiempo preparándome y había producido a otros artistas. Por otro lado, financieramente estamos en un momento en que es casi imposible trabajar con presupuestos que te permitan contratar a grandes productores, porque la gente ya no compra discos y es muy complicado amortizar la inversión. Esa combinación entre los factores financieros y mis ganas de producir fue clave. Yo tenía un master por haber trabajado con maestros como Drakoulias y otros, así que sabía cómo hacer un buen disco, y además contaba con un ingeniero estupendo.

Tanto Mark como tú habéis grabado en solitario. ¿Crees que trabajáis mejor como equipo? ¿O se trata de cosas diferentes?
Son cosas diferentes. Desde luego, trabajamos muy bien juntos, y hay gente que dice que no somos nada el uno sin el otro, pero creo que eso no es cierto. Es una cuestión de gusto personal. Hay una química especial entre nosotros, pero hay cosas que debemos hacer por cuenta propia.

Es “Mockingbird time” una excepción, o podemos esperar nuevos discos de The Jayhawks?
No lo sé. Para serte honesto, no hemos pensado en ello. Queríamos hacer este álbum y salir de gira, pero después de eso tendremos que tomar una decisión. No hay nignún gran plan, simplemente hemos disfrutado con esto y quizá hagamos otro disco, pero no hay nada seguro. Todos hacemos otras cosas, tenemos carreras en solitario, hay muchos aspectos a tener en cuenta. Si surge la oportunidad, lo grabaremos.

GIRA ESPAÑOLA:

30 de julio
Santander. In-Festival

31 de julio
Alicante. Auditorium Palacio de Congresos

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