Christina Rosenvinge: Buenas compañías

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Entrevista:Christina Rosenvinge Buenas compañíasTras grabar y girar junto a Nacho Vegas, Christina Rosenvinge, uno de los nombres esenciales del pop español, con más de veinticinco años de trayectoria musical a cuestas, está de regreso en solitario con Tu labio superior. De sus últimos pasos nos habla en esta entrevista.

Texto: EDUARDO GUILLOT.
Foto: PABLO ZAMORA.


Tras pasar un verano fatal, Christina Rosenvinge se encuentra inmersa en un otoño cargado de trabajo. La cantante madrileña de ascendencia danesa acaba de publicar Tu labio superior, un nuevo disco en solitario que esconde algunas sorpresas, y cuya promoción coincide con los últimos coletazos de su flirteo musical junto a Nacho Vegas. De hecho, la presente entrevista tiene lugar mientras viaja en dirección a Santiago de Compostela, para ofrecer el último concierto de su gira conjunta.

Me temo que la primera pregunta no va a ser muy original: ¿Por qué has grabado nuevamente un disco completo en castellano?
¡A nadie se le ha ocurrido preguntármelo! (risas). Ha sido algo natural. En el disco anterior, ya había tres canciones en castellano. Está relacionado con el hecho de que ahora que vivo en España y toco para público español. En la gira de Continental 62, las canciones que iba componiendo eran en castellano, porque las podía tocar en el show. También he tenido un reencuentro muy feliz con el idioma, porque aunque me gusta escribir en inglés, porque es un idioma muy musical, y siempre he cuidado mucho las letras, no lo domino tanto como el castellano.

¿No ha tenido nada que ver la decisión con la aventura junto a Nacho Vegas en Verano fatal?
Creo que es parte de ello, pero ya había empezado a escribir en castellano antes. Ése fue otro momento de reencuentro feliz con el idioma. Además, era un disco basado, sobre todo, en la letras.

Por cierto, ¿tendrá continuidad?
Se han quedado canciones en el tintero y es posible que tenga continuidad, aunque no estoy segura. De alguna manera, es algo que ya está pasando, porque Nacho ha hecho coros en “En la distancia adecuada”, una de las canciones de este disco, y yo he cantado en el que él va a sacar próximamente.

Por zanjar el tema: ¿Qué balance haces de la experiencia y de la gira, que tuvo una primera parte bastante insatisfactoria?
Es verdad que la primera parte no salió tan bien como queríamos. Precisamente, decidimos prolongar la gira porque iba mejorando. Creo que ahora que es la última vez que vamos a tocar, es cuando realmente estamos más afinados. Esto pasa mucho.

El nuevo disco marca también el regreso a Warner, diez años después del directo Flores raras, que tenía pinta de ser el típico disco para saldar un contrato pendiente.

Sí, se grabó por ese motivo.

¿Qué ha cambiado para que vuelvas: el sello o tú?
Ambas cosas. Para mí, no es un regreso a Warner, sino a DRO. Alfonso Pérez está ahora en Warner y su actitud es muy distinta a la de la persona que había cuando me fui. Él forma parte de la industria, pero trabaja a favor del músico, y eso se nota mucho. Y en lo que respecta a mí, he vuelto de otra manera, porque ahora tengo Søster Records, mi pequeño sello, hago mis propias producciones y ellos las sacan una vez están terminadas. El funcionamiento no es el mismo que antes.

Aunque Suso Saiz, que produjo Continetal 62, participa en el disco, vuelves a ejercer de productora. ¿Tan segura estabas de estas canciones?
La producción ha consistido, básicamente, en diseñar la grabación: cómo iba a hacer qué, y con quién, en cada sitio. A partir de ahí, todo ha sido muy fácil. He firmado la producción porque he tenido ayuda en todo momento, pero nadie ha estado en toda la grabación. En la primer parte fue Steve Shelley quien me ayudó. Montamos varios días de ensayos en su estudio, en Hoboken (Nueva Jersey), grabamos en directo, en formato analógico y en dieciséis pistas, con Aaron Mullan, que también es su técnico de directo, y que ya había grabado conmigo Foreign Land. Una vez tuve lo básico, volví a Madrid, añadí algunas cosas digitalmente usando el ProTools, y con todo eso volví a Hoboken, pero a otro estudio, a mezclar con John Agnello. Han sido tres etapas muy claras. Suso es como mi guía espiritual. Aunque sólo ha estado un par de días en el estudio, hablo con él todo el tiempo.

Se ha dicho que Tu labio superior supone un retorno a tus discos de los primeros años noventa. ¿Lo ves tú también así?
Quizá es porque vuelve a tener canciones escritas de manera muy sencilla. Después de haber hecho en Continental 62 un tema que tenía siete partes instrumentadas de manera diferente, éste disco es mucho más clásico en ese sentido, pero personalmente creo que va más allá de los discos de los noventa, y que se nota mucho todo lo que he aprendido desde entonces.

Quizá da esa impresión por canciones como “Tres minutos”.
Después de tantos discos melancólicos y de languidez instrumental, sorprende un rock tan fresco y directo.

Sí, puede ser.

En el álbum hay temas tuyos y otros coescritos con los músicos. ¿Debemos entender que algunos surgieron en el estudio?
Son distintos casos. Charlie Bautista estaba tocando conmigo mientras escribía alguna canción y buscaba una parte nueva, y por eso hay dos temas coescritos en el disco, y un tercero que aparecerá en un EP futuro. “Las horas” está firmada junto a Jeremy Wilms, y realmente está escrita a medias. Mientras él tocaba la guitarra, yo cantaba, buscábamos melodías por encima de sus acordes. Y Steve Shelley la firma también porque la manera en que tocó la canción fue decisiva para que se convirtiera en lo que es. Igualmente, también aparecen como autores en “Tres minutos” porque, de alguna manera, las canciones son mucho mejores después de que ellos las toquen. Es un reconocimiento hacia ellos.

La alineación de músicos es de lujo: Están Tim Foljahn, Chris Brokaw, Steve Shelley… Sólo echo de menos a Lee Ranaldo.
Tenía una canción que quería mandarle para que participara, pero la grabación se hizo tan rápido y tenía ideas tan buenas de los músicos con los que estaba grabando, que hubiera resultado un poco artificial.

¿Nunca has estrechado la relación con Kim Gordon y Thurston Moore, los otros dos miembros de Sonic Youth?
Cuando la gente alude al tema, siempre aclaro que con quien tengo una relación estrecha es con Steve Shelley, que edita mis discos en Estados Unidos. Llevo diez años tocando con él. Lee Ranaldo produjo Cerrado y ha colaborado alguna otra vez a lo largo del tiempo. A Kim y Thurston les saludo de vez en cuando en el camerino, cuando voy a verlos, pero no tengo relación de ningún tipo con ellos.

El disco incluye una versión de “In the evening”, un tema de Leroy Carr que han tocado casi todos los bluesmen del mundo. ¿Cómo surgió la idea de grabarla?
Two Dollar Guitar estaban programados en el Tanned Tin el año pasado y Tim Foljahn nos invitó a Chris Brokaw y a mí a tocar algunas canciones con ellos. Chris también estaba actuando en el festival con Geoff Farina, presentando un disco de canciones tradicionales americanas interpretadas con guitarra acústica. Les oí tocar este tema mientras estaban calentando, antes de salir al escenario y me encantó. Más tarde, Chris me mandó la canción en un CD y le propuse grabarla, pero basándonos en lo que ellos habían hecho, porque es cierto la ha interpretado mucha gente, pero mi versión viene de la suya, que es mucho más blanca.

¿Con qué músicos vas a salir de gira?
Voy a hacer una banda en Madrid, con músicos muy buenos, para empezar a preparar las nuevas canciones y algunas cosas anteriores. Aparte, me gustaría tener un formato más acústico, con la chelista del disco, Aurora Aroca, para poder tocar al piano. Y es posible que, en febrero, hagamos una gira con los músicos americanos que han participado en el disco. Para mí es muy estimulante poder tocar las canciones en formatos diferentes. Pasar del formato eléctrico al acústico siempre me ha gustado mucho.

Una curiosidad final. Aunque siempre has reivindicado tu pasado, en tu página web oficial sólo aparece la trilogía grabada en inglés. ¿Por qué?
No está actualizada, es mi asignatura pendiente. Monté la web cuando salió Continental 62 para dar a conocer el sello, así que puse sólo esos tres discos. Todo lo anterior no lo puedo vender, no tengo los derechos. Lo dejé de momento, porque conceptualmente me gustaba también cómo quedaba. Creo que si la hiciera otra persona, habría que incluir todo lo anterior, lo que pasa es me aburre un poco removerlo. Ahora tengo cosas que me apetece más hacer.

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