“Me sorprende muchísimo el hecho de que a la gente todavía se le juzgue por la ideología que tiene”
Vuelve Loquillo, y con la lengua tan afilada como siempre. En “Su nombre era el de todas las mujeres” interpreta una decena de poemas de Luis Alberto de Cuenca, adaptados por Gabriel Sopeña y producidos por Jaime Stinus. Eduardo Guillot conversa con él.
Texto: EDUARDO GUILLOT.
Fotos: THOMAS CANET.
Llega el tercer disco de Loquillo dedicado a la poesía. Tras “La vida por delante” y “Con elegancia”, Luis Alberto de Cuenca protagoniza al completo “Su nombre era el de todas las mujeres”. El poeta, miembro de la polémica Real Academia de la Historia y Secretario de Estado de Cultura durante el gobierno de José María Aznar, pone en bandeja al Loco unos textos que giran en torno al universo femenino, la noche y la nostalgia. Gabriel Sopeña ha musicado y adaptado los poemas, Jaime Stinus se ha encargado de los arreglos y la producción, Fernando Pereira convierte cada canción en un lienzo, Arturo Pérez-Reverte firma el texto introductorio del álbum y Susana Koska, cineasta, militante feminista y pareja de Loquillo, comparte portada con él. Pasen y lean. Hay de todo y para todos.
Dice Gabriel Sopeña en las notas del disco que la idea inicial del proyecto se remonta a 1996. ¿Por qué ha tardado tanto en concretarse?
A veces, hay proyectos que, sin saber el motivo, te muestran indicios a lo largo del tiempo. Esto empieza un día en que estoy en Cartagena, haciendo la mili, en 1980, y me despiertan en plan stalinista, con todos los focos encendidos, y suena: “Hola, mi amor, yo soy tu lobo” [tema de la Orquesta Mondragón]. Después de dos meses, acabas odiando al tipo que escribió la puta canción. En 1999 llega la segunda parte. Por un lado, descubro que ese señor se llama Luis Alberto de Cuenca. Por otro, Gabriel Sopeña me pasa un poema suyo que es una letra de rock (‘Cuando pienso en los viejos amigos’) para el disco “Con elegancia” (1998). Y, además, acabo trabajando con Jaime Stinus [ex guitarrista de la Orquesta Mondragón], que había sido el otro responsable de la canción. Eso son muchas casualidades. A partir de ahí, le digo a Gabriel que deberíamos trabajar en la poesía de Luis Alberto y que el próximo disco tiene que estar dedicado a un poeta vivo, español, contemporáneo y moderno. Y que haya tenido el rock como base. Entonces, me presento en su despacho cuando es Secretario de Estado de Cultura y le digo que quiero grabar un álbum con sus poemas. Evidentemente, no era el momento. Decidimos que mientras durara su carrera política no íbamos a hacer nada. Cuando terminó, yo ya contaba con temas maquetados por Gabriel, pero como también estaba involucrado en otros proyectos, él siguió trabajando y optamos por retomar el asunto cuando contáramos con una cantidad importante de canciones.
¿Eso nos sitúa en el presente?
Eso ocurrió hace cinco años, que fue cuando empezamos a seleccionar el material. Yo estoy al borde de los cincuenta y me doy cuenta de que la poesía que me interesa de Luis Alberto, la que puedo asumir, es la que se sitúa en la franja entre los 35 y los 50 años. Hacemos una criba y quedan menos de veinte temas, que pasan a manos de Jaime Stinus, para que trabaje en los arreglos y en la búsqueda de una linea argumental. Entonces observo que la iconografía y el mundo femenino nos permiten cerrar el tema. Creo que no hubiera sido posible hacer este disco antes, por una cuestión de edad y porque un proyecto así tiene que estar mimado, como lo estuvieron los dos anteriores discos de poesía. En ese aspecto, pienso en mi trayectoria personal y creo que es el álbum perfecto después de “Balmoral” (2008). Asumo un rol adulto, que es lo que buscaba. Al mismo tiempo, es una obra coral, por lo que no es un disco exactamente de Loquillo, sino una obra que cada vez se abre más: No solamente están Jaime, Luis Alberto y Gabriel, sino que también vuelvo a trabajar con el pintor Fernando Pereira, responsable de ilustrar las canciones. Por otra parte, buscaba un formato arty, distinto al disco-libro, que tuviera presencia de libro pero que aunara todas las artes. Si le añadimos la portada, con la cineasta Susana Koska, todo el mundo iconográfico de Luis Alberto queda englobado. Para hacer todo eso hay que medir cada paso y pensarlo muy bien. Todo ha salido en el momento adecuado.
Dices que es el disco lógico después de “Balmoral”. De hecho, allí ya había una letra de Luis Alberto, temas de Sopeña y trabajo de Stinus. Por otra parte, cuando grabaste los anteriores discos de poetas, el sonido era muy diferente al de tus discos con Trogloditas, mientras que las conexiones sonoras entre “Balmoral” y “Su nombre era el de todas las mujeres” son obvias. Esta llegando un momento en que no se va a distinguir entre una cosa y otra. ¿Se está diluyendo cada vez más la barrera entre el Loco rockero y el de los poetas?
Yo pienso que, en ese aspecto, se está creando el monstruo definitivo [risas]. Sabía que con “Balmoral” me acercaba al personaje, pero me faltaba un punto más. Este ya es el personaje real. Lo que ocurre es que cuando yo llego a un personaje definitivo, me voy a otro. Tengo muy claro que después de este disco habrá otra obra coral y que me meteré en el garaje a lo bestia.
¿Se puede contar algo de eso, o todavía no?
Bueno, Igor Paskual no tocará en esta gira, porque está presentando su LP en solitario, pero tiene un encargo del jefe: Ponerse a trabajar en un disco de garaje. En su momento se harán públicos otros nombres, porque, como decía, también es una obra coral.
Volviendo al disco, está claro que la figura de la mujer y el universo femenino son el corpus temático del álbum, pero me gustaría saber con qué te identificas personalmente de los poemas de Luis Alberto.
He hecho un ejercicio de actor. Absolutamente. Era el personaje que me gustaría interpretar. Me identifico con la nostalgia de ciudades de entreguerras, de las colonias de ultramar, de los países lejanos en el sentido de que no son reales, pero los hemos visitado en películas y libros… Hay una añoranza absoluta del siglo XX y de esos personajes que se llamaban de fin de siglo a finales del XIX, pero adaptados al siglo XX, donde todavía nos encontramos. Lo estamos abandonando, pero hasta dentro de cinco o seis años no habremos entrado realmente en el XXI. Es un momento de cambio.
Te has puesto el traje de actor. ¿Eso quiere decir que tomas distancia con respecto a lo que estás cantando?
Hago un ejercicio personal. A diferencia de interpretar a poetas que ya no existen, con los que simplemente te limitas a cantar, cuando se canta a un poeta vivo tienes que asumir lo que es él y convertirte, en cierta manera, en su altavoz. Asumir su discurso personal, tender puentes, buscar lugares de encuentro… Entre Luis Alberto y yo, después de tantos años, hay una simbiosis necesaria, por mi parte, porque tenía que empaparme de su forma de vida. Aunque hay muchos puntos en común, como el cómic o el cine, tenía que asumir de qué manera habían llegado esos poemas hasta mí, el personaje, las vivencias personales, y crear un vínculo. Tienes que ir a Salamanca, conocer malcasadas y chicas con las que te reencuentras después de muchos años, tienes que pasear por la Castellana a altas horas de la mañana, vivir en el barrio de Salamanca… Tienes que hacer un ejercicio de actor total y absoluto, no solo para poder cantar esas canciones, sino para interiorizarlas y poder trasladarlas. He tenido la suerte de poder hacer ese trabajo con tiempo. No ha sido de un día para otro. Y, en cierta manera, he mutado. Eso siempre me ha gustado mucho. “La vida por delante” (1994) era un acercamiento a la poesía de alguien que la desconocía. Y en “Con elegancia”, el tema de Jacques Brel lo impregnaba todo, se notaba mucho la influencia francesa en mi cultura. Aquí estamos hablando de otra cosa, de algo que se acerca mucho más al mundo del rock. Casi es un disco de rock, a diferencia de los dos anteriores, en que abordaba el folk, la canción francesa o el jazz. Como dice Luis, sin saberlo había compuesto unas canciones para que yo las cantara. Creo que es así, porque tengo claro que Madrid ya tiene su ‘Cadillac solitario’, que es ‘Cuando vivías en la Castellana’. Este es, además, mi quinto disco de temática madrileña. Estoy un poco alucinado. “Nueve tragos” (1999), que se hizo en la Torre de Madrid, “¿Dónde estabas tú en el 77?” (1984), “El ritmo del garage” (1983)… Son discos madrileños. Y, por supuesto, “Balmoral”.
Al asumir el personaje y sus vivencias, ¿asumes también su ideología?
Yo creo que, tanto el uno como el otro, venimos de lugares opuestos, pero ambos hemos escapado de ellos y nos hemos encontrado en un punto. Tanto él, por su implicación como Secretario de Estado de Cultura, independiente, eso sí, como yo, por todo mi pasado de apoyo al PSOE, Izquierda Unida y Los Verdes de José María Mendiluce. Supongo que existe cierto cinismo, cierto desencanto, que me recuerda, salvando las distancias, y un poco de coña, a los personajes del final de “Casablanca” (Michael Curtiz, 1942): Humphery Bogart y el capitán de la policía. Viniendo de lugares diferentes, coincidimos en un punto. Quizá por eso el disco rezuma nostalgia. Por otro lado, ha sido muy enriquecedor conocer sus posturas después de estar donde ha estado.
“En España, desgraciadamente, todavía no hemos superado esa fase en que lo importante es la cultura que se hace en el país, independientemente de quién la haga y la ideología que tenga”
No sé si entiendes que puede haber un sector de público que se sorprenda. En una entrevista de enero de este año, cuando a De Cuenca le preguntaron cuál había sido su último sueño, respondía: “Que España volvía a ser una, grande y libre, como en los delirios franquistas” [esa era una de las consignas del dictador Francisco Franco]. ¿Suscribes este tipo de cosas?
Bueno, yo sé por qué lo dice. Estamos en un momento difícil, porque España está volviendo al sectarismo. En todo, incluso en los medios de comunicación. Por otro lado, se sigue hablando de guerracivilismo. Entonces, a mí me sorprende muchísimo el hecho de que a la gente todavía se le juzgue por la ideología que tiene. Yo he cantado a Pablo Neruda, Cesare Pavese o Gil de Biedma, que son personas cercanas o vinculadas al Partido Comunista. Y también a Octavio Paz, que precisamente de comunista no tiene nada. Me sigue sorprendiendo que se identifique al personaje o al autor con la ideología que tiene. Yo mantengo que cuando uno se mete en ese lío, su trayectoria artística se resiente. Lo tengo muy claro. Lo fundamental en un creador es su obra, y debe serle fiel ante todo y sobre todo. No es que las pasiones políticas sean sospechosas, pero en España, desgraciadamente, todavía no hemos superado esa fase en que lo importante es la cultura que se hace en el país, independientemente de quién la haga y la ideología que tenga. No vas a despreciar a Neruda o a Ezra Pound por su ideología política. Cada cosa corresponde a su tiempo. Es como lo que ha pasado con Tintín. Ahora, después de tantos años, resulta que lo van a juzgar por racista. No es lo mismo Woody Guthrie, Pete Seeger o Raimon en su tiempo que ahora. Debemos dejar de pensar de ese modo. Hay gente que te dice que no escucha a Frank Sinatra porque es de derechas, pero no saben que ganó un Oscar honorífico por un documental que era un manifiesto a favor del pueblo judío después de la Segunda Guerra Mundial [se refiere al cortometraje “The house I live in”, dirigido por Mervyn LeRoy en 1945]. En un país democrático, cada uno puede pensar como quiera. Juzgar a la gente por lo que piensa es sospechoso y peligroso, demuestra que no hemos avanzado nada. Es como decir que la literatura de Vargas Llosa es una mierda. Hay un sectarismo brutal, tanto en la derecha como en la izquierda, que se ha acentuado actualmente. Por otro lado, la poesía y el rock and roll deben ser transgresores, tienen que provocar, y a veces hay que utilizar la provocación para dar a entender o poner en duda muchas cosas. La canción ‘Political Incorrectness’ ha suscitado opiniones encontradas: Unos dicen que apoyo al 15-M y otros que soy neoliberal. Bien, hemos dado en el clavo. De eso se trata. Al fin y al cabo, la canción no deja de reflejar una situación entre dos personas adultas en la que una le dice a la otra que le provoque y le ponga caliente. Quizá sea la canción más punk que haya hecho en mi vida, y que más toque las narices a unos y a otros. Por lo tanto, bien hecha está.
¿Crees que la canción, y alguna otra del disco, se podría calificar de machista?
¿Machista? Hostia, esto es divertido, a estas alturas. Lo que es cierto es que la iconografía femenina de Luis Alberto es de inspiración clásica.
Incluso la portada del disco parece un cartel de cine de los años 40.
Lo es. En todo caso, nadie describe el universo femenino como él. Y situaciones de poesía real, del día a día, de la vida cotidiana. No se anda por las ramas. Hombre, machista… Yo creo que los que salimos perdiendo siempre en las canciones somos precisamente nosotros [risas]. El disco destila nostalgia por no estar con la persona adecuada.
En ese sentido, me parece paradójico, o un guiño irónico, que aparezca contigo en la portada Susana Koska, reconocida militante feminista y directora del documental “Vindicación”, sobre la mítica revista “Vindicación Feminista”.
Cuando pensé en la portada tuve claro que no iban a salir cinco tíos. Buscando en la iconografía de Luis Alberto, que procede del cine en blanco y negro, y de las chicas de Howard Hawks, de las que está enamorado, pensé que Susana daba el perfil perfectamente, así que no tenía que buscar ninguna otra. Tenía muy claro que debía ser una mujer. Si le añades las connotaciones que implica que sea ella, la provocación todavía aumenta. En ese sentido, creo que participamos de una idea muy clara de cómo deberían ser los discos a partir de ahora, que yo le escuché con 15 años en la radio a Lou Reed, y que decía que el rock and roll es el arte que aglutina todas las artes. En aquel momento, que alguien dijera que el cine, la literatura, la poesía, la pintura, forman parte del rock and roll, y que el rock and roll debe vampirizar todo eso, me dejó descolocado, pero con el paso del tiempo me he dado cuenta de que el rock and roll debe seguir ese camino y abandonar el de la ortodoxia, el porrito y la cervecita, porque yo nunca he estado por esa labor.
En cualquier caso, me siguen sorprendiendo algunas cosas. Buscando documentación para preparar la entrevista, me he topado con un texto en defensa de Luis Alberto de Cuenca, en el que se destaca, concretamente, “Political incorrectness”…
Es que es un poema sobre el que se ha escrito mucho, incluso está incluido en una biografía de Esperanza Aguirre. Y Sánchez Dragó también hizo un artículo sobre el poema.
Bueno, pues van todos por la misma línea, porque yo te iba a nombrar a Juan Manuel de Prada, cuyo artículo termina diciendo que “la basura cósmica del feminismo” ha apagado el fuego de las mujeres de la Tierra.
Jajajajajaja. Es buenísmo. Es un tema muy interesante. Es un poema que habla únicamente de una provocación, de un estado de alteración nocturna, por decirlo de alguna manera, que habla de un momento de intimidad en el que una pareja se dice cosas que le ponen caliente… Tan sencillo como eso. Que de ahí se haga toda una disertación sobre que si es un poema machista, que si ponemos en tela de juicio la democracia… Bueno, sí que hay algo que el poema defiende. Es una defensa de Occidente. En eso sí que podemos estar de acuerdo. Es un poema que defiende el mundo occidental con todos sus errores. Es el mundo en que nosotros vivimos. Y pone en duda todos esos dogmas de fe que debe tener el mundo occidental. Lo que me parece brutal es que de la misma manera que Juan Manuel de Prada escribe eso, hoy ha salido un artículo del novelista Carlos Zanón que dice precisamente todo lo contrario. Cuando con una canción se consigue ese lío, es que es perfecta, porque el rock and roll y la poesía, que ahora mismo son lo mismo, a pesar de que algunos sigan diciendo que son dos mundos aparte, en este preciso momento, hemos conseguido una canción que pone en duda todo y sobre la que todo el mundo tiene una lectura. Eso es magnífico, es la canción perfecta.
Pasemos a otra, pues. Aunque tiene interpretaciones también relacionadas con el universo femenino, no creo que a nadie se le escape el tema que aborda “La noche blanca”. ¿Era, precisamente por eso, una canción que tenía que estar obligatoriamente en el disco?
Leí ese poema por primera vez en la revista “La Luna de Madrid”, y se titulaba ‘Cocaína’. Me hace mucha gracia, porque las interpretaciones del texto también tienen su coña. Habla de una noche de luz, en que todo queda claro, se dicen las cosas… Ah, vale. Si lo ves así… ¡Qué romanticismo! Pero, por otro lado, pienso que es una canción maravillosa, porque con todo lo que se dice, el envoltorio musical es lo más tierno y clásico del mundo. Puede decir cosas muy, entre comillas, conflictivas, con melodías que son precisamente todo lo contrario. Siempre he pensado que las grandes canciones deben tener eso. Y al revés. Canciones con mucha fuerza, muy salvajes, diciendo cosas muy tiernas. Eso siempre me ha atraido muchísimo. Primero Gabriel, y después Jaime Stinus, han conseguido que la canción estuviera plagada de romanticismo absoluto, independientemente de lo que está contando. Creo que forma parte de una generación, no tenemos que olvidar que eso ha estado y está presente en la sociedad española actual.
¿La incluirías en esa tradición rock anglosajona que ha hablado de las drogas como si fueran mujeres fatales?
Sí, pero aquí está todo mucho más humanizado. Al fin y al cabo, es una noche de locura entre dos personas, y cuando él abandona, poseído por ella, escribe. De alguna manera, habla de que en los momentos de máxima ansiedad producida por determinadas sustancias, puedes crear. Es una de las que más me gustan del disco.
“En los últimos años, el teatro se ha convertido en el refugio de artistas que se han plantado allí con cuatro acústicas, a tocar su repertorio habitual de rock, como si de repente subieran un escalón
¿La gira será en teatros?
Solamente. Además, solo voy a tocar los discos en solitario. Los tres de poesía, “Mujeres en pie de guerra” (2005), “Nueve tragos” y “Balmoral”. Tengo muchas ganas de volver al teatro. Es el lugar donde aprendí y donde puedo desarrollar un personaje distinto, quizá más vinculado conmigo en el aspecto personal. Por otro lado, es todo un reto enfrentarse a un disco como este y meterse en un teatro en un momento en que el teatro está totalmente banalizado. Me pone enfermo la gente que va a tocar al Palau de la Música y pone un telón detrás. ¿Cómo pueden hacer eso? No saben dónde van. En los últimos años, el teatro se ha convertido en el refugio de artistas que se han plantado allí con cuatro acústicas, a tocar su repertorio habitual de rock, como si de repente subieran un escalón. A mí el teatro me produce un vértigo tremendo, porque siento un enorme respeto cuando me subo al escenario. Cuando llené el Palau de la Música por primera vez, siendo el primero de mi generación, para mí aquello fue lo máximo. Solo los más grandes pueden subirse a cierto tipo de escenarios. Ese reto me sigue produciendo cierto nerviosismo. Por eso cuando veo que los teatros se han banalizado y que la gente no hace espectáculos adecuados al espacio y se lo toma a la ligera… Hay ciudades en que no hay otra cosa, y debes hacer un espectáculo rock en un teatro o un palacio de congresos, pero en la medida de lo posible, siempre lo he evitado, porque siento un gran respeto. En un teatro debes interiorizar e interpretar, no exteriorizar, para eso ya están los clubs de rock. Esto es otra cosa. Tienes que empaparte de un sentimiento muy diferente. En mi caso, siendo barcelonés, con toda la influencia de la cultura francesa o la nova cançó, que tenía al lado de casa, cuando uno sube a un teatro, aprende de Ovidi Montllor, de Serrat, Georges Brassens, Brel o Yves Montand. Ahí no soy Elvis Presley. Creo que todavía falta mucho para que eso que llamamos rock adulto, que es normal en cualquier país, se consolide en España. Aquí, los artistas españoles de cierta edad todavía quieren tener veinticinco años. Y no dan el paso. Elvis Costello te puede gustar más o menos, pero debes reconocer que es un tío que cada vez que saca un disco se busca la vida, adecúa su show al lugar donde tiene que hacerlo. Los artistas debemos empezar a trabajar así y dejar de lado esa actitud de finales de los setenta, en que el rock parecía que no debía cuidarse. En España se ha perdido una generación de artistas de rock que no pudieron dar ese paso porque siempre se ha pensado que el pop y el rock en España tenían que ser adolescentes. Ahora empieza a haber artistas que hacen las cosas de otro modo. Pienso que Enrique Bunbury lo hace, que Christina Rosenvinge lo hace, que Nacho Vegas, aunque sea mucho más joven, está enfocando su carrera en esa dirección… Es absolutamente necesario que se den esos pasos. No puedes ponerte a hacer letras como si tuvieras veinticinco años, porque no los tienes. Hay muchas canciones de mi etapa con Trogloditas que ya no puedo cantar, porque no me las creo, estaría engañándome a mí mismo si lo hiciera. Hay que buscar otro camino. Yo ya lo hice en 1994, pero en aquel momento era ponerse a los pies de los leones. Si hubiera seguido ese camino en 1999, al sacar “Con elegancia”, podríamos estar hablando de otra cosa ahora mismo. Es cierto que tampoco fue un álbum que saltara la barrera, porque se machacó. Me fui de la compañía una semana después de que se publicara y el disco no se entendió. Cuando Enrique empezó a hacer teatros, el público estaba más preparado, había una nueva generación que podía entenderlo. Pero cuando Gabriel y yo nos enfrentamos por primera vez a un teatro, decorándolo todo de terciopelo rojo, con sillas, velas y camareros, la ortodoxia se nos echó encima. Y aguantar eso fue duro. O cantar a Brassens y que de repente se levantara gente y se fuera. O que llamaran maricón a Gabriel. Eso nos ha ocurrido. Con lo emocionante que fue cantar un tema inédito de Brel, que si lo hubiera hecho otro le hubieran dado el Príncipe de Asturias, simplemente por el trabajo de búsqueda y lo que significó hacerlo, nos quedamos muy defraudados. Pero ambos discos han ido ganando con el tiempo y se han puesto en su sitio. Y a lo largo de mi carrera, junto con “Mujeres en pie de guerra”, creo que han sido las obras más arriesgadas que he hecho. Eso ya estaba marcando que iba por otro lado. “Balmoral” lo ha refrendado y ahora puedo irme a un teatro a recuperar toda esa trayectoria y, también, ofrecer lo que creo que debe ofrecer un artista con una jerarquía, un poso y una edad.
Has comentado que este es tu quinto disco madrileño. De hecho, siempre has mantenido una relación de amor-odio con Barcelona. ¿Cómo ves la Cataluña de CiU y la Barcelona de Trías?
Voy a utilizar aquella frase: Cómo me duele España. Lo estoy pasando fatal. Soy de la generación que creía que veintitrés años de pujolismo iban a dar una Cataluña abierta, no sectaria, donde los artistas y los creadores iban a ser tratados independientemente de su lengua; que podíamos, incluso, ser la principal industria discográfica del país… Y cuando gana el tripartito nos encontramos con un sectarismo que comienza expulsando de la Feria del Libro de Frankfurt a los escritores en lengua castellana. ¡Eso es lo primero que ocurre! Evidentemente, fue una señal. Nos abrieron la puerta y nos dijeron: ¡A la puta calle! Después, el triunfo de Trías en Barcelona… Todavía no lleva tiempo como para decir algo, pero es cierto que, por un lado, se agradece que se hayan terminado unos años en que la ciudad no ha sabido renovarse y ha seguido con el mismo discurso progre que desprecia a unos artistas que no entran en su rigor y, por tanto, no funcionan. El otro día, estando en Barcelona de promoción, me preguntaban cosas de auténtico psicópata. “¿Cómo ves el rock catalán?” Y digo: ¡Está en un momento tremendo! Love of Lesbian triunfan por todo el país, después de muchos años de ostracismo; todavía no he escuchado el disco nuevo, pero el anterior de Sidonie me pareció una maravilla; y además están Maika Makovski, The New Raemon, incluso bandas de rockabilly renovadoras del género como Nu Niles… El panorama es estupendo, pero me duele que sigan marchándose de Barcelona para poder dar a conocer sus trabajos, repitiendo lo que ya pasaba décadas atrás.
Probablemente, esa pregunta estaba más enfocada hacia el éxito de Manel.
Es que eso no tiene nada que ver con el pop y con el rock. Si me hubieran preguntado qué pienso de la música tradicional catalana y del folk, podía haber hablado de ellos. Manel, en cierta manera, son hijos musicales del famoso Grup de Folk de Sisa y Pau Riba. Pero, cuidado, no son rock, por lo tanto tampoco tienen demasiado que ver con ellos. Y tampoco son transgresores, para nada. Son absolutamente inofensivos. Cuando planteas esto, te miran raro. Quizá porque quien te lo pregunta no tiene ni puta idea de quién es The New Raemon. ¿Todavía estamos así? ¿Con dos bloques separados? Una de las cosas que siempre he comentado con los cantautores, porque he trabajado con todos, y con los grupos de rock and roll barceloneses, es por qué no estaban en contacto, ni hablaban entre ellos, ni trabajaban en colaboración. Te miran con cara de asombro. Y veo que la situación es la misma. Me da una pena tremenda. Ni Manel ni Els Amics de les Arts tienen la culpa de que se les utilice de la manera en que se está haciendo. Que, en cierta manera, va contra ellos, porque si no se despegan de eso, les va a pasar como a los grupos del supuesto rock catalán de los noventa, que iban con la banderita en una mano y la subvención en la otra, y no salieron de Cataluña porque todo el mundo les tiraba de todo, en el sentido figurado de la palabra, porque era evidente que se había puesto mucho dinero para que eso funcionase. Pero no olvidemos que la nova cançó también recibió el apoyo de Omnium Cultural. La burguesía catalana subvencionó la nova cançó para que funcionara. Parece ser que la cultura en catalán siempre debe ser subvencionada. Quienes cantan en catalán porque simplemente es su idioma, deben estar acojonados, para evitar que les pase lo que le ocurrió a sus predecesores de los noventa. Si Manel llena un teatrito en Madrid, aparece en toda la prensa catalana, pero Love of Lesbian llenan cinco días seguidos la Joy Eslava y no sale en ningún sitio. Se sigue cometiendo el mismo error. Hace mucho tiempo que dejé de estar en esa guerra. Tomé la directriz de largarme.
Más allá de lo estrictamente musical, ¿confías en CiU?
¿Si confio en CiU? He vivido un proceso de ilusión con el final de Pujol y con la llegada de Zapatero, que era un presidente de mi generación. Pero después de lo visto, se te cae el alma a los pies. Es necesario un total proceso de regeneración democrática en España.
¿Y cómo se enfoca?
Con un cambio en las leyes. Primero, una nueva ley electoral. Un hombre, una mujer, un voto. En segundo lugar, listas abiertas. Renovación del Senado. ¿Porque para qué sirve el Senado? Igual que las Diputaciones. Y un proceso de mentalización de la ciudadanía para que participe. El 15-M, inicialmente, era una protesta popular, hasta que se prostituyó por parte de personas que poco tenían que ver con la idea original. Pero el inicio fue un toque de atención a la clase política. Lo que ocurre es que vas a una asamblea de este tipo y te dicen: “Vamos a votar una moción”. Y de repente sale alguien y dice: “Aquí no se vota, aquí se consensúa”. Y dices: A ver, es que ha muerto mucha gente para que en este país la gente pueda votar. ¿Se os ha ido la pinza? Parece mentira que estemos todavía así. En mi caso, existe la frustración de la gente de una generación que estaba orgullosa de tener un presidente de su edad. Y resulta que se convierte en un gran chasco.
El que parece que va a sustituirle tampoco parece de fiar.
Es que el próximo presidente del país, sea Rajoy o Rubalcaba, ya es un personaje que pertenece a la transición política española. Son de esa generación. Hemos ido hacia atrás, gane quien gane. El nuevo presidente español debería ser alguien menor de 50 años. Con otra mentalidad. Y sigo pensando que en cualquier partido político hay gente capacitada menor de esa edad. El problema de esa generación es que les preguntas por sus referencias musicales y te dicen Raimon o los Beatles. Y a los Beatles los nombran para quedar bien. Estoy seguro de que hay una generación que ha crecido con la movida madrileña, y que escucha a Nacho Vegas y a Los Planetas, porque es lo normal. Yo quiero que esa generación de políticos estén ahí, porque entenderán las cosas de otra manera. Lo que me parece frustrante es volver a los que oyen a Supertramp y a Serrat. Cuando escuché eso de Zapatero se me cayeron los cojones al suelo. Que lo dijera Felipe González, me parecía bien, pero ¿en qué mundo estabas viviendo, chaval?
Para terminar. ¿De qué manera puede la música intervenir en esa realidad?
La experiencia me ha enseñado una cosa: En España existe un sectarismo cultural apabullante. Y cuando digo cultural me refiero a un sector de artistas, actores y escritores que creen que la democracia la inventaron ellos. Que quien no piensa como ellos o pone en duda su actitud, es un fascista. Eso me da un miedo atroz. Yo estuve vinculado a la candidatura de Felipe González en 1993, con Albert Boadella además, he apoyado a Iniciativa per Catalunya y a Los Verdes de Mendiluce. El resultado es hostias por todos los lados, desvirtuar totalmente tu trabajo, estar señalado, pertenecer a listas negras… Llega un momento en que te das cuenta de que cuando se te acerca alguien hablando de revolución debes agarrar la cartera y a tu novia. Porque quiere una cosa o la otra. En ese sentido, huyo de ese sectarismo. No quiero estar vinculado a ningún clan, no quiero ser de ese club de artistas que se reúnen una vez cada equis tiempo con los políticos en casa de alguien y deciden cómo tiene que ser la cultura en España, quien la hace bien y quien la hace mal. No. Y no solo eso, sino que lucharé contra eso, porque ahí hay mucho negocio y ventajas. Admiro a Aute porque nunca se ha vinculado a esos chanchullos. Con el paso del tiempo, eso ha ido a su favor y en contra de los otros. Por otra parte, veo lo que ha pasado con la música en Cataluña, donde se ha optado por lo mismo. Los músicos parecen soldados del poder, son funcionarios musicales o estatales. Me parece muy bien que haya vuelto Sopa de Cabra, todo el mundo está en su derecho de hacerlo. Ya nadie pone en duda que los grupos vuelvan, no como antes, que se les caía la cara de vergüenza. Ahora también vuelven los Pixies, así que utilizamos la misma vara para todos. Pero otra vez el discurso de la banderita… Hombre, vale ya, ya somos mayorcitos, ya sabemos los réditos que implica eso y el negocio que hay detrás. No vuelvas por ahí. Haz tú música. Todos hemos crecido un poco, y ese sarampión tenemos que empezar a dejarlo atrás. La cultura debe ser vista como algo de todos, independientemente de su ideología. Hay que acabar con esa generación que se cree en el derecho de decir quién es demócrata y quién no lo es, porque aburren a un buey. Ya basta. Y resulta que cuando hay críticas a su ideología política, ellos son los primeros en abandonar el barco, como las ratas.
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Loco, siempre directo, siempre hablando claro, no dejando indiferente a nadie, y en el escenario, el REY.
Pedíais la opinión de alguna mujer, pues os ofrezco la mía.
Esto es como querer comprender algunos chascarrillos de la caverna, no se comprenden, están hechos desde una ideología y pensamiento que dejan poco lugar a entenderlos, sobre todo porque el currículo de cada uno de ellos es de sobras conocido.
Lo mejor de todo lo leído aquí es que muchos de los comentarios hablan de no ver el machismo por ningún lado… eso suele pasar cuando no lo sufres, todo parece una parodia y todo vale, pues no, todo no vale y mucho menos en boca de algunos.
Con cincuenta y tantas mujeres muertas por violencia de género en lo que va de año, estos señores se descuelgan con “Nuestra vecina”… ayer ETA dijo que dejaba las armas, si esta banda llevara este año cincuenta y tantos muertos, ¿seguro que el Loco y su poeta sacarían un disco políticamente incorrecto sobre esto, cantando cosas como ETA me la pone, me la pone, me la pone dura…? Eso sí que sería punk.
Loquillo, quién te ha visto y quién te ve. Yo no te voy a ver más, desde luego.
oskowakawaka,
Del mismo modo que yo no soy representante de si a los blancos les ofenden los chistes sobre ellos (soy blanco), o los comentarios sobre los españoles (también lo soy); o un negro no lo es para confirmar si a todos los negros les molestan según qué comentarios; el ser mujer no es cualidad necesaria y suficiente para valorar si algo es machista, misógino o minusvalorativo de la condición femenina.
Si Picasso pintara gente en un gulag feliz, contenta y encantadísima, ¿qué dirías?¿o sería guay por ser “políticamente incorrecto”?
Salu2
Suscribo al 100% lo que dice oskowakawaka
Loquillo nos has deleitado con canciones como “la noche blanca” “cuando vivías en la Castellana” Farai un vers de dreyt nien” o “nuestra vecina” entre otras pero si quitamos la canción recitada que no le encuentro ningún valor se nos queda en nueve canciones, no es muy poco desde tres años que saco Balmoral? el loco siempre presume de trabajador…porque no se musicaron mas poemas? yo personalmente prefiero que se saquen los discos con mas rapidez y más canciones, tanto a Jaime Urrutia como a Loquillo no les voy a pedir que sean como Willie Nelson o Calamaro de prolíficos pero me disgusta que mis artistas favoritos saquen nueve canciones cada tres años…
Se ve claramente que Darío Vico llamó “personaje ridículo” a Nacho Vegas sin desprecio hacia su obra mas bien como un piropo incluso…seguro que se refiere a canciones como “historia de un perdedor” en la que cantaba cosas como “y despues me empalaron”.
A Pulp, Juanfran y Nacho: Estoy de acuerdo en que todavía queda gente por ahí que da asco (en jurados y en mas sitios), pero estando de acuerdo con eso, tampoco podemos olvidar que Lorca fue protegido por los hermanos Rosales (si no me equivoco amigos de Federico y falangistas)
Con esto quiero decir que la realidad es complicada. A nadie se le ocurre anatemizar a Picasso simpatizante del partido comunista y mucho menos hacerle responsable de los desmanes stalinistas.
Con sus aciertos y errores (que los tiene), el disco no es condescendiente, hace pensar y es jodidamente políticamente incorrecto (para muchos, yo entre ellos, un valor en si mismo y muy de agradecer)
Eso creo que es lo que os incomoda a algunos y os hace ver cosas extrañas (defensa del machismo, fascismofilia), donde yo no las percibo.
Debo ser gilipollas.
Ah, y por favor que den su opinión las damas roqueras sobre el supuesto machismo, que exceptuando a Marta aquí solo hablamos tíos.
Mis respetos a todos.
y ahora resulta que expresa su solidaridad con Gerard Quintana…. Te collons la cosa!!!
Querido Darío, no sabía que habías escrito el texto de promoción del disco. Tío, se empieza por ahí y nos evitamos discusiones sobre el sexo de los ángeles.
Dices que el Loco es honrado (no lo dudo, porque no lo conozco a esos niveles); sincero (creo que sí lo es, lo que a veces lo lleva a cruzar la débil frontera entre la sinceridad y la mala educación), entusiasta (la verdad es que sí lo debe ser, de lo contrario hace tiempo que hubiera tirado la toalla) y coherente (esto te digo que en absoluto. Algún ejemplo: hoy se define como anarquista, mañana es colega de los fachas; hoy escribe el texto de una canción titualda “La guerra civil”, mañana se viste de pijo y se va a una cocktelería; hoy declara en una entrevista que jamás tocaría para el Partido Comunista porque en la URSS se prohibió el rocanrol -menuda chorrada- y mañana toca para, ohlalá, el PCE.) En fin, coherente, coherente, precisamente no es el adejtivo.
Mas al contrario, lo hice por devoción y porque me hacía ilusión. Y aquí defiendo mi opinión, no específicamente a él. Tengo simpatía por el Loco, bastante, me llamó cuando marché de mi anterior curro para interesarse, cosa que muchos compañeros mios no hicieron, y eso que mi relación con él ha sido breve y profesional. No lo considero un santo ni un genio, creo que como todo el mundo hace y dice gilipolleces de vez en cuando, en general me han gustado sus discos desde que era un chaval, no es que coincida en todo lo que hace o piensa, pero por lo general respeto como lo argumenta. me parece una persona coherente, el Loco, sincero, honrado y entusiasta a su manera, con lo que eso tiene de bueno y de malo para todo.
Darío, pareces un trol al servicio de Loquillo, defendiéndolo sin rubor y desviando la atención hacia Nacho Vegas…
No comento de Vegas, que parece que es lo que buscas, pero sí te diré que autor, en el caso de la música, es el que escribe canciones, y no es el caso, que Loquillo a lo más que ha llegado es a escribir letras, músicas ni una, nunca.
Podríamos ir más lejos y definir como autor a aquel que dirige musicalmente sus discos, Jaime Stinus en los últimos años. Te recuerdo que, como el propio Loquillo ha contado más de una vez, él ni aparece por el estudio durante las grabaciones, va a poner la voz, nada más, ¿lo comparamos con Coopola o con Ford? ¡Venga, hombre! Loquillo es un cantante, no le busques tres pies al cojo. Se le ocurren conceptos de disco y otros le dan forma.
Lo de que le da importancia a los músicos que le acompañan, te diría que solo cuando le conviene. Y cuando se van (él siempre asegura que los echa, porque no le queda más remedio, que la gente es muy mala) no duda en ponerlos a parir, sin la menor elegancia (ya que te molesta la, según tú, poca elegancia de Coque Malla).
¿Autores bien visibles? ¿Te has fijado que en los anteriores discos de poetas el nombre de Gabriel Sopeña aparecía en la portada (en pequeñito, claro) y en este último no? Este, en portada, lo firma solo Loquillo, y pasa completamente del compositor de las músicas.
El comentario sobre las piernas de Coque Malla es lamentable. De una zafiedad extrema. ¿Se cree mejor por su altura?
Darío, ¿este defender a Loquillo con tanto fervor es porque has firmado el texto promocional de, precisamente, este disco?
Igual que Darío Vico, opino que el personaje ‘Nacho Vegas’ es un tipo ridículo al que es muy difícil tomarse en serio… pero me gusta!! Exactamente lo mismo me pasa con Loquillo. Las declaraciones tanto de uno como de otro suelen ser tan estúpidas y llenas de mentiras que es un placer leer sus entrevistas…
Tipos que se creen en la posesión de la verdad, que se creen transgresores cuando son lo más tradicional y poco arriesgado que uno ha visto en mucho tiempo, pero que aún así, o precisamente por eso, sacan discos que tienen bastante jugo, y que me despiertan cierta simpatía, en estos tiempos de corrección y no querer destacar.
Y sí, creo que Loquillo es tan autor como Vegas, pese a que apenas haya escrito canciones.
Muy grande Nacho!! Algunos seguirán pensando que la provocación está en ser un fascista y un rancio; en negar la memoria histórica de este país; en decir que la igualdad o el feminismo son una mentira innecesaria. Nacho habla claro y lo que dice, guste o no tiene contenido y tiene verdad. Algunos de los que forman el jurado de los premios príncipe fueron ministros, altos cargos o incluso sucesores de Franco; y eso es algo que, siento repetirme, o te da asco o eres un cabrón. NV por la paz mundial!!
Loquillo no es un autor, como mucho es un actor, y como tal dota a sus interpretaciones de su estilo, faltaría más…Ahora, comparar eso con el trabajo de un director en una película, a mi juicio es algo un poco desproporcionado.
Pero, y aún reconociendo la importancia del cantante en una canción, sigue sin ser un autor.
Habrá que ver los royalties que cobra Loquillo, podemos hacer apuestas sobre el número de cifras de la talegada en cuestión.
Hay una entrevista a Sabino Méndez en El País de las Tentaciones, previa a la reconciliación, donde define a Loquillo muy bien. La recomiendo.
Salu2.
Nacho Vegas también habla clarito: http://www.publico.es/culturas/402446/vegas-a-cohen-igual-tienes-que-dar-la-mano-a-algunos-de-los-que-mataron-a-lorca
Así da gusto forear, esto parece un debate del turnismo…
He estado viendo el video de Coque y me parece injusto (y tampoco excesivamente elegante) y en relación a eso y a lo que decías sobre NV, creo que Loquillo SI es un autor; creo que su personalidad está indeleble en casi todo lo que ha hecho en su carrera. “Balmoral” es un disco de autor, y él es tan autor como cada uno de los firmantes. Y también lo es “Nueve tragos” (y su gira, como él mismo apunta), “El ritmo del garaje”… Inclus en sus discos dedicados a la poesía. Creo que en un caso como el suyo la autoría está más cercana al concepto cinematográfico; cualquiera podría decir que “Centauros del desierto” es de Ford y no de su hoy olvidado guionista, y si lo llevamos más allá, “El padrino” es tanto de Brando como de Coppola, y desde luego mucho más que de Mario Puzo.
Loquillo creo que tiene un peso mucho mayor en sus interpretaciones que NV y Coque en las suyas, creo que ellos aún tienen que madurar (aunque están en proceso, los últimos discos de ambos me gustan) y que por mucho que uno escriba de pe a pa toda una canción, si pesan más los referentes que la personalidad, la pose que el poso, la imagen que la imaginería… uno no es completamente autor de sus propias canciones, y en ese sentido, la obra de Loquillo es más autoral que la de ellos. Desde mi visión, claro.
Por otra parte, Loquillo nunca ha escondido la importancia de quienes le han acompañado en trabajos compositivos, y los ha destacado de manera bien visible, y desde sus principios. Por no hablar de Sabino, podría haber ocultado la labor de Sopeña y al contrario, siempre la resaltó.
Tampoco le he frecuentado en exceso más allá de lo profesional, pero un triste no es, por otra parte. Y le he visto más encendido que enfadado. En su labor para una revista en la que trabajé puso siempre una ilusión y un curro tremendo, cosa que no es habitual.
Por otra parte, recalco que la ridiculez me parece un valor. A Bunbury le he visto varias veces en directo, en un par de ellas me he quedado pegado, empático como un lemming, cosa que no es habitual en mi, las otras me he salido del concierto por vergeuenza ajena. Con los discos de NV, que escucho frecuentemente, me pasa lo mismo. No me lo puedo tomar en serio, como no me podia tomar en serio a Adam & the Ants y me mola.
Me encantaría que NV cantara un disco entero de canciones ajenas. En realidad,m su caso me recuerda al de Paco Martinez Soria, otro singularisimo personaje en la frontera. Empezó a triunfar y a convertirse en un icono cuando su apoderado se dedicó a escribirle los guiones. Viendo el resultado, acertaron al tomarse tan a la ligera el trabajo de autor. ¿Que importaba, si tenían el personaje? NV tiene el personaje, alguien en I’m an Artist le tendría que escribir los guiones. Quizás el contable.
Un abrazo
No entiendo lo de Darío Vico porque si Nacho Vegas segun el es un personaje ridículo que opinará de Bunbury con sus posturitas y gestos en sus conciertos? en cambio a Enrique le tiene como un ídolo, en cambio solo se debe atrever con Nacho Vegas. yo prefiero a “ridículos” como Nacho Vegas, Bunbury, Loquillo o Charly García que a aburridos como Serrat. Larga vida a nuestros “ridiculos” favoritos.
“No critiques, joder” algo que sabes no te va gustar; algo que no va contigo. Algo que te están dando pistas por donde van a ir los tiros. Releído.
Gracias Slowhand por encontrar la forma y las palabras de contestar a lo que, bajo mi punto de vista, es un despropósito desde el punto de vista, diría incluso que intelectual. Lo siento si suena muy duro Darío pero no se me ocurre otra forma de abordar tu afirmación acerca del arte y el régimen. Gracias de nuevo Slowhand porque a mi se me habría calentado la boca aún más.
Y gracias también a Ácrata por ese link a la entrevista de Coque donde dice lo que muchos llevamos diciendo desde hace mucho tiempo (creo que no hace falta decir a estas alturas que no soy un gran fan de Loquillo, pese a que admiro y quiero mucho a Igor, tampoco eso ha sido suficiente para dejarme llevar): Loquillo no es un músico. Así pues te parecerá más alto o más guapo o te caerá mejor que Nacho Vegas, pero sólo con su primer disco ‘Actos Inexplicables’, el asturiano había hecho ya más por la música en castellano que Loquillo en toda su carrera hasta entonces. Y después han venido ‘Cajas de música’ (doble), ‘Desaparezca aquí’, ‘El manifiesto desastre’, ‘La zona sucia’. amén de Eps y discos y colaboraciones con otros artistas. La comparación no es odiosa, es imposible.
Tuareg, por favor, te ruego te releas tus intervenciones anteriores antes de hablar. Dices bien claro “no critiques, joder”; de ahí mi alusión directa a tus palabras.
Darío decir que “En España, la buena música (y el cine) siempre ha venido de gente de derechas, casi del régimen, si te fijas. Berlanga, Canut, Serrat, siempre mimado por la oligarquía catalana españolista, los niños bien de los Brincos…” tiene dos lecturas: la mentira o la ignorancia. Voy a pensar que es lo segundo.
Las palabras de Coque Malla son lo mejor que he oído nunca de Loquillo. Bueno, si preguntáis a Buenafuente, también os podrá decir otras pocas.
Espero como agua de mayo el próximo disco de Loquillo dedicado a Japón (aunque no sea Occidente), tributo a su seguro buen amigo, Fernando Sánchez-Dragó.
Salu2.
P.D.:uno no es de derechas sólo porque tú lo metas ahí…
Nacho Vegas habla de políticas neoliberales y de ese sector que, para entendernos, calificamos como derecha. No habla de siglas. Estoy absolutamente convencido que ninguna persona de izquierdas, tampoco NV, se atrevería a afirmar que el PSOE es un partido de izquierdas. Su política económica ha sido tanto o más dañina como lo podía haber sido la del PP. No entremos en su juego. Son exactamente lo mismo. Se reparten el poder y la corrupción a partes iguales cada cuatro u ocho años y están contentos con ello. Sin ir más lejos, Rajoy será ¡presidente del gobierno! (da casi más risa que miedo -casi-) después de haber perdido dos elecciones. Y lo será porque este sistema y la mentalidad (cada vez menos, quiero creer) de mucha gente no permite una tercera vía.
¿Que el neoliberalismo no quiere qué? El neoliberalismo sólo es posible gracias a la especulación, el interés y la deuda. O lo que es lo mismo, sólo es posible si muchos se arruinan para que unos pocos sean asquerosamente ricos. No cree ni está pensado para la igualdad (de hecho imposibilita). La crisis jode a los de siempre. Pregúntale a los altos cargos de bancos y multinacionales (¡a los que se ha rerscatado con dinero público!) si están sufriendo la crisis. Al contrario, sus beneficios se multiplican. Darío, esto no es otra cosa que una estafa y cuanto más tardemos en darnos cuenta, más difícil será plantear un cambio de rumbo.
Se me quedan algunas cosillas en el tintero por falta de tiempo. Volveré…
Querido Darío, pues qué quieras que te diga, creo que, con la que está cayendo en el mundo de la cultura en general y en el de la música en particular, SÍ que es bastante romántico fundar una discográfica publicar tus discos en vinilo (y regalar el cd, cosa que no ha hecho nunca, el Loco). Y no lo creo sólo yo, porque aquí en efeeme, siempre que aparece un nuevo sello, así lo dicen.
Y si te gusta más el Loco, pues muy bien por ti, ya decía en mi primer comentario que siempre he sido un gran fan del Loco, que he pagado religiosamente por todos sus discos, incluidos los que nos ha querido vender dos veces (me refiero a “Hermanos de sangre”, por ej.)., no como otros, a los que se los regalan las casas discográficas, porque aquí mucho blablabla, pero más de uno, si tuviera que pagar por los discos, otro gallo cantaría. Y me parece muy bien que se junte con quien le salga del nabo, que cante lo que le salga del nabo y que diga en las declaraciones lo que le salga del nabo, pero yo, querido Darío, ya NO paso más por caja, porque considero que se ha convertido en un facha y en un retrógrado y con mi dinerito no subvenciono a fachas. Y por cierto, la chaqueta de balmoral es hortera de cojones. Si lo ves, se lo dices, please.
Salud
Darío Vico, partes de un error tremendo, Loquillo no hace canciones, se las hacen, él en todo caso, escribe letras. Nacho Vegas sí hace canciones. No nos dejemos llevar por el discurso del Loco, que en ocasiones hasta se define como compositor… que tiene bemoles.
La respuesta de Coque Malla, buenísima. Loquillo tendría que replantearse muchas cosas, porque a muchos de los que le seguimos hace años nos agota con tanta soplapollez.
Tuareg, Loquillo critica a los que tocan para determinados ayuntamientos catalanes y a eso le llama subvención, él lleva haciéndolo desde los 80 y además, cobrando un buen dinero, que los conciertos públicos (no es ningún secreto), suelen ser con los cachés inflados.
Otro gran ejemplo de lo que dice Darío Vico: http://www.levante-emv.com/cultura/2011/08/17/65-anos-derechas-tienes-cerebro/832622.html
Vaya, así que Nacho Vegas es un romántico ¡por fundar una empresa!
¿Que problema había para que los siguiera editando su anterior sello, que no era una multi? ¿Eran pequeño-burgueses neoliberales? ¿Sus actuales socios en Marxophone y management entregan la plusvalía a proyectos de desarrollo del pop independiente en la Corea roja?
Me gusta NV, pero me gusta más Loquillo. Hace mejores canciones. NV es indisgregable de su icónica ridículez, que por otra parte me parece una obra maestra en sí misma. Las canciones del Loco le son independientes. Creo que NV acabará siendo conservador y acabará haciendo buenas canciones. Es mi estulta opinión.
Tuareg, ¿tú te crees que a los artistas catalanoparlantes esos que tanto detesta Loquillo le regalan la pasta por la patilla? De eso ni hablar. El Loco siempre se queja de que siempren tocan en los ayuntamientos donde gobierna CIU o ER o quien quiera que sea. Y lo de Rute y otros cientos de sitios es exactamente igual. pero él siemrpe ha estado allí para poner la mano. Y de ahora en adelante prepárate para verlo tocar en todos los eventos que tengan que ver con el partido de LADC. Ah, que este es independiente, ya no me acordaba. Venga, por favor.
Y otra cosa, estoy completamente de acuerdo con Nacho Vegas, para ser de derechas hay que ser un cabrón (yo diría más bien cabronazo) o un potentado. Y si no, pasad lista, tíos. Desde Espeanza Aguirre a Jiménez Losantos, de Berlusconi a Sarkozy, de Merkel a George Bush, ¡Cuánta buena gente! Y por cierto, Darío Vico, te gustará o no te gustará, pero Nacho es autor de algunas de las mejores canciones de los última década. Y ha tenido la valentía de montar su propio sello para sacar sus discos.
Yo lo que opino sobre cualquiera lo firmo con mi nombre, así que en cierta manera lo digo a la cara. Creo que tengo derecho a pensar y expresar que NV me parece un ‘personaje’ (como ente, no como persona) ridículo, lo que no quiere decir que no me guste, al contrario, me gusta oir sus discos.
No creo que el neoliberalismo le interese especialmente que el sistema económico y social colapse. Más bien al contrario. Como quiera que, prescindiendo de siglas, existe en todo el planeta una especie de ‘pangea’ política que agrupa a la mayoría de los gobiernos de occidente de uno u otro signo, creo que lo que ha fallado es directamente el sistema. De ahí a inferir que si votas PP eres, como decía… “…un cretino, o un cabrón. O un potentado” y si votas PSOE, IU o cualquier partido del sistema no lo eres, pues me parece mucho inferir.
En España la cultura siempre se ha enraizado bien con el conservadurismo, en sus diferentes estamentos. En ese sentido, seguimos siendo el país que más se parece a la Rusia pre revolucionaria y sus príncipes estetas. Loquillo se ha avenido a este estamento por edad y posición, y se encuentra cómodo y lo declara. Y lo que es más, lo aprovecha creativamente. Creo que lo mejor de su producción se está produciendo desde que es un señor conservador (empleo este término que creo se le ajusta mejor que de derechas) porque le hace verlo todo con una mayor profundidad y perspectiva. Y no es el único.
Casos como el de Berlanga & Canut, rancio abolengo desde la cuna, es diferente, pero desde luego esa carga de ironía que marcaba su trabajo les viene de ver el mundo con el desdén de su posición. Son dos cosas diferentes, pero coincidentes, desde luego. No es raro que Loquillo, por mucha admiración que tuviera a Burning, encajara tan bien con los Pegamoides desde que llegó a Madrid. Eso no obsta para su republicanismo, por supuesto.
La otra postura desde la que se puede generar buena música mirando al vacío es la acracia, claro (que no es incompatible con el conservadurismo, más al contrario). Pero ese progresismo de pacotilla de un NV, un Jota, un Bunbury… Eso es populismo, no más, y desde luego marca parte del vacío que hay en su mensaje, en sus canciones. Es mi estúpida opinión.
En este video Coque Malla responde a unas declaraciones de Loquillo sobre el:
http://www.youtube.com/watch?v=-v3O06k3lts&feature=player_embedded#
El concierto ese de Rute es de agosto de 2006. Yo también estuve allí. Pero es que una cosa es una subvención, y otra es llamar a un artista para que toque en las fiestas del pueblo. Y ese artista cobra por su trabajo, igual que todos cobramos por nuestro trabajo. Eso es cobrar, recibir dinero por un trabajo. Y subvención es recibir una ayuda económica para los fines que sean. Y yo no recibo ayudas en mi trabajo; a mí me pagan por hacer mi trabajo.
Darío, sólo por aquello de no sacar las cosas de contexto, dejo aquí la declaración completa de Nacho Vegas en la que, efectivamente, se incluye el extracto que mencionas: “hoy en día, cuando las políticas neoliberales han dejado en la calle a familiares y amigos míos y han recortado derechos fundamentales a la mayoría de la gente, que además está saliendo en masa a la calle, no puedo evitar pensar que cualquiera que se declare de derechas ha de ser un cretino o un cabrón. O un potentado. Como en principio no tengo a Lourdes por ninguna de estas tres cosas, quiero pensar que no sabía muy bien de lo que hablaba”. Como verás, antes de la famosa frase hay una reflexión con la que, para no estar de acuerdo, hay que ser banquero, político o iletrado. El capitalismo y las políticas neoliberales no han salido mal (como le ha podido pasar al comunismo) lo jodido es que han salido tal y como estaban llamadas a salir. Esta crisis es una estafa a nivel mundial promovida por cuatro (cien como mucho) gatos. Y gran culpa del desarrollo de estas políticas las tiene el PPSOE, por si hay alguien tan anacrónico que sigue pensando que atacar a unos es defender a otros. Son el mismo ente perverso desde que pactaron repartirse el país durante aquella mentira que calienta nuestra cama cada noche y que nos hace sentirnos bien con nosotros mismos, la mal-llamada Transición. No me representan.
Hombre, que me defiendas la autenticidad de Loquillo y llames (una vez más) ridículo personaje a Nacho Vegas… No te gusta, ya lo he entendido e incluso te he dicho que me reconforta, pero al menos escribe y compone sus canciones no como este señor que lleva toda su vida viviendo del talento de los demás con la excusa hecha motivo de que si tiene mucho carisma, de que si sabe lo que quiere, de que si… Igor lo adora y por eso igual no llega a ofenderle la frasecita de “ya tiene un encargo del jefe”, pero vamos ¿que se ha creído? Es de una soberbia y de una ridiculez absolutas lo de este señor. Lo de que Luis Alberto de Cuenca tiene mejores versos que Vegas sólo viene a reafirmarme en mi postura. Estoy dónde quiero estar. No puedo tomarme en serio este último debate, lo siento. Lo respeto, pero lo siento.
Veo que hay gente en este foro que sigue diciendo que a este poeta se le “supone conservador”. Basta ya de maquillarlo todo. Este señor es franquista. Y el que esté agusto con ello que tenga el valor de admitirlo y se deje ya de eufemismos.
Un abrazo a todos, en especial a Darío (espero que siempre nos queden cosas que discutir, porque ya me estoy aficionando a esto).
Querido Darío Vico,
¿La buena música viniendo de gente de derechas?
Eso sí que es una generalización curiosa.
¿Raimundo Amador -y por extensión, Pata negra- de derechas? Lo dudo. ¿Kiko Veneno de derechas? Lo dudo. ¿Santiago Auserón de derechas? Lo dudo. Eso por no hablar de Ramoncín, Burning o La banda trapera del río.
No digo que gente que procediera de la derecha no hiciera buena música, pero esa generalización hecha por usted me parece un tanto… exagerada.
También creo que debería hablar de Nacho Vegas con más respeto, más que nada porque… ¿sería capaz de decirle esas cosas a la cara?
Tengo todos los discos de Loquillo desde le primer día que salieron a la venta, y al menos seis de ellos en cd y en vinilo. He pagado por todos. Lo he visto en concierto unas 25 veces. Creo que eso me da cierto derecho a opinar. Y ahí va mi opinión. Desde el principio me dio que este proyecto tenía muy mala pinta. Así que este disco NO lo he comprado. Lo he bajado de internet (algo que no hago casi nunca). Podría disertar largamente sobre las canciones, los poemas de LADC, la producción de Stinus y el copón bendito. Pero solo voy a decir una cosa. Este disco es un bodrio. Ya lo he borrado de mi disco duro. Ojalça que a nadie se le ocurra regalármelo.
Para los que dicen que la poesía no tiene nada que ver con la ideología, deicrles que TODO en la vida tiene que ver con la ideología. Esta entrevista, sin ir más lejos, rezuma ideología por los cuatro costados: se habla del barrio de salamanca, se cita a Esperanza Aguirre y a otros próceres del neofascismo, joder, si el Loco confiesa su pasión por las colonias de ultramar (hostia puta, si eso de ultramar ya no lo dicen ni los falangistas).
Por otra parte, Loquillo tiene un gran problema con lo de las subvenciones. Siempre está criticando a los gobiernos catalanes pero él bien que pasa por caja cuando se trata de conciertos en ferias, fiestas populares, etc. Sin ir más lejos lo vi en Rute (Córdoba) en un concierto subvencionado.
En cuanto a lo de ir de cultureta, alguien le debería de decir que por tocar en un teatro uno no es culto de la noche a la mañana. Eso no va así. Que para ser un cultureta hay que trabajárselo mucho y hay que leer mucho, y pasar muchas horas en la biblioteca de tu pueblo. Y si no que se lo pregunte a Santiago Auserón.
Este tío ya aburre.
Salud
Por alusiones. A ver, “slowhand”; que nadie ha dicho que no puedas opinar o criticar; y por supuesto, y usando tu misma forma de expresarte, puedes hacer “lo que te salga de los cojones”. Si para eso está esto, para opinar cada uno lo que quiera. Pero permite que los demas hagamos también lo que nos sale de nuestros cojones, y que, al igual que tú, opinemos también. Y critiquemos. Que esto no es tuyo, querido.
Pero me reafirmo en lo que escribí; y diré más: Loquillo lleva años hablando de hacer este disco. Luis Alberto de Cuenca lleva años en la órbita de Loquillo, es el coautor de la última canción de Balmoral; ha aparecido en el documental sobre Balmoral que salió en la reedición de dicho album. También en el documental “Leyenda Urbana”. Este señor se sabe -o se supone-, es un señor conservador, que ocupó un cargo en el gobierno de Aznar.
Dos o tres semanas antes de ponerse a la venta el disco salió, como avance, el videoclip -por lo tanto, se pudo oír la canción- de “Political Incorrectness”. Sale el disco y en la portada -abajo, a la izquierda, debajo de donde pone Loquillo- se indica que canta a Luis Alberto de Cuenca. Y aun así ¡vais y os lo compráis! .
Pero, vamos a ver, que la canción os parecía repugnante, que se os está diciendo que va a musicar poesía de este señor. Y vais y os compráis el disco.
Otra cosa, ahora que lo pienso. Quizá el problema es ese, que Loquillo ha escogido poner música a la poesía de un dandy, un señor que va repeinado para atrás y que frecuentaba sitios como Balmoral. Pero, ¿y si hubiera musicado poemas de un escritor de estos malditos; de estos que están acabados, con un pie en la tumba por las drogas y el alcohol, con textos llenos de miseria, putas y bajos fondos? Ahí sí, ahí sí sería Loquillo un auténtico ¿verdad? Por cierto, después de ver los espumarajos de rabia que sueltan algunos me gusta más este disco. Voy a ponerlo una vez más. Va por vosotros.
Cuando tienes una opinión sobre todo estarás equivocado muchas veces. eso le pasa a loquillo. dice demasiadas idioteces. el disco me parece mediocre, mucho peor que Balmoral o Mujeres en pie de Guerra. Es cierto lo que dice que no podemos valorar a un artista por su ideología. Ahí toda la razón, el arte no entiende de ideologías. Por lo demás..el mismo loquillo con doble o triple moral de siempre. lo que habla de artistas subvencionados, bien, eso podría decirlo si nunca hubiese tocado en fiestas de ayuntamientos pagado con el dinero de todos. Otra cosa demencial es que Loquillo como dice apoyo al PSOE en el 93 (filesa,gal,el hermano de guerra…) Y aún se atreve a dar lecciones a otros artistas que según él están politizados!!!! Por favor!!! Sus opiniones sobre el 15M demuestran que no tiene ni idea de lo que es ese movimiento, dudo mucho que haya asistido a una asamblea..creo que se lo habrán contado y mal. Lo que dice de poder votar, no se sostiene, ya que también muchos alemanes han muerto para que los judíos no existan. No ha entendido nada, en el 15M sí se vota, pero como última opción, antes se intenta llegar siempre a un consenso, y mejor nos iría a todos si los políticos hiciesen lo mismo. Loquillo siempre me ha parecido un acomplejado y un amargado por sus declaraciones, denotan que realmente cree muy poco en sí mismo. Y es normal.. Habla de que no puedes cantar canciones con 25 años..pero el que canciones ha escrito con esa edad?? Si se las escribía casi todas Sabino Méndez, y las músicas tampoco las hacia (ojo, eso no es una crítica, pero que no hable de componer..) Lo del machismo, ahí estoy con Loquillo, creo que es sacar las cosas del tiesto..Loquillo se siente cómodo con pradas y sanchez dragós (que son fascistas, no de derechas) el sabrá.. Lo que me toca las narices es el rollo cultureta que le quiere dar a su obra y sus directos diciendo tonterías acerca de los telones en los teatros..El mismo dice que es cultura, eso Loquillo no lo tienes que decir tú, lo tendrán que decir los demás. Veo una clara contradicción en sus declaraciones, ya que al mismo tiempo que ataca la cultura subvencionada, se le ve un gran defensor del modelo francés (totalmente subvencionado y sobreprotegido por el estado todo lo que hacen) Resumiendo, es un analfabeto funcional que va de listo. Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y confirmarlo. Saludos a todos.
Hombre Pulp, Nacho Vegas hablando de política no tiene digamos que mucho recorrido, eso de “no puedo evitar pensar que cualquiera que se declare de derechas ha de ser un cretino o un cabrón. O un potentado” no solo es una desfachatez, sino que además está muy mal puntuado. Que quieres que te diga, Loquillo me parece más promediado y LA de Cuenca escribe mejores versos que él, para mi gusto. Nacho Vegas es bastante mediocre y ridículo, aunque es un personaje divertido, si fuera inventado (en realidad es inventado por él).
Barcelona la defendió entre otros un cristianísimo general, Escobar, y la perdieron entre otros los que se dedicaron a masacrar a Nin y al POUM , si nos ponemos así. Pero no es el caso.
En España, la buena música (y el cine) siempre ha venido de gente de derechas, casi del régimen, si te fijas. Berlanga, Canut, Serrat, siempre mimado por la oligarquía catalana españolista, los niños bien de los Brincos… Es relevante. Loquillo ha empezado a hacer discos realmente hondos cuando ha calado el credo conservador (algo que le copió a Cash y Sinatra), cuando ha aceptado que lo revolucionario es mantener estable lo inestable, en política, amistad, amor…
Un abrazo Pulp y gracias por discutir con tanta amabilidad, inteligencia y tesón. Y al resto.
Loquillo hace lo que le viene en gana y parece que es delito colaborar con una persona conservadora. A todos los que hablan del machismo me dan la risa. Apostaría que Loquillo e incluso De Cuenca son nada machistas y educados. Tanto “la matare” y “la vecina” son canciones de rock y de humor simplemente…pero en fin yo creía que los fans del loco eran mas abiertos y menos “radicales”.
“Dime atrocidades que cuestionen verdades absolutas como: No creo en la igualdad“
Slowhand eres capaz de entender que yo y Lou Reed, seremos iguales ante la ley (la natural y las demás), pero somos por fortuna o por desgracia (eso es lo de menos ahora) muy diferentes.
No somos superiores, ni inferiores. Somos diferentes ¿lo pillas?
Quizá sea un ingenuo, pero así es como entiendo yo ese verso.
Es facílisimo provocar a ciertas cabezas (y cabezos) y mentes oscuras y negras. Quise decir de color, por que hablando de rock‘n‘roll, lo negro son palabras mayores.
Me temo que la polémica se ha generado por ser de L.A de Cuenca el autor de las letras y A. P. Reverte el autor del prologo (vuelvo a decir “malas compañias“)
¿Cuando el rock‘n‘roll no ha estado rodeado de malas compañías?
¿No somos todos iguales? Pues eso.
Como dijo Darío Vico, me encanta que haya debate.
Salut les copains!
Varias cosas…
p. como no citas nombres, no sé si darme o no por aludido cuando dices que “parece que no ser de izquierdas = ser de derechas = ser fascista… vaya simpleza …”. Por si acaso, te reitero que ser franquista no es ser de derechas, es ser fascista, uséase un criminal. Y no, no voy a torcerme ni un poquito de este camino, no acepto matices en alas de la tolerancia cuando se habla de un tema como este. Por lo tanto, quien sea de derechas no encontrará un reproche por mi parte, si acaso un muy animado debate, pero no un reproche. Quien se declare a si mismo favorable o indiferente ante el franquismo tiene un problema conmigo (y ni siquiera la mitad de grande del que tiene consigo mismo).
Darío… no sé a donde quieres llegar con lo de que en la república también había conservadores, algo que por otro lado es absolutamente cierto. Lo que me parece tremendo es que digas que la izquierda se ha apropiado de ella, cuando si en este país alguien se ha apropiado de algo, esa es la derecha (extrema derecha al principio, parece que también los más moderados ahora). Desde la bandera hasta la memoria, todo está hecho a medida de unos pocos que, por si no tuvieron poco con arruinar este país con un golpe de estado (apoyado por Hitler y Mussolini e ignorado por el resto del mundo) y con una guerra entre el fascismo europeo y el pueblo español, encima se dicen a sí mismos (y lo celebran cada año sin que nadie lo impida -inexplicable-) “caídos por dios y por la patria”. De Dios no opino, por mí se lo pueden quedar (y tanto en cuanto la iglesia también apoyó el golpe me parece lógico), pero lo de la patria es delirante. Los repúblicanos defendían Madrid mientras otros, los que se suponen patriotas, la bombeardeaban con munición extranjera. Podría seguir, pero acabo. No se puede ser neutral aquí, y Loquillo lo es hasta la complacencia. Por eso le critico y por eso me da vergüenza esta entrevista.
El palito a Nacho Vegas que no falte… en fin, doy por hecho que conoces incluso menos su persona que su obra (que ya es decir) para opinar eso y compararlo, además, con una pre-adolescente como Lourdes. Si te da gusto escuchar esta entevista y las letras de su último disco no es que me de igual, es que incluso me alegro de que no te guste el asturiano. Encuentro coherencia y tranquilidad. Estoy donde quiero estar.
La dictadura de Franco fue una dictadura fascista, por tanto, quien siente nostalgia de ella, es un fascista.
La letra de “Political incorrectness” es un insulto a la inteligencia de cualquier persona de bien y algunos de los mensajes que incluye (ya se han comentado aquí) son machistas y fachas.
La de “Nuestra vecina”, relatando y celebrando una violación, da asco. ¿Dónde está la ironía o la doble interpretación en semejante bazofia? Igual que la de “La tempestad”, que da cuenta del secuestro de una mujer.
“El encuentro” tiene un tono de condescendencia para con la señora protagonista (que “¡por fin!”, idiota ella (¿cómo todas, quiere decirnos el escritor?), se sacó el doctorado). Tono que se comparte en “La malcasada”, aunque aquí más repulsivo: “Vuelve a ser la que fuiste. Ve a un gimnasio, píntate más, alisa tus arrugas y ponte ropa sexy, no seas tonta, que a lo mejor Juan Luis vuelve a mimarte”. Para cagarse, con las ideas del feminista de los cojones.
Esto no es políticamente incorrecto, es producto de la mente de un misógino. Si hay mujer que defienda esto, lo siento por ella, pero va apañada en esta vida.
Todavía no me explico cómo alguien se ha molestado en musicar esta “basura cósmica” y otro en cantarla.
Claro que la cultura puede estar al margen de ideologías (y no necesariamente tiene que ser así, por cierto, que hay que decirlo bien alto), pero muchos de estos poemas están teñidos de la ideología del que los ha escrito y, por tanto, ésta no puede pasarse por alto. Así que somos muy libres de hablar de ella.
Respecto a Loquillo, hace tiempo que sus tristes intentos por epatar y por hacerse el culto y el interesante provocan carcajadas, por no hablar de las simplezas que lanza por la boca (en permanente estado de contradicción, además). Y lo dice uno que lo ha visto decenas de veces (pagando y, también, en esos conciertos de pueblo gratuitos en los que tanto se prodiga; para que luego hable de subvenciones) y se compra sus discos, incluyendo la cosa esta que acaba de publicar y a la que hay que acercarse con la nariz tapada del tufo que mete y que no pienso volver a oír en la vida. Un disco con el que los ayuntamientos del PP estarán encantados de seguir contratándolo.
El drama de Loquillo es, precisamente, eso en que tanto insiste, ser un personaje, no una persona o un músico (qué más quisiera, por mucho que le guste compararse con músicos de verdad), y sin la menor entidad intelectual.
A mi me parece un buen disco en lineas generales. L.A. De Cuenca es un excelente poeta, más allá de las aburridas disputas ideológicas que nada tienen que ver con el arte. El Loco es un tío visceral, al que le gusta hablar claro, y uno de los poquitos músicos de los que puedes leer una entrevista sin dormirte; con sus aciertos y errores deberíamos agradecerlo. ¿ Letras machistas ?…, yo alucino de verdad con las interpretaciones que pueden provocar la lectura de un poema, aunque quizás, sea este el fin verdadero de la poesía, género subjetivo donde los haya. Saludos.
Marta, no estaría de más que te leyeses tus propios enlaces :
“se suele mantener que los movimientos fascistas de entreguerras fueron alimentados por las clases económicamente poderosas (por ejemplo la alta burguesía industrial o las familias conservadoras ricas), para oponerse a los movimientos obreros y a la democracia liberal. Esa tesis fue defendida en 1936 por el historiador Daniel Guérin (Fascismo y grandes negocios)…”
En España, tomó la forma de Nacionalcatolicismo, que tú me dirás si era o no conservador…
Pero vamos, que no era esa la dicusión…
Salu2.
Deberíamos revisar el concepto de fascismo, de verdad, un vistazo aunque sea a la wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Fascismo, para ver que esta ideología política nada tiene que ver con ideas conservadoras, tradicionales, etc…
Y por qué no dejamos al arte, ser arte sin más, sin ideología, ni de derechas ni de izquierdas (que dudo que existan ya en realidad), sino arte sin más, las ideologías son de los individuos, de los partidos políticos, pero no de la cultura.
Además de que no creo que un poema, la poesía en sí, tenga que ser tomado como algo literal… me imagino que en cada uno provocará diferentes sentimientos, porque gracias a Dios, todos somos diferentes, aunque nos quieran alienar con ideas políticamente correctas.
Y volviendo a la literalidad de las letras, a nadie se le ocurre tomarse al pié de la letra “Carne para Linda”, o es que Loquillo estaba promoviendo el canibalismo, profanación de tumbas o igual era una promoción de “Walking Dead”¿?
Y al igual que no me compro libros de Gloria Fuertes porque no me gustan sus poemas, pues lo mismo si no te gusta, para qué lo lees/oyes??? o es que ahora la gente políticamente correcta también es masoca.
Una cosa más, la crítica debe ser productiva porque cada vez hay más gente en sus conciertos….
Lo has explicado perfecto, Tuarec. Es la dictadura de lo que hay que pensar si eres deizquierdasybuenciudadanoprogresista. ¿Dónde está el machismo? Dice hembras… ¡¡¡no!!! Éste es, ante todo, un disco de amor hacia las mujeres. Desde un punto de vista clásico. De un tipo que acomodaría la silla a su chica antes de sentarse en un restaurante o pagaría él la cuenta; ese tipo de cosas que, supongo, hay quien ve como auténticos ataques frontales a la igualdad de sexos. Luis Alberto de Cuenca es un personaje, como mínimo, más interesante que el 95% de personajes que deambulan por nuestras televisiones, cadenas de música o estanterías. Sus participaciones en el programa de Garci (ése otro genio machacado por los de la secta) son memorables, cinéfilas, sabias, irónicas y humanas. ¿Qué importa que ocupara un puesto en el gobierno de Aznar? Un gobierno, por cierto, elegido democráticamente más allá de sus defectos o, en todo caso, de sus maldades. “Era tan esperpéntico y absurdo que se parecía a la vida”. Sólo por esa frase merece nuestro respeto. El dico es emocionante y hermoso. Lo dice alguien que no sigue de cerca la carrera del Loco aunque disfrute con muchas de sus canciones. Soy más fan de Enrique Bunbury, que en una canción canta: “Cuidado que nos vigila la policía de lo correcto y las buenas costumbres de hoy”. Pues eso.
Tuareg, antes de nada, decirte que criticamos porque nos sale de los cojones, así a bote pronto. Y porque en algún momento nos ha gustado este señor, y porque la entrevista no se ha publicado en exclusiva para los súper fans como tú.
Hay una cosa en la que creo os equivocáis algunos (aparte del sobrevaloramiento de Alberti y Neruda, de traca): nadie está juzgando las ideas de nadie, está juzgando un tipo de arte al servicio de un tipo muy concreto de ideología.
Si yo digo que los negros son inferiores, no soy “políticamente incorrecto”: soy, además de un cretino nazi, un gilipollas. Es por ello que cuando en la canción a la que aludía, “Political Incorrectness”, se dice “dime atrocidades que cuestionen verdades absolutas como: “No creo en la igualdad”. O dime
cosas terribles como que me quieres a pesar de que no soy de tu sexo,…” pues a mí no me hacen ninguna gracia.
“La mataré” era un tema soberbio. Como “Hey Joe” (¿eh, Sabino?), o, en otro orden de cosas “The Gift”, de Lou Reed. Cuentan una historia, sin más; nadie entiende que sea una alabanza a según qué. Claro, el ejemplo de “Bailaré sobre…” ya es el colmo y después el de los Ramones… Lo primero, que parte de un libro de “Boris Vian”, y luego que no tiene nada que ver el espíritu Punk de ST con lo que se está hablando. Evidentemente, toda persona entiende lo que significan el bate de beisbol y el mocoso en la canción.
En resumen, tú no puedes decir supuestas verdades absolutas como que “la basura cósmica del feminismo ha apagado el fuego de las mujeres de la Tierra” o “que el multiculturalismo es un nuevo fascismo” sin esperar que la gente te diga algo.
Al menos así lo veo yo.
Salu2.
Disco irregular , algun tema bueno acompañado de temas que sobran directamente .
Por otro lado me parece bien que no se calle en temas politicos y que no le de miedo hablar sobre lo que le preguntan ya que la mayoria de artistas de este pais apenas hablan de estos asuntos , auque patine en algunos asuntos pero es respetable su opinion y veo que cambia de opiniones con mucha facilidad en los ultimos años .
Para terminar , si dice que no le gusta Barcelona y que se fue de alli ¿ para que hace el videoclip en barcelona?
Es curioso; antes los que se escandalizaban por todo eran los católicos, los carcas; gente conservadora, vamos. Ahora, son el otro bando: progres, feministas, izquierdistas de pro… Cuidado con lo que se dice ahora que te tachan de fascista, racista o machista cuando menos te lo esperes ( el nuevo fascismo, sólo que más hortera). Y en los dos casos, se coincide en algo: descalificar lo que no nos gusta, sin respetar que los demas no son nosotros y no tienen por qué ver el mundo como lo hacemos nosotros. Ahora he leído la palabra machista en relación con el último disco de Loquillo. Machista ¿Dónde es machista este disco? Es que tengo el disco con las letras aquí delante y no veo machismo por ningún sitio. Diganme en que párrafos, en qué canciones rezuma machismo este disco. Y sean concretos, por favor. Ahora algunos se molestan con la canción de la vecina, se escandalizan y se rasgan las vestiduras. Pero es que esas letras yo las he oído siempre en el rock: aquellas de los Ramones que decían “golpea al mocoso, golpea al mocoso con un bate de beisbol”, y no pasaba nada. Aquella que decía “te mataré con mis zapatos de claqué, te degollaré con un disco afilado” y nadie salía a decir, por ejemplo, que era una barbaridad y una canción ultraviolenta. Y bueno, qué decir de aquellos a los que no les gusta los ambientes que frecuenta Loquillo y que aparecen reflejados en sus canciones y en sus entrevistas: Balmoral, cócteles, mujeres fatales como las de antes… Pero entonces, me pregunto yo ¿Para que cojones te compras el disco y escuchas a Loquillo, si ya sabes que te va a hablar de un mundo y de una gente en concreto? No lo oigas. Punto. Si lo que te gusta es las temáticas de porros y marihuana; las litronas y las barbas de tres días (por poner un ejemplo) entiendo que no guste Loquillo; pero no critiques, joder. Cómprate otros discos y lee otras entrevistas que vayan más contigo, pero no quieras que los demás se amolden a lo que te gusta a tí.
Por favor, vaya cosas que se leen… parece que no ser de izquierdas = ser de derechas = ser fascista… vaya simpleza …
Luis Alberto de Cuenca parece ser un hombre más bien conservador. Muy bien. ¿Y? ¿Es eso un delito?
Supongo que es innegable que el Loco siempre suelta más de una tontería, que critica en otros lo que él ha hecho miles de veces, que no tiene abuela… pero juzguemos el disco como obra de creación que es (buena o mala), y no por si el autor de las letras (un genio, a mi entender) tuvo un cargo cultural durante un gobierno que no nos acaba de gustar (como tampoco puede gustar a nadie medianamente sensato el ¿gobierno? que tenemos ahora, supongo)
¿Se harían estos mismos comentarios descalificadores si las letras fuesen de, por ejemplo, Neruda o Alberti, poetas sobrevalorados que tanto admiraron a angelitos como Stalin…?
Hablemos de música…
A mi la entrevista me parece bastante coherente con su discurso y carrera reciente y, al menos, desarrolla sus opiniones, porque comparando con pop-lemistas recientes como Juan Amaral, Lourdes Russian o Nacho Vegas, el Loco parece Práxedes Mateo Sagasta. Es agradable que alguien se exprese correcta y contundentemente en sus opiniones, sobre todo en las políticas. Creo que tiene todo el derecho del mundo, tanto como a frecuentar las compañías que desee y a disgregar eso de su carrera artística.
Por otra parte, me gustaría reseñar que la república, como tal, abarcaba un amplio abanico de opciones políticas, a izquierda y también a derecha. Que luego se la haya apropiado una determinada corriente ideológica, es otra cosa. No voy a recordar a políticos como Niceto Alcalá Zamora o Miguel Maura, por hablar de políticos conservadores comprometidos con el modelo republicano y posteriormente exiliados. En cualquier caso, me parece más comprometido ser monárquico y progresista que republicano y conservador.
El disco creo que tiene aciertos y errores, como todo en la carrera de Loquillo, quizás no es tan completo y complajo como “Balmoral” pero me atraen sus ´picos´. Como dice Loquillo, hay canciones que te dejan pensando, que te generan opiniones contradictorias y eso es bueno siempre.
Un saludo a todos, me alegro de que haya debate.
Chicos, podéis llamarme lo que queráis: lila, politicamente correcto, pogre trasnochado, buenrrollero… me da igual. El señor que firma estos textos (que no es Loquillo, como sabéis) es franquista. Como lo es Aznar y como lo es Esperanza Aguirre (se han negado, una y otra vez, a condenar el régimen, como sabéis). Me remito a mi posdata anterior porque en este país se ha hecho mucho daño al llamar franquista lo que debería calificarse como fascista. No vale todo chicos. Hay momentos en la vida en los que hay que elegir bando. Loco lo ha hecho, y yo tengo todo el derecho del mundo a decir que me da vergüenza. El mismo derecho que tienen otros a hacer la vista gorda o a enaltecer incluso esa etapa de nuestra historia (algo que, en muchos otros paises, sería sencillamente un delito).
y hay gente que sigue sin entender absolutamente nada, a mi el disco no me apasiona, y me considero un fiel seguidor, pero es que decís cada barbaridad. “la mataré” también es un tema machista ? es que vais muy lejos con las obsesiones.
Loquillo me cae mal, Coque Malla lo mismo, así que vuelvo a poner este enlace en el que el segundo pone a parir al primero, porque éste, a su vez se metió con el segundo… dAs acabarán matando entre ellos??? http://m.youtube.com/index?desktop_uri=%2F&gl=ES#/watch?v=-v3O06k3lts
He vuelto a leer la entrevista con atención, tengo el disco sonando mientras escribo esto, y no alcanzo a entender estos comentarios rasgandoos las vestiduras.
Me da la sensación que sois unos lilas, políticamente muy correctos, escandalizandoos como colegiales.
Por dios Loquillo se junta con malas compañías, no recomendables.
No hace mucho tanto tiempo que pasaba lo mismo con Clint Eastwood y antes con J. Ford. Hoy en día son reivindicados por los mas avanzados de la tribu y hasta las películas de Harry el Sucio son obras de culto.
Me gusta el concepto del disco, sus canciones, las letras, su sonido y como las defiende el Loco.
Y creo que os pasa lo que a los censores cinematográficos del franquismo. Teneis la mente tan cuadriculada,
que no soportais que ciertas cosas se cuestionen o se toquen. Si salí una monja de espaldas, mandaban cortar el plano, ya que ellos lo único que veían era una posesión por la puerta de atrás.
Triste. No me lo esperaba de algunos, que en otras ocasiones habeis demostrado buen gusto y mejor criterio.
Un saludo a todos. Nadie es perfecto.
Bien por el Loco por hacer lo que le apetece, evolucionar y madurar.
Por otro lado me resulta poco creible el disco quizás por estar enteramente dedicado a un solo poeta. Me da la sensación de que me habla el poeta y no Loquillo.
Todas las críticas al loco quizá sean porque no es un progre de pacotilla y sectario como muchos. son las mismas críticas que a Calamaro por defender los toros…la misma incomprensión porque os metieron en el cerebro lo que es de izquierdas y lo que no. también hay gente que no entienden las letras ni sus múltiples sentidos, la obra de Loquillo salvo la penúltima canción que es un recitado aburrido rebosa grandes temas, y aunque no estemos de acuerdo con algunas letras enhorabuena loco por tu incorrección política pero el sectarismo nos vuelve incapaces de asimilar una obra como está. y gracias por cuando paseo por la castellana..una canción que rebosa una melancolia matadora, aunque ya sabemos que a mucha gente solo le gusta lo alegre, el buenrollismo y lo políticamente correcto.
A que biene este discurso barato de politica, pobre Loquillo, siempre a sido un listorro y por listorro NO LO SOPOPORTO, que se deduque al Rock, solo he visto un momento de lucidez en su carrera, invitar a Johnny Hallyday en su anterior disco.
Cuidado con quien frecuentas LOCO
No sé por donde empezar… de verdad. Debería sentarme ante un papel en blanco y trabajar en un borrador todas las ideas y las ganas de morir (o matar) que me invaden después de leer esta entrevista. Debería hacerla porque corro el riesgo de perderme. Loquillo ha firmado el disco más gris, anacrónico, marchito y rancio de su carrera (y posiblemente de muchas otras carreras también). No se puede juzgar a nadie por su ideología ni por su forma de entender el arte; pero tampoco puede evitar uno que le coma por dentro el asco y la vergüenza ajena. Esas canciones están ahí, junto a la firma de un secretario de estado de cultura de Aznar, y junto a la sonrisa complice de Esperanza Aguirre y Fernando Sánchez Dragó. Loquillo las rubrica y las empaqueta. Conmigo que no cuenten.
Lo que de verdad me parece que no puede dejarse pasar es el tono y el contenido de esta entrevista. Alguien que dice que esa canción horrible de nombre anglosajón puede tener algo (ya sea remoto o prácticamente imperceptible) que ver con el 15-M queda totalmente desautorizado para seguir hablando de este movimiento. Su crítica al método asambleario me resulta, pues, especialmente dura de asumir (aunque la asumo), ya que no recoge lo maravilloso de esos foros, donde la gente no es más un brazo alzado ni una papeleta… es una voz, un nombre y una vida. “A ver, es que ha muerto mucha gente para que en este país la gente pueda votar”… y aquí es dónde me pierdo. Sólo diré que esta misma persona, firma unas líneas más arriba que entiende los elogios de su generalísimo poeta hacia Franco. Tal vez puedas preguntarle a él quien los mató. Tal vez sin darte cuenta hayas elegido bando.
PD. Ser franquista no es ser de derechas, es ser fascista. Ser fascista no es un derecho, es un crimen.
¿Rock adulto este bodrio? Rock o pop adulto es otra cosa que nada tiene que ver con Martinez el Facha.Loquillo como próximo fichaje de El gato al agua, de Intereconomia. ¿Donde está ese chico que se declaraba heredero de los republicanos derrotados? Al Loco le encanta provocar y crear su polémica….¿será la única manera de vender este disco?.
Enhorabuena, Jorge, tu crítica es redondísima.
“Political incorrectness” me provoca unas arcadas muy serias: no sé qué clase de oligofrénico puede ver el 15-M ahí ni por el forro.
Con el tema de la “incorrección política” existe desde hace algún tiempo una corriente similar a la que equipara ser sincero a maleducado. Deberían llamarlo facha trasnochado, sin más; aunque ellos quieran jugar a ser neoliberales con retazos punk. Además, creo que se entendería mucho mejor la canción (el poema): cambien el título “Political incorrectness” y verán como todo cobra sentido.
Salu2.
¿Y que tiene de malo escuchar a Serrat, que es totalmente atemporal? El Loco a veces no sabe ni lo que dice. Por cierto, el disco es bastante flojo, y su personaje empieza a oler bastante mal.
No veo el machismo por ningún lado… Luis Alberto de Cuenca es uno de nuestros más grandes poetas, y sus letras tienen muchas veces una ironía que veo que muchos no captan. No he escuchado el disco entero aún (solo el adelanto que hay por youtube) pero tiene muy buena pinta.
No soy un gran fan de Loquillo, pero me alegro de que haya grabado este disco!
Me considero un defensor e incluso eso que llaman “fan” del Loco, me he tragado sus últimos conciertos por Catalunya, pagando o gratis, porque sí, él recibe esas subvenciones que tanto critica y toca en conciertos de fiesta mayor, unas críticas que sigo sin entender y que, fuera de lugar y de contexto repite una y otra vez.
Los tiempos cambian Loco, no puedes vivir del pasado y mostrar ese odio interior cada vez que te hacen una entrevista, olvida la política y las críticas fáciles, sólo generas más odio e incompresión, haciendo que parte de tu público nos avergoncemos de tus declaraciones.
Eras un tipo de la calle que vivía su canción, ahora cada vez te alejas más de la calle, de tu canción y de algunos de tus seguidores, los cuales podemos decirte a ciencia cierta lo que SÍ sigue sintiendo el pueblo catalán, independentista o no.
Jorge, estoy bastante de acuerdo contigo. Esto es machismo y del peor. Soy seguidor de Loquillo (que no fan de esos ciegos que le siguen como a un general en el campo de batalla) pero este disco ya lo he abandonado. Me ha decepcionado por completo. Las letras son misóginas por lo tanto machistas, e impresentables (Nuestra Vecina es repugnante). Además de claramente de derechas, como se puede ver en esa defensa de Occidente que dice en la entrevista el Loco. Eso no es una defensa de Occidente, es defender las teorías de la extrema derecha negando el cambio climático y la destrucción del planeta, y lo del multiculturalismo como un nuevo fascismo, de juzgado de guardia. ¿Están defendiendo “la raza”? No es una canción punk, es una canción de derechas.
También es verdad que Sopeña no ha estado muy inspirado y hay canciones como El Encuentro que aburren mucho (por no hablar de la letra).
Por lo demás, tras leer dos veces la muy interesante entrevista, llego a la conclusión de que el Loco se ha transformado en un señor de derechas, quizás de tanto juntarse con Luis Alberto de Cuenca, Federico Jiménez Losantos o Arturo Pérez Reverte. Su discurso actual es el de la derecha, sin más.
A mí que no me espere en los conciertos para oírle cantar estas cosas tan impresentables. ¿Este es el mismo señor que hizo Mujeres en Pie de Guerra? ¿Era mentira aquello?
Iré a ver esta gira porque me interesa el cambio de concepto y de repertorio, en especial por “La vida por delante” y “Con elegancia”. Lo agradezco porque no me veo capaz de volver a escuchar “Todo el mundo ama a Isabel”, “Arte y ensayo” o “Las chicas del Roxy” hasta dentro de unos años, ya me saturan.
Pero estoy apurando las escuchas de “Su nombre era el de todas las mujeres” antes de extraviarlo en la estantería y no volver a escucharlo nunca más. Es una obra colectiva, en efecto, porque su falta de inspiración también lo es: Sopeña ha dado su melodías más narcóticas y Stinus su producción más anodina.
Y sí, es continuista con “Balmoral” porque sigue moviéndose en ese universo de coctelerías añejas, femmes fatales viejunas y pitilleras que tanto fascina al Loco. Solo que en esta ocasión impregnado de una misoginia rampante: es casi cómico que haya estado una década sin tocar en directo “La mataré” (nunca estuve a favor de esa autocensura) y ahora haga una obra conceptual sobre el tema. “Nuestra vecina” parece un cruce entre aquella y “Espiando a mi vecina” de Un pingüino en mi ascensor, cantada a la manera de Jaime Urrutia. De hecho, todo el disco parece cantado por Urrutia.
Cuando haces una canción sobre algo estás adoptando la voz de un personaje; cuando enhebras una obra completa sobre ello, aunque no hayas compuesto las letras, las asumes como propias. No digo que el Loco o Luis Alberto de Cuenca sean machistas, pero la obra conjunta que han parido lo es. Y aún peor, es mediocre y aburrida.
Decían en su web antes de que saliera el disco: “El disco de poesía con las guitarras más furiosas jamás grabado”. Bueno, pues lo habéis conseguido, ya me lo he comprado; pero ojito con las mentiras, que son pan para hoy y hambre para mañana.