Cine: «Lluvia de albóndigas 2», de Cody Cameron y Kris Pearn

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«Un divertimento que no solo está a la altura de su precedente, sino que en ocasiones lo supera en su vocación delirante»

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«Lluvia de albóndigas 2»
(«Cloudy with a chance of meatballs 2», Cody Cameron y Kris Pearn, 2013)

Texto: JORDI REVERT.

En plena eclosión de las tres dimensiones, «Lluvia de albóndigas» («Cloudy with a chance of meatballs», Phil Lord y Chris Miller, 2009) apareció en el mercado de la animación para constatar que Pixar y Dreamworks Animation no estaban solas. De hecho, la película de Lord y Miller, rebosante de talento, herencias animadas de la UPA y espectáculo modelado en la comida, conseguía una de las mejores obras del formato en años, no solo capaz de hacer frente a las grandes competidoras, sino de rivalizar poniendo toneladas de creatividad al servicio de un universo personal con poco que envidiar a los de aquellas.

La aparición de «Lluvia de albóndigas 2» despertaba, como es inevitable, las dudas de toda secuela que sigue a una gran primera entrega, máxime sabiendo que los responsables de aquella, Phil Lord y Chris Miller, se limitaban a la producción ejecutiva dejando el relevo a los casi debutantes Cody Cameron y Kris Pearn –pese a que ambos cuentan con experiencia en la animación, únicamente Cameron había dirigido anteriormente un largometraje, «Colegas en el bosque 3» («Open season 3», 2010)–. Visto el resultado, uno puede espantar tranquilo los fantasmas y entregarse a un divertimento que no solo está a la altura de su precedente, sino que en ocasiones lo supera en su vocación delirante: una vez la narración penetra en ese biosistema chiflado de comida viviente, esta continuación se convierte en un desbocado festival visual en el que los transformados alimentos son fuerte inagotable de sorpresa y suficientes para reimaginar el parque jurásico de Steven Spielberg en términos alimentarios. Así, lo único que uno podría llegar a lamentar es que criaturas inimaginables como los patatótamos, bananastruces, puerrisauros o melontílopes no tengan su propio merchandising a disposición del alucinado espectador.

Más allá de ese banquete repleto de placeres anárquicos, «Lluvia de albóndigas 2» se presenta como lógica continuación de su anterior, refuerza el carisma cómico de sus personajes y sitúa como antagonista a un trasunto diabólico de Steve Jobs que tiene en su mano el software más poderoso (y destructor) del mundo. Contra este, la cinta dispone un mensaje de advertencia a los peligros de la idolatría y arma la acostumbrada loa a la amistad, un inevitable guiño familiar que no debiera impedir a cualquier adulto disfrutar de una película rabiosamente libre, exultante en sus formas.

Anterior crítica de cine: “Mucho ruido y pocas nueces”, de Joss Whedon.
https://www.efeeme.com/cine-mucho-ruido-y-pocas-nueces-de-joss-whedon/

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