La idea feliz de Billy Corgan para sus Smashing Pumpkins

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EL RITMO DE LA SEMANA

«¿Cómo será hacer de un trance pseudopunk como “Zero” una composición delicada, sinfónica y con coro? Hay que verlo, y Corgan ya nos está preparando la mesa»

 

Sara Morales dedica su columna semanal, “El ritmo de la semana”, al concierto anunciado por Billy Corgan para celebrar los 30 años del disco más emblemático de Smashing Pumpkins, entre otros recuerdos.

 

Una sección de SARA MORALES.

 

Qué bonito va a ser asistir al Mellon Collie de Smashing Pumpkins en versión orquestal y operística. Regresar a aquellos noventa efervescentes en los que éramos invencibles y cargábamos a nuestras espaldas mochilas repletas de sueños y promesas. Qué emocionante va a ser hacerlo por todo lo alto, de la mano de ese singular maestro de ceremonias que nos mostró la cara oculta de la vida en sus canciones e hizo de la melancolía el poso perfecto entre rabia, rebeldía, superación y actitud. Era lo que tocaba.

¿Imagináis la fuerza y el desgarro de “Bullet with butterfly wings” reconvertida en un pasaje clásico? ¿O “1979” totalmente instrumental? “Tonight, tonight” no cuesta demasiado intuirla en este formato, ya es grandilocuente en su esencia con esa imponente sección de cuerdas a manos de la chelista Audrey Riley; además, ya tuvimos su versión acústica llamada “Tonite reprise” que nos puede acercar bastante a lo que nos espera.

¿Y el descaro grave, insolente y masticable de “Zero”? ¿Cómo será hacer de un trance pseudopunk una composición delicada, sinfónica y con coro? Hay que verlo, y Billy Corgan ya nos está preparando la mesa para el 11 de septiembre en Madrid, con la brillante idea de travestir de clasicismo el álbum insignia de sus Smashing Pumpkins (con todos mis respetos y cariño a Siamese dream) y, sin duda, uno de los grandes discos de la historia del rock y de la música, de toda ella.

En esta semana en que se cumplen cuarenta y seis años desde que Ian Curtis, de Joy Division, se marchara para siempre (o para nunca) tras crear escuela y leyenda, y seguimos muy pendientes del estado de salud de Bonnie Tyler y de Jello Biafra (Dead Kennedys), parece que es tiempo de volver a nuestros ídolos, a aquellos días, a lo que fuimos una vez…, y quedarnos ahí un ratito.

Anterior entrega de “El ritmo de la semana”: Del hastío de los Rolling Stones a la belleza de Bob Marley.

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