“Bob Dylan y el misterio de Bobby Zimmerman, Ángel del Infierno fallecido en 1961”, artículo de Diego A. Manrique

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Diego A. Manrique, en su blog de “El País”, nos desmenuza algunos de los mejores momentos de la entrevista que Bob Dylan ha concedido a “Rolling Stone”. “Lo de ofrecer entrevistas no es una actividad habitual de Dylan. Aunque, buen conocedor del cuadrilátero, éste correoso boxeador no olvida la conveniencia de descolocar psicológicamente al adversario.”

“En el universo moral de Dylan”, traicionar es lo peor, “a la gente le gusta traicionar a los demás. Hay algo en ellos que les hace querer traicionar a alguien”.

Según Dylan: “Los nuevos 60 empezaron más o menos en el 66, y se asentaron a finales de la década. Entonces, en la era de Woodstock, ya no quedaba nada de los cincuenta. En realidad, yo no formé parte de lo que se denomina como los sesenta”.

Y a Manrique le parece que “Esto es fuerte: siempre creímos que Dylan fue uno de los parteros de la revolución cultural de la Prodigiosa. No, insiste, es una criatura de los años cincuenta, década que evoca líricamente: ‘no existían sensaciones como la tristeza o la inseguridad. Simplemente había bosques, cielo, ríos y corrientes, invierno, verano, primavera y otoño. La cultura se basaba fundamentalmente en circos y ferias, predicadores y pilotos, espectáculos para leñadores y cómicos, bandas de música y demás’.”

Y “El golpe maestro ocurre en el primer tramo de la entrevista”, cuando Dylan habla de un motero que, como él, se llamaba Bobby Zimmerm y murió en un accidente en 1961. Como él sufrió un accidente de moto en 1966 “está convencido de que protagonizó un fenómeno de transfiguración”.

“¿Así que el tal Bobby Zimmerman murió y, tras cinco años en el limbo de los motoristas, transformó al cantautor antes llamado Bob Zimmerman? ¡Una mina de oro para la dylanología!”. Pero Dylan se evade, “no estamos hablando de la trasmigración. Se trata de otra cosa. Transfiguración […] Ha sucedido desde siempre. Nadie sabe a quién le ha pasado ni por qué. Pero hay pruebas de ello por todos sitios”. Y añade Dylan: “la transfiguración es lo que te permite escapar del caos y sobrevolarlo. Así es como aún puedo hacer lo que hago, componer las canciones que canto y continuar con mi vida”.

Desde aquí puedes acceder al artículo de Diego A. Manrique “Bob Dylan y el misterio de Bobby Zimmerman, Angel del Infierno fallecido en 1961”.

 

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