J. Teixi Band: Sencillez con sabor a clásico

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“No entendemos que todo el movimiento de bandas de soul de España canten en inglés. Eso me convertiría en la “cara b” de las cientos de bandas que hacen lo mismo en Estados Unidos”

Desde la trinchera del rythm and blues, pero siempre defendiendo el género en castellano, J. Teixi Band añaden un nuevo disco a su larga carrera como banda, iniciada en 1999 tras la disolución de Mermelada. Javier Teixidor nos habla de su nuevo disco, “Desde el tren”, en esta entrevista de Arancha Moreno.

 

Texto: ARANCHA MORENO.

 

 

Sin renunciar a sus orígenes de música norteamericana, amparados en el rythm and blues, el soul y el rock clásico, pero siempre cantando en castellano. Esos son los puntos de anclaje de la banda de Javier Teixidor, formada tras la disolución de Mermelada junto a exmiembros de Los Elegantes. Debutaron como la J. Teixi Band en 1999, con “Atrapado”, y desde entonces han facturado once elepés, el último de ellos “Desde el tren” (Warner, 2016), en el que versionan en nuestro idioma a Dylan y a The Fabulous Thunderbirds. Un disco grabado en los estudios Red Led y producido por ellos mismos en el que siguen ahondando en la raíz del género desde la sencillez con una energía muy cercana al directo. Aunque, como dice Javier, estudio y escenario son dos ambientes bien diferentes, escuchar el disco despierta la curiosidad de descubrir cómo suenan cuando se enfrentan al público, algo que ocurrirá el próximo 7 de diciembre en la sala Siroco de Madrid. De todo ello hablamos con Javier Teixidor, su alma mater.

 

El año pasado celebrabais la edición remasterizada de “Coge el tren” (Sony), el primer disco en vinilo que publicó Mermelada en 1979. El título del nuevo trabajo parece un guiño a vuestro debut: “Desde el tren”. ¿Causalidad o casualidad?
Un poco de todo. Hay dos razones: consideramos que cogimos el tren que pasó por nuestras vidas hace unos cuantos años, el tren de la música. Por otro lado, era para reivindicar una de las canciones del disco, la que da título, quizá la primera que se compuso para este álbum. No es un reflejo general, porque en el disco hay bastante luz y es bastante divertido, pero esa canción nació viendo imágenes estúpidas y desagradables de lo que está pasando en las fronteras de Europa. Increíblemente, para subirse a un tren hay que pedir permiso si vienes huyendo de una guerra. De una situación tan cruel y desesperada surgió esa canción, que no ha cubierto de pesimismo el disco, diría que afortunadamente. Es un disco optimista con letras potentes.

 

Precisamente iba a preguntarte por el carácter social de las letras, ya que también habéis adaptado al castellano un tema de Bob Dylan, ‘Qué vendéis’, que va en esa línea crítica: “¿Qué vendéis a un falso profeta / que os da el alma en parcelas?”. ¿Os interesa ir más allá de la esfera personal?
Sí, reivindicamos que el rock se utilice como arma social, incluso política. Creo que las letras han ido desvariando en el mainstream del pop, son una mierda en general, hay muchos clichés. Creo que en la música española hay muy pocos grupos que tengan letras que digan cosas, que planteen situaciones reales. No olvidamos que el rock and roll es algo lúdico y divertido, no hemos sido un grupo de “mensajes”, pero sí tienes que reflejar un poco lo que pasa, al menos en algunas canciones.

 

Han pasado tres años desde “Grandes huesos negros” (Warner, 2013). ¿Qué habéis hecho este tiempo, en qué contexto habéis preparado “Desde el tren”?
Cuando acabamos “Grandes huesos negros” nos quedamos un poco vacíos y a la vez muy satisfechos. Creemos que fue un gran disco, lo dejamos respirar un poco, y a la banda también. Hubo una gira a propósito de la reedición del primer álbum en vinilo de “Coge el tren”, hicimos 14 fechas el año pasado, y estar en la carretera y tocar nos sirvió para empezar a componer y trabajar en el estudio. Este álbum es el resultado de ese año y medio o dos de componer y hacer un poco de criba en el local.

 

Si el disco se ha gestado entre conciertos, y habéis estado trabajándolo en el local de ensayo ¿empezasteis componiendo la música, o hubo otro punto de arranque?
Se parte generalmente de una idea. Quería hacer un disco fácil en el sentido de volver un poco a las raíces, coger nuestras influencias más importantes del soul, del blues, del rock y plasmarlas de una manera lo más sencilla posible, intentar hacer los arreglos de forma sencilla. De ahí se partió. Intentamos trasladar una vuelta a las raíces, a la simpleza en la composición.

 

Es una reivindicación que ya habéis defendido en discos anteriores: el “menos es más”, crear algo sencillo es a veces más difícil que componer algo complejo.
Sí, es lo más difícil. Tenemos experiencia para saber que algo, cuanto más sencillo, a la vez es más complejo que llegue a la gente. Esto es un camino largo, por fácil que te parezca una canción detrás de ella hay un trabajo muy duro. No es tan fácil como parece.

 

Hablas de una vuelta a las raíces. ¿Qué discos teníais cerca mientras alumbrábais esta colección de canciones?
Debo ser la bruja Lola, o algo así, porque me dio por redescubrir la discografía más desconocida de Bob Dylan, todos esos discos que ha sacado, la serie Bootleg, discos piratas, grabaciones inéditas… y he disfrutado muchísimo escuchando canciones maravillosas que no han visto la luz, o no las ha tratado bien la vida. Ha sido apasionante. Quizá no se ha traducido en exceso en el disco, pero de ahí nació la idea de hacer esa versión de Dylan de ‘Seven days’.

 

En ese recorrido por la discografía menos conocida de Dylan, ¿por qué elegisteis ‘Seven days’?
Es un tema que siempre me gustó mucho, lo descubrí en una versión que hizo Ron Wood en un sencillo que sacó. Él la hizo como suya y la interpretaba en directo siempre que hacía giras en solitario, con Bob Dylan y artistas de blues con los que solía tocar. Es una canción que siempre estaba ahí en los ensayos, en nuestra mente, y ahora coincidió todo. Me dio por escuchar esos viejos álbumes, teníamos esa canción dentro del repertorio y era su momento. ¡Luego vino lo del Nobel, ya!

 

Hay crítica a las fronteras de Europa, y en esta versión de Dylan. ¿Qué otros temas aborda este disco?
Hay tres: el amor, el odio y el desprecio, esas son las tres claves cuando te pones a escribir una canción. Algunas hablan de amor, otras de desprecio y otras de odio. Se habla de la cotidianeidad de la vida. Hay gente que ve la realidad social y le llaman loco por decir lo que ve, por contar la realidad.

 

Para presentar esta colección de canciones nuevas habéis escogido otra adaptación en castellano: ‘Stand back’, de The Fabulous Thunderbirds, un tema incluido en “Hot number” (1987). ¿Cómo surge?
Es nuestro homenaje a Kim Wilson, el cantante armonicista de los Fabulous Thunderbirds, una institución dentro del panorama de la música americana. Han pasado cientos de músicos por su grupo, y él mantiene esa bandera del soul y el blues en Estados Unidos. Es un personaje muy querido para nosotros, es una canción que siempre nos gustó, los arreglos de vientos son impresionantes. Nos gustó mucho la idea de hacer la versión.

 

 

En una entrevista que te hizo Juan Puchades hace tres años, comentaste que escribir te ha curado de dolores del alma muy profundos. ¿Te ha ocurrido en este trabajo también?
Bueno, escribir es una redención continua. A la hora de sacar letras te salen demonios que tienes dentro y creías que estaban curados. Me hablabas antes de la entrevista de la importancia de las redes sociales, yo me comunico a través de los discos. Quizá la música es la forma que tengo de curarme, o de ver cosas que pensaba que estaban curadas y no lo estaban. Te sorprende que todo tenga un sentido.

 

Los propios autores a veces no descubrís lo que estáis abordando hasta que pasa un tiempo.
Exactamente, eso ocurre.

 

En “Grandes huesos negros” os referíais a un sonido más caluroso y pantanoso. ¿Cómo definirías el sonido de “Desde el tren”?
Creo que es un sonido sólido, está como fuerte, tiene músculo. Quizá sea más duro que el anterior. A veces no es buscado, a la hora de tocar y hacer la producción nace así, este venía con esas pintas y se ha confirmado, es un disco sólido que para nosotros no tiene desperdicio.

 

Para la grabación habéis contado con una sección de vientos dirigida por Juan Muro: saxo, trombón y trompeta. ¿Compusisteis la música pensando en la sección de vientos desde el principio, o decidisteis añadirlo después?
No queremos ser esclavos de los vientos, se incorporan a medida que se van componiendo los temas y vemos que van a aportar algo. De hecho en muchos conciertos vamos sin ellos, depende de los locales. Intentamos que las canciones funcionen sin los vientos, pero aportaron una tremenda fuerza y una tremenda calidad. No es buscado, los temas salen y vamos viendo la opción de que estén o no estén.

 

En el álbum también colabora Juanma del Olmo en algunas guitarras. Los viejos puentes entre Mermelada y Los Elegantes siguen siendo sólidos…
Sí, somos amigos desde la infancia y hemos compartido toda la vida musical juntos, a veces hay más Elegantes que de Mermelada en el escenario, estamos siempre juntos.

 

Tenéis unas referencias muy clásicas, os movéis entre el rock, el rythm and blues y el soul en la mayoría de las composiciones. Nuestro compañero Edu Izquierdo va más allá en su crítica del disco, y encuentra rock semifronterizo en ‘Rosas rojas’, country-rock trotón en ‘20 días’, soul-rock desenfrenado en ‘Estoy lejos’ y rock clásico de toda la vida en ‘Buscando un amor’. ¿Os identificáis con estas referencias?
Es música de J. Teixi Band, tenemos ya nuestro sonido, la gente nos identifica rápido cuando suenan unos acordes. Hacemos rythm and blues, que es un paraguas en el que se mete todo esto: el soul, el blues, el rock… tocamos todos los palos pero dentro de un sonido, el sonido de la J. Teixi Band.

 

Ese guiño fronterizo también lo veo en ‘Falso amor’, en el que se alude a la infidelidad, y la voz puede transmitir cierto dolor, pero la música no es oscura, parece un un abrazo cálido, especialmente en esos coros del final, casi alegres. Es lo que decías antes: el tema del título es más doloroso, pero en general es un álbum luminoso.
No queríamos hacer un disco gris, al revés, la portada ya te lo indica: hay muchos colores. Hay dos o tres canciones que dicen cosas que no son tan agradables, pero para que la gente lo escuche. Somos una banda de directo y nos gusta hacer canciones desde un punto de vista lúdico, aunque las letras tienen que reflejar las cosas que pasan día a día.

 

Ya que hablas de la portada, es cierto que es un derroche de color. ¿Quién es el autor?
Pedro Delgado, es nuestro maquetador oficial, durante los años 80 hizo el 70% de las portadas de este país, tuvo un trabajo alucinante, ahora está medio retirado, es mi amigo y desde hace años nos hace el trabajo de las portadas. Es algo que nos gusta cuidar mucho, como parte del trabajo artístico. No reconocemos que un disco salga sin nuestra participación de todo el proceso.

 

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“Para grabar discos en directo hay que hacerlo en un local en condiciones, a ser posible de noche, con mucho calor dentro y mucho frío fuera, y con gente que te ayude”

 

Volviendo a las canciones, el disco termina con dos temas en directo: ‘Estoy loco’ y ‘Quiero pronto’, dos temas que tocasteis en las salas madrileñas Honky Tonk y El Sol. Si no fuera por los aplausos del final, no se desmarcarían mucho del resto, ya que en el estudio habéis conseguido una energía muy similar. El disco entero suena como si fuera un directo.
Sí, es un poco lo que buscábamos: un sonido sencillo, con los elementos que la gente se va a encontrar en el escenario, con una producción muy efectiva. Llevamos años intentándolo y creo que se ha conseguido. No es un directo, pero suena a directo. Esos dos últimos temas se grabaron durante la gira de “Grandes huesos negros”, grabamos varios conciertos y sacamos esas tomas. Esas dos canciones las grabamos también en el estudio, pero nos gustaron más las que hicimos en directo, porque es único. Hacer un directo en el estudio es muy complicado, que parezca eso es muy difícil: tienes que ser muy natural, tener cuidado, tenerlo muy claro, a lo mejor haces arreglos o repites cosas que crees que van a sumar y a lo mejor le quitan frescura. Ese es un proceso muy duro.

 

La base, eso sí, la grabáis en directo en el estudio.
Sí, pero en el estudio se hacen discos de estudio. Para grabar discos en directo hay que hacerlo en un local en condiciones, a ser posible de noche, con mucho calor dentro y mucho frío fuera, y con gente que te ayude. Esa atmósfera no se repite nunca en un estudio, nuestra forma de trabajo no es hacer un directo en estudio porque sería imposible, si se falla se repite, pero ese es el trabajo: conseguir un sonido, un feeling en un estudio. En los estudios que quedan en Madrid, que no son grandes, tampoco puedes sentirte igual de cómodo que en un escenario. El estudio es el estudio, y el directo es el directo (ríe).

 

Hablas con frecuencia del local de ensayo. Sois ya bastante veteranos en esta industria, ¿soléis trabajar mucho en el local, ensayáis mucho?
Sí, bueno, no somos locos de ensayar, cada uno trabaja en su casa también, pero cuando tenemos un proyecto nos gusta que esté bien. Estamos preparando la gira y es un trabajo que hay que hacer en el local. Una vez lo tienes machacado no lo vas a volver a ensayar, pasa como con la comida: recalentarla mucho no es bueno, tienes que mantener la frescura de los temas. Una vez tienes el show montado, es tocarlo. Es por épocas. Antes de grabar un disco lo montamos dos o tres meses en el local, es un trabajo intenso, pero luego ya no: cuando está montado, tira para adelante.

 

Sois ya maestros en este ejercicio de abordar el soul y la música negra sin renunciar al castellano. ¿Renunciar al inglés es complicado o es lo natural?
Para nosotros es lo natural, no entendemos que todo el movimiento de bandas de soul de España canten en inglés. Eso me convertiría en la “cara b” de las cientos de bandas que hacen lo mismo en Estados Unidos. Tenemos una identidad, el castellano, y nos gusta diferenciarnos con ella. Yo hablo inglés, pero creo que el castellano es una seña del propio grupo, una seña que sería bueno perpetuar dentro del rock nacional.

 

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Con un sonido como este, ¿no os planteáis girar fuera de España?
En México tenemos una cantidad importante de seguidores, de cara al año que viene es posible que hagamos algún viaje de promoción y después algunos conciertos. Estamos detectando una gran afición, nos llegan cosas desde allí, está gustando mucho. Donde más se ven los vídeos, después de España, es en México. Warner México está también interesada. Además, utilizamos mucho el acordeón. En este disco lo usamos en un tema, ‘Rosas rojas’, pero a lo largo de nuestra historia siempre lo hemos incorporado, y allí es como un instrumento nacional. Hay una propuesta de hacer un disco con las canciones en las que utilizamos el acordeón, para introducir allí a la banda. Es un proyecto que estamos valorando y viendo si lo hacemos.

 

El disco está dedicado a vuestras familias, pero también a B.B. King por los servicios prestados, o sea, por inyectaros la música en las venas. ¿Un agradecimiento a los servicios prestados?
Sí, B.B. King fue el guitarrista que más me emocionó cuando le descubrí, el embajador del blues en el mundo, un tipo infatigable, hacía 250 conciertos al año, se pasaba la vida encima de un escenario. Fue alguien que nos motivó muchísimo. Mi primer concierto lo vi en 1978, en Zaragoza, y desde entonces he ido a verle siempre que he podido, por lo que transmitía, por la entrega, el sonido… siempre fue un gran amigo, aunque no tuve la oportunidad de conocerle personalmente.

 

Entramos ya en el terreno de los directos. ¿Tenéis cerrada la agenda de las presentaciones de “Desde el tren”?
Estamos empezando, en Madrid haremos un concierto presentación el 7 de diciembre en Siroco, un sitio pequeño con entradas limitadas. Me gusta mucho el sitio, hicimos un concierto allí el año pasado y nos lo pasamos muy bien. Repetiremos en enero o febrero. A partir de ahí estamos cerrando Valencia, Bilbao, San Sebastián… haremos nuestro circuito habitual hasta finales del año que viene o principios del otro.

 

¿Esos son vuestros próximos pasos?
Estamos con los directos, estamos acabando de ensayar el show, va a haber sorpresas, quizá temas de antes, de Mermelada… tiene una pinta muy buena y nos lo vamos a pasar muy bien.

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