La Música de El Mundano: Neil Young y las nuevas tecnologías

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La Música de El Mundano:Neil Young y las nuevas tecnologías

Texto: ADRIAN VOGEL.

Cuando Bob Dylan se mostró contrario a las grabaciones digitales y reivindicaba (algunos) sistemas analógicos, entendí perfectamente lo que quería decir. Pero como no explicó a dónde quería llegar, sus palabras fueron mal interpretadas. Está claro que en su exposición había mucho de razón y de añoranza. A partes iguales.

Dylan se unía así a un coro de aficionados y profesionales que sostienen (o sostenemos, en según que casos) que los amplificadores de válvulas son mejores que los actuales, que la calidad de reproducción de los mp3 es mala, que los avances tecnológicos forman parte de la historia de la música popular y no son el enemigo a batir, que el vinilo debería permanecer (entre otras cosas por sus “deep grooves”, como recuerda Neil Young) o simplemente muestran su preferencia por las grabaciones analógicas sobre las digitales. Y en estos asuntos –como en tantos otros– Young ha sido un pionero. Con aciertos y errores, como es lógico.

Siempre se mostró reticente con los CDs. Fue el primero al que se lo escuché. En 1982. Fue en su rancho californiano de Broken Arrow en La Honda. Una localidad clave en los albores del psicodelismo: Ken Kesey escribió parte de su Alguien voló sobre el nido del cuco en las paredes del baño de su casa de La Honda; sus aventuras, y las de sus Merry Pranksters, fueron recogidas por Tom Wolfe en The electric kool-aid acid test publicado en España como Gaseosa de ácido eléctrico o ponche de ácido lisérgico. Entre los Pranksters estaban “el chófer” Neal Cassidy –del Magic Bus de 1964 y anteriormente del On the road de Kerouac– y también Carolyn Adams, la Mountain Girl, esposa del Grateful Dead Jerry García y madre de Sunshine, el hijo que tuvo con Kesey.

Había organizado unas entrevistas con periodistas europeos, australianos y japoneses para hablar de su álbum Trans. Por aquel entonces llevaba el Marketing Internacional de Geffen para CBS Records International desde Black Rock, en Nueva York. Y Trans era un disco difícil que necesitaba de muchas explicaciones. Un experimento con la “electrónica” disponible entonces. Se apartaba del camino al que nos tenía acostumbrados. Los sintetizadores, incluyendo los vocoders, formaban parte de una búsqueda para desarrollar una tecnología que le permitiese comunicarse con su hijo Ben, que no podía hablar a causa de una parálisis cerebral (a lo que habría que añadir unos terribles dolores crónicos de espalda que según su propia confesión le impedían tocar la guitarra, lo que ayudó a crear ese estilo tan propio).

De ese día, aparte de los problemas de salud, me impresionó lo ordenada que tenía toda su obra (dentro del ambiente bohemio que se percibía). Todo perfectamente organizado y etiquetado en esos típicos archivadores de oficina. Ya entonces, 1982, le rondaba la idea de reagrupar todos sus archivos, pero no le convencían los medios disponibles de la época. De hecho no le han convencido hasta ahora.

El pasado 6 de mayo ¡por fin! presentó lo que anhelaba desde hace tanto tiempo: su memoria histórica en diez discos, repartidos en varios volúmenes. El anuncio fue en una rueda de prensa en San Francisco, con motivo del JavaOne (Sun Microsystems). Y su sueño se puede realizar ahora gracias a la combinación de distintos elementos: Java, Internet, Blu-Ray y la PS3.

En resumidas cuentas el lenguaje Java le permite actualizar además de proporcionarle la deseada confección y navegabilidad de los menús. Blu-Ray le amplia posibilidades de almacenamiento (“storage is the only limit”, dice) y le ofrece la mejor calidad de reproducción.

Descarta los DVDs como formato, porque no se puede escuchar música a la vez que se visionan vídeos de alta resolución.

A través de Internet (con Blu-Ray) se pueden actualizar los contenidos. Que es el punto que me parece más interesante: no sólo hace públicos sus archivos, sino que además si se encuentran (o encuentras) aportaciones, se pueden (las puedes) incluir. Como parafernalia, imágenes, grabaciones, etc. Con lo cual está creando algo “vivo” y transformable. No encuentro precedentes.

¿Y lo de la PS3? Blu-Ray viene de serie con la PS3 y todo el mundo la tiene o conoce a alguien que la tiene. Una de sus grandes ventajas –aparte de las obvias– es precisamente su accesibilidad.

Para más información sobre este tema os recomiendo ver el siguiente vídeo de ZDNet pinchando aquí. Es muy interesante y refleja la exposición y presentación que efectúa Neil Young. Ahí podréis ver los archivadores que mencionaba antes. Pero, por favor, llegad hasta el final, donde de forma muy gráfica demuestran la capacidad de almacenamiento y la extensión “física” del proyecto (despliegan un rollo de papel que llega a cubrir prácticamente el escenario de lado a lado).

Y si lo pensamos bien, en realidad lo que Neil Young está proclamando es que ni CDs, ni DVDs: lo que realmente recomienda es ¡la Playstation 3! Por su calidad y sus avances tecnológicos.

Sinceramente nunca pensé que el (posible) futuro del negocio de la música pudiese pasar por consolas de videojuegos o por los propios juegos, como ya está sucediendo  (desde Guitar hero a Grand theft auto 4 –que incluye 200 canciones– pasando por el Singstar, etc.)

Y a Neil Young siempre “le he echado en cuenta”…

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