Discos: “Chocolate con ají”, de Daniel Puente Encina

Autor:

“Algunos considerarán este como un álbum directo, de música destinada a calar desde la primera escucha”

daniel-puente-encina-19-08-14

 

Daniel Puente Encina
“Chocolate con ají”
POLVOROSA

 

 

Texto: EDUARDO IZQUIERDO.

 

 

No negaré que la escucha del primer disco del chileno Daniel Puente Encina bautizado con el certero nombre de “Disparo” en 2012 causó en mí un impacto más inmediato que este reciente “Chocolate con ají”. Ligeramente descolocado en las primeras pasadas de esa extraña mezcla de blues, country y folk con sonidos latinos y hasta hip hop, ausentes en su trabajo anterior, he necesitado de tesón y escuchas sucesivas para acabar valorando como se merece esta nueva entrega del que fuera líder de Polvorosa. La conclusión, eso sí, es más que positiva. Y es curioso, porque algunos considerarán este como un álbum directo, de música destinada a calar desde la primera escucha, a funcionar en las radiofórmulas, pero quizá es eso lo que lo ha hecho más complicado para mí, que tenía entre mis favoritas del músico aquellas piezas más austeras y cercanas a sonidos norteamericanos.

Leo por la red, antes de pincharlo por primera vez, que el disco está cargado de música latina, baladas indie pop y hip hop, y no puedo evitar tragar saliva y prepararme para el desastre. Por suerte, no hay para tanto y aunque el músico juega con todo lo que se le pasa por la cabeza, sabe convertir esa amplitud creativa en algo digno de ser tenido en cuenta. Y tiene mérito, porque discos que salieron de las mismas coordenadas bordean el pastiche o directamente la infumabilidad sin ningún rubor. No es el caso. Puente Encina logra que servidor se sienta atraído por el hip hop de ‘El gato y el ratón’, por el funky soul de ‘Coolhunter’, por el tango de ‘Siluetas’ o por la samba de ‘En el Centro’, aunque vuelve ser cuando suena más rural y yanqui cuando vuelve a cautivarme una vez más. Por eso me quedo con ‘Odd desire’ y su olor a Tom Waits, con el rock garajero de ‘Ascensión’ o con la fronteriza ‘Freire’. Arriesga y, de momento, sale bien parado, pero que no se pase de frenada.

Anterior crítica de discos: “Granada”, de Sílvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró.

Artículos relacionados