La Música de El Mundano: Michael Jackson, primer contacto

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La Música de El Mundano: Michael Jackson: Primer Contacto

Una sección de ADRIAN VOGEL.

Suelo entregar mis colaboraciones a EFE EME la madrugada del jueves a viernes. La semana pasada, al poco de enviarla por email, saltó la noticia del ingreso hospitalario de Michael Jackson. No mucho después se confirmó su fallecimiento. Estuve siguiendo los acontecimientos a través de CNN, que cambió su programación para dedicársela enteramente a MJ. Incluso Larry King adelantó el horario de su programa. Pero hubo algo que no me gustó nada. Se veía venir lo que iba a suceder en los próximos días. El apogeo de la carnaza y los detalles escabrosos. Tan sólo un detalle revelador: las imágenes, que ilustraban las informaciones y entrevistas del veterano periodista estadounidense, eran las del helicóptero que trasladaba el cadáver de Jackson del hospital al instituto forense. Realmente me sorprendieron los paparazzi televisivos persiguiendo por los cielos de Los Ángeles al fallecido Rey del Pop. Quien está en proceso de resucitar el decaído negocio de la música grabada. De momento ya ha batido un récord. Es el primer artista en vender un millón de descargas en una sola semana. Las tiendas en USA agotaron sus existencias el pasado fin de semana. Domina las listas de los álbumes más vendidos en UK (y tiene varios singles en su TOP 20).

Mi primer walkman –el reproductor portátil de casetes– fue el de Michael Jackson. Hace 30 años, cuando Sony lanzó el aparato. Traía a los Jacksons a Madrid. Venían para grabar dos programas de televisión (“Aplauso” y un especial de Lazarov). El single a promocionar era “Blame It On The Boogie” y dejar preparado el terreno para el siguiente, “Shake Your Body”, ambas del álbum Destiny. Era su tercer disco desde que abandonaron Motown y el primero que controlaban artísticamente. Los dos anteriores habían sido producidos por Kenny Gamble y Leon Huff, para su sello Philadelphia International Records (los del Sonido Filadelfia), un sello asociado a CBS/Epic. Jermaine, casado con la hija del fundador de Motown –Berry Gordy– se había mantenido fiel al sello de su suegro y abandonó el grupo familiar.

Nada más bajar del avión en Barajas me sorprendió que Michael estuviese enchufado a sus cascos. Ayudaba a mantenerle aislado. Parecía concentrado en sus músicas. Sus hermanos parecían más asequibles y dicharacheros. Especialmente Tito. Quizás eufórico porque por fin había podido demostrar su talento como compositor, guitarrista y cantante. Y eso que la leyenda cuenta que el proyecto original del padre giraba alrededor suyo y de Jackie y Jermaine.

Ya en 1979 Michael Jackson parecía tímido e introvertido. Los cascos tampoco ayudaban. Ambos programas de TV fueron un rosario de dificultades. En “Aplauso” se encerraron en su camerino de Prado del Rey molestos por lo que consideraron una ofensa. Habían mal interpretado un comentario que consideraron ofensivo. Se pudo solucionar. Peor fue en los Estudios Roma (hoy sede de Tele 5). Michael se fue del plató. Le paré dos veces. A la tercera fue la vencida.

Primero fue por algo que consideró racista (el tono lo era). Le expliqué que “negro” en español es el “black” del inglés, y no “nigger”, un termino de lo más ofensivo. Tito que chapurreaba “mexicano” me echó una mano. Luego surgió otro problema por el sistema de realización de Valerio Lazarov. Una pesadez. Cada palabra de la canción era una toma. Rodar plano a plano se convertía en toda una odisea. En este caso la explicación giró alrededor de la idea de que Lazarov era un perfeccionista y que tenía bastante mérito en el mundo televisivo haber salido de Rumanía, ganado premios, y además era amigo de mi padre. Me miró fijamente y comentó “yo también soy un perfeccionista… y tengo que respetarle”.

El ambiente en esos momentos era ya bastante tenso. Se palpaba. Y algunos comentarios eran bastante ofensivos (referentes a su edad y el color de su piel). Valerio estaba avisado pero no pudo evitar que algunas personas se pasasen. Hay gestos, miradas, que son delatoras. Y Jackson, a punto de cumplir 21 años, se percató. Dijo basta, recogió sus cosas, y se fue con los cascos puestos. Y yo detrás de él, con mis 23 años a cuestas.

El ambiente en el coche no era el más agradable. Para romper el hielo le pregunté por el aparato y por lo que estaba escuchando. Me enseñó el walkman, me contó lo que era y me puso los cascos. Nunca olvidaré ese momento. Estaba sonando “Rock With You” (varias mezclas). Le dio al “fast forward” y “Don’t Stop ‘til You Get Enough” atronó en mis orejas. Así que lo que no paraba de escuchar era Off The Wall (se editaría en agosto de ese mismo año). Hablando de ese proyecto se transformó. Era otro. Todo entusiasmo. Era su “baby”.

Lo mejor del accidentado primer viaje a España fue la típica noche de tablao. El flamenco es obligatorio para cualquier coreógrafo contemporáneo. Y Michael lo era. De hecho encontramos aires en un par de vídeos de su mejor época, así como en algunas posturas y pausas. También hay otras influencias, pero ese primer contacto y sus visitas a nuestro país desde Bad hasta la década de los 90 debieron cimentar esa influencia.

El director de Epic (mi jefe) le puso en su particular lista negra. A la resistencia a editar Off The Wall (misión imposible por otra parte) se unió la escasa inversión para promocionar el disco en España.

En “La noche que Michael Jackson rompió todos los esquemas” relataba como se folló a América con “Billie Jean”, en el especial del 25 aniversario de la Motown, donde introdujo el “moonwalk”. Y también contaba cómo se había vencido la resistencia de MTV a programar vídeos de artistas negros (él fue el primero).

Thriller era un éxito en todo el mundo, salvo en España. Llevaba camino de batir todos los récords, menos en España. El director de Epic en España seguía siendo el mismo.

Cuando Thriller yo trabajaba en Nueva York, en las oficinas centrales de CBS. El marketing fuera de Estados Unidos lo llevaba mi amiga Lisa Kramer (su despacho estaba al lado del mío).

Estaba haciendo tiempo con Julio Iglesias para una reunión con el Presidente Internacional. Vino a buscarle y nos espetó: “A ver, españoles. ¿Cómo es que el disco más vendido del mundo no existe en vuestro país?” y mirándome añadió “voy a tener que echar al que lleva Epic y mandarte de vuelta a España”. Esa era la peor amenaza que me podían hacer, con lo a gustito que estaba yo en Manhattan. Y Julio también se “llevó” lo suyo: “Julio, haz algo tú también. Tanto que presumes de lealtad a la compañía, de ser un hombre de empresa, que lo eres. Usa tus influencias, tus contactos. Lo necesitamos. Tus compatriotas también.”

“Thriller” fue el séptimo y ultimo single del álbum del mismo titulo. Y significó el arranque en ventas del disco en España. El vídeo se estrenó en TVE la Nochevieja del 83/84. Y conmocionó al país. Más vale tarde que nunca.

Años después, ya de vuelta en España, el (mismo) director de Epic me contó: “Siempre le estaré agradecido a Julio Iglesias. Me llamó para avisarme que los jefes estaban bastante molestos por que Thriller no era el éxito en España que debería ser. Capté el mensaje rápido y me puse manos a la obra. Lo definitivo fue colocar el vídeo en el especial de Nochevieja. Ese soplo de Julio nunca lo olvidaré.”

Continuará…

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