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Algunas reflexiones sobre música e internet (1): Del amor al odio, esa frontera tan estrecha

Texto de publicado el 28 feb, 2011 en la categoría Opinión, Revista

“Si la música está aquí para proporcionarnos placer (del tipo que sea), ¿cómo es posible que, cegados por el egoísmo y la racanería miserable de mantener cerrada con fuerza nuestra billetera, podamos odiarla? ¿Cómo podemos odiar e insultar al que la crea, al que nos ofrece irrenunciables momentos de belleza?”

Juan Puchades comienza una serie de artículos semanales alrededor de la música en la era de internet. Reflexiones en voz alta, en ocasiones a modo de preguntas sin respuesta (nadie las tiene), con las que tratar de clarificar u ordenar los principales problemas y retos generados por la red. En esta primera entrega, se pregunta por la deriva hacia el odio emprendida por el consumidor musical.


Texto: JUAN PUCHADES.
Ilustración: BORJA CUÉLLAR.


Noche de miércoles, tratando de olvidar la rutina cotidiana. Pinchas, o clicas, que lo mismo da, “A love supreme”. Cierras los ojos y te dejas envolver por la poderosa inmensidad sobrenatural ideada por John Coltrane en tan insuperable obra. El tiempo queda en suspenso. Adiós a todo lo demás.

Viernes, ocho de la tarde, en un rato vas a salir a cenar, luego a tomar unas copas. Apetece música con la que levantar el ánimo, con la que ponerte en situación y meterte una buena dosis de energía. Pegas un vistazo a tu colección de discos y… hummm… Sí, nada mejor que un poco de rock contundente, lo ideal si la noche será animada es recurrir a los clásicos: Las descomunales primeras grabaciones de Little Richard en Specialty o el fogoso debut de los Ramones… Pero si lo que te apetece es rock en castellano, tal vez algo de golpes en el pecho en plan autoconfianza, recuperas “Cuero español”, de Loquillo; o bien una buena colección de canciones radiantes como las de “Cenizas en el aire”, de Ariel Rot. ¿Que quieres algo más pop? No hay duda, “Reconstrucción”, de Deluxe, imbatible. Si, por el contrario, lo que tienes es el puntito más juguetón, “Nosotros los gitanos”, de Los Amaya, nunca falla: Vas a salir de casa moviendo los pies, uno delante del otro, con alegría rumbera; también, en la misma línea, pero mucho más funky, puedes gozar del reciente estreno de Banda Achilifunk, ¡un artefacto incendiario!

Sábado a media tarde. El momento de algo tranquilo, tal vez maravillarte una vez más con los increíbles mundos interestelares que diseñó el mexicano Esquivel. O quizá algo de Sinatra para Reprise, que siempre impresiona y conmueve. Y tras Ojos Azules, pues “Wave”, de Antonio Carlos Jobim, y así ir al encuentro de Brasil, para, desde ahí, seguir el camino de la izquierda, con “La Fusa”, de Vinicius de Moraes, por ejemplo, si estás pelín introspectivo; o el de la derecha, si quieres un subidón sentimental controlado, con un grandes éxitos del Roberto Carlos de los primeros 70, cuando sus canciones eran perfectos cuerpos celestes pop.

Domingo por la mañana, el día del señor, así que hay que recurrir a las santas escrituras: Los Beatles y “Revolver”. Tras engrasar la maquinaria, algo adormecida, y ya que hoy estás dejándote llevar por la religiosidad, recordar los diez mandamientos es obligatorio: Desempolvas algo de CRAG, que hace mucho que no los escuchas, tal vez “Queridos compañeros”, una sugerente anomalía ochentera a la que siempre conviene regresar. Tras la correspondiente siesta dominical, más larga de lo habitual, nada mejor que desperezarse levemente con el soleado “Hit and run” de Ian Matthews, para, inmediatamente, saltar al reciente “De sombras y sueños” de José Ignacio Lapido, comprado hace unas pocas semanas y al que todavía hay que descubrirle todos sus recovecos, seguir profundizando en él.

¡Hay tanta música! ¡Tan variada! ¡Y tan buena!

Compañera de estados de ánimo, la música, con su capacidad evocadora, igual te aproxima a recuerdos olvidados como, todo lo contrario, te hace soñar despierto con un futuro mejor, te traslada fuera de la realidad. Música para todos los gustos y todos los momentos, buenos, malos y regulares, anodinos y rutinarios o felices e inolvidables. Fiel compañera, siempre está ahí, al alcance de la mano –ordenada en vinilos y CDs o en archivos digitales, no importa, es una cuestión de gustos, de preferencias–, presta a ayudarte a sobrellevar los días, dispuesta a marcar el paso del tiempo mientras define la necesaria banda sonora personal. Con su capacidad única para narrar una historia en tres minutos, para atrapar en tan breve espacio toda la belleza imaginable. Tan incorpórea e inasible como cotidiana, tan efímera como eterna.

La música, la belleza de la música, pese a todo lo expuesto, despierta tantas pasiones como odios enconados. Los “hooligans” del oído no perdonan a aquel que les cae mal y, con saña, ahora más que nunca, internet mediante, arremeten contra el que, simplemente hace aquello en lo que cree, arte musical. ¿Es comprensible? Quizá sí, el mismo fervor provoca el jugador o entrenador del equipo de fútbol contrario al nuestro, la inexplicable aversión que nos inspira el presentador televisivo de sonrisa impostada al que parece que, zapeando, nos cruzáramos continuamente, el furor que nos despierta el político bocazas o corrupto que se aferra al poder. Sí, es razonable, forma parte de la condición humana.

Menos comprensible resulta otro fenómeno surgido también al calor de internet y adscrito, esencialmente, a la sociedad española, tal vez hijo de una idiosincracia tan peculiar como reprobable y repugnante: La descalificiacion, el insulto ruin hacia el músico, hacia el creador de canciones, por el simple hecho de pretender cobrar por su obra, por querer vivir de ella. Y es que, como método con el que defender el argumentario ideológico de los del “gratis total”, se emplea, con enorme frecuencia —es fácil comprobarlo en los comentarios a noticias sobre piratería publicadas en periódicos digitales–, el odio furibundo hacia el que se gana la vida con palabra y música. Sin la menor consideración se leen barbaridades tremendas contra el colectivo musical, aberrantes agresiones verbales cuando se focalizan sobre aquel que alza la voz con la muy respetable intención de defender al gremio (así que no extraña que casi nadie se atreva a abrir la boca), algo, por lo demás, habitual y extendido en cualquier profesión.

No es solo intolerancia, que también, es odio, sí. Odio incomprensible porque insultando a los músicos, insultas a aquellos cuya obra ansías descargar gratis (se supone que para disfrutarla) porque, es de imaginar, te interesa, te gusta, te emociona, quieres que te haga sentir bien. Insultándolos insultas al hecho musical en sí. Y si la música está aquí para proporcionarnos placer (del tipo que sea), ¿cómo es posible que, cegados por el egoísmo y la racanería miserable de mantener cerrada con fuerza nuestra billetera, podamos odiarla? ¿Cómo podemos odiar e insultar al que la crea, al que nos ofrece irrenunciables momentos de belleza? ¿En qué momento se perdió el norte? ¿Cómo se puede traspasar con tal desenvoltura la frontera que separa el amor del odio? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

OTRAS NOTICIAS

27 respuestas para “Algunas reflexiones sobre música e internet (1): Del amor al odio, esa frontera tan estrecha”

  1. EFE EME dice:

    De Juan Puchades:

    Dudas, lamento desilusionarte, pero el origen del derecho a la copia privada no se encuentra en ninguna Constitución, sino, como suele suceder, en eso que tanto te gusta, el mercado: Fueron los fabricantes de dispositivos que permitían la copia de libros, discos y demás quienes presionaron para su establecimiento en los países occidentales. Luego, vale, se ha ido justificando/maquillando en el derecho al acceso a la cultura. La ley española, por cierto, indica lo siguiente:

    “No necesita autorización del autor la reproducción, en cualquier soporte, de obras ya divulgadas cuando se lleve a cabo por una persona física para su uso privado a partir de obras a las que haya accedido legalmente y la copia obtenida no sea objeto de una utilización colectiva ni lucrativa…”

    Es lo bastante ambigua para que se pueda interpretar de un modo o de otro: Si subo un disco, un libro o una peli a internet para que se lo descargue cualquiera, ¿se puede considerar utilización colectiva? Es más, si no he tenido acceso legalmente a esa obra, ¿puedo copiarla (descargarla)? Los jueces ya sabemos cómo lo han entendido…

    Respecto al derecho a la cultura, te recuerdo que la mayor parte de los museos públicos (no sé si los frecuentas) no son gratuitos, y no parece que por ello haya que modificar la Constitución…

    El creador (del género que sea) tiene derecho a decidir si quiere comercializar su obra o no. Sólo él puede decidirlo. Que viva o no de ello, es otro tema, pero que si uno edita un disco y lo quiere vender, y tú lo quieres tener, deberías pagar por él, está clarísimo.

    Pedro Gas: Sólo decirte que vaya suerte tienes, en mi ciudad pagamos el agua, a un precio abusivo y a una empresa mixta: empresa privada/Ayuntamiento.

    Por cierto, tengo otras cosas que hacer que estar respondiendo mensajes y, lo peor, nos hemos desviado completamente del tema del artículo, así que vamos a cerrar los comentarios, ya que una de las máximas que todos deberíamos de tratar de seguir es la de ceñirnos a la propuesta del artículo y al tema que en él se trata; de otro modo, esto es imposible, inacabable e inagotable.

    Gracias a todos por participar.

  2. Pedro Gas Duras dice:

    El problema de las descargas (que por ahora son legales) no es la falta de ética. Es sólo cuestión de aceptar la realidad: las descargas son imparables, sólo aniquilando Internet sería posible detenerlas. Y entonces tampoco sería posible, porque se volvería al mano a mano, o el correo tradicional, o surgirían redes nuevas. Es la ventaja que tiene el soporte digital: el coste de la copia y transmisión es cero.

    Por tanto, esta discusión es baladí: la industria de entretenimiento no se puede basar en la venta de copias. Como ya han comentado, o se reciclan o desaparece. Aquí se esperan esos famosos nuevos modelos de negocio de los que tanto se habla, y al que tanto temen algunos sin motivo, ya que es posible rivalizar con el gratis total, aprovechándose de las ventajas del mismo, y no de los inconvenientes, como muchos ya están empezando a entrever. ¿Acaso el agua no es gratis y eso no impide que se venda muchísima agua embotellada?.

    Hay varias tecnologías que están esperando que se apliquen las leyes tipo Sinde para salir al escenario de Internet. Ya pasó lo mismo con Napster hace 10 años, el famoso cierre que dio lugar a la explosión actual p2p. Casi deseo que se apliquen esas leyes restrictivas, porque la negación de las libertades da lugar a la explosión de la inventiva más sagaz, y estoy deseando conocerlas.

    Offtopic: A propósito Sr. Puchades: si califico a algunos de artistillas es porque no soporto que éstos trabajadores de la industria del entretenimiento se autoproclamen artistas. El tiempo dirá si su entretenimiento es arte o no (lo dudo en algunos casos muy evidentes). Mientras que ellos se consideren artistas a sí mismos, yo les llamaré artistillas, y no es insulto. Además, ellos insultaron primero, conviene recordarlo.
    A propósito de esto mismo, ahora recuerdo a un artista de verdad, Elvis Costello, que se llamaba a sí mismo “The Beloved Entertainer”. Que no sé cómo lo hace el muy “xxbrón” que ya he comprado (no descargado) 4 veces su discografía completa (casi 30 discos x 4): vinilo, 1ª edición CD, 2ª edición CD con temas extras, 3ºedición con doble CD. Y es que hay algunos que realmente saben vender sin quererlo. Por supuesto, me descargo todos sus conciertos no editados comercialmente (los otros los compro). Seguro que no le importa con el negocio que le hago.

  3. dudas dice:

    Sr Puchades, lo que dice de quitar la copia privada es una barbaridad. La copia privada se introdujo para garantizar el derecho de acceso a la cultura recogido en la constitucion, por lo tanto habria que cambiar la constitucion y qutar ese derecho. Yo personalmente no estoy de acuerdo.

    En respuesta al derecho del artista a vivir de sus creaciones te vuelvo a repetir que es falso y te pongo un ejemplo.

    Un peluquero no tiene derecho a vivir de ser peluquero. Si no entra nadie a su negocio se cambia de profesion y punto. Nadie en su sano juicio entenderia que el peluquero dijese “Es que tengo derecho a vivir de ser peluquero”. Eso lo dicta el mercado.

  4. pdf dice:

    Una cosa, ¿el artículo no va de cómo se trata al creador? ¿No sabemos qué opinión tienen del tema alguno de los que han participado en los comentarios? ¿Os parece bien lo que está pasando? ¿Es justo? Vamos, que la cosa se fue por los cerro de Úbeda.

  5. EFE EME dice:

    Comentario de Juan Puchades:

    A ver, Beta, copio completo ese punto de la Ley, en el que claramente se explica que hará falta una orden judicial previa:

    2. La ejecución de las medidas para que se interrumpa la prestación de servicios de la sociedad de la información o para que se retiren contenidos que vulneren la propiedad intelectual, adoptadas por la Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual en aplicación de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la información y de Comercio Electrónico, requerirá de autorización judicial previa de conformidad con lo establecido en los párrafos siguientes.

    Acordada la medida por la Comisión, solicitará del Juzgado competente la autorización para su ejecución, referida a la posible afectación a los derechos y libertades garantizados en el artículo 20 de la Constitución.

    En el plazo improrrogable de dos días siguientes a la recepción de la notificación de la resolución de la Comisión y poniendo de manifiesto el expediente, el Juzgado convocará al representante legal de la Administración, al Ministerio Fiscal y a los titulares de los derechos y libertades afectados o a la persona que éstos designen como representante a una audiencia, en la que, de manera contradictoria, el Juzgado oirá a todos los personados y resolverá en el plazo improrrogable de dos días mediante auto. La decisión que se adopte únicamente podrá autorizar o denegar la ejecución de la medida.»

    Es cierto que remite al artículo 20 de la Constitución. Este que dejo aquí:

    Artículo 20
    1. Se reconocen y protegen los derechos:
    a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
    b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
    c) A la libertad de cátedra.
    d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
    2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
    3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.
    4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollan y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.
    5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.

    Podemos entrar en interpretaciones de todo tipo (y con el tono de sobrado que empleas, como que no tengo ganas), pero no creo que cerrar una web de enlaces a links de descargas de contenidos protegidos por la propiedad intelectual sea un medio de comunicación ni por ello vayan a peligrar nuestras libertades. Y ninguna de esas webs se dedica, por ejemplo, citando el Artículo 20 de la Constitución, a la producción o “la creación literaria, artística, científica y técnica”. Más bien, al contrario. Y ese artículo constitucional no solo reconoce sino que “protege” los derechos “A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica”, y, sinceramente, no creo que las webs que nos traen aquí protejan precisamente esos derechos.

    Es evidente que las resoluciones judiciales actuales se han amparado en el extraño vacío legal que ha dejado la ley de Propiedad Intelectual al permitir la copia privada sin ánimo de lucro, redactada sin tener en cuenta los entornos digitales. Por ello, si te interesa mi punto de vista, abogo por modificar dicha ley y o bien suprimir el derecho a copia privada (como sucede, por ejemplo, en Inglaterra, y nadie se rasga las vestiduras), o por acotar perfectamente qué es la copia privada y hasta dónde llega. De este modo no estaríamos perdiendo el tiempo con estas discusiones ni diversos sectores vinculados a la cultura estarían viviendo una sangría desconsiderada.

    Por cierto, sigo diciendo que el cierre lo decide un juez. Y no miento.

  6. Beta dice:

    Juan Puchades, estás confundido. Deberías leerte la ley. Copio y pego el artículo 7.2 de la disposición para facilitarte la tarea:

    “ACORDADA LA MEDIDA POR LA COMISIóN se solicitará del juzgado competente la autorización para su ejecución REFERIDA A LA POSIBLE AFECTACIÓN A LOS DERECHOS Y LIBERTADES GARANTIZADOS POR EL ARTÍCULO 20 de la constitución”.

    El cierre lo acuerda la comisión y pregunta al juez no sobre la legalidad o no de las descargas en la web que se pretende cerrar sino si dicho cierre afecta a los derechos garantizados por el 20. Al juez no se le permite entrar en el fondo del asunto, posiblemente porque si entra en el fondo fallará del mismo modo en que ha venido fallando hasta ahora, esto es desestimar el cierre.

    Ahora puedes volver a decir que el cierre lo decide un juez pero a partir de ahora ya no será ignorancia sino mentira.

  7. Mario dice:

    Tantas discusiones, insultos y movidas para que llegue el anterior comentarista ( p. ) y deje las cosa clara como el agua.
    Enhorabuena Juan Puchades.

  8. p. dice:

    Yo lo veo claro:
    -Si hablamos de intercambio gratuito (yo cuelgo el disco que me he comprado en mi blog, para que alguien se lo baje, igual que se lo dejo en formato físico a un amigo para que se lo grabe), no veo ningún problema.
    -Si se trata de que yo estoy ganando dinero (mediante publicidad, por ejemplo), gracias a que ofrezco ese mismo disco gratis desde mi página web, ahí sí que entiendo que se me persiga.

    Eso… que una cosa es realizar un intercambio, prestar un disco o una película… y otra muy distinta hacer negocio con ello.

  9. Forofo dice:

    Carlos Divisa: El problema es que aquí pasamos tan alegremente de los Migueles Bosés al disco amateur del chaval grabado en casa. Existe una profesión, un término medio, representada por la mayor parte del sector. Habrá que hacerles entender a la gente que entre el blanco o el negro, existe el gris. Ni gratis total ni todo a pago.

    Por ejemplo:

    Santiago Auserón (Juan Perro) tiene a la venta en la web de su productora su último disco. El grueso del mismo lo ofrece canción a canción por una cantidad determinada. Es una de la maravillosas posibilidades que ofrece la red. Ya no tienes que tragar con un disco entero si no te gusta. Recientemente además ha colgado una canción en descarga gratuita. ¿Te parece incorrecta la postura del Sr. Auserón?

    Sin el acento de Ánsar, por supuesto, pero con el mismo mensaje: cada artista, autoeditado, decide el precio que pone a su obra, qué regala, y qué no.

    A algunos les parece extraño, e incluso una barbaridad…

    Un saludo

    Un saludo

  10. Carlos Divisa dice:

    Juan Puchades, gracias por “bajar a la arena” :)

    Has escrito:

    “Está claro que nunca estaremos de acuerdo, por lo tanto no vale la pena razonar”

    ¿Siempre vale la pena razonar! esa postura te puede (y a otros que están en tu línea) impedir un encuentro en otros aspectos que pueden hacer que la cosa mejore sobre todo para los creadores.

    Estoy de acuerdo totalmente contigo en 4 puntos que no es poco para pensar previamente que no hay nada que hacer ni razonar conmigo porque discrepo:

    1. “Yo no puedo odiar a quien es capaz de ofrecerme placer musical”

    2. “Nunca he estado de acuerdo con el canon y no lo voy a estar ahora, y es el culpable, en gran medida, de la situación a la que hemos llegado y de los argumentos que muchos empleáis.

    2. “Esta situación es insostenible”

    3. “Vivimos realidades muy diferentes”

    Escribes:

    “Presionar para conseguir subvenciones o ventajas fiscales para el sector. ¡Es que así es la vida! ¡Es que así funciona el mundo!”
    Juan, así funcionaba, ¿no ves que ya no? ¿No ves que la gente ya se está hartando de que “todo sea mentira”, de que todo sean juegos e intereses? No ves que tuviste que dejar de editar en papel? No ven los artistas de antes que ya no funciona como entonces? Y que la ministra de Cultura de España sea representante de un Lobbie es muy grave (como si lo era de la industria del diseño interior, es juez y parte)

    La “horizontalidad” funciona, pruébala, eso sí, ¡es muy productiva y muy contagiosa!

    A “Forofo”

    (al leer tu comentario te imagino con el acento de Ánsar diciendo aquello de “pero tú quién eres para decirmea mí…”)

    Nunca imedí que pusieras el precio que quisieras a tus canciones y si he pagado por ellas en el pasado (que lo he hecho, sí, es la primera vez que te lo puedo decir) lo de “Pero tú, de momento, paga” describe un grado de soberbia que desconocía, que te permite hablar mal de tu propio público. Mientras lo hice eso de “pagar” lo hice porque desconocía esa actitud chulezca, que lo sepas.

    Para mí es una pena descubrir eso, fíjate que el primero disco que compré me lo pasó en cassette hace 15 años mi hermana mayor que volvió de estudiar en Barcelona al pueblo con cintas de gente que para nosotros era desconocida, casi todos catalanes) parecías menos cínico.

    El que vas a sacar ahora espero que te aproveche, ¿también lo has podido grabar gracias al adelanto de la SGAE?

    Ah, y te explico sencillito lo del “Falso posicionamiento en el lado de los “malos” para el público”:
    Tu legítimo derecho a poner tu precio a las canciones y decidir que sólo las vendes (y si lo decides igual alguna la regalas) a mucha gente que está “sensibilizada” en esta situación actual, etc., les puede llevar a pensar que estás con “lo de antes”, y en esa guerra cruzada entre artistas mayores y adolescentes de 14 años con eMule emocional, podías ser mal encasillado en el bando de los frentistas. Era un suponer, ahora sé que te postulas orgulloso.

    A “Sergio Sanz”
    paisano, no había oído hablar nunca de tu existencia musical, mira, igual eres un buen descubrimiento! :)
    Ayudar a eliminar los cánones y a empezar de cero enseguida con todos los implicados no sólo con la industria, las recaudadoras y las editoras que Puchades desvinculan de ser discográficas; se olvida del público (en uno de los momentos de crisis más angustiosos mientras el presidente de la nación está vendiendo España afuera a lo “demócratas” Cataríes y el nuestro dando saltos de alegría porque Rajoy le ha “indultado”) que es parte importante de todo el asunto.

    Bona nit xiquets i VISCA LA MÚSICA i els CREADORS!

  11. Raulitorulix dice:

    No tengo costumbre de hacerlo, pero responderé al comentario de mi comentario.

    Ante todo, Juan Puchades, que sepas que leeré la segunda parte del atrículo. Pero ya que parece que en tu respuesta te has comido la parte en la que decía que todos eran casos hipotéticos, en los que (aclaro) no necesariamente tenía que ser yo a quien sucedieran los casos, responderé como si sí que fuera yo el sujeto.

    1: No me fío de comprar música por internet porque, aparte de que me parece que tiene más encanto comprar el cd, en una descarga gratuita normalmente no tengo que hacer más que dar dos clicks. No tengo que meter datos de ninguna cuenta bancaria, por la que sí que podrían quitarme dinero. Tal vez el archivo que me descargue gratuitamente contenga alguna especie de troyano, o virus creado para mandar datos en mi ordenador a un desconocido, pero eso es algo que también puede pasar con la música que compras.

    3: Repito, en mi caso, no he buscado en lugares tipo myspace porque moralmente estoy en contra de todo lo relativo a las redes sociales.

    4: ¿Es ético que la SGAE sea la cuarta sociedad de autores que más recauda mundialmente, cuando dudo mucho que España sea el cuarto productor de material de contenido intelectual? ¿Es ético pretender cerrar todas las webs con links de descargas con contenido de propiedad intelectual que no tengan consentimiento con la famosa ley SInde (a la cual he de decir que no mencionas, sea para criticarla o defenderla), solo porque la gente que descarga luego no compra? En mi opinión el tema se zanjaría inculcando a la gente el correcto uso de las descargas, pero no parece que los que de verdad tienen el poder de decir qué es lo que se hace no están por la labor de hacerlo.

  12. EFE EME dice:

    Comentario de Juan Puchades:

    A Raulitorulix:

    1: Esto es el pez que se muerde la cola: Como no se venden discos, han desaparecido los singles, con lo que podrías tener esa canción que buscas. En este momento no queda otra que comprar la canción en Spotify, Itunes y demás sitios de internet. Y una canción no cuesta mucho dinero. Curioso que no te fíes de las compras en internet, ¡pero sí de las descargas gratuitas!

    2: Casos como el que presentas, existen. La cosa es tan sencilla como que el músico no registra sus canciones en SGAE, y ésta no tiene nada que ver con su obra ni con sus liquidaciones. El canon, en todo caso, a él no le llegaría, eso es verdad. Por eso, y otras razones, el canon es injusto.

    3: Los que tenemos algunos años más que tú, a tu edad, en ocasiones comprábamos discos a ciegas, sin oírlos, porque alguno de nuestros periodistas favoritos los ponía muy bien en una revista. Y no teníamos internet, ni emisoras donde escucharlo, ni tvs dónde ver sus vídeos… En el supuesto que pones, la verdad es que ahora la cosa es muy fácil, y deberías saberlo: El 99% de los grupos del planeta, tienen abierta página en Myspace, cuando no web propia donde escuchar sus canciones. Así que lo mejor es que los busques.

    4: En estos momentos no quebrantas ninguna ley, puesto que la ley de Propiedad Intelectual permite la copia privada. Pero estarás de acuerdo conmigo en que no es lo mismo que le pases el disco a un amigo, a que lo subas a una web y se lo puedan descargar mil, dos mil o un millón de “amigos”. El daño que estás haciéndole al músico es enorme. Aunque, en estos momentos, esa práctica, por un resquicio en la ley, es legal en nuestro país. Pero, éticamente, no parece muy justo. Aunque allá cada uno con su sentido de la ética.

    Saludos.

  13. EFE EME dice:

    Comentario de Juan Puchades:

    Por alusiones:

    A Pedro Gas:

    Alucinante el nivel de manipulación al que llega el señor Dans en su artículo. No sé si da más risa o ganas de llorar por el desconocimiento del que hace gala de lo que es Ritmo.Net. Su capacidad para buscar teorías de la conspiración no tiene límites, pero, eso sí, le da a su público lo que éste quiere oír. Para que no te queden dudas de la empanada mental del señor: Ritmo.Net es un portal al que se registran medios para tener acceso a materiales de promoción (vídeos, discos, etc.) de las empresas asociadas a Promusicae, asociación que, sí, reúne a las grandes discográficas. Punto. Ver fantasmas ahí es de una pobreza intelectual tremenda, tanto como ver que porque la prensa especializada recibimos discos por correo, se nos teledirige. Olvida el señor Dans que las demás discográficas, más pequeñas (y por tanto con intereses distintos a los de las grandes) se agrupan en otra asociación, UFI (Unión Fonográfica Independiente). Pero, vamos, como hay asociaciones de grandes empresas, y de pequeñas y medianas. Y pensar en que Ritmo.Net define los contenidos musicales de la radio es para descojonarse vivo de la risa y no tener ni la menor idea de cómo funciona la promoción musical. Son ganas de manipular y falsear la realidad. Como lo son hablar de la creación de Lobbys de presión: ¿Pero qué le extraña? Cualquier sector trata de defender sus intereses. ¿Qué hace el del automóvil cuando se reúne con el Ministro del ramo y proclama en los medios que con las pocas ventas de coches tendrán que despedir trabajadores y cerrar factorías? Presionar funcionando como un lobby (una forma de llamarlo, desde luego). Presionar para conseguir subvenciones o ventajas fiscales para el sector. ¡Es que así es la vida! ¡Es que así funciona el mundo! Y sorprenderse de ello solo en el caso de las industrias relacionadas con la música es de ingenuos o de malintencionados.

    Por lo demás, todos hemos leído cómo (al margen de Bosé o Sanz) se agrede al colectivo musical con frases del tipo: “son unos vagos, que trabajen”, “yo no les doy dinero, que se lo gastan en drogas”, “la música española es una mierda”, “se gastan la pasta en casas en Miami”… O tú mismo llamándoles “artistillas”…

    A Carlos Divisa:

    Creo que en el artículo no hay demagogia, sino la certeza de constatar unos hechos y la extrañeza ante ellos: Yo no puedo odiar a quien es capaz de ofrecerme placer musical, por ello me sorprende que, para defender una postura, la de querer acceder gratis a las grabaciones discográficas, se insulte a los músicos, o a los escritores o los cineastas. ¿Cómo se entiende que quieras acceder a su creación y como no estás de acuerdo con su postura (querer cobrar por ella), le insultes? A mí me asombra.

    Estas en un error: Esos cuatro o cinco nombres que ves en la junta de SGAE (EMI Publishing, Warner Bros…) y que te llaman tanto la atención de un total de cincuenta y uno, no son discográficas, sino “editoriales de canciones” (SGAE es el acrónimo de Sociedad General de Autores y Editores, y por Editores se entiende a estas), es decir las empresas en las que los compositores registran sus obras y las que las gestionan, y las hay grandes y pequeñas, vinculadas a discográficas (como esas) y unipersonales.

    Está claro que nunca estaremos de acuerdo, por lo tanto no vale la pena razonar. Pero parto del principio de que es el generador de la obra el que decide qué quiere hacer con ésta. Nadie más puede decidirlo. Y el hecho de que la tecnología permita transferirla gratuitamente de aquí para allá, no implica que deba parecerme bien.

    Sinceramente, creo que vivimos realidades distintas: La mayor parte de músicos de este país (hablamos de escena rock y nombres llamémosles populares o con una larga carrera detrás) tienen en estos momentos serias dificultades para tocar en vivo. Tienen que alquilar ellos las salas para tocar, y ante la poca asistencia de público, se encuentran que entre alquiler y gastos de viaje, los números muchas noches no salen. Las bandas nuevas lo tienen crudísimo para tocar en directo porque no tienen público, porque esa difusión tan maravillosa y horizontal que tú ves, sencillamente no es real. Para colmo, tanto unos como otros (nuevos o veteranos), en la mayor parte de ocasiones, tienen que financiarse la grabación de sus discos (que no es una cosa barata, y en la que participa bastante gente) e incluso la edición. Tal vez, para pagar los costes de un disco, un músico tenga que poner encima de la mesa los beneficios (tras descontar todos los gastos) de seis conciertos; si en total, en un año, alcanza a tener una docena de actuaciones (mucha suerte es eso en estos tiempos), te puedo asegurar que el dinero ganado no da ni para vivir (ni hablar del tópico imbécil de la casa en Miami). Por cierto, ¿de qué “conciertos” vive el autor de un libro, de cuáles vive un cineasta? Algunos os podéis poner como queráis, pero esta situación es insostenible.

    Respecto a Youtube, Facebook y demás, estupendo, sirven para difundir, lo mismo que la radio, la televisión o cualquier otro medio.

    Nunca he estado de acuerdo con el canon y no lo voy a estar ahora, y es el culpable, en gran medida, de la situación a la que hemos llegado y de los argumentos que muchos empleáis.

    Al contrario de lo que dices en tu primer comentario, no me mueve el odio a escribir estas cosas, me mueve el amor hacia la música, hacia la cultura. Y creo que está escrito con la suficiente distancia como para que no pueda ser considerada una soflama de ningún tipo.

    A Dudas: Los creadores tienen todo el derecho del mundo a vivir de sus creaciones. Esto es así. Como el mecánico de coches tiene derecho a vivir de sus reparaciones. Que no lo quieras entender, me parece bien, pero es lo que hay.

    Te equivocas de medio a medio al hablar de las leyes del mercado: El mercado fija un precio a las cosas, y tu opción como consumidor es comprar donde esté más barato. La distribución gratuita de obras que están a la venta no forma parte del mercado, eso es otra cosa. Ejemplo: Entras en una tienda, ves una lavadora por trescientos euros; sales a la calle y un señor te dice que él te vende una igual, la misma, por 30 euros. Es evidente que ese señor, esa lavadora y esos 30 euros no forman parte del mercado. Están fuera de él.

    A Beta: Estás confundido, la ley Sinde deja bien claro que será un juez quien cierre las webs de descargas, solo un juez. Y, por cierto, si uno conduce ebrio, un policía lo para e inmoviliza el coche (que equivaldría a una web de enlaces) y pone al individuo a disposición judicial.

    A Mante: Imagino que algún día responderé al Fotopress, pero, por el momento, hay muchos compañeros de redacción y estupendos periodistas que merecen cubrir semanalmente ese espacio.

  14. Forofo dice:

    “¿Falso posicionamiento en el lado de los “malos” para el público?” Carlos Divisa Alcoi, creo que te ha faltado explicar mejor esa idea.

    De momento, deja que ponga el precio a MIS canciones. Si luego vendo poco o nada, ya será problema mío.

    Pero tú, de momento, paga.

    Un saludo

    Un saludo

  15. Raulitorulix dice:

    Bien, aquí algunas preguntas, para ver si alguien puede responderlas, o para al menos hacer pensar a aquel que las lea. Todas las situaciones son hipotéticas.

    1: Me gusta una canción del álbum x, del cantante y. El cantante y ha decidido no hacer ningún sencillo sobre la canción en cuestión y no me gusta ninguna otra canción del álbum x. Además, no me fío de las compras por internet por donde sí que puedo encontrar la canción. ¿Es justo pagar el precio z por un disco del que solo me agrada una canción? ¿Debo premiar al artista y con el dinero z por crear un albúm que exceptuando una canción no me gusta, estimulandole para que siga adelante con una carrera cuyas futuras canciones no me gustarán?

    2: El músico x está en contra del canon digital, así que al lanzar su disco se niega a que la Sociedad General de Autores y Editores reciba ese dinero. Sin embargo, al comprar su disco, y por ley estipulada, la SGAE recibe dinero. ¿Qué acción legal puede emprender ese músico? ¿A dónde va a parar ese dinero, ya que el artista se niega a recibirlo?

    3: En un artículo de un periódico he leído sobre un nuevo cantante que ha sacado un nuevo disco. Me describen a papel sus melodías, pero en mi mente no puedo imaginarlas. Así que, para saber si debo realizar la compra del disco, busco información sobre él, pero sigo sin convencerme, ya que gracias a la futura Ley Sinde no he podido escuchar el álbum en ninguna parte, ya que la discográfica que lo edita y distribuye no ha firmado ningún papel con webs como last.fm, etc o con programas como Spotify (o parecidos). Así que tengo un artista con un nuevo disco, el cual, además, no puedo oir en ninguna radio porque ninguna de ellas está interesada en retrasmitirlo. ¿Me compro el disco, que cuesta más de lo normal, sabiendo que lo único que puedo saber sobre él son las críticas y las letras de las canciones? ¿Qué hago si me lo compro y no me gusta?

    4: Tengo un amigo al que le encanta un disco que yo tengo. Yo decido dejárselo para que lo escuche. ¿Estoy quebrantando alguna ley(pasada, presente o futura), ya que transmito un objeto con valor intelectual y copyright?¿Y si él se lo copia? Por favor, si alguien responde que no a estas preguntas, que me explique por qué no puedo descargarme música por internet cuando, al fin y al cabo, la acción acaba siendo la misma.

    Este comentario está redactado por alguien con 15 años, es decir, de la apodada generación z, que disfruta casi toda la vida con internet, cuyos 12 de 16 discos han sido comprados conociendo unas dos o tres canciones de cada álbum (y de ellos unos 3 no me agradan, excepto esas dos o tres canciones).

  16. Pedro Gas Duras dice:

    No sé qué es peor: el odio o la complacencia de Juan Puchades.

    Hay muchos otros argumentes que este señor parece ignorar continuamente, en su afán demagogo, día sí y día también. Por ejemplo, ignora reflexiones como la siguiente:

    http://www.enriquedans.com/2011/02/lo-que-la-ley-sinde-esconde.html

    Volviendo al artículo, se podría rebatir todos y cada unos de los argumentos del señor Puchades, pero por triviales y complacientes prefiero ni molestarme.
    Ahora sí, lo que clama al cielo es eso de que “insultando a los músicos, insultas a aquellos cuya obra ansías descargar gratis”. Te diré señor Puchades, que los que insultan a Miguel Bosé, Alejandro Sanz y compañía, no son precisamente los que descargan su música. Generalizando, te diré que el fenómeno es el contrario: éstos que se dicen artistas son los que insultan continuamente a su público objetivo, es que se supone es la mano que les debe dar de comer. Pero ya sabemos que a éstos artistillas insultadores de profesión lo que más les duele es que no se descargue su música y sus películas, porque no interesan a nadie.

  17. Sergio Sanz dice:

    A ver, Carlos Divisa Alcoy… No tengo tiempo de meterme a fondo en todo tu argumento, pero como has despedido tus dos intervenciones con un alegre “VIVAN LOS CREADORES” y “VIVAN LOS AUTORES”, espero que me digas de qué quieres que vivan los autores y los creadores, si estás negándoles los derechos de autor (porque no veo que propongas ningún modelo para sustituir al, según tú, “sistema caduco de explotación de derechos de autor…”) Y, por favor no me vengas con lo de los conciertos en directo, porque estás hablando de autores y no de intérpretes; que, por si no habías caído en ello, hacen tareas distintas… Como la de hacer camisetas, que de momento no se enseña en las academias de música.

  18. Carlos Divisa Alcoi dice:

    al de las 5:01 ¿me puedes dar tu nombre para dirigirme a ti?

    1. Como no das la cara no te lo voy a poner fácil con los grupos y solistas que triunfan por dos razones: Una porque si no los conoces por ti mismo es que no estás en la música española. Y dos: porque por tu texto se ve que no queires compartir o enriquecer sino insultar y enfrentar.

    2. Me refiero al nuevo modelo expandido ya con el nuevo siglo: los ciudadanos dejamos de ser sólo clientes para ser con Internet usuarios, difusores, generadores de información, participativos, relevantes… Los artistas (no los que están anclados en el sXX) como ciudadanos son partícipes de ello y se liberan de la dependencia de las compañías, campañas inversoras y de publicidad, etc. vinculadas a grandes medios. Actúan porque se les conoce más, se hacen con la gente pues aceptan que el público forma parte de esa rueda llamada Cultura a la cual desde el mundo de la empresa unos cuantos han sabido dar respuesta, como jamendo, spotify… (y triunfaron)
    Amenazásteis con aquello de que los periodistas, los productores, los diseñadores desaparecerían y eso no fue así. Puchades mismo acabó con EfeEme en Internet pero no porque le pusieran una pistola en el pecho osino porqu ela cosa, para él, iba por ahí (por cierto tengo unos cuantos ejemplares de papel en casa)

    3. ¿a qué multinacionales me refiero en la Junta de la SGAE? (y me produce una gran vergüenza ajena verlo de nuevo) a estas:

    Enrique Dans, publica su primer libro justamente explicando “que todo va a cambiar” con Ed. Planeta y a la vez lo difunde gratis en formato pdf; resultado: el mismo día ya fue número uno en ventas físicas de libros sobre el tema pues la gente podía conocerlo primero y luego comprarlo (y triunfó)
    Nacho Escolar: http://www.musicaeninternet.com/por-favor-pirateen-mis-canciones/ te caerá bien o no, (podrías visitar su blog http://www.escolar.net para opinar) pero ya es un referente para mucho público (no es una redundancia…) que luego compra y difunde autores.

    4. Myspace no representa el nuevo modelo, pero supo desde la empresa adaptarse a los nuevos tiempos y necesidades (y triunfó)

    5. youtube, google, facebook, (Apple no tiene nada que ver con una red social, es un entorno privativo que deja mucho que desear en muchos temas) son plataformas ABIERTAS y ALIADAS de los músicos y autores por la difusión enorme y gratuita que hace de sus obras y de sus conciertos, supieron entender que el sXXI es horizontal y colaborativo y no vertical e impositivo (y triunfaron)

    6. El canon: no es un impuesto pues no va a parar a las arcas públicas sino a entidades privadas. Es un atraco cobrarme un canon por cada cd, dvd o disco duro que lleno con mis documentos privados o profesionales que no son pocos.
    Y sería un atraco que tanta gente que paga (por cierto uno de los peores de Europa) la conexión ADSL sin JAMÁS bajarse discos o películas deba también pagar un canon.

    De verdad, si hay algún artista entre los que leen esto, por favor, con humildad y coraje (ambos términos abolidos por la ideología imperante) pasen a visitar/conocer/leer/oir a esas otras personas que proponen otras maneras de vivir de/y la música en sociedad en el siglo XXI.

    Para “pdf” de las 4:36,, los que les gustaría que si escogen no publicar en internet que no se haga que graben discos de piedra, pero sólo les servirá el tiempo que tarden sus fans en querer compartirlo mientras separan de sus sueldos miserables para ir a ver a sus aristas favoritos al club de la esquina de su barrio.

    [Para “pdf” de las 4:36, nadie odia a los músicos, (salvo a Ramoncín y no por ser músico)
    [Para “Forofo” de las 4:48, esa misma opinión la tiene Sergio Makaroff, por cierto encuentro un gran columnista de música como hemos podido disfrutar en esta casa, y como opinión de un músico respecto a su obra se debe respetar. Es la misma que Prince, y yo creo que esa actitud implica, entiéndeme, un falso posicionamiento en el lado de los “malos” para el público. En ambos ejemplos así les va (me sabe mal por el hispano-arentino porque el de Mineápolis me parece muy pesado en lo que hace)

    Repito tras releer el artículo que me parece pasado de emocional y demagogo sin eso desmerecer para nada el trabajo de Puchades que son muchos los méritos ganados en tantos años: VIVA LA MÚSICA VIVAN LOS AUTORES!
    Carlos.

  19. Quincho dice:

    Poco que analizar: la rebelión de los mediocres (aquellos que no vivimos de nuestra obra artísticas por falta de talento o mala suerte) combinada con el tradicional odio a aquellos que viven de lo que les gusta hacer (!que trabajen como todo el mundo!) y la posibilidad de descargarme gratuitamente toda la música que me interese. Una gran entrega, esperamos con impaciencia la siguiente.

  20. a Carlos Divisa Alcoi dice:

    Carlos Divisa Alcoi por favor
    1. dínos el nombre de 10 artistas/grupos que estén triunfando (a saber a que llamas tu triunfar) con ese NUEVO MODELO…
    2. ¿cual es el nuevo modelo al que te refieres?
    3. ¿qué nos parece que en la Junta Directiva de la SGAE estén las multiancionales extranjeras? nos parecería mejor que dijeras a que multinacionales te refieres y cual es su papel porque estamos ya un poquito ahrtos de gurús tipo Enrique Dans, Nacho Escolar, David Bravo etc…que luego resulta que regsitran sus obras en la SGAE y están a sueldo de Movistar o empresas similares como parte de un think tank.
    4. ¿Que te parece a tí que el referente de ese ‘nuevo modelo’ sea Myspace una empresa de la ultraderechista cadena FOX cuyo dueño es Rupert Murdoch y que tiene en nómina a Jose María Aznar?
    5. ¿Y de que se nuevo modelo que es internet sea una estructura monopolística (youtube, google, facebook, apple y pocas más cada u a en su ámbito) que no se veía desde los años 30? eso si es todo muy cool
    6. El canon: el canon es algo que deberían pagar empresas tan guays y cool y modernas como Telefónica, Nokia, Vodafone, etc es decir fabricantes de hardware y operadores de ADSL cuyo uso (y esto está demostrado) está destinado a descargas ilegales en más de un 70%. ¡Son ellos los que están repercutiendo al consumidor final ese canon porque claro si lo pagan ellos sus beneficios envez de ser de 10.000 millones serían solo de 9.700
    ¿Cual es el medio de comunicación que tiene los cojones de decir esto cuando estas empresas se gastan millones de euros en publicidad en su periódicos, teles, radios, etc..?

  21. Forofo dice:

    Dudas, no pretendo meterme en vericuetos legales, pero yo lo veo de otra manera. El artista, pongamos, es autor intelectual de su obra y decide cómo desea distribuirla y/o comercializarla. Si “cuelga” su obra en internet, por venta digital, y fija su obra en 10€, ese será el precio. ¿Que no vende un comino? Ley de mercado. Entonces probablemente decida bajar el precio, lanzar una oferta… o no.

    Que tu no quieras que nadie pague por tu obra, es TÚ opción. Yo SÍ quiero que la gente pague por mis canciones, a las que he fijado un precio, luego podré decidir qué canción regalo y qué otra no.

    Un saludo

  22. Maximiliano dice:

    La música es una de las mejores cosas que se puede tener..nos emociona y nos llena de placer. Si tu pagas por una botella de vino, que alguien fabricó y distribuyó a través de una empresa ¿por qué no vas a pagar por un disco? Los argumentos de que la cultura es libre son válidos, sí, pero “libre” no es sinónimo de “gratis”. ¿tienen derecho los artistas a vivir de su obra? Sí. Como un médico tiene derecho a vivir de sus honorarios o un almacenero de sus ganancias. Es un trabajo, pero está devaluado como tal..la gente piensa que los artistas son vagos..y puede que tengan razón, pero si ofrecen algo es justo que reciban a cambio..¿no? me parece un trueque digno..
    Si vas a cenar a un buen restaurante sueles dejar propina si el mozo te atendió correctamente, entonces ¿por qué no vas a pagar por el disco de un músico que te gusta?
    Acá en mi país (Argentina) algunas personas dicen “los discos son muy caros, prefiero gastar plata en mis necesidades básicas…ahí está la falla sobre la que se construyó todo el sistema de pensamiento ¿desde cuándo la cultura no es una necesidad básica?
    Internet posibilita conseguir todo sin gastar, pero todo pasa por una cuestión de dignidad y criterio.
    El mundo sería mucho más sencillo si se limitara a comprar discos, ir a recitales y vivir la vida. Así era todo antes..las casas de música eran centros culturales, no se devaluaron como son ahora, posiblemente un local oculto atendido por ex vendedores de autos usados…tristísimo como cambió todo.

  23. pdf dice:

    Gran artículo y reflexión, y una pregunta ¿solo la música tiene impuestos injustos?, no veo dónde está la diferencia y porqué tanto odio hacia quien tanto nos hace disfrutar. Alguno tendría que ir al sicólogo para analizarse el porqué de tamaña concentración de odio en este caso y no en otros. No parece de mucho sentido común. Por mucho canon o impuestos que tenga la música, no veo la diferencia con otros sectores. Me suena a país envidioso y mediocre. Y podéis insistir, pero el odio hacia el músico no tiene nada que ver con el enfado que te provoque algún injusto impuesto. Esto es otra cosa. Algún participante de estos comentarios se lo tendría que mirar. Suerte.

  24. mante dice:

    Gran artículo. Pos cierto Juan, ¿cuando te sometes al Fotopress?

  25. Carlos Divisa Alcoi dice:

    Puchades tú también tienes mucho odio y eso dinamita la credibilidad pero sobre todo la coherencia de tu soflama demagoga.

    Alguien os hizo creer que las descargas eran ventas perdidas y ahí empezó el inaudito odio de gente como Krahe (lo entiendo, por como él mismo ha dicho, “la edad”), Resines, Monzó, Makaroff (mira que podría verlo y arrasaría) a los que hemos leído, oído y/o visto decir barbaridades (los dos del medio aunque no sean músicos, con odio ya profundo) hacia una entelequia llamada ladrones cibernautas de quienes dicen que sólo quieren la música de los artistas o para orgías de sensibilidad onanista gratuita o para arruinarles la vida; les falta decir que la utilizan para hacen rituales donde devoran criaturas entre danzas demoníacas iniciáticas…

    Los que amamos (y pagamos) a los artistas accedemos hoy en día muchas veces al conocimiento de sus obras en intercambios por internet. Luego compramos sus discos, camisetas, etc. en sus conciertos a los que vamos, compartimos y difundimos al artista haciéndole viajar más, etc.., etc. JAMÁS ha habido (y con la que está cayendo) tantos grupos ni conciertos en España.
    La promoción y difusión GRATUITA que aporta Internet beneficia al artista y no a las discográficas.
    EL modelo es otro, muchos artistas lo han visto y están (con la que está cayendo) triunfando. Sí triunfando!

    La dinámica frentista, míralo bien, ya no les está saliendo ni al PP ni al PsoE, me recordáis a la situación árabe-israelí de los dos bandos que se odian impidiéndose vivir porque sale mejor la machada de insultar al enemigo en vez de acercarse y ver, en primer lugar, que no eran tan monstruosos como se les vendía el discurso impuesto en cada lado.

    Encima esa actitud encubre el hecho de que algunos interesados quieren mantener a toda costa un sistema caduco de explotación de derechos de autor que al que afecta más es al propio creador/intérprete y de rebote impide que afloren con fuerza los nuevos canales de distribución.

    Por cierto ¿qué te parece que en la Junta Directiva de la SGAE estén las multiancionales extranjeras? ¿Le llamamos injerencia?

    VIVA LA MÚSICA! VIVAN LOS CREADORES! NO AL CANON, SÍ A LOS CREADORES!

  26. dudas dice:

    Los artistas tienen derecho a vivir de sus creaciones !!!!!!FALSO!!!!!

    Tienen derecho a crear y ya esta. Lo anterior lo dicta las leyes del mercado.

    Yo tambien dedico tiempo a componer canciones, dinero en grabarlas en un estudio, etc y nadie me tiene que pagar por ello. Por eso trabajo en otra cosa.

  27. Beta dice:

    El odio va en ambas direcciones porque todos esos a los que acusas de odiar cargan con el insulto de ladrones y piratas aunque ningún juez les haya condenado nunca por ese delito. Antes en este país eran los jueces los encargados de decidir si alguien había robado o no, ahora, por desgracia, eso es algo que hará una comisión administrativa. Sustituimos a jueces por policías. ¡Enhorabuena a quienes estén de acuerdo con esa práctica!

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