Madness, el arte de la improvisación y la resistencia

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«La sesión para Mike Read (enero de 1980) aporta la mayor sorpresa: cuatro grabaciones inéditas que nunca habían circulado en ningún formato oficial»

 

Por primera vez, ven la luz en un solo disco las seminales sesiones radiofónicas de Madness para la BBC. Un documento único que, además, contiene canciones inéditas. Sobre ello escribe Xavier Valiño.

 

Texto: XAVIER VALIÑO.

 

En agosto de 1979, siete músicos de Camden subieron por primera vez a la BBC para grabar una sesión para John Peel. Llevaban apenas un single publicado, “The prince” — homenaje al jamaicano Prince Buster— y una energía ska que sonaba a algo que los británicos no habían escuchado desde los sesenta. Lo que quedó registrado en aquellas cintas pasó décadas en los archivos de la corporación pública. Faces for radio: The BBC Sessions 1979-1982, editado en vinilo transparente, reúne por primera vez sus cuatro primeras sesiones radiofónicas en la emisora pública británica en un solo disco.

El título tiene su propia ironía: una banda reconocida sobre todo por sus vídeos y su teatralidad visual —el caminar desincronizado, los disfraces, la cara empanada de Suggs— se titula a sí misma Caras para la radio. Pero la broma tiene trampa, porque estas grabaciones demuestran que Madness funcionaba igual de bien sin que nadie los viera.

El disco recorre tres años cruciales a través de cuatro sesiones. La del programa de John Peel del 27 de agosto de 1979 incluye “The prince” y “Bed and breakfast man” en versiones más en carne viva que las de estudio, con los metales de Lee Thompson empujando desde atrás. La sesión para Mike Read (enero de 1980) aporta la mayor sorpresa: cuatro grabaciones inéditas, entre ellas una frágil, vulnerable y casi incómoda “My girl”, más “The young and the old”, que nunca habían circulado en ningún formato oficial. Son los cuatro temas que justifican la compra incluso para quienes ya tengan todo lo demás.

La sesión para Richard Skinner del otoño de 1981 rescata “Sign of the times” y la delicada “Tiptoes”. Y el cierre lo pone la grabación para Kid Jensen en julio de 1982, con cuatro canciones que suenan a despedida de una era: la de una banda que en ese momento empezaba a dejar atrás el ska de raíces para convertirse en algo más sofisticado, menos acelerado y difícil de clasificar.

La BBC tuvo mucho que ver en esa transformación. En aquellos años, las sesiones radiofónicas funcionaban como pruebas de resistencia, ya que apenas había tiempo para ensayar y grabar, los músicos tocaban prácticamente en directo y cualquier fallo quedaba registrado. Madness, lejos de esconderse, demuestran aquí que se crecían en ese entorno improvisado con precisión precaria y ritmo nervioso.

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