Pre pleasure, de Julia Jacklin

Autor:

DISCOS

«Una senda más reposada y reflexiva, probablemente influida por haber empezado a componer con el piano»

 

Julia Jacklin
Pre pleasure
POLYVINYL / TRANSGRESSIVE-PIAS, 2022

 

Texto: XAVIER VALIÑO.

 

Aseguran que Julia Jacklin era una gran fan de Britney Spears a los 10 años, en su Australia natal, y eso fue lo que la decidió a tomar clases de música. En el instituto hacía versiones de Avril Lavigne y Evanesence, antes de formar bandas como Salta o Phantastic Ferniture. Poco a poco se fue distanciando de sus referentes y así quedó claro en su debut Don’t let the kids win (2006) y Crushing (2018). Ahora, con la ayuda de los músicos The Weather Station y el arreglista Owen Pallett (Arcade Fire, The National…), edita su tercer disco.

No hay más que escuchar “I was neon” para descubrir esa canción que perdurará más allá de 2022, algo similar a lo que fue “Kyoto” para Phoebe Bridgers, en 2020, o “Don’t be so hard on yourself” para Alex Lahey, en 2019, con las que bien se la puede emparentar en ese rock de guitarras que deslumbra en “Love, try not to let go” o “Lydia wears a cross”. El resto del disco transita una senda más reposada y reflexiva, como la que sigue últimamente su compatriota Courtney Barnett, probablemente influida por haber empezado a componer con el piano, y que encuentra su mejor traslación justo al final, a lo Angel Olsen, en “End of a friendship”.

Anterior crítica de discos: Angels & queens – Part I, de Gabriels.

Artículos relacionados