Benditos Malditos: celebrando a Sabina en casa

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El recorrido trazado por Benditos Malditos es un perfecto paisaje de los temas infaltables y otros menos habituales

 

Benditos Malditos, la banda que ha acompañado durante años a Sabina, volvía a subirse a las tablas de la sala Galileo Galilei para transitar por las canciones que han marcado la carrera del maestro de Úbeda y, ya de paso, la de todos ellos. Una noche de recuerdos y reencuentros, entre rostros conocidos como Sara Carbonero, Rozalén, Jimena Coronado –mujer de Sabina–, su hija Carmela y el actor Daniel Pérez Prada, hijo de García de Diego, que no quisieron perderse la velada, y un público exultante que celebró cada nota y cada palabra. Allí estuvo Marta Sanz.

 

Benditos Malditos
Sala Galileo Galilei, Madrid
24 de febrero de 2022

 

Texto: MARTA SANZ
Fotos: JORGE COTALLO

 

Si hay un refugio infalible para los días grises en Madrid, ese es Galileo Galilei. Es, como dice Mara Barros, casa; incluso para los que viven a kilómetros de sus neones de escenario. Si la excusa para volver es cantar a Sabina, y hacerlo junto a músicos que lo han acompañado durante años, el reencuentro se vuelve al instante una celebración que mantendrá ese propósito a lo largo de la noche.

Mientras aguardan los instrumentos sobre las tablas, los asistentes se demoran entre saludos y risas en cada rincón de la sala. El barullo se atenúa cuando los Benditos Malditos hacen su aparición, y van tomando posiciones: Jaime Asúa parapetado tras una gorra y su guitarra, Paco Beneyto tras las baquetas, Mara Barros junto al micro y Antonio García de Diego entre teclados y cuerdas. Laura Gómez Palma, bajista y última incorporación a la familia sabinera, toma la palabra prestada de Joaquín para enumerar lo peor del amor con el poema “Puntos suspensivos”, casi siempre presente en los conciertos del ubetense. La argentina, diestra en el arte de recitar —y de escribir sus propios versos—, pone el punto de partida a “Cerrado por derribo”, que en los primeros acordes ya ha levantado a parte del público que empieza a bailar.

Aunque el repertorio parece escogido para la nostalgia, cada canción se envuelve de una inevitable alegría. Así sucede con “Nacidos para perder”, enfilada con acierto por Asúa, o “Cuando era más joven”, cantada por primera vez por Antonio García de Diego, gigante al abrigo de la voz amable del músico castellano. Ni en estas, ni en ninguna otra, necesitan pedir el acompañamiento del público, que entona cada letra con conocimiento de causa.

El reencuentro se vuelve al instante una celebración que mantendrá ese propósito a lo largo de la noche.

 

Llega de nuevo el turno de Mara, que da las gracias con emoción a todos los asistentes, conocidos y desconocidos, pero dedica el concierto a su madre, que atiende con idéntica ternura el evento desde la grada alta de Galileo, donde recibe a lo largo de la noche el cariño de los compañeros y amigos de la cantante onubense. Lo que le quiebra la voz al hablar del abrigo constante del público, no rasga ni en una nota “Hace tiempo que no”, regalo de Joaquín Sabina para su primer disco. Y, aunque no fuera su propósito, parece escrita para sonar ahí: una noche de febrero, en Galileo, con camareros esquivando las mesas repletas de gente brindando versos.

El vaivén de la noche continúa con “¿Quién me ha robado el mes de Abril?”, con Asúa a voz y guitarra, y la espídica “Conductores suicidas”, con la que García de Diego se gana una inmensa ovación. En el alegre barullo, difícil de atenuar, anuncia Mara “A la sombra de un león”, para la que exige un silencio Antonio con debida autoridad. “Soy el más mayor de aquí”, dice antes de tomar el piano y regalar a esa calma lograda la bellísima historia del interno dieciséis.

Uno de los momentos más emocionantes de la noche, y por el que escuchamos por primera vez la voz de Paco Beneyto, es cuando sale al escenario Manolo Rodríguez, miembro junto a él de la mítica banda Viceversa. El guitarrista, tras superar un problema de salud, es anunciado con cariño por el batería y recibido con inmensa alegría por los asistentes, y se animó, breve pero feliz, a tocarse alguna canción.

Esta pequeña fiesta, regalo incalculable para los asistentes, es además de valiente una demostración de talento inmenso

 

El recorrido trazado por Benditos Malditos es un perfecto paisaje de los temas infaltables y otros menos habituales, haciendo del viaje una sucesión de encuentros inesperados y maravillosos. “Rebajas de Enero” o “Ataque de tos” se acomodan entre “Amor se llama el juego” o “Y sin embargo”, que perfectamente podría haber puesto un punto final perfecto a la velada.

Pero, siguiendo la estela de generosidad de Joaquín Sabina en sus conciertos, y su escenario de puertas abiertas, suben a cantar junto a la banda cuatro personas del público —y un enigmático espontáneo que anima la versión de “Pacto entre caballeros”—. Esta pequeña fiesta, regalo incalculable para los asistentes, es además de valiente una demostración de talento inmenso. Porque no debe ser fácil terciar la euforia, y sin necesidad de hacerlo se prestan a compartir lo inalcanzable para muchos.

Casi al final del camino, se hace Sabina más presente cuando nos recuerda Antonio García de Diego la vuelta a los escenarios de Joaquín, sobre los que, «con todo el peso de la vida», cantó el pasado 12 de febrero “Tan joven y tan viejo” en la entrega de los Goya, en una versión desgarrada y esperanzadora que hoy reivindica también su banda en Madrid. El último jalón lo pone “Princesa”, que no deja a nadie en su asiento, que culmina el fervor de los presentes. Al grito de que vuelvan, se despiden estos cinco músicos, que tardan instantes en dejar las tablas para bajar a buscar abrazos en la sala. Es, quizá, el secreto de otra noche inolvidable: es una banda admirable, a cualquier distancia.

 

Repertorio

1.- Cerrado por derribo
2.- Nacidos para perder
3.- Cuando era más joven
4.- Hace tiempo que no
5.- ¿Quién me ha robado el mes de Abril?
6.- Conductores suicidas
7.- A la sombra de un león
8.- Llueve sobre mojado
9.- Rebajas de Enero
10.- La canción de las noches perdidas
11.- Ataque de tos
12.- Amor se llama el juego
13.- Y sin embargo
14.- Peor para el sol (con público)
15.- Y si amanece por fin (con público)
16.- Por el bulevar de los sueños rotos (con público)
17.- Pacto entre caballeros (con público)
18.- Tan joven y tan viejo
19.- Seis de la mañana
20.- Princesa

 

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