“Love Is Enough”, de Lia Pamina

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DISCOS

“Sus canciones se sitúan en un tiempo muy marcado: aquel en que solistas femeninas dispusieron de arreglos barrocos y combinaron a la perfección voces de dulzura y fondos orquestales”

 

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Lia Pamina
“Love Is Enough”
ELEFANT

 

Texto: CÉSAR PRIETO.

 

Las canciones de Lia Pamina no esconden ningún misterio: son fácilmente ubicables en cuanto a estilo, dejan ver a las claras sus hechuras y se sitúan perfectamente en un tiempo muy marcado, aquel en que solistas femeninas dispusieron de arreglos barrocos y combinaron a la perfección voces de dulzura y fondos orquestales. Si de lo primero va sobrada nuestra intérprete, para lo segundo acude a Joe Moore –de los británicos The Yearning–, que aporta la imaginación y los detalles sorprendentes, inesperados, que dan vuelo a las canciones.

Incluso cuando no vence la orquestación, el resultado es de una plenitud en la artesanía que hace resaltar esos escuetos fondos instrumentales. ‘Talking To Myself’, emerge así acústica, emocionante en su levedad, un mensaje que es como un abrazo, y ‘The Boy I Used To Know’ es una preciosa nana de impresionante sutileza. Más sencillas no pueden ser, y sin embargo parecen construidas con miles de sueños. En este camino se llega al extremo de ‘Party In The Night’, cosida con texturas casi amateurs, que genera la sensación de que la belleza surge de algo improvisado, sin prepararla, como el ‘Moon River’ de Audrey Hepburn.

El capítulo de composiciones con vestuario más colorista es ya el que abre el disco. ‘Better Of Without You’ confirma que Elefant ha asumido el tono que se adscribía a Siesta, delicadeza sugerente y plasticidad cinematográfica. Más allá, vienen esos imaginativos arreglos barrocos a los que aludíamos. ‘Ghost’ cuenta con un inicio a lo Procul Harum, todo el sabor del pop sinfónico y unas trompetas de las que metía Trabucchelli. Pop sinfónico que también destaca en ‘Créeme’, con ese piano clásico que viene de la versión original de Los Ángeles; al cantar en castellano nosotros tenemos un referente que es Jeanette, y a ella se acerca, encarnando esa ingenuidad e incluso con una forma especial de suavizar el tono de voz. E instalados aquí, es fácil llegar a ver este mismo tono de la inglesa en el ‘Keep on dancing’ de las Ronettes, a la que quita punch para añadirle ternura. Todo, bajo esa capa tierna de los grupos de chicas de los sesenta cuando se ponían románticas.

Hay tiempo también para la bossa, la otra en castellano, ‘Para los dos’, es un dúo con Carlos René –el productor de Axolotes Mexicanos– de preciosismo clásico, a la manera de los que organizaban Vinicius, María Creuza y Toquinho.  En el fondo, bien asentada en la mente la estela estética en la que se mueve, repetido una y otra vez en el reproductor el soft pop que empapa ‘Love Is Enough’, uno no puede llegar más que a una conclusión: es un disco tan convencional que resulta extremadamente heterodoxo.

 

 

Anterior crítica de discos: “Oczy Mlody”, de The Flaming Lips.

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