Historias de festivales: El gran milagro de Porretta

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«Me siento orgulloso de haber traído a mis héroes a mi ciudad, he juntado a los artistas originales que grabaron en los discos de los cantantes que adoraba»

En 1990 un vecino de Porreta (Italia) convenció al alcalde del pueblo para que cambiase el nombre de su calle por el de Vía Otis Redding. El parque del pueblo ya se llamaba Rufus Thomas. El sonido de Memphis estaba invadiendo aquella localidad italiana de 5.000 habitantes a mitad de camino entre Florencia y Bolonia. El culpable de todo ello era Graziano Uliani, un hombre que había trabajado treinta años para Páginas Amarillas y que en la actualidad lleva veinticinco años llevando a su pueblo la mejor música soul de Estados Unidos.

 

 

Texto: ALFONSO CARDENAL.
 

Graziano Uliani tiene sesenta y cuatro años, luce un pelo largo cano con perilla, y se muestra encantado de hablar de lo que los medios estadounidenses han bautizado como el “milagro de Porretta”. “Era un adolescente en la edad de oro del soul, en 1965, y a pesar de la muerte de mi héroe Otis Redding, en diciembre de 1967, seguí escuchando esa música”, nos comenta Uliani. Su pasión por Redding ha sido el desencadenante de que por esta localidad de Emilia-Romaña hayan pasado artistas de la altura de Solomon Burke, Rufus Thomas, Mavis Staples, Booker T. & The MGs, The Memphis Horns o Billie Preston. “La decisión de empezar el festival llegó después de mi viaje a Muscle Shoals, Memphis y Macon en diciembre de 1987 para asistir a los actos conmemorativos del veinte aniversario de la muerte de Otis Redding”. Graziano tuvo una visión durante aquel viaje. Llevaría a actuar a su pueblo a todos aquellos artistas que habían puesto banda sonora a su adolescencia. El italiano, que entonces tenía cuarenta años, se acercó a la viuda de Otis Redding y le dijo, con un marcado acento italiano, que quería organizar en Porretta un festival en honor a su difunto marido.

Desde aquel año, Uliani ha vuelto regularmente a Memphis para elegir a los músicos que forman parte de la banda que acompaña a los vocalistas invitados. “En veinticinco años de festival hemos traído a Porretta a los mejores músicos de la historia del soul, pero nosotros ponemos a la banda que toca con todos los cantantes. Puedes tener un gran cantante, pero es muy importante tener una buena banda. Normalmente tenemos una sección rítmica, cuatro o cinco piezas de vientos y dos o tres coristas, es una parte importante del festival”, explica Graziano. “Me siento orgulloso de haber traído a mis héroes a mi ciudad, he juntado a los artistas originales que grabaron en los discos de los cantantes que adoraba”, añade.

Conseguir aquello no fue fácil. Convencer a Rufus Thomas [junto a Graziano en la foto], que ha actuado en seis ocasiones en Porretta, de que cruzase el Atlántico para cantar en un festival de un pueblo italiano debió sonar a broma. No lo fue. Graziano consiguió convencer al director de un programa musical de la RAI para que invitase a Rufus Thomas y a The Memphis Horns. Thomas pasó una semana a expensas de la RAI en Porretta dentro de lo que se llamó I Convención Internacional de Soul y Rhythm & Blues. El éxito superó todas las expectativas.

La actuación de aquel año de Rufus Thomas quedaría marcada en todos los vecinos de Porretta y el Ayuntamiento encargó a Uliani una segunda edición. El músico de Memphis se convirtió en un héroe en el pueblo. Rufus volvería en 1991, 1993, 1994, 1995 y 1997. “Memphis debería ver el modo en que su música nativa es tratada en Porretta”, escribió el periodista Peter Guralnick en su crónica del festival de 1995.

La primera edición fue complicada y estuvo llena de dudas. “Como yo no me dedicaba a eso, me pareció un milagro conseguir montar todo”, nos explica Uliano, que años después dejaría su trabajo para dedicarse por entero a la música. “Cuando haces las cosas por amor, y no por dinero, todo sale bien”, añade. Rufus Thomas regresó a su casa llevándose la mayor sorpresa de su vida. “Cuando volvió estaba asombrado y abrumado por el modo en el que era venerado en un lugar tan distante y diferente de Memphis, el hecho de que hubiesen puesto su nombre a un parque le impresionó mucho”, escribió en 2007 Rob Bownan, ganador de varios premios por su libro “The story of Stax Records”.

Porretta Soul Festival sigue adelante cada año a pesar de la crisis. “En el festival solamente hay voluntarios, tenemos algo de ayuda pública y patrocinadores privados pero cada año resulta más complicado financiarlo por la situación económica en Italia”, explica Uliani. El festival cuenta cada edición con 20.000 asistentes que pasan por los dos escenarios del festival, también llamados Rufus Thomas, para ver a leyendas de Memphis como James Carr, Eddie Hinton, Sam Moore, Otis Clay o Isaac Hayes. Muchos de los músicos actúan en exclusividad para el festival y para otros tantos se trata de su primera actuación fuera de los Estados Unidos. Que todo eso suceda en un lugar tan pequeño es un auténtico milagro que cada año consigue un hombre de sesenta y cuatro años que quedó prendado de la magia de Otis Redding cuando era un chaval que descubría aquella música. “El festival lo hago únicamente por pasión, en alguna ocasión hasta he perdido dinero”, nos aclara Graziano. Y la pasión no se recompensa con billetes, hay cosas que van más allá. Hace unos años, Graziano Uliani fue nombrado Ciudadano Honorífico de Memphis y su foto está en el Museo del Soul de la ciudad junto a la de Elvis Costello. Un reconocimiento especial para un hombre atrevido que en una ocasión, hace veinticinco años, le prometió a la viuda de su héroe que crearía un festival en su honor.

Información del festival:
Porretta Soul Festival se celebra cada año en Porretta, a 60 kilómetro de Bolonia. La edición de 2013 tendrá lugar entre el 18 y 21 de julio. Página web.

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