“…And out come the wolves” (1995), de Rancid

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OPERACIÓN RESCATE

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“Nunca han vuelto a conseguir el éxito que lograron con este álbum. Este es su gran disco, su obra magna”

 

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Rancid
“…And out come the wolves”
EPITAPH, 1995

 

Texto: EDUARDO IZQUIERDO.

 

Si The Clash hubieran sido yanquis y hubieran aparecido en los noventa, seguramente se hubieran llamado Rancid y “London calling” se titularía “…And out come the wolves”. Estamos hablando de uno de los grupos esenciales en el resurgir del punk rock en la citada década, una banda imprescindible para entender que grupos como Bad Religion, Green Day, The Offspring o NOFX pudieran compartir listas de éxito con bandas de nuevos estilos como el grunge o el americana.

Tim Armstrong, Lars Frederiksen, Matt Freeman y Brett Reed arrancan la historia de Rancid en 1991. Armstrong, un apasionado del hardcore, anda metido en graves problemas con el alcohol, y como parte de su proceso de rehabilitación, su amigo Matt Freeman le propone crear un grupo de punk rock. No tardarán en llamar la atención de las compañías independientes que se dedican al género, primero Lookout Records y, poco después, Epitaph. Aunque la cosa no acaba de arrancar hasta que publican su tercer disco, “…And out come the wolves”.

 

 

Los cuarenta y nueve minutos y cuarenta segundos que duran las diecinueve canciones que integran el disco llegan a las tiendas el 22 de agosto de 1995 para arrasar con todo, igual que un año antes hiciera “Dookie” de Green Day, “Smash” de The Offspring y “Stranger than fiction” de Bad Religion. Aunque Rancid iban a aportar algo a la escena que no estaba presente en aquellos álbumes: su pasión por el ska. Lleno de futuros clásicos de su repertorio, como ‘Maxwell murder’, ‘Junkie man’, ‘Roots radical’ o ‘Ruby soho’, es la irresistible ‘Time bomb’, la canción que les dará el espaldarazo definitivo para llegar a las grandes masas. Un ska-punk bailable que convierte en una fiesta cualquier garito de rock en el que empiece a sonar, y que con un videoclip dirigido por Marcus Raboy se convierte en uno de los momentos estrellas de la entonces predominante e influyente MTV.

 

 

Si “…And out come the wolves” es el “London calling” de Rancid (el álbum), ‘Time bomb’ es también su ‘London calling’ (en este caso la canción). Aunque quedarse solo en ella es demasiado reduccionista. En este aviso nada velado de que vienen unos metafóricos lobos también hay una gran influencia del rock and roll clásico, de la forma de entender el punk de los Ramones y del hardcore made in Washington. No en vano, su portada es un homenaje al mini elepé de debut de Minor Threat.

 

 

Aunque permanecen en activo, Rancid nunca han vuelto a conseguir el éxito que lograron con este álbum, ni a nivel mediático ni en cuestión de calidad. Este es su gran disco, su obra magna. El trabajo que les ha hecho tener un lugar en la historia, pero también el que les ha permitido, hasta hoy, mantener una carrera con una buena base y siempre por encima del notable. Y aunque suena a tópico, que veintitrés años después de su publicación siga sonando perfectamente fresco y actual lo dice todo de su contenido. Un top ten.

 

 

Anterior entrega de Operación rescate: “This year’s model” (1978), de Elvis Costello.

 

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