“Unplugged” (1992), de Pearl Jam

Autor:

ACÚSTICOS

pearl-jam-17-05-18-a

“El Vedder del 92 era un derroche de energía que entraba en erupción sobre las tablas con la inocencia del recién llegado”

 

En 1992 y con solo un álbum editado, Pearl Jam se sumó a la familia MTV para celebrar su particular “Unplugged”. Fernando Ballesteros recuerda dónde y como se celebró esta sesión tan especial, editada en disco hace casi una década.

 

pearl-jam-17-05-18-b

Pearl Jam
“Ten Deluxe Edition” (incluye el acústico de la MTV)
EPIC-LEGACY, 2010

 

Texto: FERNANDO BALLESTEROS.

 

Todo transcurrió a una velociad de vértigo en el mundo de Pearl Jam durante los apenas dieciocho meses que transcurrieron entre agosto del 90 y el 16 de marzo de 1992. Aquel día, los Kaufman Astoria Studios de Queens, en Nueva York, acogieron el concierto acústico de la banda de Seattle para la MTV. Cita importante, una más, para un grupo que crecía por momentos.

En realidad todo estaba cambiando en el mundo de la música: 1991 había puesto el circo del rock patas arriba por obra y gracia de un terremoto cuyo epicentro se situaba en Nirvana. Antes del boom que convirtió lo hasta entonces llamado alternativo en mayoritario, hubiera sido muy difícil explicar algunas trayectorias meteóricas.

Apenas un año y medio antes del concierto acústico del que aquí hablamos, por no ir más lejos, Pearl Jam no existían. Stone Gossard y Jeff Ament, que ya habían formado parte de Green River, trataban de superar el golpe que había supuesto la muerte de Andy Wood, el vocalista de su grupo Mother Love Bone. Apenas sin tiempo para lamerse las heridas se pusieron manos a la obra para seguir con su andadura. Una vez reclutado Mike Mccready, el objetivo era conseguir un batería y un vocalista.

 

El germen: Mookie Blaylock
Para las baquetas llamaron a Jack Irons, pero el ex Red Hot Chili Peppers no pudo aceptar la oferta. En su lugar, hizo una aportación clave para el futuro de la banda, ya que les puso en contacto con el vocalista Eddie Vedder. Con la incorporación de Dave Krusen en la batería, la formación se completó en siete días. Todo encajaba. Vedder, que una semana antes surfeaba sin sospechar la que se avecinaba, le puso letra a las tres músicas que le habían hecho llegar en una maqueta. Cuando las cantó delante de sus cuatro compañeros, según contó Jeff tiempo después, sus compañeros sintieron que aquello era “como leer un libro y encontrar la descripción de algo que llevas sintiendo toda la vida”.

En realidad aún no eran Pearl Jam. Por entonces se llamaban Mookie Blaylock, nombre de un jugador de basket que por motivos legales tuvieron que dejar a un lado. Pero volvamos a marzo del 92 y a los estudios neoyorquinos en los que grabaron su especial acústico para MTV. Krusen ya no tocaba la batería, en su lugar había entrado Dave Abbruzzese, y “Ten”, el elepé con el que habían debutado, llevaba apenas medio año en las tiendas y comenzaba a recibir el reconocimiento del público.

 

La explosión de ‘Alive’
Todavía no habían explotado, esa es la verdad. Fue el single ‘Alive’ el que los catapultó hasta convertirlos en un fenómeno de masas, pero no había que ser adivino para ver que iban a ser muy grandes. Lo que hicieron aquella noche en su especial acústico para MTV fue desgranar las canciones de aquel debut ya histórico, con unas interpretaciones rebosantes de sentimiento y —más allá de las limitaciones que impone el formato— cargadas de fuerza.

 

 

Eddie aún no era la estrella que intentaba sobrellevar la sobreexposición pública. El lado duro de la fama, el que le llevó a odiar la cara que veía en las revistas —la suya—, todavía no había emergido con toda su crudeza. El Vedder del 92 era un derroche de energía que entraba en erupción sobre las tablas con la inocencia del recién llegado.

Debió de ser duro para ellos sentarse y canalizar todo aquello sin apenas moverse. Sobre todo para el cantante, que era más dado a jugarse el físico en cada actuación, subiendo por alguna plataforma a varios metros del suelo o saltando al público desde la grúa de un cámara, como hizo en su célebre aparición en el Pinkpop de aquel mismo año.

Casi no habían protagonizado actuaciones en acústico y, sin embargo, se adaptaron a sus peculiaridades, a pesar del poco tiempo de preparación del que dispusieron. De hecho, el grupo apenas había aterrizado en Estados Unidos procedente de una agotadora gira europea. Y, por si fuera poco, tuvieron que alquilar parte del equipo para tocar.

 

Un préstamo para el show
El propio Stone Gossard recordaba que era tarde y tuvieron que recurrir a unos conocidos que terminaron prestándoles un par de guitarras. Él terminó utilizando una Chet Atkins que sonó a las mil maravillas y una Takamine. Suficiente. Vedder no tuvo que pedir nada a nadie, iba sobrado. Su voz suena pletórica desde la inicial ‘Oceans’. El desgarro y la emoción contenida con la que interpreta alcanza cotas espectaculares en títulos como ‘Jeremy’, con un final agotador —para él— y magistral

 

 

En una presentación que muestra tanta verdad desnuda como la acústica y que no ofrece escondites, no todo quedó a plena satisfacción de la banda. ‘Even flow’ es, como reconocía McCready, la canción que arrojó unos resultados más discretos. El propio Mike recordaba que “no puedes confiar en el feedback y eso te obliga a usar dinámicas diferentes”. A pesar de todo, la adaptación fue más que satisfactoria. Solo hay que escuchar el subidón de adrenalina que supone ‘Porch’, con Eddie desatado, para comprobarlo.

Capítulo aparte merece ‘Black’, posiblemente el momento más emotivo de una actuación en la que, además de las canciones de su primer álbum tuvieron espacio el descarte ‘State of love and trust’, incluido en la banda sonora de “Singles”, y ‘Rockin’ in a free world’, versión del maestro Neil Young con quien compartirían gira y disco en el futuro.

 

 

Grabado en marzo, el concierto sería emitido por MTV el 13 de mayo de 1992, aunque no tuvo versión oficial en disco hasta su aparición en la edición deluxe de “Ten” lanzada en 2009. Mientras los fans podían disfrutar por televisión del “Unplugged”, el grupo estaba a punto de embarcarse con sus vecinos de Soundgarden o Rage Against the Machine, entre otros, en la gira de la segunda edición del Festival Lollapalooza. Ya decíamos al comienzo que, en 1992, todo iba muy rápido en el universo de Pearl Jam.

Anterior entrega de Acústicos: “MTV Unplugged” (1996), de George Michael.

 

novedades-efe-eme-mayo

Artículos relacionados