Vidas fugaces: Mitos que desaparecieron en los 70

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Recordamos a Jimi Hendrix, Janis Joplin, Sid Vicious y otros tantos músicos de culto de vidas rápidas que murieron en los 70. Sara Morales nos cuenta qué les ocurrió.

 

Texto: SARA MORALES.

 

Se fueron demasiado pronto, aunque les dio tiempo a dejar una huella imborrable que continúa marcando los pasos culturales del resto de los mortales todavía hoy. Murieron jóvenes, pero no todos dejaron un bonito cadáver como se dice, pues fueron víctimas de accidentes, asesinatos, sobredosis, enfermedades, suicidios… Y es que, más allá del sobreestimado Club de los 27, el rock and roll esconde entre las páginas de su leyenda una enorme lista de músicos que marcaron un hito histórico por ser pioneros, únicos e irrepetibles pero que desgraciadamente desaparecieron a una edad temprana. Hubo un día en que lo tuvieron todo, el destino parecía prometedor e iluminaba sus carreras, pero resultó que la vida tenía otros planes para ellos. Tras recordar a los fallecidos en los 50 y los 60, hoy lo hacemos con los que murieron en los 70.

 

Jimi Hendrix
No había terminado el verano de 1970 cuando el guitarrista eléctrico más venerado de la historia moría a los 27 años ahogado en sus propios vómitos tras ingerir somníferos y alcohol. Fue encontrado el 18 de septiembre en su apartamento del hotel londinense de Samarkand, hacía cuatro años ya que Jimi había decidido vivir en la capital británica. La noche anterior había estado de fiesta y su novia por entonces, Monika Dannemann, fue la que consiguió llevarlo hasta casa para dejarle dormido en la cama donde murió completamente inconsciente. Aunque la versión oficial narra estos hechos, con el tiempo han ido apareciendo diferentes teorías sobre su muerte, como la que cuenta que Hendrix murió en la ambulancia de camino al hospital o la que asegura que fue su representante quien le obligó a ingerir las pastillas con malas intenciones, pues Jimi tenía pensado despedirlo.

 

 

Janis Joplin
Su inigualable voz bluesera, que le había servido para convertirse en reina de los hippies y en la cantante más querida de la costa oeste, se apagó el 4 de octubre de 1970 también a los 27 años. Sus últimos tiempos los pasó triunfando en escenarios tan emblemáticos como el de Woodstock, pero al borde del colapso y la depresión. Adicta a la heroína, al alcohol y víctima de incontables crisis físicas y psíquicas, su relación de amor odio con Seth Morgan terminó de consumirla. Aquella noche se retiró a dormir a su habitación del hotel Landmark Motor en Los Ángeles tras un largo pero ilusionante día de estudio, pues se encontraba trabajando en el tema ‘Buried alive in the blues'; al día siguiente ella debía grabar la parte vocal de la canción pero no acudió a la cita. Fue John Cooke, representante de la banda Full Tilt Boogie, quien se acercó hasta el hotel en su busca y la encontró muerta en el suelo junto a la cama de la habitación que ocupaba, la 105. La causa oficial de la muerte fue sobredosis.

 

 

Jim Morrison
Se había establecido en París con su novia Pamela Courson hacía solo unos meses. La idea de cambiar en cierto modo el rumbo de sus vidas parecía ilusionarles, aunque en realidad el heterodoxo Jim nunca consiguió dominar del todo su vena insurgente. La mañana del 3 de julio de 1971, ella le encontró muerto en la bañera del apartamento que compartían en el barrio de Le Marais, según fuentes oficiales por un fallo cardíaco. Alcohólico desde my temprano, y adicto a la heroína y los psicotrópicos, también se barajó la posibilidad del suicidio a través de una sobredosis; incluso hay otras versiones que afirman que pudo ser un asesinato involuntario por parte del camello de las estrellas, Jean de Breiteuil. Esta se ha convertido, desde entonces, en otra muerte enigmática y sin resolver de la larga lista que encabeza el mundo del rock y, en concreto, el Club de los 27. Jim cuando murió también los tenía.

 

 

Gene Vincent
El creador de ‘Be bob a Lula’ y unos de los primeros músicos rockabillys en aparecer en una película, -The Girl Can’t Help It (1956)- murió el 12 de octubre de 1971 a los treinta y seis años.
Su vida estuvo marcada por el éxito más arrollador con el que llegó a visitar Tokio, al mismo tiempo que por el fracaso más absoluto. No fue capaz de mantener una popularidad constante durante su carrera, sus picos de felicidad eran intermitentes y solo venían de la mano de algunos de sus singles. El fuerte dolor de su pierna izquierda desde que sufrió un accidente de moto en 1952 no le puso fácil la rutina de giras y conciertos, y tuvo que suspender muchos de ellos. Cuentan que antes de cada directo ingería dos cajas de pastillas para paliar el dolor. Durante sus últimos años fue mejor acogido en Europa que en su país, Estados Unidos, y se dedicó a vivir de sus éxitos pasados ahogando su soledad en alcohol. Fue precisamente un problema etílico el que le provocó una úlcera en el estómago por la que fue ingresado en el hospital Inter-Valley de New Hall, en California. Allí murió.

 

 

El drama de The Allman Brothers
En prácticamente un año esta formación de rock sureño, original de Florida, estuvo a punto de ver sus sueños truncados. En 1971 Duane Allman, fundador y guitarrista de la banda, conocido también por haber acompañado con su guitarra a Aretha Franklin, sufre un accidente de tráfico al estrellarse con su Harley Davidson contra un camión en Macon (Georgia). Tenía 24 años y, además de su trabajo en la banda, acababa de registrar en el estudio ‘Layla’ con Eric Clapton. Trece meses después y en circunstancias similares pierde la vida Berry Oackley, el bajista de los Allman Brothers. También fue a consecuencia de un accidente de moto, solo que en su caso fue contra un autobús y se debió a su conducción colérica en estado ebrio. El siniestro tuvo lugar a pocos metros de la intersección donde un año antes había muerto su compañero Duane. Cuentan que Berry no había superado la ausencia de su amigo.

 

 

Gram Parsons
Fue él quien le dio forma al término ‘Cosmic American Music’ y lo popularizó para definir ese subgénero dentro del country en el que confluyen el rhythm and blues, el soul, el folk y el rock. Conocido por ser guitarrista, pianista y cantante de bandas como The Byrds, Flying Burrito Brothers o International Submarine Band se alzó con el reconocimiento musical para después probar suerte en el mundo de la televisión. En 1964 comenzaría, además, una peculiar pero admirada carrera como actor pop convirtiéndose en uno de los rostros más queridos de Norteamérica a finales de los sesenta. Desde pequeño tuvo que asumir el suicidio de su padre, y su salud emocional sufriría fuertes desequilibrios sumados a la loca rutina del artista. Le encontraron muerto el 19 de septiembre de 1973, por sobredosis de alcohol y morfina en una habitación del motel Joshua Tree Inn, en el sureste de California. Tenía 26 años. Su incineración fue una de las más sonadas de aquel tiempo, pues su amigo y manáger Phil Kaufman, al querer cumplir con la última voluntad de Parsons, debió robar su cuerpo de la morgue para quemarlo frente al Cap Rock.

 

 

Bobby Darin
Nunca gozó de buena salud, de hecho murió en un hospital de Los Ángeles mientras estaba siendo operado del corazón, el 20 de diciembre de 1973 a los 37 años. Triunfó en la música con temas como ‘Splish Splash’, ‘Dream Lover’, ‘Mack The Knife’ y ‘Beyond The Sea’, y en 1960 llegó a hacerse con un Grammy y con el premio al Mejor Artista Revelación del año. También se atrevió con el cine, con su papel en “Pressure Point” ganó un Globo de Oro en 1962 y el de “Capitán Newman M.D”. le llevó a estar nominado a los Oscar en 1963. Hizo incursiones en la política entre las filas de Robert Kennedy y llegó a tener su propio show en la televisión norteamericana. No hay duda de que se afanó en vivir deprisa, sabía que su paso por este mundo sería rápido y breve. Y así fue, pero además a su historia no le podía faltar el drama familiar: cuando tenía 35 años descubrió que su madre es en realidad su abuela, y la que él ha conocido como su hermana es su verdadera madre. Una auténtica vida de película la suya, por eso Kevin Spacey la hizo realidad protagonizando su biopic en 2004, “Beyond the sea”.

 

 

Mama Cass
Cantante y fundadora de los míticos The Mamas & the Papas, su personal voz y su carisma la llevaron también a cosechar éxito por su cuenta, antes y después de que la banda se disolviera definitivamente en 1971. Inolvidable es su disco “Dream a little dream of me”. En 1974 triunfaba en solitario en su gira por Reino Unido. La noche del 29 de julio se retiró a descansar tras un concierto al apartamento número 12 de Curzon Place que su amigo, el músico Harry Nilsson, le había dejado mientras durara su estancia en Londres. A la mañana siguiente ya no despertó. Fuentes forenses aseguran que murió mientras dormía de un ataque al corazón y, aunque muchos especularon con posibles sobredosis o incluso con un ahogamiento mientras comía, siempre se ha relacionado su muerte con problemas de estrés y obesidad. Tenía treinta y dos años y dejó una hija de siete

 

 

Nick Drake
Nació en Birmania en 1948 pero creció en Birmingham. Sus grandes referentes siempre fueron Bob Dylan, Van Morrison y Tim Buckley y, aunque la música consiguió ocupar un lugar imprescindible en su existencia, siempre vivió marcado por la depresión crónica. Esta, ama de su mundo interior, fue la que le llevó a crear verdaderos trances poéticos en sus composiciones a veces salpicadas de psicodelia y siempre de folk. Publicó tres discos de estudio, pero nunca disfrutó del universo que rodeaba a la música, de los actos que iban más allá de crear canciones. Reacio a las tareas de promoción, a las entrevistas e incluso a los directos, tras una larga temporada forzándose con todo ello terminó recluido en casa de sus padres. Fue allí donde murió, el 25 de noviembre de 1974, a consecuencia de una sobredosis de medicamentos. Aunque se dio por hecho el suicidio, su familia siempre sostuvo que fue un accidente y él mismo no buscaba provocarse la muerte. Tenía 26 años.

 

 

Pete Ham
El guitarrista y cantante de Badfinger fue quien compuso la infalible balada ‘Without you’ junto a su compañero de grupo Tom Evans. Aunque sería Harry Nilsson quien la llevaría hasta lo más alto de los charts en 1973, y Mariah Carey la rescatadora del tema en los noventa apropiándoselo como uno de sus clásicos.

Pete, artista prolífico, fue amigo de los más grandes de la escena pop inglesa como los Beatles, The Who, The Kinks, The Yardbirds y pieza fundamental en su banda, la misma que acabó convirtiéndose en clave de la escena power pop, la misma que le condujo a la muerte. Los problemas internos del grupo y los conflictos financieros y jurídicos con su compañía sufridos entre 1973 y 1975, fueron una tortura para Pete Ham que no veía salida y acabó ahorcándose en el garaje de su casa en Surrey (Inglaterra). Fue el 24 de abril de 1975, tres días antes de cumplir los 28 años. Su mujer estaba embarazada de ocho meses.

 

 

Tim Buckley
Protagonista de una de las historias familiares más trágicas del rock; él en su papel de padre con 28 años y su hijo Jeff Buckley, dos décadas después con 30, fueron víctimas de un destino fatal. Tim nunca logró el éxito masivo de su hijo, pero consiguió hacerse en los 60 y primeros de los 70 con un merecido hueco entre la esfera más vanguardista del rock. Poseía una visión transgresora del género y una gran habilidad con él. Adicto a las drogas, tras un concierto en Dallas en el que había conseguido agotar todas las localidades se dispuso a celebrarlo con su gente en una de sus particulares fiestas. Después de la misma, el 29 de junio de 1975, acompañó a su amigo Richard Keeling hasta su casa para ver si podía conseguir algo para colocarse. Se cuenta que Tim todavía borracho comenzó a provocar a Richard, discutieron y este cabreado le tiró un sobre lleno de heroína diciéndole “métetelo todo si quieres”. Eso fue justo lo que hizo Tim. Tras ponerse hasta las cejas, otros amigos consiguieron llevarle hasta su propia casa donde murió, a las pocas horas, tendido en la cama.

 

 

Keith Relf
El 14 de mayo de 1976, el día en que Keith Relf murió electrocutado, hacía ocho años que los Yardbirds habían desaparecido. Él, miembro fundador de la venerada banda sixtie, cantante y su especialista en armónica, pudo ser testigo junto a sus compañeros de los mejores años del grupo con éxitos como ‘For Your Love’, ‘Louise’ o ‘Train Kept A Rollin’ en aquella mitad de los años sesenta. Tras la disolución, Keith dio vida al grupo de folk progresivo Renaissance, y más tarde a otra formación llamada Armageddon. La muerte le sobrevino con 32 años en un ensayo con la que era su nueva e incipiente formación, Illusion, al sufrir una descarga eléctrica de su guitarra. Tras su pérdida, el grupo llegó a sacar dos discos.

 

 

Marc Bolan
Fue el auténtico estandarte del glam rock en los setenta. Camaleónico y rebelde pero también intimista y sobrecogedor, lideró sin competencia a los míticos Tyrannosaurous Rex que más tarde se convertirían en T.Rex. Una fiera de los escenarios y de las cámaras, de look andrógino y alma de poeta. Tras una carrera imparable y carismática plagada de éxitos propios y colaboraciones con grandes bandas y músicos amigos, su vida se apagaba el 16 de septiembre de 1977 en una carretera de Barnes, cuando volvía de una cena al suroeste de Londres. Viajaba en un Mini 1275 GT que conducía su novia, Gloria Jones (la cantante de ‘Tainted Love’), y se estrellaron contra un árbol. Ella sufrió algunas heridas sin gravedad, pero Bolan falleció en el acto. Tenía 29 años. Desde entonces este lugar se ha convertido en un rincón visitado por miles de seguidores del músico y cantante inglés y, aunque la banda intentó salir adelante sin él como le hubiera gustado, lo cierto es que solo consiguieron sobrevivirle un año.

 

 

La tragedia de Lynyrd Skynyrd
El 20 de octubre de 1977, el avión Convair 240 en el que viajan los miembros de Lynyrd Skynyrd se estrella en Gillsburg, Mississippi. En el accidente fallecen Ronnie Van Zant (cantante de 27 años), Steve Gaines (guitarrista de 28 años), Cassie Gaines (vocalista invitada de 23 años) y el mánager Dean Kilpatrick (de 31 años), además de los dos pilotos. El resto resultan heridos de gravedad, pero consiguen salvar sus vidas; aún así la banda se deshace y no vuelven a actuar juntos hasta dos años más tarde, de manera puntual en un concierto, y ya en 1987 para retomar la trayectoria del grupo con nuevas incorporaciones. Cuando tuvo lugar el accidente hacía solo tres días que habían publicado su quinto álbum de estudio, “Street Survivors”, por eso la discográfica decidió retirar los discos del mercado momentáneamente para sustituir la portada original en la que aparecía el grupo rodeado de llamas, por otra menos cruel que no incidiera en la tragedia. Hoy Lynyrd Skynyrd siguen tocando y editando trabajos, aunque ninguno ha conseguido el éxito de aquellos que fueron lanzados entre 1964 y 1977 con la malograda banda primigenia.

 

 

Keith Moon
Uno de los mejores baterías de todos los tiempos, hiperactivo, autodestructivo y adicto a las drogas y al alcohol. Además de por sus incuestionables dotes a las baquetas de los Who, Keith Moon ha pasado a la historia del rock también por los destrozos de su batería en directo y de las habitaciones de hotel por las que pasaba. Vivió su vida al límite y suya es la frase: “Reviento una batería por concierto por respeto a mi público, si no lo hiciese saldrían decepcionados”. Fue encontrado muerto por sobredosis el 7 de septiembre de 1978 en el apartamento número 12 de Curzon Place, el mismo donde cuatro años antes se había encontrado sin vida a Mama Cass. Al parecer la noche anterior había cenado en Covent Garden con su novia Annette Walter-Lax, Paul y Linda McCartney, y todo parecía ir bien; aunque desde 1975 la salud mental de Moon había empeorado considerablemente tanto por su alcoholismo como por su lucha contra él. De hecho, la sobredosis que se lo llevó con 32 años, fue de treinta y dos pastillas de Clometiazol, un medicamento recetado por su médico para paliar los síntomas de la abstinencia.

 

 

Jimmy McCullough
Paul McCartney lo descubrió a finales de la década de los sesenta cuando Jimmy todavía tocaba con la John Mayall Band. Guitarrista escocés y gran virtuoso de las cuerdas, dejó tan impresionado al Beatle que terminó contratándolo en 1974 para que se uniera a The Wings y se pusiera al frente de la guitarra principal. Al principio todo parecía ir bien, incluso juntos con Linda grabaron aquel inolvidable single ‘Junior’s farm'; pero enseguida empezaron a aparecer los problemas, parece ser que por los bruscos cambios de humor del propio Jimmy y su comportamiento cada vez más enrarecido. En 1977 terminó dejando el grupo y se unió a Small Faces, pero tampoco duró demasiado. Tras ellos ingresaría en un par de bandas más (Wild Horses y The Dukes), pero se encontraba asistiendo a sus peores años totalmente sumido en su adicción a la heroína. Murió el 27 de septiembre de 1979 por una sobredosis de esta y alcohol, a los 26 años, en su casa de Londres.

 

 

Sid Vicious
Polémica su vida y, por supuesto, polémica su muerte. Al miembro más díscolo de los Sex Pistols nadie le auguraba un final feliz. Alocado, inmaduro, manejable y dependiente nunca supo controlar su vida ni sus emociones. Cuanto más adicto se volvía a las drogas, al alcohol, los malos hábitos y las malas compañías, más satisfecho se sentía con el leitmotiv que regía su vida.

Pasó por la cárcel, por varias clínicas y etapas de desintoxicación, su relación con la groupie Nancy Spungen era altamente tóxica y con su madre altamente enfermiza. Dicen que ambas, de algún modo u otro, le llevaron hasta la muerte. Cuando Nancy apareció apuñalada aquel 12 de octubre de 1978, en una habitación tras una noche loca de la que Sid apenas recuerda nada, este se declaró culpable de su asesinato sin ser siquiera consciente de ello. Más tarde, alegó ser inocente. No tuvo que lidiar con la justicia durante mucho más tiempo, pues cuatro meses después -el 1 de febrero de 1979- sería encontrado muerto por sobredosis de heroína. Cuentan que fue su propia madre la que le suministró esa última dosis.

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