Rockola, Libros. 8 de mayo de 2009

Autor:

Rockola, Libros. 8 de mayo de 200950 anys, al vent. Crònica d’una nova cançó
Carles Gámez

PUBLICACIONS UNIVERSITAT DE VALÈNCIA

Con un título desconcertante porque a priori no se sabe si el libro va de la canción “Al vent”, o de su autor Raimon, o ni tan siquiera de una historia global de la Nova Cançó por ese enigmático artículo indefinido que la antecede, nos llega esta, por otro lado, interesante aproximación a todo lo apuntado y a muchas cosas más, a cargo de Càrles Gàmez, autor valenciano del que ya conocemos un más que valorable estudio sobre Serrat o varios menos serios pero aun así divertidos sobre los años 60 y 70.
Es muy de agradecer que editoriales científicas como en este caso que nos ocupa, la Universitat de València, apoyen esta clase de ensayos que tienen como base empírica la música, y aunque sea como aquí desde el punto de vista histórico, puesto que –convendrán conmigo los lectores– parece mentira que nuestras instituciones académicas y de investigación más sagradas, destinen tan poco tiempo y recursos a temáticas de esta índole.
Entrando ya en materia, diré que me ha interesado pero que muy mucho un libro como éste de Gàmez que, además de bien editado –bonitos formato y portada, y un aparato gráfico a todo color que hace aún más amena su lectura– explique tantas historias en apenas trescientas páginas. Con la excusa del cincuenta aniversario de la histórica composición de Raimon, se plantea un más que ameno viaje a la década de los años 60, contextualizando muy bien el momento histórico que la envolvió y citando a un montón de personajes que anduvieron por ahí no sólo desde el punto de vista estrictamente musical, sino también desde el cultural, social y político catalanes relacionados. Se analiza, en suma, el impacto de Raimon como punto referencial de lo que fue la Nova Cançó a partir de una especie de contraposición personificada en Joan Manuel Serrat, que en opinión del autor reflejaría la cara VIP, “fashion” y comercial de aquel movimiento, frente al compromiso sin comisuras del de Xàtiva.
El repaso por aquella época acaba siendo tan exhaustivo que no quedan en el tintero ni los típicos temas delicados por los que otras obras suelen pasar de puntillas. A saber, la polémica sobre la disyuntiva compromiso-negocio tanto de las discográficas como Edigsa o Concentric, que cargaron el peso principal de dar difusión a la obra de los creadores de aquellas épocas en “catalán” –oh!, ¡perdón!, me olvidada de especificar que también en “valenciano” o “mallorquín”, que también los hubo–, como por parte de algunos de los propios artistas que más o menos hacia 1968 vieron cómo sus relaciones se enturbiaban por idéntica razón.
JAVIER DE CASTRO.
El baile de la suerte. Autobiografía
Édith Piaf

GLOBAL RHYTHM

A pesar del espléndido prólogo que en su día le dedicase Jean Cocteau, me ha sabido a poco, la verdad, la lectura de esta autobiografía de la Piaf. Escrita, en teoría, de su puño y letra por la melodramática chansonnière francesa en 1958, es decir, muy poco tiempo antes de su prematura desaparición sin llegar a cumplir los cincuenta. Y digo que, pese a estar escrita en primera persona, y no ser yo nadie para poner en duda la veracidad al cien por cien de lo que en el libro se cuenta, se me antoja un tanto “pobre” el relato si tenemos en cuenta la grandeza de un personaje que el imaginario colectivo ha elevado a leyenda por haber sido una de las más pasionales a la vez que desgraciadas voces de la historia. Quizá aún fresca en mi memoria La vie en rose, el reciente biopic que la cinematografía de su propio país le ha dedicado apenas hace unos pocos meses y que me impresionó sobre todo por la creación que del personaje hacía la actriz Marion Cotillard, aquellos mismos episodios turbulentos que se le atribuyen en el film, contados por la cantante casi como si no fuese con ella la cosa, parecen perder gran parte de su peso trágico. Aquello de una imagen vale por mil palabras, supongo… Y no es que buscase en este Baile de la suerte aún más carnaza de la que se trasluce de sus poquísimas páginas, pero es que con una única escucha de muchas de sus desgarradoras tonadas, uno se imagina a Édith Piaf en un continuo trasiego entre el cielo y el infierno desgastada por tanto amar a los otros y tanto lastimarse a sí misma. Pero es que su vida –para qué vamos a engañarnos– fue todo menos feliz, tan plagada de afecciones, incidentes, droga, alcohol, celos, y por encima de todo, desamor, muchísimo desamor… Una existencia, en suma, en la que aquel pequeño y encorvado “gorrión”, como se la recuerda, tocó mucho más de cerca las espinas que las rosas.
JAVIER DE CASTRO.

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