El disco del día: Bat for Lashes

Autor:

«Un disco que va a dedicado a quienes valoren la potencia expresiva, emocional, de las voces femeninas más preciosistas»

Bat for Lashes
«The haunted man»
PARLOPHONE

 

 

Texto: CÉSAR PRIETO.

 

 

 

Dicen que Natasha Khan tiene una voz que puede colocarse en parangón a las de Kate Bush o Bjork; desde luego, no se trata de establecer comparaciones que a veces pueden no tener mucho sentido, pero sí que es cierto que satisfará sobremanera a los degustadores de los timbres en que se modula y el canto aparece pleno, arrebatado, tan cercano a veces a chillido de un cuchillo como al susurro más desgarrado. De hecho, parece que instrumentaciones, arreglos y estructuras de las canciones de Bat for Lashes (la misma Natasha Khan) están al servicio de su garganta en una producción que, por otra parte, resulta imaginativa.

Ha sido este tercer disco (editado hace unas semanas y que ahora recuperamos) de la británica difícil de gestar y una emoción pura parece envolver algunas canciones; ‘Laura’, por ejemplo, la escogida como single, despliega todos los matices de la voz desnuda subrayada únicamente con un piano, pero es que en cada quiebro esa voz asalta al corazón. Por lo demás, el resto de temas juegan con la electrónica barroca y los cientos de detalles preciosistas que conforman una balanza entre el misticismo –¿sería irreverencia percibir que en ocasiones se acerca a Enya?– y lo emotivo.

‘Lilies’ es la carta de presentación de disco, saltarina, bien modulada y con un crescendo final de antología. De hecho, sabe cuidar extremadamente el final de las canciones y el mundo de hadas que es ‘Horses of the sun’ concluye con cascadas de colorido. En ocasiones, como en ‘All your gold’, la calidez de la canción pide casi resolverse con una base rítmica más soul y menos artificial, aunque ya se acompaña de algunos tambores tribales.

Pese a que el disco posee una personalidad fuera de toda duda, los dejes a lo Björk aparecen en un par de canciones y ‘Oh Yeah’ o ‘Winter Fields’, ésta con unos violines que ofrecen un aire más clásico, se deslizan entre esos fraseos cortos de la islandesa y concluyen como en ella con ese desgarro de la viscera. Es curioso, Bat for Lashes parece justo en la frontera, ‘Marilyn’ puede gustar tanto a los amantes del mainstream más exquisito como a los del indie más lírico, quizás se quede en terreno de nadie, pero por lo menos busca soluciones originales en los límites de ambas estéticas; de hecho, las tres canciones finales son, mejores o peores, exploraciones dance. En todo caso es un disco que va a dedicado a quienes valoren la potencia expresiva, emocional, de las voces femeninas más preciosistas.

Anterior disco del día: BSO de «The Hobbit: An unexpected journey», de Howard Shore.

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