La cara oculta del rock: Buddy Holly, el día en que la música murió

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«Buddy Holly y sus acompañantes fueron los primeros héroes caídos y demostraron que aquellos dioses de la música, al igual que cualquiera de nosotros, también eran seres mortales»

Un suceso trágico para el mundo de la música ocurrió el 3 de febrero de 1959: Buddy Holly, Ritchie Valens y Big Bopper fallecieron en un accidente de aviación. Don McLean quedó tan impresionado con este accidente que le dedicaría una canción. Así nacía ‘American pie’. ¿Era ese el nombre de la avioneta en la que los tres músicos murieron? La respuesta la tiene Héctor Sánchez.

 

Una sección de HÉCTOR SÁNCHEZ.

 

El 3 de febrero de 1959, un joven repartidor de periódicos de trece años quedó conmocionado al leer la noticia que figuraba en la portada del diario que estaba vendiendo. Una avioneta se había estrellado y tanto el piloto como los tres pasajeros habían fallecido en el accidente. Esas tres personas que estaban dentro del aparato eran Buddy Holly, de 22 años, Ritchie Valens, de 17,  y J. P. Richardson, alias The Big Bopper, de 28. El rock & roll se ponía de luto.

La vida de los rockeros pioneros no era un camino de rosas. Por entonces no existían los aviones privados de lujo y su día a día se basaba en la vida en la carretera. En 1958, Buddy Holly había decidido terminar con su representante, Norman Petty. Por esa época, Holly estaba pasando por dificultades económicas y la manera más sencilla de sobrevivir y poder recuperarse de la mala racha era echarse a la carretera para tocar sus canciones de pueblo en pueblo. La fatídica noche del accidente, el cantante se encontraba inmerso en una gira agotadora llamada “Winter dance party”, junto a Valens y Big Bopper. Acababa de tocar en la ciudad de Clear Lake, en el estado de Iowa, y tenía que desplazarse hasta Moorhead, en Minnesota, para el concierto del día siguiente. La distancia entre las dos ciudades era de unos 640 kilómetros, así que para ahorrarse el cansado viaje en autobús, Holly propuso a sus dos músicos, Waylon Jennings y Tommy Allsup, pagar entre los tres el alquiler de una avioneta para llegar antes.

Sin embargo, esa noche, la muerte no tenía apuntados en su lista los nombres de Jennings ni de Allsup. Big Bopper estaba enfermo, tenía fiebre, y suplicó a Waylon Jennings que le cediera su asiento para poder acudir al hospital a tiempo antes de la actuación. Jennings no se pudo negar. Ritchie Valens tampoco quería quedarse en tierra y trató de convencer a Tommy Allsup para que le dejara subirse a esa avioneta. Ante la insistencia, a Allsup no le quedó más remedio que dejar que decidiera la suerte y ambos músicos se jugaron el asiento a cara o cruz. Aunque la moneda le otorgó la victoria a Valens, a la larga salió perdiendo. Por otro lado, Buddy Holly y Waylon Jennings bromearon antes de despedirse. “Espero que tu autobús se estropee”, dijo Holly. A lo que Jennings respondió algo de lo que se arrepentiría con el paso de los años y que le hizo sentirse culpable durante mucho tiempo: “Entonces espero que tu avión se estrelle”.

De esta manera, los tres cabezas de cartel se subieron a la avioneta pilotada por un joven de 21 años llamado Roger Petersen. Como Moorhead no tenía aeropuerto, el avión volaría hasta Fargo, que se encontraba a tan solo 16 kilómetros del destino. Los cuatro años de experiencia del piloto no fueron suficientes para luchar contra el clima adverso y la nieve. La avioneta no llegó a Fargo, pero sí a las portadas de los diarios. Se estrelló poco después del despegue, derrapó 150 metros y chocó contra una valla electrificada, provocando la muerte de los cuatro pasajeros y conmocionando a un joven repartidor de periódicos.

Doce años después, una canción recordaría este fatídico accidente. El tema era ‘American pie’ y su autor e intérprete, Don McLean, aquel chaval que repartía diarios. Así recordó el cantante la importancia que tuvo el suceso: “Para mí, la muerte de Buddy Holly fue una tragedia personal. Siendo niño, con quince años, no sentía que a la gente le importara tanto. Iba al colegio, lo mencionaba y me decían: ‘¿Y qué?’ Así que llevé conmigo ese anhelo, por decirlo de alguna manera, esa tristeza rara que me supera cuando veo su álbum ‘The Buddy Holly story’, porque fue mi último álbum de Buddy antes de que muriera”. La muerte del cantante de las gafas enormes y la sonrisa eterna sirvió de excusa para que Don McLean escribiera una crónica la historia de los Estados Unidos de América durante la década de los sesenta en un tema de más de ocho minutos de duración. Como curiosidad, el single tenía la canción dividida en dos partes que correspondían a las dos caras y era una canción ideal para que los pinchadiscos de radio pudieran hacer un descanso mientras ‘American pie’ sonaba.

Los Beatles, los Rolling Stones, Bob Dylan, Elvis Presley, J. F. Kennedy, Janis Joplin o Charles Manson son solo unos ejemplos de los personajes que se supone que McLean, convertido en un trovador moderno, menciona en su canción. “Se supone” porque el cantante no hace ninguna referencia directa a ellos, sino que todo son interpretaciones y lecturas entre líneas de las metáforas que utiliza. De hecho, ni siquiera nombra a los principales afectados de la canción: Buddy Holly, Ritchie Valens o Big Bopper. Pero se da por sentado que la trinidad mencionada en un fragmento, “y los tres hombres que más admiro: / el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo / tomaron el último tren hacia la costa / el día en que la música murió”, hace referencia a los tres músicos caídos. Sobre la colección de posibles significados encontrados en el tema, Don McLean lo tuvo claro: “Se pueden encontrar muchas interpretaciones de mi letra, pero ninguna de ellas es mía… Siento dejaros así, pero hace mucho tiempo me di cuenta de que los autores deberían hacer sus declaraciones y cambiar de tema manteniendo un silencio digno”. Aunque cuando en una entrevista le preguntaron qué significaba ‘American pie’ para él, fue totalmente sincero: “Significa que no tendré que volver a trabajar durante el resto de mi vida”.

De todas las preguntas que puede despertar esta canción, la primera proviene de su título. ¿Cuál es el auténtico significado del pastel de manzana americano? Según los rumores, American Pie era el nombre de la avioneta en la que Holly, Valens y Richardson encontraron el fin de sus vidas. El modelo alquilado en Dwyer’s Flying Service, en la ciudad de Clear Lake, era un avión Beechcraft Bonanza monomotor blanco y negro. ¿Aprovechó McLean el nombre del vehículo para el título de su canción? Él mismo ofreció la respuesta: “La creciente leyenda urbana que dice que American Pie era el nombre del avión de Buddy Holly la noche que se estrelló, matándole a él, a Ritchie Valens y a Big Bopper, es igualmente falsa. El término lo creé yo”. La única denominación que figuraba en la avioneta era la numeración del ala, N3794N. Tampoco es cierto el rumor que dice que «Miss American Pie» hace referencia a que McLean estuvo saliendo con una concursante del certamen para buscar la mujer estadounidense más bella.

El día en que la música murió inauguró la primera página dentro de la crónica negra del rock. Buddy Holly y sus acompañantes fueron los primeros héroes caídos y demostraron que aquellos dioses de la música, al igual que cualquiera de nosotros, también eran seres mortales.

Anterior entrega de La cara oculta del rock: Una cucharada de The Lovin’ Spoonful.

Puedes seguir a Héctor Sánchez en su propio blog.

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