England is a garden, de Cornershop

Autor:

DISCOS

«Parten de Velvet Underground, soul a lo Kinks, blues-soul-rock o boogie para ofrecer un atisbo de esperanza a través de la música»

 

Cornershop
England is a garden
AMPLE PLAY, 2020

Texto: XAVIER VALIÑO.

 

“No hay nada que perder y todo que ganar”. Así, con la larga canción “The holy name” junto a un coro infantil, remata su séptimo disco la banda Cornershop. Es el perfecto resumen de una carrera que ha hablado siempre de racismo, identidad, choques culturales e inmigración. Por algo su líder, Tjinder Singh, tiene ascendencia india.

Así, no sorprende encontrarse una vez más esos temas en sus textos, que toman nueva relevancia a la luz del Brexit y la división de su país. Y lo hacen con un disco plenamente disfrutable en lo musical que parte de Velvet Underground (“Everywhere That Wog Army Room”), soul a lo Kinks (“St Marie Under Canon”), blues-soul-rock (“No Rock: Save in Roll”) o boogie (I’m a Wooden Soldier”) para ofrecer un atisbo de esperanza a través de la música.

Anterior crítica de discos: Grand prix, de Benjamin Biolay.

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