Gigantes y molinos: N.R.B.Q., New Rythm and Blues Quartet

Autor:

NRBQ-gigantes-y-molinos-30-06-15-a

“Espíritu de jolgorio a ultranza, bofetada a las categorías y las etiquetas, glorioso sentido del humor, placer por el directo y sobre todo el caso más flagrante de distancia entre calidad y reconocimiento que conozco”

 

Les caracteriza un espíritu de jolgorio a ultranza, son una bofetada a las categorías y las etiquetas, poseen un glorioso sentido del humor y además son el caso más flagrante entre calidad y reconocimiento con el que se ha topado Sergio Makaroff.

 

 

Una sección de SERGIO MAKAROFF.

 

 

¿Nuevo cuarteto de Rythm and Blues?

El hecho es que no son nuevos ni se especializan en rhythm and blues y la inicial Q. en un principio respondía a Quintet.

Pero hay algo inequívoco: son el caso más flagrante de distancia entre calidad y reconocimiento que conozco.

Espera un momento, que voy a contar cuántos álbumes de N.R.B.Q. hay en mi colección. Nueve… y me sabe a poco.

Y eso es porque suenan así:

 

 

Se formaron en 1967 y desde entonces destacaron por sus actuaciones en vivo en las que mezclan pop, rock, jazz, blues y lo que haga falta con abundancia de improvisaciones, espontaneidad y liviandad de espíritu.

Pueden machacarte con rock and roll clásico, recordar a los Beatles, volar a la altura de Steely Dan, deleitar con una balada country, volverse experimentales a saco…

En definitiva locura, eclecticismo y versatilidad sin parangón.

Otra pequeña gran maravilla:

 

 

La masa… ¡ay, la masa!… lleva décadas ignorándolos.

Pero –como suele suceder– una selecta minoría de especialistas se declara fan incondicional del grupo: Bob Dylan, Paul McCartney, Keith Richards, Elvis Costello…y Mike Scully, guionista principal y productor ejecutivo de Los Simpson durante doce años.

En ese período varias de sus canciones sonaron en la serie y ellos mismos, dibujados o en imagen real, participaron en diversos episodios.

El extraño vídeo de una actuación sirve como prueba: imagen fija del cuarteto como personajes simpsonianos mientras bordan una canción que se desliza del medio tiempo beatlesco al jazz instrumental.

 

 

¿Van de guapos?

Nones.

¿Apuestan por un estilo homologado y reconocible (lo que suele ser condición básica para el éxito)?

Negativo.

¿Especulan con lo que está de moda buscando la pasta gansa?

Olvídalo.

Si hicieran todo eso no serían uno de mis grupos favoritos.

No hace falta detallar aquí la interminable saga de cambios, idas y vueltas del personal de N.R.B.Q.; para eso tenemos la Wikipedia.

Lo que ha permanecido incólume es una actitud jolgoriosa de fiesta + cerebro, un espíritu lúdico a ultranza, el desafío impúdico a las categorías y las etiquetas, el glorioso sentido del humor, el placer por el directo.

Terminemos por todo lo alto con una muestra de qué es el rock and roll:

 

 

 

Anterior entrega de Gigantes y molinos: Slim Gaillard, el idioma de un genio.

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