Historias de festivales: La noche más triste de Pearl Jam

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“La imagen de Eddie Vedder llorando de rodillas sobre el escenario daría la vuelta al mundo. La banda al completo acudió al funeral y estableció lazos con las familias de los fallecidos”

Junio de 2000, en el festival danés de Roskilde nueve personas mueren como consecuencia de una avalancha durante la actuación de Pearl Jam. El grupo nunca podrá olvidarlo.

 

Texto: ALFONSO CARDENAL.

 

Era viernes de madrugada y la noticia se fue extendiendo como un rumor al que nadie quería dar crédito. “Varias personas han muerto”, confirmó la radio entre un confuso trajín de ambulancias, policías y sirenas. Nueve personas habían muerto por una avalancha durante la actuación de Pearl Jam en el festival danés de Roskilde la noche del 30 de junio del año 2000.

“El concierto empezó genial, había mucha gente y mucha energía en el ambiente”, recuerda para EFE EME Jesper Engsted, danés de 31 años que ha acudido a más de una decena de ediciones del veterano festival. “El sonido estaba un poco bajo y mis amigos y yo nos fuimos hacia adelante, estábamos muy cerca del escenario. Creo que mucha gente hizo eso y se puso mucha presión sobre la gente de las primeras filas.” Pearl Jam era uno de los cabezas de cartel del festival junto a The Cure, Oasis, Iron Maiden, Lou Reed o Willie Nelson.

Aquella lluviosa noche, el festival danés, uno de los más grandes y mejor organizados de Europa, vivió su mayor tragedia. Aquel accidente cambiaría la seguridad de casi todos los festivales europeos, pero el dolor de aquella noche marcaría el futuro de la banda. “Solamente quería largarme de allí, quería que no fuese cierto. Lo estaba viendo, pero no podía creerlo”, recordaría Eddie Vedder tiempo después. Dinamarca era una de las últimas paradas del tour europeo de “Binatural”, el sexto álbum de estudio de la banda. Tras el festival el grupo canceló las dos citas que europeas que le restaban a la gira y la retomaron de vuelta en EE.UU. un mes después tras barajar la posibilidad de dejar la música. Aquella tragedia les uniría mucho más como grupo y como personas.

 

 

En Roskilde, un festival sin ánimo de lucro que comenzó en los años setenta, aquel incidente es un oscuro recuerdo del que nadie quiere hablar, una sombra en un país donde casi nunca sucede nada. Jesper Engsted, que por entonces tenía veinte años, ha sido varias veces voluntario en el festival. “Entre una multitud tan grande es imposible saber qué está pasando a diez metros de ti. A la media hora cancelaron el concierto y nos fuimos desilusionados. No nos enteramos de lo que había pasado hasta unas horas después cuando lo oímos por la radio del festival. Nos quedamos en shock, no podíamos creer que algo así hubiese sucedido. El resto del festival fue muy deprimente porque todo el mundo lo tenía en la cabeza, no te lo podías quitar. Mucha gente se fue a su casa.” En pleno éxtasis se produjo una avalancha, varias personas cayeron al suelo y murieron aplastadas sin que la mayoría de gente se diese cuenta de lo que estaba sucediendo.

La imagen de Eddie Vedder llorando de rodillas sobre el escenario daría la vuelta al mundo. La banda al completo acudió al funeral y estableció lazos con las familias de los fallecidos. “Desde entonces todo lo calificamos como pre Roskilde y post Roskilde. Nos planteábamos qué podíamos hacer para ayudar a las familias. En qué nos convertiríamos y qué haríamos para sobrevivir”, explican los miembros del grupo en “Tweenty”, el documental que se estrenó este año sobre la historia de Pearl Jam. El periodista Henrik Tuxen, encargado de cubrir el festival, pondría en contacto al grupo con los familiares de las víctimas, juntos intentarían superar aquel terrible accidente, pero la tragedia daría a la banda una nueva perspectiva de la vida y de su fragilidad.

Una década después, aquella noche sigue presente en el festival. “Hace diez años, nueve personas, nueve compañeros, perdieron sus vidas en el Festival de Roskilde, déjenme recordarlos hoy”, pedía Patti Smith al comienzo de su actuación en el festival de 2010 mientras lanzaba al público nueve rosas a la par que decía el nombre de cada uno de los jóvenes que fallecieron. Ese día Pearl Jam actuaba en Alemania. Cuando Eddie Vedder quiso hablar al público para pedir un minuto de silencio se puso a llorar. “No es algo en lo que pensemos hoy porque es el aniversario, es algo en lo que pensamos cada día. Estamos muy agradecidos de haber conocido a esas familias y de haber podido pasar por esto juntos, hemos aprendido muchas cosas de esto”. El tiempo no ha conseguido hacer desparecer de sus mentes lo que ocurrió aquella noche, pero lo han logrado sobrellevar junto a los familiares y los amigos de los fallecidos.

El trágico incidente cambió la seguridad en Roskilde. “Ahora todo es diferente, hay zonas cortadas y la organización controla el acceso a las primeras filas para que no haya tanta presión”, explica Jesper. “Solamente eso hubiera evitado la muerte de esas personas. Ahora tampoco se permite subir a hombros de nadie o hacer crowd surf. El cambio principal ha sido en los asistentes, antes de aquello el ambiente en las primeras filas era bastante salvaje y ahora la gente está más pendiente de ayudar al que tiene al lado, y si te caes al suelo verás como rápidamente cinco manos te ayudan a levantarte. Algo así no podría volver a ocurrir en Roskilde”.

En 2003, Pearl Jam editaría ‘Love boat captain’, un tema que recuerda a los amigos desaparecidos. “Es un arte el vivir con dolor, una mezcla de luz en gris. Perdimos a nueve amigos que nunca conoceremos. Hace dos años hoy”, cuenta la canción. El paso de los años ha mitigado el dolor, pero el recuerdo de aquella noche sigue presente, siempre lo estará.

 

 

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