El incontestable regreso de Broken Social Scene

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«Siguen siendo un puñado de creadores inquietos, capaces de concretar espléndidas y melancólicas canciones de pop»

 

Tras casi una década sin noticias suyas, la banda (o colectivo) canadiense ha publicado un nuevo disco, Remember the humans. Un álbum que los sitúa donde lo dejaron y que Fernando Ballesteros analiza y celebra.

 

Texto: FERNANDO BALLESTEROS.

 

Los discos de retorno, después de un periodo prolongado sin novedades en el estudio, suelen llegar rodeados de más de una duda. Claro que, el caso de Broken Social Scene, que es el que nos ocupa, es bastante peculiar. Para empezar, cuesta mucho calificar como banda a los canadienses, ellos siempre han sido una especie de colectivo de creadores, un ente en continuo movimiento del que llevábamos casi una década sin tener noticias discográficas.

Así las cosas, Remember the humans, su primer elepé en nueve años, resiste con buena nota el escéptico escrutinio. Cualquiera de esas reticencias que el oyente pudiera albergar queda desterrada de un plumazo tras la primera escucha. Hablamos de un grupo vivo y que, a juzgar por sus nuevas canciones, aún tiene algunas cosas que decir.

Como si quisieran dejar las cosas claras desde el primer momento, “Not around anymore”, el tema de apertura, se erige en una lujosa puerta de entrada a la obra. Se trata de una de esas canciones que encapsulan en sus cuatro minutos, muchas de las virtudes que nos han hecho querer a Broken Social Scene. Las capas de sonido, la rica instrumentación y esos vientos redondean una composición más que notable.

Broken Social Scene, tras más de un cuarto de siglo de camino, siguen jugando a lo mismo, en realidad a muchas cosas, y ese es uno de sus encantos, aunque sus resultados son diferentes a la fuerza. Lo que antes era rupturista y novedoso, ahora es un sonido consolidado y preciosista que espanta, a base de inspiración, los fantasmas de la apatía. En la ecuación tiene un peso importante la figura de David Newfeld, el hombre que estuvo a los mandos en You forgot it in people (2002) y Broken Social Scene (2005), se vuelve a poner al servicio del torrente de ideas a las que da rienda suelta el… colectivo, creo que habíamos dicho.  Su mano se antoja fundamental para que el caos siempre sea controlado.

En la segunda parada del álbum, “Only the good I keep“, la voz de Hannah Georgas toma el mando y nos mete de lleno en el viaje, con la que es la mejor canción del lote.  Más tarde en “Relief” tienen tiempo incluso para enseñar su lado más directo y, sí, hasta rockero. Y así transcurre Remember the humans, sin grandes altibajos, hasta llegar a “Parking lot dreams”, un cierre perfecto al que la palabra “bonito” se le ajusta como un guante.

Kevin Drew ha contado en alguna entrevista promocional que “Not around anymore” nació inspirada por la muerte de su madre. Su letra destila un alivio que proviene de la aceptación de la realidad que se puede trasladar a otros ámbitos, incluido, cómo no, el sociopolítico. Remember the humans es para Drew un recordatorio de nosotros mismos. Desde fuera, sus canciones se reciben también como una poderosa llamada de atención que le deja claro al oyente que estamos ante una propuesta plenamente vigente. Broken Social Scene siguen siendo un puñado de creadores inquietos, capaces de concretar espléndidas y melancólicas canciones de pop, partiendo de elementos que les llevan de viaje por caminos más sinfónicos y expansivos.

Puede que el disco no esté en las listas de lo mejor del año, aún es pronto para saberlo, lo que es seguro es que aparecerá en una hipotética en la que se incluyan los regresos más esperados y con resultados más satisfactorios.

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