Cine descomplicado, de Álvaro Wasabi

Autor:

LIBROS

«Un libro que explica cómo es eso del cine, pero sin desarrollos farragosos y con mucha intención de que aprendan algo de manera sencilla, pero bien escrita y divertida»

 

Álvaro Wasabi
Cine descomplicado
Cúpula, 2026

 

Texto: CÉSAR PRIETO.

 

Entiendo que muchos de nuestros lectores son aficionados al cine. Van cada semana a una sala, lo ven en plataformas, alguno aún tendrá reproductor de deuvedé. Los habrá que se ven una película al día; pero, cinéfilos de pro en la práctica, a lo mejor sienten pereza de comprar libros sobre ese arte que tanto reclama su atención. No se ven capaces de enfrentarse a una lectura que creen densa en procedimientos técnicos y erudición. Tengo la solución para ellos, el libro que presentamos: Cine descomplicado.

Álvaro Wasabi ha trabajado en departamentos técnicos de Cinematografía, hace diez años se pasó a la dirección de películas y a la creación de contenidos, y es divulgador de la materia, por lo tanto, conoce bien el tema, y conoce también como enfocarlo para que sea divulgativo y atractivo. Todo comenzó cuando un día, en casa, se puso a ver Matrix en un DVD que contenía extras. A partir de ahí, surgió un interés por saber cómo se prepara una película. Así que, lectores cinéfilos, no tengan miedo de entrar en este libro. Está plagado de infografías, anécdotas y noticias curiosas que ha ido recogiendo el autor.

El libro está dividido en capítulos amplios, con mucho material gráfico, que exploran cada uno de los momentos en que las películas se llevan adelante. Se inicia con una guía rápida de las nueve productoras que han sido o son, para pasar de inmediato al primer paso: el guion, con unas pautas muy efectivas que vienen de los griegos y siempre se aplican para que resulte una película atrayente. Una vez que se tiene, la preproducción, que se inicia con un esquema de todos los que participan, unas quinientas personas, y repasa las funciones de cada uno. No es baladí, Avatar estuvo cuatro años con este proceso. También incluye un repaso a los diversos tipos de directores, algunos con una meticulosidad enfermiza. Stanley Kubrick repitió una escena ciento cuarenta y ocho veces.

Una vez que la preproducción ha acabado, empieza el rodaje, que es lo que los espectadores conocerán más. Con divertidas anécdotas, plantea la primera duda: ¿en escenarios reales o en estudios? Hay informaciones curiosas, como que los decorados no suelen reutilizarse, casi siempre se destruyen, y esta destrucción sirve para otra película. El de Lo que el viento se llevó se aprovechó como decorado de King Kong cuando la ciudad está en llamas. También aparecen aquí los actores y sus métodos, e introduce cuestiones más polémicas, como el uso de esteroides en ellos o la edad de las actrices. Vamos con más cosas que ustedes sabrán que existen, pero no los intríngulis: el maquillaje. Algunos hasta duran veinte horas. También hay páginas para el director de fotografía y su paleta de colores, y para los especialistas, antes de pasar a la posproducción.

Ahí ya entran los editores, y los efectos visuales y su evolución, que revisa en sus hitos históricos más relevantes, aparte de ofrecer información técnica con trazos muy divulgativos. También entra el sonido, y sus efectos, y desvela lo que es el grito Wilherm. Y después de esto, solo queda el estreno, en el que entra un nuevo departamento: marketing.

Las informaciones, al finalizar el libro, derivan en datos únicamente curiosos, pero importantísimos. Encontraremos las peores traducciones de títulos, también los trucos que utilizan todos los tráilers, y una selección de películas perdidas, el 75% del cine mudo, por ejemplo, que ya nunca se podrán ver.

En definitiva, un libro que les va a explicar a ustedes, los cinéfilos, cómo es eso del cine, pero sin desarrollos farragosos, sin explicaciones que les aburran y con mucha intención de que aprendan algo de manera sencilla, pero bien escrita y divertida.

Anterior crítica de libros: Alfredo el Grande. Vida de un cómico, de Marcos Ordóñez.

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