Corriente alterna: Dieciocho ángeles y rock and roll

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michael-monroe-18-8-13

«Eighteen angels’ ya avanza algo grande, precisamente lo que se espera de Monroe. Rock cosmopolita, sudoroso, con aroma a club. Casi se puede masticar la electridad, el glamour»

 

El single que avanza el nuevo disco de Michael Monroe, ha logrado que Juanjo Ordás esté contando los días para la edición del álbum. El ya detecta que el buen rock and roll con aroma de club está ahí, esperándonos.

 

 

Una sección de JUANJO ORDÁS.

 

 

Escribo tras escuchar ‘Eighteen angels’, el nuevo single de Michael Monroe y con el que continúa avanzando el que será su nuevo disco, “Horns and halos”, a editarse el viernes próximo. Vamos a dejar de lado que Monroe es un mítico del rock duro y que formó parte de Hanoi Rocks, no hay problema, no nos hace falta un currículum largo. Simplemente quedaos con que el cantante editó hace dos años “Sensory overdrive”, uno de los mejores discos de 2011. Además, lo hizo bien. Deseaba volver a lanzarse como artista solista y precedió al lanzamiento del que iba a ser su nuevo trabajo con un disco en directo que recordaba al mundo quién era, aglutinando canciones de sus aventuras grupales y en solitario. Cuando “Sensory overdrive” vio la luz, hacía mucho tiempo que no se escuchaba un disco de hard rock perfecto de principio a fin, de esos en los que todas las canciones tienen sentido. Con poder punk pero sin hacer ascos a muy buenos elementos comerciales, seduciendo al estribillo con descaro, casi como una chica guapa rondada por un barriobajero.

Aún quedan cinco días hasta el estreno de “Horns and halos”, pero ‘Eighteen angels’ ya avanza algo grande, precisamente lo que se espera de Monroe. Rock cosmopolita, sudoroso, con aroma a club. Casi se puede masticar la electridad, el glamour. Esa cadencia rythm and blues pone en perspectiva al oyente, el decadente estribillo también, con una guitarra musculosa y un saxo carnoso. Cuando la armónica explota a labios de Monroe, uno nota como le gotea el rock and roll y todo es sencillo de entender.

Anterior entrega de Corriente alterna: La artillería pesada de Ariel Rot.

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