La otra vida: los paracaídas de Marwan

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«Me ha impresionado que haya frenado un poco la incontinencia verbal y que haya más que nunca incontinencia solidaria»

 

Con su nuevo disco horneándose en Londres, pero con ganas de aprovechar estos días de reclusión para leer, ver películas y componer canciones nuevas, porque tener tiempo para uno mismo le parece muy inspirador. Así nos encontramos a Marwan durante el estado de alarma que se vive en suelo español.

 

Texto: ARANCHA MORENO.

 

¿En qué momento profesional estabas cuando se decretó el estado de alarma?
Pues, por suerte, estoy fuera de gira. También estoy en el proceso de mezcla de mi nuevo disco, que he grabado en Inglaterra y ahí todavía no están como aquí, así que la gente todavía está trabajando y me van mandando las mezclas desde ahí.

 

¿Cómo te ha afectado esta situación, a nivel profesional?
Al estar fuera de gira no me ha afectado apenas, porque no he tenido que suspender conciertos más allá de un par de cosillas a las que me habían invitado. Me afecta más a nivel emocional, por miedo a que mis padres, que son más vulnerables, se infecten con el puto virus.

 

¿En qué ciudad estás, y cómo estás combatiendo esta situación de encierro?
Estoy en casa, en Madrid y en ocho días solo he salido a hacer la compra y a la farmacia. Me lavo las manos como un cabrón cuando vuelvo de la compra.

 

Creativamente, ¿te inspira o te paraliza esta situación?
Me inspira. Tener tiempo siempre es un gran aliado para la creatividad. Estoy escribiendo poemas y reflexiones y en breve empezaré a daré caña a la guitarra, que aunque aún no haya salido el disco nuevo, me parece componer más cosas.

 

¿Qué libro, qué disco y qué película y/o serie te han hecho —o te están haciendo— más llevadero el confinamiento?
Estoy con el libro Una vida sin fin, de Beigbeder, que es un escritor que me vuelve loco y me está gustando mucho. También he leído poesía de Karmelo C. Iribarren y algún relato suelto de Roald Dahl, de sus Cuentos completos, que son una locura. Y algunos ratos cojo el libro El poder del ahora, que es de los mejores libros que he leído nunca. Me está ayudando mucho a comprender el funcionamiento de la mente y las trampas que nos tiene o nos tendemos a menudo. Lo recomiendo totalmente. Y en la estantería tengo esperando la biografía de Dylan y de Springsteen, así que voy servido. Con respecto a las películas, estos días entre Filmin y Netflix he visto El luchador de Aronofski, que me ha encantado, y Retrato de una mujer en llamas, que es bestial. También he visto ¿Dónde está mi cuerpo?, una película de animación que no daba crédito a la maravilla y el misterio que tiene, y he vuelto a ver Dolor y gloria.

¿Has hecho algún otro descubrimiento, sobre algo ajeno o sobre ti mismo?
Bueno, he reflexionado sobre cómo algo tan pequeño como un virus está cambiando nuestra vida hasta un punto que jamás habíamos vivido. Es surrealista esto que está pasando, estar encerrados en casa, sintiendo lo que sentimos, en el momento más individualista de la historia estamos haciendo algo común por fin, ser responsables a nivel individual para cuidar a toda la comunidad. De repente nos damos cuenta de lo mucho que queremos cuidar a los otros o de tener contacto con quien no solemos tenerlo por la velocidad vertiginosa a la que vivimos. De repente hay tiempo para pensar, para cuidarse y muchas cosas se han puesto en perspectiva. Y el estado está protegiendo, en la medida de lo posible, a todos los que puede. Esto no se había dado jamás, claro que he reflexionado mucho. Me ha impresionado que haya frenado un poco la incontinencia verbal y que haya más que nunca incontinencia solidaria.

 

¿Qué piensas hacer cuando todo vuelva a la normalidad?
Volver a la normalidad [risas]. Lo que quiero es ir a ver a mis padres y a mi hermano para abrazarlos.

 

Anterior entrega de La otra vida: Rebeca Jiménez.

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