“Pues lo siento, pero a mí Melendi me merece mucho más respeto que la mayoría de los tipos que han aparecido en las portadas de las revistas especializadas dirigidas a ‘connoiseurs’”
Regresa Darío Vico con su “Wild card”, sección que nos acompañará todos los viernes, y para abrir la temporada, nos habla de la necesidad de los filtros en la música y de cómo la endogamia musical funciona en cierto pop hispano.
Una sección de DARÍO VICO.
Hace unos años, Rough Trade, todo un referente en la venta y edición de discos para la inmensa minoría, decidió crear una especie de “programa” o club por el que te suscribías y cada mes te enviaban una serie de discos elegidos por su staff acompañados de una pequeña guía para “interpretarlos”. Su lema era “No vendemos música, vendemos criterio”. Un poco pijo y pedante (bastante, en realidad) pero ajustado a una realidad; con la ruptura de diques de contención en internet, el aficionado novato o no endémico con expectativas de reconvertirse en “connoisseur” podía perderse entre toda la música disponible en internet, y más cuando el “filtro” de las discográficas y la prensa especializada comenzaba a desaparecer sin dejar rastro…
Lo cierto es que a Rough Trade no les faltaba cierta razón. Aquel filtro también presuponía criterio; puede que hubiera parte de razón en que durante mucho tiempo una serie de profesionales se habían arrogado un derecho a usar ese criterio con demasiada petulancia, pero la labor de filtro es necesaria. ¿Quién debería hacerla? A estas alturas es difícil decirlo; cada aficionado a la música es un crítico y un descubridor de tesoros ocultos, en muchos casos, también un músico o parte del “sequito” virtual de alguno, la música nunca ha estado tan pegada a quien la escucha. Y eso a veces no mola tanto como parece.
Hace tres años me entregaron un CD de un grupo que debutaba. Lo agradecí por cortesía, pero tras escucharlo decidí que, según mi criterio, no me gustaba y opté por no hacer una crítica. Por resumir, me la pidieron, me la exigieron, me amenazaron, me acosaron a mí y a mi familia (al igual que a otras personas que pensaban lo mismo que yo). Lo más curioso de todo es que, contra mi opinión, estaba la de una pequeña cohorte de aduladores –que a su vez mantenían su propia actividad artística en la música, la literatura o la simple diletancia– y entre unos y otros se retroalimentaban en sus delirios de grandeza. No pretendo que mi opinión valga más que la de nadie, pero creo que a lo largo de los años he adquirido un cierto criterio, que puedo manejarlo con cierta objetividad y que frente a la “pirámide de la adulación” tiene cierta validez.
Lo de la pirámide de la adulación es una coña sobre aquel timo en cadena en el que tú convencías a dos manolos de que te prestaran un millón y esos a su vez convencían a otros tantos de que se lo prestaran a ellos, y así hasta que la base era demasiado grande y un buen número de tipos se encontraban con que nadie les “devolvía la inversión”. Aunque el caso que he narrado antes es muy extremo, la verdad es que todos los estamentos del autoproclamado pop español independiente, decidieron hace tiempo que era posible vivir sin filtros y abandonarse alegremente a la fantasía de la “genificación” de todo quisqui: músicos, editores, periodistas… Una endogámica pirámide de adulación en la que abundaban las críticas excelsas, las canonizaciones, beatificaciones y cartas de genialidad… Y todo sin el refrendo que siempre necesita la música popular: que la escuche la gente y que juzgue por sí misma.
Así, Melendi es una mierda porque es un producto facturado por el antiguo régimen, y amparado por sus medios de mierda, aunque se haya tenido que ganar su posición a base de politonos, entrevistas y bolo tras bolo. A base de que la gente lo escuche porque le mola. Pues lo siento, pero a mí me merece mucho más respeto que la mayoría de los tipos que han aparecido en las portadas de las revistas especializadas dirigidas a “connoiseurs” (un público sectorizado, autoconvencido de la infalibilidad de su criterio pero que normalmente ignora cuando no denosta lo que escuchan otros colectivos).
Volviendo a Melendi, aún creo que es así como hay que construirse una carrera, independientemente de que me guste su música o no. Pereza es otro ejemplo; se han peleado en las barricadas de los garitos y de las radiofórmulas, las chicas de quince años se aprendieron sus estribillos. Creo que la mayoría de los artistas nacionales que salen en las portadas de las revistas especializadas, en los blogs, en la emisora del pensamiento musical único, lo han tenido mucho más fácil desde el primer día. Creo que este sistema de endogamia es una mierda y ha llegado a su límite, ha roto algunas barreras –llegar a las revistas de tendencias, ok, gran paso– para colocar unos cuantos nombres y luego quemarlos en cuanto entran en contacto con el público de verdad, el que consumía las canciones de los Brincos, Bravos, Julio Iglesias, Triana, Pegamoides, Gabinete Caligari, EUDLF, etc., simplemente porque le gustaban, porque eran buenas y porque les salía de los cojones.
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Anterior entrega de Wild card: La maldición de los frontmen españoles.
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Si es que incluso en este tema (posiblemente uno de los más complejos y más atípicos dentro de la obra de los G), la lírica, que no empieza mal, acaba derivando en un estribillo ñoño y ramplón, “por qué no nos abrazamos”, “por qué no somos hermanos”, y todo eso. Y si por este tema, rareza absoluta en cuanto a temática (con fallida lírica, como digo, en mi opinión), vamos a obviar que Hombres G es esencialmente “Devuélveme a mi chica”, “Suéltate el pelo”, “Te quiero”, “Chicas cocodrilo”, “Marta tiene un marcapasos”, etc. pues nada. Creo que hay similitudes instrumentales entre ambas canciones, en eso te doy la razón, como creo que Xoel tiene, si no más talento (ahí no entro) si más gusto o libertad a la hora de componer y que tiene, por tanto, una discografía (mucho más corta necesariamente) pero también más… no sé cuál es la palabra que busco, tal vez porque sólo quiera decir que a mí me gusta más. Ignoro como empezaron los G, pero espero que no estés intentando convencerme de que estos tampoco han sido ni son un grupo de radiofórmulas o comercial, ¡pero si hasta hicieron una película, por dios! Mira, te voy a dar la razón en algo, pero a la vez lo voy a llevar a mi terreno… David Summers no debe ser tan mal compositor (aquí estoy contigo) cuando firma “Te deje marchar” de Luz Casal, que es una maravilla. Y ahora el revés… esto demuestra que sí existe una fórmula para el éxito y que alguien creyó que la encontraba en Hombres G y los pobres han tenido que estar 30 años cantando la misma canción. Dicho esto la comparación era con J, no con Xoel, pero bueno ha estado interesante…
Yo no creo que la diferencia sea tanta, Pulp, no lo decía como una mera boutade. MIra, esto es de 1990:
http://www.youtube.com/watch?v=GQ8nvUSfY_g
Y esto, de casi veinte años después:
http://www.youtube.com/watch?v=Rd3Q09JW46k
Y a mí no me parece que realmente haya una diferencia tan abismal y cósmica, y Xoel tiene mucha mejor reputación entre la crítica y el público especializado. Yo considero a David Summers un compositor bastante aventajado sobre casi todos los indies melódicos (que es lo que son Planetas, Deluxe, Chinarro, etc).
De hecho, los G comienzan a grabar en una indie, acaban grabando en Twins, que en la epoca en la que les fichan y petan en los 40 era una discografica con ¡dos personas! en plantilla y llegan a Warner con casi diez años de carrera. Entre los primeros G y los Nikis no hay tanta diferencia, y el trato crítico e histórico a los de Algete es abrumadoramente diferente…
Bakea, me parece mucho más flipante y molón ver a chicas de 12 años escuchando versiones de las Runaways en el RnR por una de 17 años que a un monton de treintañeros viendo a Arcade Fire haciendo lo mismo que muchas otras bandas de los setenta, pero peor.
“Siempre he pensado que Los Planetas son una pálida imitación de Hombres G, y que J lleva toda la vida intentando componer las canciones que a David Summers le salían como churros porque tiene mucho más talento que él”. Llevas toda la semana quedándote con nosotros, ¿verdad? Es eso, ¿no? Me hablas de vergüenza ajena, citando a artistas como Bunbury o Nick Cave, y acabas uniendo a tu lista de grandes músicos al personaje más pijo, ñoño y vergüenzajenesco que puede haber dado el pop español en toda su historia (era casi la única bala en tu recámara capaz de superar lo de Melendi, bien jugado). Lo siento pero no me puedo tomar esto en serio por mucho más tiempo. La comparación de Miley Cirus con Arcade Fire tampoco ha estado mal, cierto.
Estoy con pulp, yo no quiero un todos contra uno, pero es que veo que nuestros gustos y criterios están a años luz y será tremendamente complicado si quiera acercarlos. A mí me joden afirmaciones típicas como las de: si no sale en la radio es que no es buena, o la contraposición en el otro lado: si sale en la radio es que es muy comercial; a partir de ahí quizás podríamos intentar acercar posturas, pero claro comparando a Miley Cyrus con Arcade Fire…..
Pulp, no es un todos contra uno sino una opinión frente a otra, así que hay igualdad… Yo no entro en gustos, sino en alcance, en capacidad para que una canción (o una película) llegue al gran público, no creo que sea fácil ni mensurable desde que empieza el proceso de creación (sea artesanal o artificial). Si hablamos de Wilder, “El apartamento”, que es la peli que ha visto todo el mundo, es una peli bien jodida; intentos de suicidio, un personaje que de entrada es un arribista… Hay comedias románticas contemporáneas supuestamente tan ácidas pero mucho más blandas (500 days of Summer, por ejemplo) y no se comen un colín porque son malas. Pereza petaron ya con el segundo disco, pero en cualquier caso no tengo nada en contra personalmente en que colaboren con David Summers o ECDL. de hecho, Hombres G son el ejemplo de lo que tenían que haber sido Planetas y nunca consiguieron, siempre he pensado además que eran una pálida imitación; un grupo de pop de origen independiente, pero con pálpito melódico. J lleva toda la vida intentando hacer las canciones, esos medios tiempos blandorros pero irresistibles que a David Summers le salían como churros, porque tiene mucho más talento que él. De hecho, Planetas son un grupo surgido a la estela de los G y Duncan Dhu, pero sin su capacidad. Tendrían que haber sido el relevo, pero no dieron el salto, creo que por autocomplacencia propia, de su público ‘base’ y de los tribunos de la prensa especializada que les loaban con que se tiraban un pedo, le pusieran un titulo cool a la canción y Aramburu les hiciera una bonita portada. De hecho llegan a ser tan huecos que yo tengo su caja de singles más como un objeto, me gustan las portadas, los títulos… pero si os discos no estuvieran grabados, me daría igual. tendrían más valor como pop artefact si fueran un grupo inventado. En mi humilde opinión, todo esto. Un abrazo.
Pues sí Isabel, el ridículo –propio o ajeno– no es algo de lo que avergonzarse. De hecho, uno de mis estetas favoritos, Oscar Wilde, lo llevó hasta el último extremo (le costó la libertad, la salud y la vida). Y la vergüenza ajena es un sentimiento que debería ser mucho más natural y asumible; yo, por ejemplo, me he salido de al menos dos conciertos de Enrique Bunbury por un ataque agudo de VA al igual que en otras ocasiones la balanza se ha decantado del lado de la estupefacción y me he quedado pegado al suelo.
Lo de Nacho vegas, en mi opinión (rasero es una expresión que no me desagrada, porque indica ánimo de igualar, de objetivizar) se decanta mucho del lado del ridículo, del tormento por el palo del éxtasis. Yo, lo siento, no me lo puedo tomar en serio, pero eso no quiere decir que no me guste. Nick Cave, efectivamente, me parece un panoli de marca mayor. Lo de Grinderman es hasta tal punto surrealista que yo creo que lo ha hecho para reírse de quien se lo tome en serio. Yo lo oigo mucho.
El Rock in Rio es, efectivamente, uno de los pocos festivales que no es un gueto. Es un campo de concentración, que es otra cosa. Pero bueno. Me encantó ver el año pasado a Miley Cyrus versioneando a las Runaways completamente despepitada ante miles de preadolescentes. Mucho mas estimulante que ver a los modernetes en el Monte do Gozo en plena conexión cósmica con Arcade Fire, que tienen telita.
Me agrada hablar contigo. Mola. Eres lista.
Pues sí que está animado esto sí… no quisiera que esta discusión se convirtiera en un “todos contra uno” pero, Darío, por más que leo tus diferentes replicas y argumentaciones, no consiguen moverme ni un poquito de mi postura inicial (y estaría dispuesto a ello, creéme). No puedo más que ahondar en lo que ya he venido comentando, y que creo está muy en la línea de lo que opinan isabel o bakea. Aunque valoro positivamente tu intención primera de acercarnos a la música popular sin prejuicios de cuánto venda o de dónde suene el artista de turno, creo que todo lo que has expuesto hasta el momento se queda en poco más que un cuento de triste moraleja: “Aquellos grupos que venden más y llegan de forma más directa al gran público, habrán hecho siempre algo mejor que aquellos a los que sólo conocen un reducido número de personas”. Hay muchas formas de rebatir este argumento, alguna tan obvia como que la cantidad no es siempre (no suele ser casi nunca) sinónimo de calidad, o que el segundo grupo al que nos referimos (el minoritario) suele ser por lo general más exigente y más crítico que el primero. ¡A ver si va a resultar ahora que el español medio conoce mejor la obra de Wilder que la saga de Scary Movie! Y a ver si esto va a significar que la inclasificable saga va a estar, ni remotamente, a la altura de ‘Con faldas y a lo loco’ o ‘El apartamento’. Una semana más tarde, te sigo negando la mayor. Que un artista llegue al gran público y venda miles de copias no es condición sine qua non para afirmar que estemos ante un buen músico, cineasta o escritor (aquí también podríamos poner varios ejemplos sangrantes); y esto es, ni más ni menos, porque desde hace muchos (demasiados) años el arte es un mero negocio, con una industria detrás que vela, no por su calidad, si no por ese otro concepto que esta arruinando y despojando de alma a nuestro planeta poco a poco, pero sin detenerse: la rentabilidad. Puede que Nacho o J, por no seguir aumentando la relación de nombres, nunca lleguen a ser rentables para la industria y la radiofórmula, pero eso, Darío, no tiene nada que ver con su calidad como músicos. De hecho repasa mentalmente la lista de músicos más rentable del momento y tiembla. Pereza, a los que mencionas también (y que a mí personalmente no me disgustan) sólo empezaron a ser tatareados y utilizados como forro de carpetas de instituto cuando grabaron de nuevo su canción “Pienso en aquella tarde” en versión light junto a Dani Martín y David Summers. Esa canción ya existía y ya era igual de buena antes de que a alguien se le metiera entre ceja y ceja que podía vender un montón de singles.
Según el rasero de Darío Vico, Nacho Vegas, Scott Walker, Mina y (supongo) Nick Cave dan “vergüenza ajena”, son “melodrama kings” y “ridículos”. Eso sí, Melendi es un completo artista pop. Y Bunbury, la panacea del rock hispano. Creo que la ecuación no me sale…
El FIB será un gueto, como el Viña Rock y como todos los festivales señeros de un tipo de música. Así, pues, ¿qué no es un gueto? ¿El Rock in Río? ¿Es ese el termómetro de la MÚSICA popular? Recuerdo que el FIB, hace unos años, era un “gueto” en el que actuaban Radiohead, The Cure, Morrissey y Brian Wilson. Vaya, gente que nunca ha vendido algún millón que otro de discos.
El problema es que partimos de conceptos diferentes. Para mí tu definición de Vegas si es hablar “mal” (y vuelvo a dejarlo entre comillas) de él, máxime viendo como hablas de otros artistas. Está claro que muchas de sus canciones son un personaje, o son mentira o lo como lo quieras llamar, pero eso no quita para que yo sea consciente de ello y aún así me sigan gustando e incluso transmitiendo más que muchas canciones llamemoslas así “realistas”; me lleva pasando lo mismo hace años con Cohen, Dylan o Waits, muchas veces también son muy “mentirosos”. Yo de genios no he hablado, y probablemente no hablaré ya que no soy fan de ningún artista, más bien de la música en sí, y me parece demasiado atrevido tachar a alguien de genio, y más aún con tan poca perspectiva temporal.
Lo que si tengo claro, es que para mí la grandeza de un grupo musical, de una película, de un libro, etc. no se mide por el conocimiento que tengan de él una inmensa mayoría, es tan fácil como salir a la calle y preguntar a alguien que te cuente de que va la película El Apartamento (ya que andábamos con Wilder) o que te cuenten un pasaje de ¿Por Quién Doblan las Campanas?, el inmenso desconocimiento de la mayoría no rebajará la calidad de las obras. Algo parecido es lo que yo pienso de la música, creo que, como decía Isabel, Omega de Morente es uno de los grandes discos de nuestro país, y serán muchos los que no lo conozcan.
Por último, agradezco una discusión así. Ahh y yo también compro discos, que no parezca que eres el único
Bakea, no he hablado mal de esos grupos, he dado mi opinión. Nacho vegas me parece ridículo, melodrama king, engolado, artificial y excesivo, pero no en el mal sentido de la palabra; en el pop es algo muy habitual y que mola mucho. Morrissey, Johnnie Ray, Scott Walker, Tiny Tim, Mina… A mí me da que fuerza mucho el personaje para llegar ahí y sobre todo fuerza su talento, y sus canciones que más me gustan están a medio camino entre el delirio y la vergüenza ajena. Ahora, de ahí a decir que es un genio, pues no me lo parece, me parece que anda lejos de esa categoría. Y con Chinarro tres cuartos de lo mismo. Yo entiendo que con el pop pasa un poco lo mismo que con el amor; que más allá de las primeras veces, más allá de la adolescencia, es muy difícil que no te dejes llevar por la idealización. Aunque que le pase eso a todo un colectivo, pues es un poco fuerte.
De la misma manera creo que todos los músicos de esta generación, sobre todos los solistas (Vegas, Chinarro, Alfaro…) según vayan dejando de lado el personaje, van a ser mejores y van a tener unos cuarenta muy interesantes. A mí el de Vegas último me parece que ya hay cosas que entran más en ese terreno, verdaderamente personal y menos peliculero, el de Alfaro es el que más me ha gustado de toda su carrera, por aburrido y cotidiano de lo que cuenta, y Chinarro, dentro de que tiene un límite muy evidente, tiene canciones. Todo esto te lo digo como un tío que se ha comprados los discos y se los ha escuchado en casa y en el coche, que tú puedes opinar lo que quieras y estará bien.
Isabel, el FIB es un gueto, te pongas como te pongas. Los españoles son además minoría y no te digo que no hagan ruido, pero te recomiendo el baño de humildad que me dio un veterano periodista hace mucho: cuando le decía que un grupo era la hostia, me decía “¿Ah, sí? ¿salimos a la calle y le preguntamos a los diez primeros que pasen a ver si te cantan una? ¿Y luego les preguntamos por los Pecos?”. Y joder, es que la realidad es otra cosa. No preguntes en la puerta del concierto, sino en la de una panadería de tu barrio. A ver cuantas de los Planetas se saben… ¡En 20 años!
Y Melendi ha tenido menos oportunidades que cualquier ‘estrella’ indie amparada por los medios especializados y las revis de tendencias.
Cierto, Bakea. A Estopa sí se les puede reconocer cierto mértito, pues dieron con una fórmula rumbera que funcionaba. Una fórmula repetitiva; un sota, caballo y rey que ellos mismos quemaron pronto. Melendi se apuntó al carro.
Yo soy un poco enemigo de los fanatismos y de los seguidores irracionales de estilos y grupos varios, es por ello que el movimiento indie, su ambiente, sus festivales, etc. me cansa. No obstante escucho muchos de los grupos que se encuadran dentro de este movimiento pues realmente me gusta su música, que al fin y al cabo es lo que vale. En este sentido creo que se ha menospreciado en alguno de los comentarios el trabajo de muchos de estos grupos (cosa que a veces me veo tentado a hacer frente a la irracionalidad de sus fans) pero creo que es injusto hablar “mal” de Vegas, Planetas, Lesbian o Chinarro; tanto como presuponer Años 80 como la mejor canción de Los Piratas, o afirmar a Melendi como un luchador de la música, cuando desde mi opinión no fue más que el intento de algún listo de aprovechar el tirón comercial que tuvieron primero: La Cabra Mecánica, y después: Estopa.
Por cierto el mejor comentario el de Isabel: HDS no triunfarían en la radio actualmente. Muy cierto.
No sé a qué clase de musiqueros te cruzas por la calle, Darío, pero recuerdo cualquier FIB de los de antaño y, entre tanta superestrella internacional, ahí lo que más se escuchaba a coro por miles de almas eran “De viaje”, “Qué puedo hacer”, “Desaparecer”, “La playa”… Canciones con estribillos, pop clásico del de toda la vida.
Me voy a quedar con aquella frase sobre el disco del plátano de la Velvet. “Solo lo compraron 7.000 personas, pero todas montaron un grupo de música”.
Es una pena que RCA fichara a Planetas prácticamente como una acción de marketing y nunca les haya prestado ni la atención debida ni les haya metido la presión que necesitaban (la que tenían los grupos de Novola, por ejemplo). Cuando Pegamoides ficharon por Hispavox tenían muy claro que era una oportunidad perfecta para vender muchos discos y llegar a mucha gente. Supongo que de ahí sale “Bailando” (que por mucho que en los playbacks salieran a lo Banshees, era un plagio autoconfesado de Gibson Brothers).
Yo tengo esa cajita de singles de Planetas, preciosa. Es una pena… debe ser el grupo que más singles ha lanzado en la historia del pop español… ¡sin que nadie que te encuentres por la calle sea capaz de tararear uno!
Gracias por responder y mezclarte con los lectores, Darío. Los Planetas empezaron en Elefant, que casi ni era sello discográfico en el 93. Lo se hizo con ellos desde la multi (APOSTAR por un rock nada evidente ni transitado en España) dignificaba a la gran industria. Melendi recibió un tratamiento de burdo producto desde el principio.
Las cosas han cambiado. Los Planetas pueden sacar una caja de caras B y rarezas con un precio elevado y agotar existencias (sucedió hace no muchos años). Entre otras cosas, porque ofrecen sustancia y tienen público fanático como para un lanzamiento de esas características.
Hoy, los grupos frescos, personales y cargados de ideas pueden solo aspiran colgar sus canciones en internet, que es como soltar la caña en el océano.
No tengo ningún prejuicio. Es más, la mayor parte de los discos que compro son de discográficas españolas independientes, porque soy de la vieja escuela y creo que a la música hay que apoyarla pasando por caja, y no solo hablando de ella. Estoy seguro que muchos que me tachan de carca no pueden decir lo mismo. Hay mucho indie incondicional que se gasta más pasta en las cervezas que se toma mientras habla de música que en apoyar a las pequeñas discográficas y a los grupos.
En segundo lugar, lo que quiero decir con todo este rollo desde el principio es que hay que respetar la obra de quienes llegan al gran público y cuestionar la de quienes no llegan, y que ese juicio es perpendicular, no siempre paralelo, a nuestros gustos y nuestro concepto de ‘calidad’. Y lo repito; si Melendi (que no ha contado desde el principio con el apoyo de una gran discográfica, recuerdo, lo que SI han tenido Planetas desde casi su primer disco) ha llegado, es por algo, si otros no, por algo será. Y no hay ni fórmulas ni radiofórmulas mágicas.
Aparte de esto, respeto lo que cualquiera piense o diga, y diálogo siempre supone un cierto grado de confrontación. Incluso con uno mismo; mi idea cada vez que escribo aquí no es convencer a nadie de nada, sino que cuando leo el último comentario, no pensar exactamente lo mismo que cuando escribí el primero. Un saludo y gracias a todos.
Por favor, miremos la música sin prejuicios. Da la impresión de que el señor Vico tiene alergia a cualquier artista que venga del universo indie (artista que queda desacreditado antes de empezar a analizarlo).
¿Qué diferencias de fondo hay entre “Años 80″ de Piratas y “Qué puedo hacer” de Los Planetas? Creo que las dos canciones se expresan en el mismo lenguaje: estructura, sonido, textura, enfoque emocional, influencias… Las dos están en el mismo cajón. No son satélites de galaxias separadas e incompatibles.
El señor Vico pone como ejemplo de comercialidad “de la buena” a Héroes del Silencio. Bien, pues HDS hoy no sonarían en 40 Principales. Ni en ninguna otra radiofórmula. Sería una banda minoritaria con su espacio en un programa específico de Radio 3. Nada más. HDS surgió en una época en la que 40 Principales radiaba a Pearl Jam, Soundgarden y U2. Ahora no encajaría en una visión del negocio que quiere rentabilidad fácil con rebeldes de parbulario como El Canto del Loco o Melendi.
¿Russian Red es un fenómeno de las revistas de tendencias? ¿Tanto poder tienen las revistas y los suplementos hoy en día? ¡Por favor! Russian Red es más comercial que Héroes del Silencio. Y se los hubiese comido con patatas en ventas en el año 93.
Ay, Darío, lo pones tan fácil… Primero, “Segundo premio” es tarareada por decenas de miles de personas en todos los conciertos de Planetas (y no fue disco rojo). Pero esto no va de defender a los granadinos. Me hablas de one hit wonders como si fuera tonto, cuando sabes perfectamente que esos one hit wonders eran, en su mayoría, creaciones de compositores a sueldo. Una figura que hoy no existe en la industria, por eso se deben gastar “kiladas” (¿?) de dinero en mantener en nómina a gente como Alejandro Sanz, que les escribe esas canciones facilonas, edulcoradas, de perfil bajo y sonido acomodaticio que pueden radiar hasta la saciedad y traducir en discos vendidos (cuando se vendían discos). Porque u éxito depende de la accesibilidad de la canción al público, y hacerla ramplona ayuda, y mucho. No sé qué tipo de cine crees que vale la pena, pero según tu regla de tres, el mejor que se ha hecho en España es el de Esteso y Pajares. Ya sé lo que dijo Ringo, pero pregúntale a Berry Gordy Jr., a ver qué te contesta sobre la fórmula para hacer números 1. Y aquí lo dejo, de verdad, porque parece que en tus textos no se puede discutir ni una coma. Posees la verdad absoluta (creo que Melendi también) y te felicito por ello.
No puedo estar más de acuerdo con Juanfran… que un crítico de música profesional afirme que un hit no es algo que pueda conseguirse de manera artificial es, cuando menos, esperpéntico. Asumo que el lector habitual de efeeme no necesita que argumente demasiado esta afirmación (el asunto de los discos rojos es clarividente). Lo que es difícil (tal vez debería decir imposible, pero internet está viniendo a reescribir el futuro) es que una canción alcance una difusión masiva obviando los cauces oficiales. Dicho de otra manera, se ha revelado como sencillísimo que gente como Los Caños o Merche copen los primeros puestos en las listas de venta, al tiempo que pasaba desapercibida para el gran público (supongo que, según tú, por no llegar a la altura de estos) la obra de Enrique Morente.
Me apasiona hablar y discutir sobre música, pero aborrezco a aquellas personas que intentan convencerte a toda costa de que tal o cual cosa es la octava maravilla del mundo, sin tener en cuenta que cada persona se acerca al arte con una sensibilidad diferente. Es más, me parece muy coherente que alguien que comienza defendiendo y dando la cara (maldita la falta que le hace) por Melendi, termine catalogando a Nacho Vegas de ridículo, y de boutade a las intervenciones de admiración hacia él. Así que sólo diré, y termino, que Nacho Vegas me parece uno de los letristas más certeros y con una de las obras más sobresalientes de la música en castellano. Y un genio.
Mira Juanfran, eso de los ‘éxitos por mera repetición’ es un argumento que he escuchado centenares de veces y se cae por su propio peso. Sin ir más lejos, si las discográficas y las radiofórmulas, que han tenido la llave de la industria, creyeran que eso era tan fácil, ¿por que no apostar una y otra vez por one hit wonders? ¿Por qué renegociar contratos al alza, cuando era supuestamente tan fácil inventarse un artista, colocarle una canción pegadiza y vender millones? ¿Por qué todo el mundo se sabe 25 canciones de los Beatles, una a lo sumo de Herman Hermits y ninguna de un millón de grupos lanzados al mismo tiempo?
Fácil, porque, como decía Ringo, “Si realmente supieramos el secreto, nos separaríamos mañana, cada uno montaría un grupo y nos forraríamos los cuatro por separado”.
Hasta los creadores de la mayor radiofórmula de España, poco antes de esto de internet, se creyeron esa milonga de que el medio era el éxito y se montaron su propia discografica: y se comieron una mierda, porque no eran más listos que Ringo. Hay algo más. Y sí, ha habido mucho mamoneo con las radiofórmulas, pero tampoco eran tontos y no pinchaban ocho veces al día cualquier cosa. Te puedo asegurar que no era tan fácil como llegar con una kilada, pinchar “Segundo premio” y p’alante. Los Planetas se la habrían comido igual, con patatas, porue esa canción no era un éxito, porque ha habido muchos discos rojos que no puede tararear a estas alturas ni el tío que los escribió.
¿Tú crees que alguien le va a renovar un contrato a un artista endiosado por una kilada si tiene uno de recambio al que solo tiene que pinchar ocho veces al día para vender un millón de discos?
Juanfran, tus respuestas son lo más talentoso e inteligente de toda esta hilera de palabras (de arriba a abajo). Ágil y al clavo.
“Pero sí que creo que conseguir que una canción alcance una difusión masiva no es algo fácil, ni que se pueda conseguir artificialmente”. No puedo estar menos de acuerdo. Los discos rojos de Los 40 Principales se inventaron para eso: Para que, a base de radiar hasta la saciedad una canción, la gente la retuviera mentalmente y se convirtiera en éxito de ventas. Por eso los discos rojos tenían un precio, y no precisamente barato, que las disqueras pagaban religiosamente, sabedoras de que, en el 90% de los casos (si no más), el triunfo estaba garantizado. Y que nadie lo niegue, que es de dominio público. Lo mismo se puede aplicar a los populares y exitosos triunfitos. Su difusión masiva se consiguió tan artificialmente como lo pueda ser un programa de TV en prime time con el listón de exigencia lo más bajo posible. Por otra parte, calificar de boutade los comments no deja de ser paradójico, cuando los artículos de esta sección suelen ser, casi todos, largas boutades orquestadas únicamente para provocar respuestas (como esta, lo admito).
La verdad es que me gusta este formato de propuesta-respuesta-contrarespuesta automática, como si fuera una partida de “Magic”.
Planetas nunca han salido de su círculo, simplemente ese círculo se ha agrandado, pero deja muchas cosas y a mucha gente fuera.
Iván Ferreiro hace música desde dentro de ese círculo con la perspectiva de quien la ha hecho fuera, con Piratas. Nunca pierde de vista la idea de que sus canciones se escuchen en las radioformulas (‘Años 80′ aún suena en los 40 como oldie, quizás porque es la mejor que ha hecho, aunque el último disco tenía algunas casi a esa altura).
No entro en qué es mejor o qué es peor. Para mí, Esplendor Geométrico son el mejor grupo español de la historia. Pretender mantener eso con otros argumentos que el gusto personal sería una estupidez. Pero sí que creo que conseguir que una canción alcance una difusión masiva no es algo fácil, ni que se pueda conseguir artificialmente. Y categorizar como genio a artistas como Nacho Vegas, Chinarro, o Ibon Errazkin es una boutade y un mero artificio.
Es mi opinión, pero la opinión propia es como el cacao, hasta que no la mezclas y la bates no es más que un concentrado en polvo.
Lo que dice el señor Dario,es que así ni fuimos ni vamos a ninguna parte,la etiqueta indie, apesta!, es cierto casas de discos,bandas,cantantes,crítica,etc…se han adueñado de ésta causa pero no así de un estilo, dentro de éste cóctel entra casi todo y hay mucha mierda…cuidado a partes iguales de genialidad..creo que lo de Melendi es un ejemplo muy simple…y que la peñita alternativa no respete a gente como Pereza es toda una falta de respeto por que salen casi del mismo árbol, con la diferencia es que éstos se lo han currado más! y han pasado por las vias conocidas no alternativas en este caso referido a Espunbury aña…ejemplo…hace unos años losupos indies empezaban ha hacerse mayores..y se pasaban al castellano y te decían..no es que hemos madurado y tal o coño me gusta B
Dario:
¿Nacho Vegas roza el rídiculo?¿
Y Melendi es mejor que Chinarro?..
Hablas de cantidad y no de calidad, no tiene mucho que ver. La música no es sólo marketing y vender, yo creo que el verdadero artista que triunfa es el que combina el poder verder con mantener cierta coherencia músico-personal.
¡¡¿Mira la portada del disco de Melendi?!!.
De verás lo de Melendi roza lo inflame. ¡Que vende discos!, me cagüen, sí lo que vende es una cacha en la revista de los 40.
Adolescente!!!.
Muy fieles, pero no fiables en cuanto a calidad musical.
Dime, ¿escuchas en casa a Melendi o prefíeres ponerte un disco de Iván Ferreiro?. Creo que puedes contextarte solo. Wilder no creo que se arrepienta de ninguna de sus películas, le hubiera gustado que todas se salieran en taquilla, pero seguro piensa que hizo lo mejor que podía su trabajo. Hace un repaso de su carrera, no pongas a un genio al lado de un “paquete”, por favor..
Y creo que el “¿qué puedo hacer?” ha sonado hasta en los cuarenta repetitivamente… Y efectivamente “Un buen día suena en cualquier Bar relleno de HIT del momento.
Gracias a ti.
Mensaje recibido: lo que vende más es mejor que lo que vende menos.
Luego Shakira es mejor compositora que Diego Vasallo, no tiene nada que ver, no se dejen engañar, que la colombiana firme decenas de contratos publicitarios, y sus ¿canciones? sean himnos de eurocopas y mundiales (una de ellas, al menos, el irritante waka-waka, siendo poco más que un vulgar plagio).
Cualquier canción de Pablo Alborán es, pues, y quien lo discuta estará ofendiendo al propio Billy Wilder, mejor canción que ‘La Copa de Europa’, ‘Santos que yo te pinté’, o ‘Un buen día’ (la cual, tal vez, conozca más gente de la que supones), pues ningún quinceañero consumidor de la Super-Pop sabría de qué le estamos hablando al mencionarle estas últimas.
Que Pignoise sea grupo de referencia del punk nacional no es casualidad, pues la calidad de sus canciones es muy superior a las de grupos como Airbag, que, por cierto, han sacado nuevo disco como puede leerse hoy en esta revista. ¿Para qué seguirán insistiendo en hacer canciones si ningún ama de casa irá jamás a comprar el pan o a hacer spinning con sus melodías metidas irremediablemente en la cabeza?
Podría dar más ejemplos e infinitas razones que los soportaran pero, como prueba esta teoría, son las cifras y no el criterio el que cuenta. Así, El Pescao, Despistaos, Kiko y Sara, Fórmula Abierta, Coyote Dax, y demás representantes de la élite músical en castellano, tendrán el lugar que se merecen en la historia, independientemente de vuestras opiniones.
Hay un libro de entrevistas a Billy Wilder escrito por Cameron Crowe bastante molón en el que le pregunta película por película y, curiosamente, Wilder tacha de fallidas prácticamente todas las que han pinchado en taquilla. Y hablo de películas como “Avanti”, ” Bésame tonto” o “En bandeja de plata”, tres comedias acojonantes y muy ácidas… De hecho en algún caso el argumento por el que las califica de fallidas es “La gente no fue a verlas”. Me parece un razonamiento de una sinceridad y una humildad acojonante.
El pop español siempre se ha construido en relación al éxito. Somos un mercado muy pequeño y la supervivencia es llegar al máximo número posible de personas. Durante 40 años todos y cada uno de los músicos con verdadera capacidad de conectar con sus canciones lo han intentado. De Triana a los Pegamoides, de Brincos a Loquillo, de Héroes a Barón Rojo, los grupos con buenas canciones han acabado por llegar a la gente.
Si en veinte años Los Planetas (doy nombres) no han conseguido una canción que pueda tararear nadie fuera del circuito indie, es simple y llanamente porque no son lo suficientemente buenos.
Es más, es curioso que se acuse de artistas prefabricados a gente como Melendi y los únicos artistas indies que han conseguido buenas ventas fuera de su circuito sean, como el caso de Russian Red, más gracias a un hype fomentado desde la prensa de tendencias que a la repercusión real de sus canciones.
El caso de Nacho vegas es singular; en mi opinión, no tiene realmente grandes canciones, roza lo ridículo y lo surreferencial tanto en la mayoría de sus letras como en la construcción de su ‘imagen pública’, y sin embargo reconozco que tiene algo de fascinante; pero más como un freak a lo Tiny Tim cruzado con la canción ligera de los setenta que otra cosa… ¡Y sin embargo creo que se le toma en serio!
Chinarro tiene buenas canciones, a mi entender, pero yo no veo tanta lejanía estilística entre “Del montón” y las de Melendi, solo que las que han funcionado de Melendi, a la gente les han gustado más y han funcioinado. En ese sentido, creo que Melendi es un artista pop más completo. Creo que Billy Wilder estaría de acuerdo conmigo.
Un abrazo a todos y gracias sinceras por leerme
en mi humilde opinion de aficionado a la música. conozco el nombre de melendi, por que hizo un buen primer disco ciertamente original. nada mas. lo que hizo a partir de entonces fue repetirse y repetirse y machacar en la radio. lo sufri durante un verano en el que mientras trabajaba sonaban los cuarenta principales y podia adivinar cuando iba a sonar su cancion(entre 4 y 5 veces eno horario laboral). Asi cualquiera llena conciertos y vende discos (eso si, a gente que tiene, mas bien, poco interes por la música). por poner un ejemplo parecido. poncho k merece mucho mas respeto en mi opinion
Sr Vico… Melendi NO!
Es estupendo leerte, pero el ejemplo es malo.
Melendi gusta a la chavalería, tuvo su canción. Es música de adolescente, nada malo, pero no creo que sean de los que te lleves a todas partes cuando creces . Sinceramente ese chaval no da para más. Solo tienes que fijarte en los títulos de sus discos, y por lo que veo su última portada para darse cuenta que es un guiñol. Y de los malos: ni es músico, ni cantante, ni compositor de nada “bueno”.
A pesar de su primer pelotazo, esas famosas cartas desde Holanda, que en el tiempo no se sostienen.
Si la finalidad de este artículo era defender que la buena música puede encontrarse en cualquier parte y que cada uno es libre de empezar a buscar por donde quiera, de acuerdo. Que no todo lo indie es fantático cierto; que no toda la radiofórmula es nociva, cierto también. Ahora, ¿a qué viene atacar a todo un colectivo (no es la palabra idónea, lo sé) de músicos sin nombrar uno sólo, y defender a la otra parte nada más y nada menos que con Melendi como bandera? No tengo que moverme de comunidad autónoma para dejarte sin ningún (ningún, ningún) argumento musical: Nacho Vegas.
No me disgustan los Pereza, y en ese sentido me gustaría que intentaras recuperar para la causa a un grupo que se movió peligrosamente entre las dos aguas y se quedó finalmente en ninguna, Circodelia. La escena indie no es toda fantástica, pero sí lo son Manel, Los Planetas, Sr. Chinarro, Lisandro Aristimuño (ya sé que es argentino, pero se mueve mucho por España), Love of Lesbian, Sidonie, Tulsa, el propio Nacho, e incluso Diego Vasallo (posiblemente el mejor de éstos, y al que incluyo aquí porque desde luego está año luz de la radiofórmula). No me voy a detener en qué grupos pueden llegar a ser nocivos dentro del grupo que tú defiendes (supongo que habrá un límite de espacio), pero sí te admitiré que hay algunos que amo (y que dudo, a la vez, de que deban incluirse en éste y no en el anterior): Pereza, como ya he dicho, Quique González, Iván Ferreiro, Amaral, Enrique Bunbury, Andrés Calamaro, etc. Ni rastro de Andy, ni de Lucas, ni de Melendi, ni de Shakira, ni de Dani Martín, ni de…
Pues yo entiendo y comparto lo escrito por Darío. Lo de Melendi es un ejemplo. A mi personalmente me repatea, pero un cantante que hace canturrear y bailar a la gente, se merece un respeto. Cosa que muchos grupos indies no harían en su vida, porque lo verían populachero, y por que serían incapaces, entre otras cosas.
Curioso reduccionismo dialéctico el que siempre aplicas, Vico. Pienso en varias cosas que te leo, incluso tu Fotopress. “Respeto más a La Oreja de Van Gogh que a todos los indies”. Y demás expresiones categóricas de ese tipo. ¿Merece más valoración y respeto artístico Melendi que Sr. Chinarro o Manel? Por favor, más librepensamiento. Intuyo en tus palabras ese mismo sectarismo y cerrazón que criticas.
Yo me quedo con lo que comentaba hace poco Joaquín Rodríguez, de Los Nikis, que vivió el famoso altercado de Melendi en un avión: “¡Hace falta ser imbécil para comprarse un disco de Melendi!”.
Todo esto para decir que la mayoría de la escena indie no vale ” pa na”
Ufff, Darío, complicada empresa justificar un razonamiento amparándose en Melendi. Es cierto que se construye su carrera bajo el gusto de la gente, pero poco más se puede defender del asturiano. Más consistentes parecen los ‘Keith Richards wanna be’ Pereza, al menos tienen criterio, idea musical y estructura, Melendi musicalmente es un engendro. Creo que la reflexión es acertada, pero el miedo a poner nombres o ejemplos la invalida en parte porque cae en lo que critica.
No es cosa de ser esnob, hecharse aires y decir que hay que preferiri solomillo por encima de una hamburguesa.
Es saber 1- distinguir las dos cosas (y sus atributos), 2- saber que hay solomillos arruinados y hamburguesas espectaculares y 3 – ser racional (no impulsivo fan/fanático).
El problema es cuando solamente se han comido hamburguesas del McDonald’s y se cree que son el non plus ultra.
Ese desarrollo del paladar, se da en comida, habanos, el sexo opuesto, arquitectura… y rock & roll (con sus variantes y ‘primos’ musicales en las diferentes ramas del árbol genealógico).
-G.
Francamente interesante la reflexión.
No estaría mal que en próximo Wild Card explicases como funciona realmente la industria “indie” :
-Sellos indie,
-Productoras,
-Los festivales -ultimamente llenos de guiris con, la verdad, poco interés en la música que suena-
-Una radio pública,
-Una marca de cerveza de envase verde,
-Las publicaciones que ensalzan y venden todo este movimiento como paradigma de la salvación de la música en estado puro.
Y, al final, contrastar el talento y valía musical de mucho de los grupos metidos en ese mundo.