Discos: “Yesterday always knew”, de The Maharajas

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“The Maharajas podrían pasar por ser la banda más importante del power pop de guitarras en Europa”

the-maharajas-20-11-14

The Maharajas
“Yesterday always knew”
SOUND POLLUTION

 

Texto: EDUARDO IZQUIERDO.

 

La banda de Estocolmo The Maharajas se separa notablemente de lo que habitualmente se engloba dentro el cajón del rock escandinavo. Si bien es cierto que alguna influencia debe necesariamente observarse en su música, aunque sea solo por proximidad geográfica, de aquella tendencia que floreció en el norte de Europa en los años noventa con bandas como Gluecifer, Turbonegro o Backyard Babies como cabezas visibles, también lo es que mientras estas buscaban en el sonido de los setenta y el punk sus señas de identidad (Stooges, MC5, Jello Biafra), Jens Lindberg y los suyos extendían su mirada más allá para llegar a los sesenta y tenían en los Sonics o los Raspberries la raíz de un árbol genealógico que se ramificaba también en nombres como The Buzzcocks, The Nerves o The Beat. Claro, lo has adivinado si es que su nombre no estaba ya entre tus favoritos. The Maharajas tienen en el power pop de guitarras su marca de fábrica. Y apunto ese si no los has conocido anteriormente porque podrían pasar por ser la banda más importante del género en Europa, galardón que probablemente deberían compartir con los austríacos Staggers.

Con su habitual mezcla de garage y rock and roll llega “Yesterday always knew”, el que ya es su quinto disco y en el que las influencias de gente como The Kinks, The Jam o The Who se unen a los citados anteriormente para ir apareciendo a lo largo de sus catorce canciones sin ningún tipo de rubor. El álbum tiene todo lo que puedes esperar de él: buenas melodías, canciones adictivas, guitarras afiladas y un espíritu cercano al del rock and roll más seminal. ‘Nothing in return’, ‘Are you ready to shop?’ o ‘Take me home’ son buena prueba de ello, aunque el trabajo no baja el nivel en ningún momento y se convierte en uno de esos anfetamínicos artefactos que tan bien van en momentos de bajón vital. One, two, three, four…

Anterior crítica de discos: “Beatitude #9″, de The Orchids.

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