César Pérez Gellida, matar con canciones

Autor:

MELÓMANOS

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“Muchas veces, los músicos que componen canciones dicen más en una frase que los novelistas en un capítulo entero”

 

 

La trilogía de César Pérez Gellida, “Versos, canciones y trocitos de carne” ya deja clara la melomanía de este escritor, que expresa las emociones de un asesino con música. Su mayor referente es Enrique Bunbury, según le cuenta a Eduardo Izquierdo.

 

 

Texto: EDUARDO IZQUIERDO.

 

 

El escritor vallisoletano César Pérez Gellida saltó al primer plano mediático con la publicación de la trilogía negra “Versos, canciones y trocitos de carne, tres excitantes novelas que acabaron tomando forma musical como banda sonora para la que Iván Ferreiro compuso incluso canciones en exclusiva. Su última novela, “Khimera”, esta vez con ecos de ciencia ficción es otra muestra de su enorme talento. Además, Pérez Gellida es un melómano empedernido que tenía su abono para esta sección concedido hace tiempo.

 

¿Cómo recuerdas tu primer contacto con la música?
Nací musicalmente con Héroes del Silencio, eso lo recuerdo perfectamente. Mi primer disco, casete más bien, fue “El mar no cesa”. Tenía catorce años y escuchaba ‘Héroe de leyenda’, ‘Fuente esperanza’, ‘Mar adentro’ y ‘El estanque’ una y otra vez en modo bucle. Terminé jodiendo la cinta, lógicamente.

 

¿Fuiste de los que querían ser músicos, y lo intentaban?
Y sigo queriendo serlo. Ahora bien, no me hace falta intentarlo para saber que no estoy capacitado. Componer junto con Iván Ferrerio y Amaro las canciones inéditas de la banda sonora de lo trilogía han sido mis mayores logros musicalmente hablando, y no son palabras menores, por lo menos desde mi punto de vista.

 

No hay duda, viendo tu trilogía, de la relación de tu obra con la música. ¿Te esfuerzas para que sea así, o simplemente te surge?
Surgió como una necesidad para comunicar al lector los sentimientos y emociones de un sociópata narcisista.

 

Tus personajes son tremendamente eclécticos: pueden oír desde Bunbury a WASP. ¿Eso refleja también tu forma de escuchar música?
Las bandas sonoras de mis novelas nacen de mi biblioteca musical. No hay nada que suene que no haya escuchado yo antes. Dicho esto, tengo mis preferencias, por supuesto.

 

De tus gustos, ¿qué dos grupos o solistas elegirías como los más antagónicos?
Nacho Vegas y Rammstein.

 

¿Te has planteado escribir algo totalmente musical, como una biografía de alguien?
No, pero si el sujeto acostumbra a matar además de amar la música, todo es planteable.

 

Si lo hicieras, ¿de quién sería y por qué?
De Enrique Bunbury, porque considerándome muy poco mitómano, tengo absoluta devoción por él. Tuve la suerte de conocerlo personalmente y lejos de matar esa imagen la afianzó. Pero su vida, por mucho que se haya escrito y hablado sobre él, solo a él le pertenece, así que… complicado.

 

Como has comentado antes, has escrito varias canciones con Ivan Ferreiro para la trilogía “Versos, canciones y trocitos de carne”. ¿Cómo fue la experiencia?
Maravillosa. Soy un seguidor de su carrera desde la época de Piratas y solo el hecho de pasar unos días con él y con Amaro en su casa, trabajando en un proyecto común, ya era un regalo de valía incalculable para mí. Al margen, como persona, Iván es uno de esos tíos que a todos nos gustaría tener de colega. Quizá hagamos más cosas juntos.

 

¿Crees que hay músicos con alma de escritor?
Todos los músicos que componen canciones son escritores especializados en el uso del lenguaje musical. Muchas veces dicen más ellos en una frase que los novelistas en un capítulo entero. Te podría citar muchos, pero ahora me vienen a la cabeza Nacho Vegas, Iván Ferreiro, Amaro Ferreiro (estoy ansioso por escuchar su nuevo elepé), Egon Soda, Nicolás, Quique González, Calle 13, Calamaro, Love of Lesbian, Vetusta Morla, Enrique Bunbury, Carlos Chaouen… por ceñirme a nuestro idioma.

 

¿Seguirá tu obra literaria siendo tan musical?
Puedes estar seguro de ello. El 7 de abril se publica “Sarna con gusto”, protagonizada por mi personaje Ramiro Sancho y sí, incluye su banda sonora: Nirvana, Extremoduro, Los Ilegales, Aerosmith, Piratas, The Smiths, The Rolling Stones… ¡Yeah!

 

 

Anterior entrega de Melómanos: Eva Isanta, la música como vía emocional.

 

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