Discos: “Inter-Celtic”, de Carlos Núñez

Autor:

“Hay que felicitarse de que estos discos sigan existiendo, de que haya una oportunidad de recopilar esos grandes momentos”

carlos-nunez-30-07-14

Carlos Núñez
“Inter-Celtic”
RCA/SONY

 

 

Texto: GERNOT DUDDA.

 

 

Aunque ya nos gustaría que el Celtic de Glasgow pudiera ganarle algún día al Inter una buena final de la Champions, el título de este nuevo trabajo del multiinstrumentista vigués no engaña y refleja muy bien este “back to roots” que cita en las notas interiores Earle Hitchner, prestigioso crítico del “Boston Globe” y “Wall Street Journal”. Vale, se trata de un nuevo recopilatorio que sucede directamente al publicado hace un par de años (“Discover”) y con la misma finalidad: presentar de la forma más poliédrica posible la música de Carlos Núñez en un mercado tan próspero como el norteamericano, donde afortunadamente ya empiezan a asumir que esto de los ritmos célticos no es solo tarea de San Patricio y la inmigración irlandesa. Pero no hay ni una sola pieza que coincida en la selección de ambos discos, por lo que resultan perfectamente complementarios. Digamos que no son “recopilatorios” como tal sino “colección de curiosidades”. Curiosidades de calado.

La carrera de Carlos ha llegado a tal grado de superación personal y profesional que no puede concebir la grabación de un disco nuevo sin la existencia de un “plus ultra” que lo justifique como un proyecto único, especial. Siempre buscando en algún lugar de fuera de las 7 Naciones ese hilo conductor que le lleve de vuelta a casa, Galicia. Por muy pequeño que sea ese hilo. Si hubo alguna vez gaiteiro o zanfonista que pisó Marte, Carlos lo encontrará y hará un buen disco de ello, y con músicos de allí. Pero ese “plus ultra” requiere de meses, años de I+D (como fue el caso de su incursión brasileña con “Alborada do Brasil”, de la que aquí tenemos en ‘Feira de mangaio’ una buena muestra) y Carlos es un músico que está perpetuamente embarcado en su “neverending tour”, como Bob Dylan. Por otro lado, cuenta con muchas colaboraciones en trabajos ajenos y dispone de considerable material propio sin publicar todavía en España (ha tenido contratos específicos con filiales de Sony en Francia y Japón), así que por qué no aprovechar estos lanzamientos para ponerse al día con sus fans. Una excelente idea.

Hay que decir una vez más que la secuenciación de los temas es perfecta y permite descubrir nuevos alicientes entre piezas, tanto si ya eran conocidas como si no. Como curiosidad se puede decir que se trata del primer trabajo enteramente instrumental de Carlos Núñez desde “Cinema do mar” (2005). Es un lujo poder disponer de un álbum suyo completamente instrumental. Se aprecian esas sutilezas y matices que tiene su música de una forma muy especial. Sus matices y su amplitud de registros.

Se incluye ‘Two shores’, esa delicadísima pieza de 1996 que tocó con el “whistle” en compañía de Ry Cooder y Javier Colina, y que se había mantenido inédita en su discografía. Se incluye ‘O cabalo azul’, de aquel año, 1999, en que también le preocupaba tejer buenos lazos con el flamenco y se dejaba acompañar nada menos que por Juan Manuel Cañizares, Carles Benavent y Tino di Geraldo.

Se incluye ‘Is the big man within?’, la colaboración que mantuvo con el grupo Altan en 2005 y para uno de sus trabajos en el sello Blue Note. Se incluye ‘Over nine waves’, resultado de su trabajo en el cine en 2007 con los Studios Ghibli y que solo vio la luz en Japón. Se incluye ‘Reel roots’, su contribución de 2013 al espectáculo de Riverdance sobre la unión de música celta y latina, y que es toda una curiosidad en sí dentro de la música de Carlos porque es de las pocas veces que se le ha visto en plan jazz funk y con una robusta sección de metal.

Se incluye ‘Mambo’, su pieza más reciente, compuesta junto a su inseparable Pancho Alvarez para servir de sintonía a la Vuelta Ciclista España de 2013. Se incluyen ‘Alborada de Veiga/Muiñeira de Chantada’, ‘The flight of the earls’ y ‘Lundu’, tres piezas de distintos momentos y contextos pero con la siempre incondicional presencia de The Chieftains, sus primeros benefactores a nivel internacional.

Otra gran curiosidad es la reactivación del espíritu de 2002-2003 con la inclusión de sus amigos bretones (Alan Stivell, Dan Ar Braz), recuperados por primera vez desde el álbum “Almas de Fisterra” (2003) y hasta en tres piezas de este “Inter-Celtic”. La parte bretona es además piedra de toque de la inmersión de Carlos Núñez en la música celta, que su padre conoció como exiliado en Francia a finales de los años sesenta. Se incluye precisamente ‘Un Galicien libre à Paris’, la canción que Dan Ar Braz compuso en aquella década en homenaje al padre de Carlos y que no estrenó hasta el Festival Intercéltico de Lorient en 2002. De este álbum se incluye también ‘Tro Breizh’, que en 2003 llevaba por título ‘Danzas macabras’ y donde suenan las más rotundas cornamusas y bombardas bretonas que puedes escuchar en territorio celta alguno. También se incluye ‘Gavotte/Pandeirada’ (que no estaba en aquel trabajo), con el mismísimo Alan Stivell encantando el paisaje con sus inconfundibles harpas célticas (lástima que aquí no cantara también).

Esto por la parte que atañe al audio (así hasta 16 piezas en total), porque por primera vez se incluye un DVD anexo con 11 vídeos tomados de actuaciones suyas en el Zenith de París y los Stades de France y Rennes, en Francia; frente a la Catedral de Santiago de Compostela; en Vigo; con orquesta sinfónica o banda de gaitas; o junto a los Chieftains y Sharon Shannon. Los formatos son múltiples, así como las épocas.

Podríamos seguir así durante días y días. Cada canción tiene toda una historia detrás y unos protagonistas de categoría que hacen de cada ocasión algo único e irrepetible. Por eso hay que felicitarse de que estos discos sigan existiendo, de que haya una oportunidad de recopilar esos grandes momentos.

Anterior crítica de discos: “El futuro”, Les Rauchen Verboten.

Artículos relacionados