Steve Winwood: El mágico niño prodigio

Autor:

«En 1969, los organizadores de conciertos de los Estados Unidos se volvieron locos al conocer la noticia de que Steve Winwood, Eric Clapton, Ginger Baker y el ex Family Ric Grech se habían unido para formar Blind Faith»

 

Fue un niño prodigio del beat británico que antes de cumplir veinte años estuvo al frente de, ni más ni menos, Spencer Davis Group y Traffic. Luego formó Blind Faith, el primer supergrupo de la historia. De ahí a creador de pop para adultos, sólo hubo un paso. Su historia nos la cuenta Àlex Oró con el recopilatorio «Revolutions» de fondo.


Texto: ÀLEX ORÓ.


Tenía quince años y la cara llena de granos. Tenía quince años y fue el niño prodigio de la era beat. Su nombre: Steve Winwood, un adolescente de Birmingham, que junto a su hermano Muff se enroló en el Spencer Davis Group, una banda formada en 1963 en la que su supuesto líder quedó completamente eclipsado por el púber Winwood. El joven Steve tenía “ese” ingrediente especial que las bandas necesitan para triunfar. A saber: talento para componer, capacidad para tocar más de un instrumento, carisma en el escenario y una voz con personalidad que, en el caso de Winwood, estaba llena de matices negroides a la vez que sonaba muy madura para un joven de su edad.

Al igual que la mayoría de las bandas británicas que alcanzaron el éxito entre 1963 y 1965, los Spencer Davis Group iniciaron su carrera profesional haciendo versiones de R&B. Consiguieron grabar algunas de ellas como ‘Dimples’ o ‘Every little bit hurts’, que fueron éxitos menores en las listas británicas. Pero al igual que sucedió con The Rolling Stones, The Kinks o The Who, The Spencer Davis Group no fueron capaces de llegar a un público mayoritario hasta que no apostaron por su propio material. Aquí jugó un papel determinante el joven Winwood. Compuso dos de los hits arrolladores de la banda: ‘I’m a man’ y la incomensurable ‘Gimme some lovin’ que, junto a las sendas versiones de los temas del músico jamaicano Jackie Edwards, ‘Keep On running’ y ‘Somebody help me’, se convirtieron en los puntales del repertorio del grupo gracias al inconfundible sonido del órgano Hammnond de Winwood, a las guitarras llenas de fuzz y a los coqueteos con la música negra.

Precisamente este póquer de ases del pop británico de los sesenta es el que abre la recopilación «Revolutions» (Universal), que reúne lo mas granado de la trayectoria de Steve Winwood. El disco esta disponible en dos formatos: CD sencillo, que incluye dieciséis temas, o un completísimo box-set de cuatro CDs con casi sesenta canciones.

 

TRAFFIC, UNA BANDA INNOVADORA
En «Revolutions» no faltan los temas que Winwood compuso para Traffic, la influyente banda fundada en 1967 por el propio Steve junto al percusionista Jim Capaldi, el guitarrista Dave Mason y el saxofonista Chris Wood (todos ellos habían tocado en las sesiones de ‘Gimme some lovin’). El Spencer Davis Group se le había quedado pequeño a Little Steve, que todavía no había cumplido los veinte. Había conseguido fama y dinero pero necesitaba nuevos estímulos creativos. Traffic pasó a la historia del pop británico por temas como ‘Paper sun’, su single de debut, y su estilo basado en las influencias del pop pepperiano, la psicodelia, el folk británico pero también del jazz, uno de los géneros en los que Winwood basó su formación musical.

Al igual que sucediera en su etapa en el Spencer Davis Group, la voz de Winwood se convirtió en uno de los activos sonoros más importante de Traffic, aunque no debemos menospreciar las habilidades de un Mason muy influenciado por Hendrix a la guitarra, los aires jazzys de Wood con flautas y saxos y el libertario estilo de Capaldi que, además, escribía algunas de las partes más poéticas de las letras del grupo. Traffic resultó un grupo paradigmático en su época ya que fue uno de los primeros a los que su discográfica, en este caso Island, les permitió apostar por el formato LP como un una unidad artística y no como una suma de singles de éxito. Disponían de una libertad creativa que era la envida de la mayoría de sus colegas y quizás por ello su sonido resulta tan perenne pese al paso de los años. Además de ‘Paper sun’, en la edición sencilla de «Revolutions» se han incluido otros tres imponentes temas de la banda: ‘Forty thousand headmen’, ‘No face, no name, no number’ y ‘Dear Mr Fantasy’, aunque se echan en falta canciones como ‘Hole in my shoe”, una de la más influyentes de la era psicodélica pero que ha sido descartada, con toda probabilidad, porque es una pieza compuesta en solitario por Mason, cuya mala relación con Winwood dinamitó Traffic.

 

BLIND FAITH, EL SUPERGRUPO FALLIDO

En 1969, los organizadores de conciertos de los Estados Unidos se volvieron locos al conocer la noticia de que Steve Winwood, Eric Clapton, Ginger Baker y el ex Family Ric Grech se habían unido para formar Blind Faith, el primer supergrupo de la historia del rock. Los promotores empezaron a reservar fechas antes de que el combo hubiera prensado ningún material sónico en vinilo. Sólo habían iniciado los ensayos y las expectativas y la presión sobre la banda era enorme. Quizás por ello el único LP de Blind Faith (conocido en España por «el de la portada con chica en tetas que sostiene un avión») es algo decepcionante pese a tener alguna aportación interesante como ‘Can’t find my way home’. Para Winwood y Clapton, no obstante, fue un periodo liberador. Para el guitarrista supuso dejar atrás la lucha de egos que había vivido en Cream y para el todavía joven Winwood una vía de escape para sus desavenencias con Mason. Antes de un año, Blind Faith había dejado de existir. Cada uno se buscó la vida como pudo.

Winwood se unió a un nuevo supergrupo: Ginger Baker’s Air Force, en el que el ex batería de Cream contó también con la colaboración de Rich Grech, Graham Bond, Denny Lane, Remi Kabaka y el ex Traffic Chris Wood. Tras el debut de la banda, Winwod decidió convertirse en solista y empezó a trabajar en su primer álbum en solitario para el reclutó a ex miembros de Traffic, con lo que el proyecto acabó convirtiéndose en una reunión de la legendaria banda. En este período, Traffic apuesta más por la fusión con el jazz y graba tres LPs más, entre los que destaca «The low spark of high-heeled boys», que les reporta una enorme popularidad en Estados Unidos. Problemas de salud le alejan del grupo, que finalmente se separa en el 74.

 

EL REY DEL POP ORIENTADO PARA ADULTOS

Winwood pasa tres años trabajando como músico de sesión y preparando, esta vez sí, su primer disco en solitario. Vuelve en el 77 con «Steve Winwood» y se da el gran batacazo. Gran Bretaña está en medio de la revolución punk y el retorno del autor de ‘Gimme some lovin’ suena caduco y fuera de lugar. En 1980 lo intenta de nuevo con «Arc of a diver», que llegó a disco de platino en Estados Unidos. Llegó a vender tres millones de copias gracias a ‘Higher love’, una de las canciones incluida en este LP y que también se ha recuperado para «Revolutions».

Winwood se había reinventado a sí mismo como creador de grandes éxitos pop para un público adulto pero sin renunciar a sus orígenes. Toda su obra de esta época está en deuda con el pop y el blue eyed soul de la era dorada del Spencer Davis Group y de la solidez compositiva de Traffic pero con una gran dosis de comercialidad. Bien afincado en el «mainstream», el ex niño prodigio del pop británico de los sesenta consiguió grandes éxitos como ‘Valerie’ o ‘Roll with it’, que le permitieron tener una notable presencia en los medios, unas buenas ventas y unas críticas buenas y malas al 50 por ciento.

En los noventa, Winwood reconstruyó su relación artística con Capaldi, giró con Tito Puente y Arturo Sandoval y en 2003 y 2008 grabó los LPs «The brilliant about times» y «Nine lives» (en el que colaboró nuevamente con Clapton en el tema ‘Dirty city’) respectivamente. Llegado a este punto, Winwood ha vuelto la vista atrás y ha regrabado algunos temas como ‘Spanish dancer’ de «Arc of a diver» para este «Revolutions».

Artículos relacionados