La cara oculta de las canciones: ‘A whiter shade of pale’, una fiesta surrealista por Procol Harum

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“John Lennon la escuchaba una y otra vez, Brian Wilson la imagina como su marcha funeraria y a Billy Joel le hacía viajar sin moverse del sitio aunque no la entendiera”

Antes de que Procol Harum lanzara su primera canción, Keith Reid escuchó en una fiesta una frase que se le quedó grabada en la mente. Aquella expresión, sumada a un poco de surrealismo y otro poco de Bach, dio lugar al tema más recordado del grupo: ‘A whiter shade of pale’.

 

Una sección de HÉCTOR SÁNCHEZ.

 

Keith Reid no sabía tocar ningún instrumento, pero sus poesías y sus textos estaban repletos de ideas e imágenes. Gary Brooker tenía experiencia musical gracias a su primer grupo, The Paramounts, pero para su nuevo proyecto necesitaba un letrista. El productor y mánager Guy Stevens los presentó y a Brooker le gustaron los textos de Reid: “Cuando conocí a Keith, vi sus letras y pensé: ‘Me gustaría componer algo para ellas’. No eran muy obvias, pero eso no era un problema. No hace falta que entiendas lo que quiere decir, basta con comunicar una atmósfera”. De esta unión nació Procol Harum. Aunque la banda publicó más de diez álbumes durante su trayectoria, el nombre de Procol Harum está unido a una canción: ‘A whiter shade of pale’. En un principio, el tema era solo un esbozo más dentro del trabajo de Keith Reid: “Yo escribía a todas horas. ‘A whiter shade of pale’ era solo otro montón de letras. Tenía la expresión ‘a whiter shade of pale’ para empezar y sabía que de ahí surgiría una canción. Es como un rompecabezas en el que tienes una pieza, después tienes que hacer que las otras encajen”. Reid encontró esta primera pieza del puzle en una fiesta a la que asistió. Había mucha gente presente en el evento pero dos personas entre la multitud llamaron la atención del letrista: “Un tipo se acercó a una chica y le dijo: ‘Estás más pálida que el blanco’. Esa frase se me quedó grabada en la mente. Ojalá la hubiera dicho yo”.

Con este punto de partida, Reid fue completando la imagen de aquel rompecabezas a partir de las frases surrealistas que se le iban ocurriendo, y aunque la letra pudiera parecer extraña, para su autor tenía sentido: “En realidad, es una especie de película que intenta evocar un ánimo y contar una historia. Trata sobre una relación. Hay personajes, hay una localización y hay un viaje. Sientes el sonido de la habitación y la sensación de la habitación y el olor de la habitación. Pero desde luego hay un viaje, no es una colección de versos puestos juntos. Tiene un hilo conductor”. Para Gary Brooker, el contenido del tema estaba claro: “‘A whiter shade of pale’ parecía tratar sobre dos personas, incluso sobre una relación. Es un recuerdo. Hay una despedida y una tristeza por ello. Sentir el alma de esas letras a través de la voz, hacer que la gente sienta eso, es un logro”. A través de esta canción, Keith Reid tenía como objetivos no solo narrar una historia clásica de abandono, sino que además pretendía despertar una sensación en el oyente: “Intentaba tanto evocar un estado de ánimo como contar una historia sencilla de ‘chica deja a chico’. Con ‘the ceiling flying away’ y ‘the room humming harder’ (‘el techo volando’ y ‘la habitación resonando más alto’) quería dibujar una imagen de esa escena. No intentaba ser misterioso con esas imágenes, no intentaba ser evocador. Supongo que lo que describo parece una escena decadente. Pero por entonces yo era demasiado joven como para haber experimentado la decadencia, así que quizá estuviera fumando cuando la concebí, pero no cuando lo escribí. Está influida por los libros, no por las drogas”.

La letra no solo surgió de libros o de charlas en fiestas. Según su autor, la Nouvelle Vague también dejó su impronta: “Solía ver muchas películas francesas en la Academia en Oxford Street (Londres). ‘Pierrot el loco’ me impresionó, y también ‘El año pasado en Marienbad’. También me influyó mucho el surrealismo, Magritte y Dalí. Se puede dibujar una línea entre las fracturas narrativas, el sentimiento de esas películas francesas y ‘A whiter shade of pale’”. También lo hizo la música de la época: “Llevaba escuchando música desde que tenía 10 años, desde el 56 al 66, los Beatles, Dylan, la Stax, Ray Charles… La época de ‘A whiter shade of pale’ era la culminación de esos diez años de escuchas. Pero la mayor influencia fue Dylan. Podía ver cómo jugaba con las palabras”. Aunque el resultado final de la letra fue dos estrofas y un estribillo, en la primera versión Reid escribió cuatro estrofas: “Originalmente era el doble de larga porque en aquel momento estaban de moda las canciones largas, como las de Dylan o ‘Hey Jude’, de los Beatles. Así que quería escribir una canción muy larga. Pero cuando empezamos a familiarizarnos con ella y a prepararla para grabar, una de las estrofas se quedó fuera de forma natural, prescindimos de ella muy pronto durante el proceso. Nos parecía que era un poco larga porque la canción duraba cerca de unos diez minutos”. Tres estrofas todavía parecían excesivas y a Keith Reid no le quedó más remedio que reducirla a dos: “Estábamos ensayando con tres estrofas, y ya duraba unos siete minutos, así que nuestro productor nos dijo: ‘Mirad, si queréis tener difusión en la radio, si queréis que ese disco sea viable, probablemente deberíais quitar una estrofa’. Y así lo hicimos. No me sentó mal porque parecía funcionar bien. No me importó”. Las dos estrofas perdidas no fueron del todo trabajo en vano ya que Procol Harum las guardó para interpretar la canción completa en sus actuaciones en directo.

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Mientras Keith Reid perfilaba la letra, Gary Brooker [en la imagen aparecen ambos juntos] se encargaba de la música. A Brooker le encantó lo que Reid estaba haciendo: “Recuerdo el día en que llegó: cuatro estrofas muy largas. Pensé: ‘Aquí hay algo’. Estaba en el piano cuando las leí, y ya se me había ocurrido una idea musical. En un par de horas ya encajaba con la letra. Fue una especie de prodigio”. Y a Reid también le impresionó el trabajo del músico: “Cuando escuché lo que Gary estaba haciendo con ella, me pareció bien. Sentimos que teníamos algo muy importante. En cuanto la tocábamos para quien fuera, obteníamos una respuesta inmediata. En el ensayo añadimos la instrumentación. Teníamos la idea de que el sonido de Procol Harum eran el órgano Hammond, el piano y la guitarra de blues. Ninguna otra banda tenía eso; nos dio un sonido muy potente”. Además de rock y de rhythm & blues, Gary Brooker estaba acostumbrado a escuchar otros tipos de música como jazz y clásica. Brooker reconoció la influencia de la música clásica, y en especial de Johann Sebastian Bach, en la composición de la canción: “Si sigues los acordes, hay un acorde o dos del ‘Aria para la cuerda de Sol’ de Bach antes de que cambie. Sólo fue necesaria esa chispa. No fui consciente de la combinación de rock con música clásica, pero la música de Bach estaba dentro de mí”.

 

 

‘A whiter shade of pale’ fue lanzado en 1967 como el primer single de la banda y se incluyó la versión estadounidense de su primer trabajo, llamado como ellos, “Procol Harum”, que no aparecía en la versión británica. Por muchas canciones que incluyera el álbum o por muchas canciones que Procol Harum publicara después, ninguna superaría a ‘A whiter shade of pale’. El tema se hizo más conocido que el propio grupo. Gary Brooker reflexionó sobre el éxito: “¿Qué es un éxito? Cualquier canción que la gente haga suya inmediatamente y se quede con ellos durante un tiempo. Lo que sucede con una canción que se convierte en un éxito es que la gente quiere escucharla otra vez, tiene que escucharla otra vez. Por lo tanto, requiere lo que nosotros llamamos ‘ganchos’. Y los ganchos pueden ser todo tipo de cosas, pueden ser un pequeño cambio dentro de la canción. A menudo, las personas que no son músicos, los productores y la gente de las compañías discográficas, son los que deciden cuál es el gancho. Y puede ser una parte insignificante de la canción para ti, pero de repente es la parte de la canción que te atrapa. Esa es la parte que te engancha y que te mantiene dentro de ella. Así que si estás pensando en un single, tienes que tener ganchos y también tienes que tener algo que sea diferente a todo lo demás. Creo que ‘A whiter shade of pale’ entra en esta categoría (…) No siempre queremos lo que escuchamos la semana pasada. Eso no quiere decir que seguir las modas es lo que convierta algo en un éxito, a menudo suele ser al revés. El hecho de ir adonde ningún hombre se ha atrevido a ir antes”.

Pero Keith Reid y Gary Brooker no fueron los únicos que firmaron este clásico y, desde 2009, el organista Matthew Fisher figura como autor en los créditos de la canción. Fisher acudió a los tribunales para reclamar sus royalties como intérprete de la parte del órgano y la decisión fue unánime, consiguiendo el 40% de los derechos de autor. “Quería que todo el mundo conociera mi participación en la autoría”, comentó Matthew Fisher una vez que ganó el caso.

Más allá de los problemas judiciales, ‘A whiter shade of pale’ es todo un clásico. Además de compartir la palabra “fandango”, tiene el honor de ser la canción que más veces se ha emitido en las emisoras británicas junto a ‘Bohemian Rhapsody’ de Queen. John Lennon la escuchaba una y otra vez, Brian Wilson la imagina como su marcha funeraria y a Billy Joel le hacía viajar sin moverse del sitio aunque no la entendiera: “Sonaba distinta a cualquier cosa que ponían en la radio en aquel momento. La parte del órgano de Matthew Fisher era la parte principal del disco. Tenía un elemento de música clásica; no sabía de lo que hablaba la letra, pero me transportaba a otro lugar, era evocadora. Hay mucha música que te habla”. Keith Reid y Gary Brooker lo consiguieron: nadie entendía de lo que estaban hablando, pero todos caían atrapados en una sensación.

Anterior entrega de La cara oculta de las canciones: ‘September’, de Earth, Wind & Fire, clásico de la disco music.

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