Cine: “Ahora o nunca”, de María Ripoll

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“Un nuevo refrito de esas fórmulas que se saben que funcionan y deja un buen sabor de boca (visual sobre todo) que seguramente no vaya a durar demasiado”

ahora-o-nunca-21-06-15

 

“Ahora o nunca”
Maria Ripoll, 2015

 

 

Texto: ELISA HERNÁNDEZ.

 

 

“Ahora o nunca” se entronca en esa línea de comedias que dominan recientemente el cine español cuya intención es alejarse de esas socarronerías excesivas y, por decirlo de alguna manera, soeces (véase la colección de películas de “Torrente”), creando peliculitas livianas, entretenidas, blancas, graciosas y, sobre todo, inocentes. Teniendo ellas mismas diferentes niveles de acierto, podemos mencionar algunos ejemplos como “Primos” (2011) y “La gran familia española” (2013), ambas de Daniel Sánchez Arévalo, “Tres bodas de más” (Javier Ruiz Caldera, 2013) o ese modelo que veremos repetido hasta la saciedad por el éxito comercial conseguido, “Ocho apellidos vascos” (Emilio Martínez-Lázaro, 2014). Curiosamente las tramas principales de todas las mencionadas tienen que ver, directa o directamente, con una boda. A buen entendedor…

La sensación que podría tener uno al salir del cine es la de ya haber visto esta película antes. Hay un chico (patoso), hay una chica (estupenda), hay familiares (molestos) y hay gran cantidad de enredos y dificultades que surgen continuamente y que ponen en peligro el “felices para siempre” que buscan los protagonistas. Pero, además, la gran mayoría de problemas, confusiones y situaciones esperpénticas que vemos en “Ahora o nunca” (y que de hecho son la marca de reconocimiento de toda comedia que siga el modelo del clasicismo), aunque puedan tener su gracia, resultan muy forzados y poco creíbles, encajando en la trama con calzador.

Así que, en realidad, todo depende del nivel de inverosimilitud narrativa que cada espectador quiera permitirle al filme, porque lo que sí que es innegable es que la película tiene un ritmo animado, música pegadiza y una fotografía y unos colores muy atractivos que permiten y promueven la inserción de la audiencia en el mundo presentado. El intento de conseguir un tono “bonito”, vintage y dulzón, y de crear un universo en el que hasta las paredes van a conjunto con la ropa de los personajes roza el descaro, pero funciona.

Como a veces ocurre en las comedias que patinan en guión, son los actores los que salvan el asunto. Dani Rovira confirma que además de hacerse el gracioso también puede ser encantador y provocar empatía y María Valverde despliega todo su talento y atractivo. Y, además, se rodean de gran cantidad de secundarios sobresalientes como Clara Lago, Jordi Sànchez, Anna Gras o la siempre hilarante Yolanda Ramos.

En resumen, “Ahora o nunca” ofrece un nuevo refrito de esas fórmulas que se saben que funcionan y deja un buen sabor de boca (visual sobre todo) que seguramente no vaya a durar demasiado.

 


Anterior crítica de cine: “Jurassic World”, de Colin Trevorrow.

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